marzo 05, 2012

Mensaje del Gobernador de Río Negro, Pablo Verani, en el acto de toma de posesión del cargo (1999)

MENSAJE
DEL
GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE RIO NEGRO
Pablo Verani
EN EL ACTO DE TOMA DE POSESION DEL CARGO
EL 11 DE DICIEMBRE DE 1999

Rionegrinos: Nuevamente asisto hoy a este histórico recinto, esta vez para iniciar mi segundo mandato como gobernador reelecto de la provincia.
Este altísimo honor conferido por el pueblo aumenta mi compromiso político y personal con todos los comprovincianos, sin excepción, por sobre las diferencias y las banderías partidarias.
Este acontecimiento que vivimos hoy coincide con el recambio de autoridades en el orden nacional, circunstancia que permite ser optimista en cuanto a la construcción de un nuevo modelo de país y la revisión de políticas que han perjudicado al interior y negado, en los hechos, el federalismo. Todo un símbolo de que habrá un nuevo trato respetuoso, comprensivo y sin discriminación entre el gobierno central y el resto del país.
Ha llegado la hora de dejar de ser convidados de piedra para ser partícipes y protagonistas.
Creo oportuno agradecer especialmente a quienes han sido, en definitiva, los principales protagonistas, a través de su voto libre y responsable, de este proceso de afianzamiento y consolidación democrática que estamos viviendo. Y lo hago con la íntima y serena satisfacción que tenemos todos los que hemos rendido examen y revalidado títulos ante la comunidad, ganando la confianza de nuestros conciudadanos.
Hoy, en este marco institucional que otorga continuidad a la tarea emprendida hace cuatro años, quiero ratificar los lineamientos generales del proyecto de gobierno que estamos realizando, principalmente, los objetivos que en gran parte hemos cumplido y otros que todavía faltan satisfacer, tendientes a superar la profunda crisis de 1995, cuyas secuelas se hacen sentir todavía con intensidad y es causa de nuestras mayores dificultades y desvelos.
Quiero decir también que los cambios profundos que venimos produciendo han sido comprendidos y apoyados por la mayoría; del mandato de las urnas es de donde surge nuestra representatividad y legitimidad.
Y esto es así -y lo digo sin soberbia- porque un triunfo electoral como el obtenido, pareciera que para algunos es un hecho increíblemente inexistente o menor.
Es fácil percibir casi a diario expresiones y conductas que continúan con su habitual pertinacia conceptual, como si pudiera ignorarse la decisión categórica del pueblo.
Aprovecho entonces el momento para revalidar la confianza en las propias fuerzas, con la misma energía que cuando comenzamos nuestra gestión, para encarar así este período constitucional que hoy se inicia y con la plena seguridad que remontaremos con éxito este empinado camino que no admite pausas y obliga a renovados esfuerzos.
El gobierno continuará su norte, trazado con firmeza, afrontando -como lo hizo hasta ahora- todos los obstáculos que se interpongan entre sus objetivos, con valentía y decisión.
Esto lo llevaremos a cabo con el acompañamiento de las fuerzas que históricamente tuvieron una identidad de políticas con las de este gobierno, enriquecidos por los integrantes de la coalición con la que la ciudadanía renovó su confianza para empezar hoy un nuevo período.
Señores legisladores: Con todas las limitaciones conocidas en el marco económico-social, provincial y nacional, de estos últimos años y los impactos de las crisis internacionales, que sentimos como propias en esta época de la globalización, pusimos todo el esfuerzo y solucionamos muchos de los graves problemas que encontramos al inicio de nuestra gestión. Y lo hicimos con ideas, proyectos e imaginación, porque este gobierno sabe perfectamente hacia dónde se dirige y cuáles son las metas a alcanzar, aunque también debemos reconocer que en este duro aprendizaje de ejercer el poder en momentos tan difíciles y con todos los factores condicionantes conocidos, hemos cometido errores y algunas cosas pudimos hacerlas de otra manera, pero hicimos y estamos haciendo. El balance es favorable y en este contexto no puedo dejar de soslayar y referirme al endeudamiento de la provincia, como tema que por su magnitud y gravitación debe sustraerse de la pura medición de fuerzas entre las agrupaciones políticas o la mera competencia partidaria, para ser considerado en la categoría de las cuestiones del Estado, es un tópico que no sólo debe interesar al gobierno sino a la clase política, a sectores dirigentes en general y a la sociedad, sin negar que es nuestra principal responsabilidad; pero ya no importan demasiado sus causas, sino que los sacrificios por pagarla esterilizan los mejores esfuerzos e hipotecan el futuro de los rionegrinos.
Por eso invito una vez más a la oposición a trabajar juntos, en éstas y otras cuestiones trascendentes de interés colectivo, para reivindicar la política y que ella no sea lucha por el poder, contra el poder o desde el mismo poder.
Hubiese querido expresarme en forma absolutamente espontánea, pero el conjunto de cosas me obliga a leer, porque quiero de una vez por todas dejar constancia -para aquellos que dicen que no se sabe cómo es nuestra deuda, cómo la heredamos, de dónde proviene- qué es lo que debemos y cómo tenemos que pagarla; así como también para aquellos que dicen que esta provincia no tiene proyectos, por si a alguno todavía le queda alguna duda, están en esta banca para que saquen fotocopias de todos los proyectos que ha realizado y ejecutado este gobierno durante estos cuatro años.
En el comienzo del tratamiento de la deuda, debemos decir que desde 1993 en adelante esta provincia ha visto disminuidos sus fondos en un punto de coparticipación, que significa más de 120 millones de dólares por año. A partir de allí, es cierto que pudimos haber cometido errores, es cierto
que pudimos haber tratado de reducirnos más, pero hay un hecho inevitablemente recalcable, todo ello es muy difícil para una provincia a quien se le reducen los gastos o los ingresos de una forma brusca, a quien además se le reducen, en nombre de la sinceridad del mercado, el monto de las regalías, que de 8 millones pasaron a menos 3 en los años sucesivos a 1993, a quienes en el trato federal con las provincias cuando se aumentó el IVA del 18 al 21 por ciento no se les coparticipó, a quienes no se les coparticipó el índice del aumento del combustible y finalmente a quienes cada vez vemos reducidos más nuestros ingresos; no hacer un repaso sobre esas bases de sinceridad sería realmente riesgoso y al mismo tiempo un informe absolutamente inexacto.
El problema de la deuda, cuando me hice cargo del gobierno en diciembre de 1995, el stock de la deuda en el Ministerio del Interior de la nación, basado en datos aportados por nosotros, estaba y se consideraba alrededor de 548 millones, sin embargo, cuando se pudo calcular certeramente la deuda flotante, la deuda inicial heredada trepó a 708 millones de pesos en ese entonces; de esta cifra, 48 millones correspondían a deudas con el Estado nacional; 267 millones con entidades financieras y bancarias; 74 millones con organismos internacionales; 44 millones de deudas por convenio y 275 millones de deuda flotante. A eso había que agregar el déficit operativo que oscilaba entre los 22 y 24 millones y medio mensuales. Esta deuda flotante, provocada por desequilibrios financieros, comprometía la mitad de los recursos corrientes y significaba un pasivo de 151 millones por salarios y proveedores; 62 millones por juicios; 42 millones con el Banco Provincia de Río Negro y 20 millones por aportes de emergencia previsional.
Esta deuda de 708 millones que es objetiva y no admite dobles interpretaciones, asciende, al 30 de setiembre de 1999, a 938 millones de pesos, esto surge de incrementar, luego de haber reducido a cero el déficit operativo mensual, solamente en 44 millones de intereses correspondientes a 1996; 53 millones de intereses de 1997; 73 del año 1998 y 60 ejecutados del corriente período. Concretamente el actual saldo no es otro que aquel recibido al comienzo de la gestión, incrementado en el costo de refinanciar dicho saldo hasta la fecha, sin haber aumentado un solo peso del déficit operativo primario.
Es decir, existen tres déficit, el operativo primario que deriva de los ingresos y de los egresos y Río Negro aquí tiene un pequeño superávit; existe un segundo déficit operativo, calculando los intereses de la deuda y aquí tenemos un déficit de aproximadamente 4 millones y medio a 5 de pesos y existe un déficit de caja final que proviene de los compromisos de pago de capitales que vencen y que nos hemos podido permitir no refinanciarlos en función del aumento de la tasa de interés que no traería aparejado ningún beneficio. Esto es necesario dejarlo en claro para que después nadie se haga el distraído; los invito a todos, hoy que está de moda la informatización, a que aprieten las teclas de la internet y vean que en la provincia surge la ejecución del presupuesto de octubre de 1993 como nunca había ocurrido en la transparencia y claridad de las cuentas de esta provincia en el pasado. Es por eso que en 1995 teníamos además, por imposición del mercado, un costo promedio de intereses que superaba el 14 por ciento y hoy es reducido al 9 por ciento de intereses que en la totalidad de nuestra deuda la tenemos que tomar como el perfil más bajo de intereses que se paga en toda la nación por todas las provincias y por la nación incluida.
Y si no -lo aclaro verbalmente- tomemos esta deuda de 938 millones, dividámosla en dos sectores exactamente iguales, el 50 por ciento de ella, deuda directamente financiera con bancos nacionales, donde la provincia paga un promedio del 10 y medio al 11 por ciento y la otra deuda con organismos internacionales, con bonos emitidos, donde el promedio de intereses lo supera, el seis por ciento; sumemos y dividamos por dos y nos vamos a encontrar con la exactitud de los intereses que tiene la deuda de Río Negro. Es por eso que a Río Negro no le es suficiente con un plan Brady general porque será muy difícil reducir esta tasa de intereses.
Exhibimos el equilibrio operativo de nuestra deuda con orgullo pero tenemos el coraje de ir a decirle a la Nación que estamos dispuestos a competir con el resto de las provincias en un plan en donde comiencen los premios para aquellos que hemos hecho el sacrificio de tener nuestro déficit operativo primario absolutamente equilibrado. Este proyecto ya se venía elaborando en el Ministerio de Economía del gobierno nacional anterior y debe continuar ahora, va a continuar porque así lo firmamos todos los gobernadores en el Consejo Federal de Inversiones la otra noche, a más de las tres de la mañana, después de doce horas de discusión, casi un nuevo Pacto Federal, donde dentro de las cláusulas que tiene,
la Nación además de comprometerse a 1.350 millones de dólares en el 2.000 y a más de 1.364 en el 2.001 para todas las provincias, entre coparticipación y gastos especiales, también se compromete a tomar la refinanciación de cada una de las provincias para que de cada una de ellas surja el déficit que tienen. Todas las provincias, absolutamente todas, con excepción de dos, tienen una crítica situación de endeudamiento, pero además una crítica situación fiscal muy superior a la que tiene Río Negro; no es bueno entonces cargar las tintas solamente sobre uno, es bueno analizar la situación general de la Argentina y de sus provincia, si es que tenemos un criterio federal, de lo contrario podría darse la solución que se convierta a las provincias en simples gerentes generales.
Debemos señalar además, que el 39 por ciento de la deuda, al inicio de la gestión, consistía en deuda vencida, exigible y sin plazo de refinanciación pactada, lo cual otorgaba un alto crédito de incertidumbre a los acreedores y falta de previsibilidad a las políticas públicas. Esta situación se ha revertido por completo refinanciando la deuda flotante vencida a partir del incremento en la participación del financiamiento por parte de los organismos internacionales, del 10 al 28 por ciento, renegociando a tasas aún más bajas, pasando el costo del 10,6 al 7,6 por ciento, esto es debido a la baja en este período de los intereses internacionales que se produjeron del '95 en adelante.
Paralelamente, se implementó una política de entrega de títulos provinciales que permitió cancelar más de 200 millones de dólares de deuda vencida, en un proceso totalmente transparente y con un respeto absoluto en los vencimientos, de esta manera se pudo licuar la mayor parte de la deuda sin consolidar, que pasó de ser del 39 por ciento a finales del '95 a menos del 5 por ciento en el '99.
Podemos entonces afirmar que la política del gobierno respecto a la deuda fue la mejor posible, privilegiando la confiabilidad y una transparencia total en la información, al tiempo que la estrategia de emisión de títulos posibilitó saldar deudas vencidas al inicio de la gestión por más de doscientos millones, de los cuales ya se rescataron 160 millones.
Asimismo, la refinanciación con entidades financieras se basó en una estrategia clara de búsqueda de mecanismos continuos de refinanciación, reduciendo la tasa pagada durante el período en más de cuatro puntos porcentuales y ampliando el horizonte del endeudamiento en más de cuatro años.
Debo remarcar que sólo los intereses acumulados hasta la fecha explican -como dije- el incremento de la deuda. Pero aquí también es necesario aclarar. He leído cómo muchos o algunos de los rionegrinos pertenecientes a distintos sectores políticos dicen que Río Negro tiene comprometidos todos sus recursos y saben que no es cierto, porque si bien aparentemente las entidades financieras toman toda la coparticipación y las regalías, lo han hecho en función de un proyecto de provincia que no permita endeudarse aún más y es por eso que toman toda la coparticipación y luego de cobrar los intereses devuelven el excedente. De manera tal que puedo afirmar aquí que más, o por lo menos casi el 50 por ciento de nuestra coparticipación y casi todas nuestras regalías son devueltas a la provincia.
Balance de lo realizado: La rueda del molino de la historia muele muy lentamente y por eso a veces cuesta dimensionar claramente los hechos de que somos protagonistas y las enseñanzas más recientes del tiempo que nos toca vivir.
Aquí podemos decir que las medidas y las reformas puestas en práctica a partir de diciembre de 1995 fueron fundamentales para no tener que afrontar hoy una emergencia mayor.
Porque estoy convencido que a pesar de esta momentánea coyuntura de ahogo en nuestras finanzas por la imposibilidad, hasta ahora, de haber podido encontrar en el contexto de las alternativas nacionales una solución al problema del endeudamiento, el gobierno tiene importantes méritos para exhibir.
Creo oportuno recordar entonces, en ligero trazo, estos avances, sobre todo cuando la memoria parece fallar y surgen críticas, cuanto menos desproporcionadas, acerca del presente y su directa relación con el pasado cercano.
Reforma del Estado: Río Negro fue una de las primeras provincias que optó por una transformación del Estado con equidad y sin despidos. Completó, en primer lugar, la privatización del Banco de la Provincia y se transfirió la Caja de Previsión Social, que fue una medida muy criticada por todo el mundo, pero ahora hasta los mismos gobiernos provinciales de signo justicialista están requiriendo a la Nación este tipo de solución. Me alegro haberme adelantado a todos los que hoy también quieren hacerlo.
Se concesionaron el puerto y los casinos provinciales y se crearon VIARSE y ARSE -ahora ARSA-, a partir de la transformación de organismos provinciales que hacen al accionar vial y de prestación de los servicios de agua y cloacas.
Se implementó un programa de desvinculación voluntaria que significó una alternativa para 1.200 agentes públicos y tercerizaciones de servicios que alcanzarán unos 2 mil agentes públicos.
También se puso en marcha un programa provincial de capacitación del empleado público, así como un programa de retiro voluntario.
La masa salarial del Poder Ejecutivo disminuyó en un 20 por ciento desde enero de 1996 hasta la fecha.
Los agentes, también del Poder Ejecutivo, descendieron en ese mismo lapso el 35 por ciento, exceptuando seguridad, educación y salud.
En cuanto a los organismos internacionales, debo decir, que tenemos los aspectos salientes de esta reforma; fueron explicados en la asamblea anual de esos organismos internacionales en Washington.
Río Negro fue la única provincia que fue invitada a exponer sobre la reforma estatal y su participación fue exitosa.
No vino el gobernador con las manos vacías, quiero decir que después de 4 años, la provincia tiene 63 millones de dólares disponibles contra programas de reformas y cartas de políticas fiscales.
Las líneas de créditos son: 1) Para la infraestructura de educación y salud; 2) Para la reforma del Estado, de negociación directa de las provincias con el Banco Mundial; 3) Créditos no reintegrables para planes sociales, programas de salud, mejoramiento de barrios. Todos estos programas, absolutamente todos, están ejecutados en más de un 70 por ciento.
Esto permitirá en una etapa avanzada, la posibilidad para la refinanciación de la deuda y continuar con la asistencia financiera de los organismos internacionales para el desarrollo económico, por ejemplo, el proyecto de gas rural para el Alto Valle.
En materia de producción, se promocionó y difundió la actividad frutícola y frutihortícola en eventos nacionales e internacionales, se lanzó el programa Expoventa y se realizó la primera exportación a México.
Con el aporte de la provincia, se distribuyeron más de 14 millones de pesos en el sector frutihortícola y se continuó trabajando en el mejoramiento de los programas sanitarios en conjunto con el SENASA.
Esos 14 millones que derivaron de fondos puros de la provincia, indudablemente son los que nos han producido este desajuste financiero que estamos tratando de reequilibrar en estos últimos meses del año y fue en nombre -y lo hizo el gobierno- de la supuesta solidaridad que creo debe tener todo el pueblo rionegrino en los momentos en que estén más necesitados sus sectores. Por eso creo que la solidaridad no solamente hay que reclamarla sino que hay que concederla para ser verdaderos partícipes de ella en un pueblo que se quiere a sí mismo.
Se realizó un trabajo analítico de la situación de la fruticultura a través del Consejo Federal de Inversiones, con una visión abarcativa de este negocio.
Para aquellos que todavía no se han enterado que se ha realizado el proyecto más completo de lo que significa el análisis de la fruticultura desde su producción, forma de producción, explotación, comercialización y futuro de sus plantaciones, aquí hay un proyecto de 19 tomos que fue puesto a disposición de todos aquellos que de alguna manera quieran implementar de una vez por todas la mesa de la actividad y no la mesa de los intereses corporativos que quieren conjugarla sino buscar primero la rentabilidad general de la fruticultura para luego ver cómo esa rentabilidad se divide.
A través del CFI se impulsaron planes estratégicos de desarrollo en Catriel, Río Colorado, San Antonio y Viedma.
En el área minera se concluyó un estudio geológico provincial, que es el primero en su tipo en el país y se asesoró a pequeños productores para la formulación de proyectos.
Así se realizó la primera exportación de pórfidos y piedra laja a Europa y una empresa española invertirá en la provincia para concretar la exportación de bentonita al Mercado Común Europeo, esta inversión comenzó a hacerse en la zona de Valcheta. .
Están en marcha además proyectos de producción alternativa capaces de realizar la economía de la región sur, como la cría del choique o ñandú petiso, cría del guanaco en semicautiverio, granjas agroecológicas y cría de conejo para carne y pelo.
Se ha fortalecido la cultura de la innovación en las empresas rionegrinas y la actividad pesquera continuó conjugando la conservación con el mejor uso del recurso y el máximo benéfico socio-económico. El ordenamiento y regulación de las actividades, imponiendo zonas de veda para dar sustentabilidad al recurso, no impidió la continuidad de proyectos de la Terminal Pesquera Artesanal, de manera de fortalecer el incremento de mano de obra empleada y montos totales de facturación.
Educación: A pesar de las dificultades financieras que no escapan a la situación que atraviesan otras provincias, nuestro gobierno seguirá empeñado en lograr mayor eficacia y eficiencia en el sistema educativo, con cambios ponderables en los contenidos y en los modelos de organización y gestión.
Entre las políticas educativas desarrolladas se destaca la Adecuación Curricular que permitió hasta la fecha contar con los Diseños Curriculares de distintos niveles y en la formación de docentes, trabajo en el que participó toda la comunidad educativa. Se continuará y completará la capacitación docente en distintas materias y niveles, destacándose la de 5.040 docentes en varios módulos.
Finalizó recientemente el proceso de acreditación de los institutos, tanto públicos como privados, con validez nacional para impartir formación docente.
Se incorporó la Evaluación de la Calidad Educativa, porque aunque nos encontramos desde 1996 dentro de los parámetros de la media nacional, pretendemos planificar acciones para seguir mejorando el nivel de la enseñanza.
Se continuará focalizando el trabajo en el Nivel Medio, para lo cual ya se pusieron en marcha Salas de Recursos del Aprendizaje, con una inversión que supera los tres millones de pesos financiados por el Banco Mundial y la provincia.
Todo este trabajo se acompaña de una reforma administrativa en el Nivel Central y el desarrollo de Sistemas de Información.
Prevemos además avanzar en un nuevo Estatuto Docente que contemple la definición de incentivos y un nuevo esquema de licencia, donde se preserven todos los derechos habituales de los docentes. Nuestra meta es fortalecer la educación pública y gratuita, sumando la complementación y el concurso de la escuela privada que cubre actualmente el 15 por ciento de la matrícula escolar.
No puedo dejar de referirme a la situación provocada por la retención de servicio en el último tramo del ciclo lectivo. Reconozco la responsabilidad del gobierno en el atraso salarial producido luego de más de tres años y medio de cumplir con los pagos dentro del mes, pero no resulta justificable, bajo ningún punto de vista.
Concurrir a la escuela y negar el dictado de clases es una medida que tiene a los educandos como únicos y exclusivos damnificados y resulta una actitud que la sociedad no comprende y rechaza.
Me cuesta creer y me cuesta ver a mi vieja maestra parada frente al aula sin dar clases a los chicos porque retienen servicios, espero que -tanto con nuestra responsabilidad como con la de los docentes, a quienes les tengo un gran respeto- esta situación se termine.
Nuestro reconocimiento estará siempre con el docente que realiza esa labor, cada vez más esencial, de insertar a niños y jóvenes en un mundo que exige el requisito de la educación y la calificación para poder trabajar y progresar.
Seguiremos promoviendo la participación de toda la comunidad educativa fortaleciendo los Consejos Institucionales; dejando de lado toda discrepancia, como gobernador de la provincia, convocaré a la UNTER para retomar un diálogo que sea fructífero y que permita enriquecer con sus aportes los avances hacia una mejor calidad educativa. Muchas veces no compartimos las actitudes del gremio, pero reitero mi mayor predisposición para entablar un diálogo maduro, que se corresponda con el objetivo compartido de que el Estado cumpla con el compromiso ineludible de prestar educación.
En materia de Acción Social, entre los más importantes programas sociales implementados podemos señalar: En el Programa de Vivienda Social e Infraestructura Comunitaria -PROVI- se invirtieron desde 1997 más de 7 millones de pesos y a través del PRANI se mejoraron 32 Centros de Cuidado Infantil, más un monto superior a 1.400.000 pesos en módulos alimentarios.
El Programa Nutricional Rionegrino -PRONUR- invirtió anualmente más de 2.400.000 pesos, beneficiando a 35 mil rionegrinos; cerca de 10 millones de pesos se invirtieron en este programa durante mi primera gestión de gobierno.
Con el Programa PRONUR Rural se beneficia a aproximadamente 6 mil familias y con el Programa Nutricional para la Tercera Edad -PRONONO- se invierte anualmente casi 200 mil pesos, alcanzando a 1.776 beneficiarios de la tercera edad.
Se debe destacar especialmente el Programa Comedores Comunitarios, que permite que en la actualidad funcionen 117 de ellos, a los que asisten 12.180 beneficiarios; 39 refrigerios que atiende a 2.284 rionegrinos; desde 1996 a la fecha se invirtieron más de 5.500.000 pesos en este programa.
Acción Social: Atiende además, desde mediados de 1998, el Programa de Comedores Escolares que asiste a 13.702 beneficiarios en 182 establecimientos educativos de toda la provincia, con una inversión anual de más de 2.700.000 pesos.
Se implementó además un programa de ayuda a pequeños ganaderos de la Región Sur que permitió llegar a más de 3 mil familias durante este año afectadas por la crisis lanera, con una inversión cercana a los 350 mil pesos.
El Programa de Ayuda Solidaria al Desocupado permitió el financiamiento, a la fecha, de 22 proyectos de capacitación
y micro-emprendimiento. Asimismo el operativo Plan Calor 1999, permitió, como todos los inviernos, distribuir en familias carenciadas de la Línea Sur y Zona Andina combustibles y otras soluciones, con una inversión de 650 mil pesos.
Seguridad: Antes de dar datos estadísticos en seguridad quiero reafirmar la concepción del gobierno en esta materia. Hemos dicho -y reiteramos- que quienes tenemos formación jurídica definida creemos que la seguridad, si se confunde con un uniforme -como lo dije en el día del festejo del aniversario de la Policía- hace que cuanto menos consideremos que es un problema absoluto.
La seguridad es un problema de la comunidad, es un problema de todos, la Policía es la última etapa, la de represión del hecho ilícito, los hechos hay que evitarlos. Estoy de acuerdo con lo que nuestro presidente dijo en su discurso, que mandará leyes que agraven las penas y espero que dentro de esas leyes también exista la responsabilidad familiar, para que los padres de aquellos chicos que delincan sean finalmente los responsables del delito de esos chicos, para que de una vez por todas la educación se transmita desde la familia, se continúe en el colegio y luego hagamos de la sociedad, no un conjunto de normas estériles sino la regulación misma de nuestra actividad.
Es por eso que si nos atenemos a los números fríos vamos a encontrar una ubicación importante de nuestra policía para calificarla como tal.
A pesar de este incremento de la inseguridad en el país, Río Negro se ubica en el cuarto lugar de las jurisdicciones con menos denuncias de delitos, siendo la tasa promedio del país un 51 por ciento más alta que la de la provincia. Quiero aclarar que estos datos están tomados del Ministerio del Interior de la nación.
Si sólo tomamos los índices de homicidios dolosos, nuestra provincia se ubica en el segundo mejor lugar, con una denuncia cada cien mil habitantes. Si consideramos la región patagónica y computamos los tres últimos años, la tasa en delitos contra las personas, por cada cien mil habitantes, para Río Negro es de 145,33, para Chubut de 212,59 y para Neuquén de 277,83.
Por otra parte, la creación de la Secretaría de Seguridad y Justicia permitirá fortalecer institucionalmente el área, avanzando en políticas preventivas.
Se deben destacar los avances de la institución policial con el Plan de Prevención con Participación Comunitaria que se seguirá fortaleciendo a través de la creación de Consejos Locales.
Se continuará con la profesionalización del personal policial a través de la Universidad Nacional del Comahue, con el incremento de los recursos humanos y con el mejoramiento del equipamiento.
En materia de Salud, en estos últimos cuatro años se recuperó el funcionamiento de nuestra red pública de servicios de salud, tal como lo muestran los indicadores nacionales. Hoy el 45 por ciento de los rionegrinos son usuarios del hospital público, el 76 por ciento de las internaciones se realizan en nuestros nosocomios y se atienden 200 mil consultas anuales más que al inicio de esta gestión.
Se incrementó en un 200 por ciento anual, respecto a 1995, la compra de leche para el Plan Materno Infantil; los fondos para el funcionamiento hospitalario aumentaron también un 100 por ciento respecto al inicio de nuestra gestión y si bien disminuyó el número de agentes se aumentó la cantidad de profesionales y técnicos, de manera de incorporar servicios antes inexistentes.
Anualmente se capacitaron unos cuatro mil agentes profesionales y técnicos y la Escuela Superior de Enfermería se transformó en un Centro Universitario.
Se debe destacar que entramos ya en la etapa de implementación del Seguro de Salud, que además de permitir ordenar administrativa y financieramente a nuestros hospitales, garantizará la cobertura a todos los ciudadanos sin obra social.
Nuestra prioridad seguirá siendo la prevención y la promoción de la salud, dando preeminencia a la atención primaria. Continuaremos con las acciones tendientes a complementar la atención de la salud pública privada.
En materia de servicios de agua, actualmente casi no hay rionegrino sin servicio de agua ya que pasamos de una cobertura del 93 por ciento, al comienzo de la gestión, al 99,30 por ciento actualmente. Río Negro está tercera dentro de las jurisdicciones que tienen más baja la tarifa mínima y es la que tiene la tarifa promedio más baja del país, sin que la empresa ARSA sea deficitaria.
Por otra parte, la provincia es líder en lo que respecta a la descentralización del servicio de riego, con 17 consorcios formados a la fecha y 110 mil hectáreas cubiertas.
En materia de integración provincial, dije en mi primer mensaje a esta Legislatura, prometí y cumplí la palabra empeñada de ejercer mi mandato con una amplia visión provincialista y un profundo sentido integrador porque, como ha sucedido en distintas etapas de mi vida pública, he venido a servir sin sectarismos, sin compromisos, sin otras ataduras que las que me impone mi conciencia y los superiores intereses de la provincia.
También decía que "no hubo ni habrá lugar para estériles competencias localistas o pretensiones hegemónicas".
Hoy el gobierno puede exhibir con legítimo orgullo un conjunto de obras y acciones que son testimonios elocuentes que pensamos en Río Negro como un conjunto armónico, sin favoritismos ni exclusiones, lo digo como respuesta a algunas prédicas que todavía suelen escucharse, tan anacrónicas como injustificadas, provenientes de los profetas del odio que nunca faltan.
Trabajo todos los días para ser el gobernador de todos los rionegrinos, sean de donde sean, me hayan votado o no. Y aquí quiero decirles muy especialmente a quienes se empeñan infructuosamente en enfrentar a los rionegrinos, que el nivel y la distribución de la obra pública de estos últimos cuatro años, así como los distintos programas sociales, sanitarios y educativos, marcan claramente que ninguna ciudad o región puede sentirse marginada.
Desde el IPPV, sólo con los recursos del FONAVI, se construyeron más 6 mil viviendas que abarcaron todas las localidades y regiones, así como más de 40 mil metros cuadrados en equipamiento barrial, polideportivos y centros comunitarios.
CASA Rionegrina otorgó 8.560 préstamos por un total de 17 millones de pesos, y sólo este año se superarán los 2.500 créditos por más de 5 millones de pesos.
A través del PROMIN se está finalizando una inversión de 16 millones de pesos en obras en el Alto Valle, Viedma y San Carlos de Bariloche.
Los trabajos en infraestructura de salud no sólo abarcaron las grandes ciudades como Viedma sino también se refaccionaron y equiparon todos los hospitales y puestos sanitarios de la Región Sur.
La inversión de infraestructura escolar abarcó, en el período 1996/1999, un monto superior a los 53 millones de pesos en todas las localidades de la provincia.
El mismo concepto integrador orientó también la política de obras de ARSA y el Departamento Provincial de Aguas, al igual que VIARSE, que desarrolló obras de asfalto urbano en prácticamente todas las ciudades de la provincia, sin distinción y encaró una obra fundamental para la integración, como es el puente de Valle Azul, en una inversión superior a los 3 millones 500 mil pesos, con esta misma concepción, en esta nueva etapa de gobierno, seguiremos con las obras, entre ellas la creación del puente de la Isla Jordán que constituirá una alternativa vial a la ruta nacional 22.
Brevemente, no quiero dejar de remarcar que la obra pública del gobierno atendió especialmente a Viedma, con la conciencia de que esta ciudad es la frontera más sensible del Estado. Más de 40 millones de pesos en obras se volcaron solamente a esta región, cuando en otros períodos de gobierno una suma similar significó todo el presupuesto para obras en toda la provincia. Desde el hospital de Viedma, pasando por la construcción de escuelas, polideportivos, asfalto urbano y obras de la costanera en el balneario El Cóndor, desarrollamos emprendimientos que no tuvieron paralelo con otras etapas históricas de la cuidad capital de los rionegrinos.
Otras obras importantísimas para el desarrollo de esta región están en marcha, como el acueducto ganadero-turístico, el hipódromo, el autódromo, y otras más continuarán como el asfalto de la ruta provincial número uno desde el balneario El Cóndor a La Lobería, planes de vivienda y asfalto urbano.
Todas estas enumeraciones permitieron llevar a cabo un vasto plan de trabajos que en su conjunto definen un proyecto de provincia que estamos construyendo todos los días, con visión de presente y futuro.
El proyecto Río Negro es éste, lo sacamos hace casi un año: Río Negro tiene un proyecto de desarrollo para consolidar el crecimiento y aumentar la calidad de vida de los comprovincianos.
Este proyecto, para el Estado, tiene un rol claramente definido. Nos alejamos de un Estado omnipotente que todo lo podía, pero sin caer en un Estado ausente.
Queremos un Estado articulador y promotor, que facilite una provincia fuertemente competitiva en términos económicos, solidaria en términos sociales y equilibrada en términos territoriales. Para ello impulsamos una concertación con los distintos sectores provinciales, de manera de alcanzar acuerdos sociales y políticas básicas que permitan definir objetivos de largo plazo.
Queremos alcanzar un Río Negro innovador, con fuerte identidad, integrado, verde, agroindustrial y con turismo de calidad.
Esta meta estratégica la queremos acompañar con herramientas operativas de gestión, como la Agencia de Desarrollo Económico Provincial y la Unidad de Coordinación de Políticas de Desarrollo Rural.
Pretendemos impulsar el conocimiento y la innovación tecnológica, que son la garantía de competitividad en el futuro, tanto en el sector público como en el privado.
Se debe destacar que se obtuvieron 2.280.000 pesos en créditos fiscales para ocho proyectos presentados por empresas, que se suman a los cinco proyectos gestionados durante 1998 por 1.500.000 pesos.
Debemos promover además la generación de empleos sustentables a través del apoyo a una densa red de PYMES de producción; seguir promoviendo el crecimiento de la provincia como centro turístico nacional e internacional de excelencia; consolidar a la provincia como un área de articulación y redistribución de los flujos de transportes y comunicaciones entre el Atlántico y el Pacífico y entre la Patagonia y el resto del país, apoyando una agresiva estrategia exportadora de productos rionegrinos.
En cuanto al modelo de gestión político-institucional, el gobierno provincial continuará y profundizará una estrategia de reforma estatal y gestión político-institucional, con una clara especificación de contenidos, metas programáticas y modalidades operativas. Se trata de abarcar coordinadamente todos los organismos y niveles de gobierno.
Las reformas pendientes en Río Negro son, en su mayoría, las denominadas hacia adentro del Estado, es decir, de segunda generación.
El gobierno ya ha adoptado un gran número de medidas que le implicaron desprenderse de empresas y servicios, renunciar al otorgamiento de subsidios u otras formas de intervención.
Concluirán en esta nueva etapa las reformas "hacia afuera", fundamentalmente a través de la tercerización de servicios y avanzando en la descentralización parcial de diferentes funciones hacia los gobiernos municipales.
En las reformas "hacia adentro" del Estado, se profundizará la reestructuración organizativa del aparato administrativo, la capacitación permanente del personal y un sistema de carrera administrativa basado en el mérito y el mejoramiento de los sistemas de información, entre otros.
Puntualmente, en el área de Educación se prevé realizar una reformulación del sistema general de recursos humanos y brindar asistencia técnica a los Consejos Institucionales, que participarán de la primera etapa del proceso de descentralización.
En el área de Acción Social se avanzará en la tercerización de la ejecución de proyectos, creando instancias de participación social y coordinación conjunta con entidades del sector privado.
Se prevé profundizar la descentralización de la ejecución de programas sociales hacia los municipios, a quienes se transferirán la ejecución del programa Miniemprendimientos Productivos.
En el área de Gobierno, se descentralizarán servicios hacia los municipios, financiándose en este marco la adquisición de maquinarias y vehículos, al tiempo de ejecutarse tareas de asistencia técnica y fortalecimiento institucional.
Se brindará también capacitación y asistencia financiera para el desarrollo de un plan de reformas de los sistemas de políticas fiscales municipales.
En el área del Ministerio de Coordinación, se impulsará la unificación del proceso de liquidación de haberes de todo el personal del Poder Ejecutivo, en el ámbito del Consejo Provincial de la Función Pública y Reconversión del Estado.
Se seguirá avanzando en el proceso de desvinculación de personal a través de la tercerización de servicios y en la desburocratización de la administración y registro de inmuebles.
Se definirá un nuevo y único escalafón salarial para
el personal de la Administración Pública, diferenciando las carreras para el personal de Salud, Educación y Policía.
En el área de Salud, se prevé transferir la gestión de recursos humanos a los Consejos Locales de Salud, así como descentralizar a los municipios, la aplicación de la Ley de Hidatidosis.
Se contratarán los servicios de alta complejidad con clínicas privadas y se incorporará la figura de contratos de locación para los profesionales y técnicos.
La puesta en marcha del Seguro Provincial de Salud garantizará llegar a toda la población sin cobertura de obra social o privada y servirá de base para la transferencia de fondos a los hospitales.
En el área de Economía, se avanzará en la reestructuración organizativa de la Secretaría de Producción, suprimiendo aproximadamente cincuenta cargos del personal que está en comisión, unificando las áreas de Minería e Hidrocarburos y reduciendo gastos de viajes y viáticos.
Se consolidará la transferencia del sistema de riego y drenaje a los usuarios y se construirán obras civiles para resolver sus problemas más críticos.
La realidad nos indica que son tiempos de ejemplos y de sacrificios.
Comprendemos y nos conmueve, el sacrificio que significa para los rionegrinos soportar las consecuencias del ahogo financiero que está padeciendo el sector público y del cual no se va a salir fácilmente.
Para adaptarnos a este escenario, hemos dispuesto una importante reducción del plantel de funcionarios del Poder Ejecutivo, estableciéndose un organigrama que no supera los 150 cargos.
Paralelamente he firmado el decreto que dispone la eliminación total de los cargos y puestos críticos. En lo sucesivo, las necesidades funcionales que surjan en consecuencia, serán afrontadas con personal de carrera de la administración, promoviendo las funciones gerenciales, en concordancia con lo establecido en la Ley de la Función Pública y en el proyecto de estatuto y escalafón que enviaré a la Legislatura.
Con estas decisiones, dejamos en claro que el empleado público no debe considerarse variable de ajuste en nuestro gobierno, sino por el contrario, estamos avanzando en su profesionalización y jerarquización. Ello está ligado a las acciones de capacitación que intensamente hemos promovido durante mi anterior mandato.
Como resultado de este rediseño de la estructura política del Poder Ejecutivo, estamos en condiciones de producir un ahorro superior a los 5 millones de dólares anuales.
Formulo un llamamiento a los restantes Poderes del Estado para que, aún respetando las particularidades propias de cada uno, acompañen en este esfuerzo, que más allá de su importancia económica, estoy persuadido que constituye un gesto que la sociedad nos está pidiendo a los políticos y lo reclama, el afianzamiento de la democracia y sus valores.
No puedo hacer estos anuncios sin que medie un reconocimiento a todos quiénes me han acompañado durante mi gestión y que hoy deben dejar la función pública como consecuencia de estas medidas.
Diálogo y concertación: Hemos dicho que los rionegrinos podemos tener discrepancias pero que sabemos anteponer sobre el interés particular o sectorial, los del conjunto.
Sigo pensando, como el primer día, en la necesidad de concertar políticas porque el diálogo no supone la negación de los conflictos sino su realización institucionalizada.
Sin democracia no hay ciudadanos sino súbditos y no hay democracia sin acuerdos, no sólo de normas o instituciones sino de objetivos y contenidos. Para esto no hay mejor camino que la búsqueda del consenso.
Ya hemos comprobado la existencia de diagnósticos de sobra, así como modelos con enunciados utópicos. Pero la única forma, desde la responsabilidad del poder de gobernar, es tener una visión realista, una adecuada percepción de los medios disponibles y una acertada elección de los fines a concretar.
Tenemos que terminar con la división entre quienes nos ocupamos de las cosas y quienes sólo se preocupan por las cosas.
No encontramos aisladamente soluciones individuales a los problemas que afectan a la comunidad.
Nosotros venimos impulsando estas estrategias en política de administración y de reforma del Estado con el gremio mayoritario de la provincia, UPCN y otros. También lo venimos haciendo en el área de Salud, así como con los sectores de la medicina privada, uno de cuyos representantes va a estar frente al área oficial específica. Lo mismo ocurre en Educación, con toda la comunidad educativa y -como lo he anticipado- pretendemos renovar los lazos con el gremio docente.
También estableceremos otro ámbito en el área de Planificación, con el concurso de todos los sectores de la actividad económica de la provincia, así como en el marco de reuniones interpoderes.
Y hacemos esto, no para desentendernos de compromisos ineludibles del Estado sino para enfrentar las complejidades del mundo moderno, de la mejor manera.
Creemos que es un desafío convocante ser copartícipes de las políticas que hacen a la vida de los rionegrinos.
Ahora queda abierta la posibilidad de que lo que estamos haciendo se haga con el acompañamiento de todos aquellos que prefieren el compromiso creador a la indiferencia, o bien a la protesta testimonial, que se agota en sí misma.
En este marco queremos seguir trabajando, aprovechando esta nueva etapa de la vida institucional del país, donde seguramente habrá más correspondencia entre intereses provinciales y regionales y las políticas del gobierno nacional.
Rionegrinas, rionegrinos: Cuando los dirigentes de un tiempo, los responsables de completar un capítulo histórico en el devenir de los pueblos, dudan o se equivocan, arrastran a los que vienen detrás, frustrando también un tiempo ajeno. En este caso, es el tiempo perdido por nosotros y una defraudación para los que nos siguen. Todos tienen derecho a reclamar por ese tiempo, especialmente nuestros hijos, los jóvenes, las nuevas generaciones. Por eso debemos luchar y estoy dispuesto a seguir luchando.
Los invito a caminar juntos hacia un horizonte de renovadas esperanzas.
Muchas gracias.
PABLO VERANI

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