Mostrando entradas con la etiqueta Alem Leandro - Discursos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alem Leandro - Discursos. Mostrar todas las entradas

octubre 20, 2009

Testamento político de Leandro Alem (1896)


TESTAMENTO POLITICO
DR. LEANDRO ALEM
[1 de Julio de 1896]

Para publicar:
He terminado mi carrera, he concluido mi misión…Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. ¡Sí! Que se rompa pero que no se doble.
He luchado de una manera indecible en estos últimos tiempos, pero mis fuerzas -tal vez gastadas ya- , han sido incapaces para detener la montaña…y la montaña me aplastó…!
He dado todo lo que podía dar; todo lo que humanamente se puede exigir a un hombre, y al fin mis fuerzas se han agotado…y para vivir inútil, estéril y deprimido es preferible morir!
Entrego decorosa y dignamente lo que me queda, mi última sangre, el resto de mi vida!

Discurso de Leandro Alem en la Cámara de Diputados sobre el sistema federal, a propósito del proyecto de cesión de la Ciudad de Bs. As. para capital de la República (1880) -3/3-

UN PROFÉTICO DISCURSO DE ALEM SOBRE EL SISTEMA FEDERAL
TERCERA Y ULTIMA PARTE
SOBRE EL PROYECTO DE LEY RELATIVO A LA CESIÓN DEL MUNICIPIO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES PARA CAPITAL DE LA REPÚBLICA
3º, 4º y 8º Sesión Extraordinaria
Leandro Alem
[12, 15, 17 y 24 de Noviembre de 1880]

//Cont.…No hay tal tendencia centralizadora, repito. En economía como en política, estrechamente ligadas, porque no hay progreso económico si no hay una buena política, – una política liberal que deje el vuelo necesario a todas las fuerzas y a todas las actividades; – en economía como en política, decía,-la teoría que levantan los principales pensadores, los hombres mas distin¬guidos del antiguo y del nuevo continente, ¬teoría que se va inoculando –por así decirlo, en el seno de todas las sociedades, se puede condesar, y ellos la sintetizan en esta sencilla fórmula: –”No gobernéis demasiado:”– o mejor dicho y mejor expresada la idea,–”gobernad lo menos posible.”

Discurso de Leandro Alem en la Cámara de Diputados sobre el sistema federal, a propósito del proyecto de cesión de la Ciudad de Bs. As. para capital de la República (1880) -2/3-

UN PROFETICO DISCURSO DE ALEM SOBRE EL SISTEMA FEDERAL
SEGUNDA PARTE
Intervención en el Debate sobre el proyecto de ley relativo a la cesión del Municipio de la Ciudad de Buenos Aires para Capital de la República Cámara de Diputados de Buenos Aires
3º, 4º y 8º Sesión Extraordinaria
LEANDRO ALEM
[12, 15, 17 y 24 de Noviembre de 1880]


//… Se vota si se levanta la sesión y resulta afirmativa. Eran las 5 de la tarde.
Sr. Alem. - Cumpliendo con el deber que mis convicciones me imponen, es posible, señor Presidente, que no sea tan breve como desearía, en este último período de mi exposición, temiendo naturalmente fatigar la atención de la Cámara y especialmente la de mi inteligente e ilustrado colega, que en la sesión anterior nos manifestó conocer de antemano todas las consideraciones que yo había desarrollado y probablemente desarrollaría en adelante.

Discurso de Leandro Alem en la Cámara de Diputados sobre el sistema federal, a propósito del proyecto de cesión de la Ciudad de Bs. As. para capital de la República (1880) -1/3-

UN PROFETICO DISCURSO DE ALEM SOBRE EL SISTEMA FEDERAL
PRIMERA PARTE
Intervención en el Debate sobre el proyecto de ley relativo a la cesión del Municipio de la Ciudad de Buenos Aires para Capital de la República Cámara de Diputados de Buenos Aires
3º, 4º y 8º Sesión Extraordinaria
Leandro Alem
[12, 15, 17 y 24 de Noviembre de 1880 ]

[...]Sr. Alem. - Hace un momento he oído la lectura del dictamen de la Comisión de Negocios Constitucionales y la palabra del señor Pre­sidente sometiendo a la deliberación de la Cámara. Su informe estaba hecho y conocido de antemano, esto es, las consideraciones funda­mentales, las razones atendibles se habían aducido los promotores de la idea en las Cámaras de la Nación y en la Cámara de Se­nadores de la Provincia, lanzadas a todos los vientos de la publicidad, por los órganos al servicio de esos SS. Acaba ahora de comprome­terlas el señor Ministro de Gobierno.

Discurso en el mitin de Rosario: ¡Desgraciados los pueblos que no tienen ideales! (1890)

DISCURSO EN EL MITIN DE ROSARIO
Leandro N. Alem
[24 de agosto de 1890]

Conciudadanos:
Bienvenidos seáis a ocupar el puesto que vuestro deber os señala; bienvenidos seáis a tomar participación en esta verdadera revolución política y social.
Este país había llegado al extremo de ver comprometido el honor nacional. No existía más que la dignidad ultrajada, la libertad perdida, la dilapidación entronizada, la esclavitud constituida, y las voces de ultratumba de nuestros mayores nos pedían estrecha cuenta de nuestro silencio, de nuestra conducta, de nuestra debilidad, de sus sufrimientos ante el escarnio y la befa y el absolutismo de los poderes públicos.
Hubo un sacudimiento general; despertó la opinión y el pueblo se ha dispuesto a romper las cadenas que le oprimían: por eso vemos ese estallido de entusiasmo, esa explosión de sentimientos que a todos nos unen en la llama vivificadora del patriotismo.

Discurso en una manifestación realizada en su honor (1890)"...tenemos el deber de enseñar y difundir el derecho, conservando siempre celosos el sentimiento de la libertad en todas sus manifestaciones"


DISCURSO EN UNA MANIFESTACIÓN REALIZADA EN SU HONOR
Leandro N. Alem
[12 de Agosto de 1890]

Conciudadanos:
Me creo relevado de analizar la justicia y la legitimidad de la revolución como recurso superior de las sociedades, cuando atraviesan por la situación a que habían llevado a la nuestra sus malos mandatarios.
Al ser colocado al frente de este movimiento de reacción, con la visión clara de mi responsabilidad y mi deber, comprendí que la hora de realizar ese recurso supremo había llegado, para despejar las sombras, que de día en día y en acción vertiginosa se extendían sobre el horizonte límpido y hermoso de la patria!
La revolución, señores, era inevitable desde que todos los resortes constitucionales, todos los medios de reparación, que constituyen los derechos y las libertades del pueblo, habían sido aniquilados y desconocidos por sus gobernantes.

Discurso de Leandro Alem en el Frontón de Buenos Aires (1890)

DISCURSO EN EL MITIN DE LA UNIÓN CIVICA, REALIZADO EN EL FRONTÓN DE BUENOS AIRES
Leandro N. Alem
[13 de Abril de 1890]

Señores:
Se me ha nombrado presidente de la Unión Cívica, y podéis estar seguros que no he de omitir ni fatigas, ni esfuerzos, ni sacrificios, ni responsabilidades de ningún género para responder a la patriótica misión que se me ha confiado.
La misma emoción que me embarga ante el espectáculo consolador para el patriotismo de esta imponente asamblea, no me va a permitir, como deseaba y como debía hacerlo, pronunciar un discurso. Así, pues, apenas voy a decir unas pocas palabras, pero palabras que son votos íntimos, profundos, salidos, señores, de un corazón entusiasta, y dictadas por una conciencia sana, libre y serena.
Una vibración profunda conmueve todas mis fibras patrióticas al contemplar la resurrección del espíritu cívico en la heroica ciudad de Buenos Aires.

Discurso de Leandro Alem en el mitin organizado por la juventud en el Jardín Florida (1889)

DISCURSO EN EL MITIN ORGANIZADO POR LA JUVENTUD, EN EL JARDÍN FLORIDA
Leandro N. Alem
[19 de Septiembre de 1889]

Conciudadanos:
Quiero, ante todo, saludaros con el mayor entusiasmo, y luego, de inmediato, pedir a esta altiva y generosa juventud que me perdone por el juicio que de ella me había formado, pues confieso que no hace muchos meses, y en una carta que dirigía a un antiguo y valeroso compañero de las luchas cívicas y actualmente en Europa, le expresaba la profunda decepción que me inspiraba la actitud de la juventud tratándose de la cosa pública.
Ya no hay jóvenes en la república -le decía-; los ideales generosos, las iniciativas patrióticas no cuentan con su apoyo ni con su entusiasmo; los que se titulan jóvenes no lo son sino en la edad, porque cuando se les habla de la patria, de los sacrificios patrióticos o del cumplimiento de los derechos cívicos, reciben esas palabras con un solemne desprecio, considerando que tales asuntos sólo pueden preocupar la mente de los ilusos, de los líricos, cuando no dicen de los tontos; y agregan que en nuestros días la política ha cambiado de giro y que hay que ser más prácticos, adoptando otra política basada en el positivismo y titulándose, los que de tal manera piensan y proceden, hombres prácticos, grandes políticos, sabios y de talento... Fue, señores, en presencia de estos hechos que mi espíritu entrevió los grandes males que surgían del falseamiento de las instituciones, y que yo creía que la juventud miraba indiferente y por eso me expresaba en palabras tan amargas con respecto a la situación política del país.