DISCURSO EN CONMEMORACION DE LA PRIMERA DECLARACION DE INDEPENDENCIA DE ESTADOS UNIDOS, PRONUNCIADO EN EL CAPITOLIO DE WASHINGTON
John Quincy Adams **
[4 de Julio de 1821]
Conciudadanos: basta pocos días antes al de hoy, objeto de nuestra alegría y de nuestra reunión, nuestros antepasados, los pueblos de esta unión , formaban parte de la nación británica, nación famosa en las artes y en las armas, que supo desde una pequeña isla del Océano Atlántico, extender su dominio sobre grandes terrenos situados en cada parte del globo. Los mismos ingleses fueron gobernados por una raza de reyes, cuyo título de soberanía solo se fundaba en la conquista; fueron mágicamente encorvados por una serie de siglos, bajo aquel portentoso sistema de despotismo y de superstición, que se esparció en todo el mundo cristiano a nombre del dulce y humilde Jesús: la historia de esta nación en una época de 700 años, desde los días de la conquista hasta los nuestros, solo ofrece el espectáculo de una continua lucha entre las opresiones del poder y las reclamaciones del derecho.
