junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en la conmemoración del 452° Aniversario de la Fundación de la Ciudad de Santiago del Estero (2005)

DISCURSO EN EL ACTO DE CONMEMORACIÓN DEL 452° ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE SANTIAGO DEL ESTERO
Néstor Kirchner
[25 de Julio de 2005]

Señor gobernador de Santiago del Estero, querido amigo; señor Intendente Municipal de la ciudad de Santiago del Estero que nuevamente nos recibe con tanto afecto; señor vicegobernador de la provincia de Salta; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial; autoridades nacionales, provinciales y municipales; señores legisladores; señores intendentes de localidades vecinas; señoras, señores: nuevamente estamos aquí en Santiago del Estero, hoy celebrando los 452 años de la ciudad de ciudades, la amada por todos los argentinos, la histórica, la cultural, la heroica Santiago del Estero. Es para mí un profundo honor, como Presidente de todos los argentinos, poder estar presidiendo junto al Gobernador y al Intendente los actos en el día de hoy.
Quiero agradecer profundamente a los miles de santiagueños que se volcaron a las calles nuevamente a saludarnos, a tocarnos, a darnos fuerza desde sus casas, en las calles, en la presencia masiva de este acto; un eterno agradecimiento que lleva a convertir esta relación de quien les habla con este querido pueblo de Santiago del Estero en los comienzos de un amor eterno, porque realmente he sentido afecto, cariño, de esta parte del Norte sufrida de la Patria que agradezco profundamente.
Ustedes saben que el Norte Argentino fue lamentablemente cuna del olvido durante décadas de las distintas acciones de los distintos gobiernos nacionales. Se engendró pobreza y olvido, allí donde nació la Patria. Por distintas circunstancias el propio Santiago del Estero fue sufriendo un proceso de marginación a veces por la falta de políticas nacionales y otras veces en el error de encerrarse en sí mismo. Porque un país debe integrarse, debe abrirse de par en par y la solidaridad debe ser absolutamente mutua entre los gobiernos federales y los gobiernos provinciales.
Yo vengo a Santiago del Estero a acompañar el cambio, a acompañar la transformación, a acompañar los nuevos tiempos, a acompañar el reencuentro de todos los santiagueños, a acompañar a las fuerzas nacionales y populares, a acompañar el respeto y la vigencia de los derechos humanos, a estar junto a aquellos que durante tiempo sufrieron el olvido; a abrazarme a las madres que tanto sufrieron, por esa generación de amigos y compañeros que no están, y también abrazarme a las madres del dolor que tanto han sufrido por distintas circunstancias, con los brazos abiertos acompañándolos desde el Gobierno Nacional.
Vengo también absolutamente apasionado y entusiasmado por este proyecto de gobierno que quiere llevar adelante Santiago del Estero; ese coraje de decir: “Presidente, acompáñenos en la reparación histórica”, a esas ideas del señor Gobernador y de todos los intendentes de Santiago del Estero, sean de las fuerzas políticas que sean, que desean que este Santiago crezca y se consolide.
Señor Gobernador: adelante con este proyecto de reparación histórica, con este proyecto de devolverle las glorias que Santiago merece, ponerlo en marcha y cumplirlo. El 25 de Mayo les dije que el 25 de julio iba a estar acá, es la palabra de un sureño argentino que viene a cumplir con sus hermanos del Norte con los brazos absolutamente abiertos y aquí estoy.
Sueño con que mis próximos viajes a Santiago del Estero sean para ir inaugurando obras y poniéndolas en marcha, resolviendo las obras históricas y que junto al Gobernador visitemos otros municipios de Santiago del Estero para decirles que el Gobierno Nacional y el Gobierno Provincial van juntos hasta el último confín de esta amada provincia.
También, queridos santiagueños, hay que tener todo el coraje que la hora de la Patria indica. Cuando se quiere cambiar, cuando se quiere construir una nueva relación entre la gente, la sociedad y el Estado, cuando se quiere definitivamente terminar con las viejas corporaciones, cuando se quiere abrir plural y democráticamente el país, cuando se lucha por lo nuevo, cuando no nos apegamos a los intereses del pasado, seguro que aparecen trabas, aparecen trabas todos los días porque cuando se quiere cambiar hay muchos intereses que han vivido muy bien del pasado, y a mí honestamente no me interesa consolidar los intereses del pasado que agobiaron al pueblo argentino.
Desde el primer día que me senté allá en la Casa Rosada -y lo digo desde esta madre de ciudades a todo el país- dije que no iba a dejar las convicciones en la puerta de la misma; algunos por ahí no creyeron, hoy se estarán dando cuenta de que tienen que empezar a creer porque no va a haber ningún tipo de acuerdismo que me haga renunciar a los principios de construir una nueva Argentina que nos dé la inclusión social, la justicia, la dignidad, una nueva dirigencia, un nuevo tiempo que largamente los argentinos nos merecemos.
Absolutamente decidido a eso estoy caminando los confines de una punta a la otra de esta Argentina. Voy con los brazos abiertos, con el corazón reparador a abrazarme a todos, piensen como piensen, si piensan y quieren esta tierra, sin renunciar a las ideas pero sumando la calidad de las otras ideas para lograr la gran idea que contenga a todo el pueblo argentino en el gran proceso de transformación que este país se merece. Pero la gran idea es parte de la idea relativa de unos y la idea relativa de otros; no es el acuerdo de la vieja dirigencia que lo único que le importa es sobrevivir ellos a espaldas del pueblo argentino; la gran idea es que renazca el pueblo argentino, que otra vez el pueblo argentino pueda tener el rol protagónico que se merece.
Por eso me emocionaron las palabras del señor gobernador Zamora de Santiago del Estero, mi querido amigo que nos hemos aprendido a conocer cuando dijo:” lo vamos a apoyar Presidente en la tarea de cambio de la Argentina, allí donde nos toque actuar”. Les agradezco profundamente a los santiagueños en general, al señor gobernador en particular y a las fuerzas políticas nacionales y populares de Santiago del Estero ese gesto, porque ese cariño y esa decisión a uno lo fortalecen espiritualmente, le dan esa fuerza necesaria para seguir avanzando fuertemente en el cambio.
Yo le digo lo mismo, señor gobernador Zamora: avance, adelante que el Gobierno Nacional lo va a acompañar fuertemente para que Santiago del Estero tenga el destino que merece.
Santiagueños: por allí muchos dicen -a pesar de que hoy estoy en el día del aniversario de Santiago del Estero, pero nunca fue la hipocresía y la falsedad mi forma de actuar-; algunos dicen que camino el país, y lo hago desde el 26 de mayo, haciendo campaña; tratan de desprestigiar el trabajo que llevo adelante, pero a mí no me molesta, yo hago campaña, campaña por la vida, campaña contra el hambre, campaña por el trabajo, campaña por un país federal, campaña por los derechos humanos, campaña por la justicia, campaña por la dignidad. Voy a caminar hasta el último día de mi mandato hasta el último pueblo de mi Patria, porque ese es el mandato, juntarme con mi gente y permanentemente trabajar junto a ellos.
También, no les voy a pedir como les dijeron en el pasado que los acompañen y después lo llevaron a cualquier lado, pero sí vengo humildemente a pedirles que me ayuden, porque sé que con la fuerza del pueblo, con la decisión de un pueblo que no se resigna, esta Argentina va a seguir cambiando y creciendo con la fuerza que lo está haciendo ahora. Porque cuando el pueblo se pone en marcha, el motor de la historia avanza rápidamente hacia los lugares que merece, y ese motor de la historia lo estamos poniendo en marcha entre todos los argentinos para encontrar y construir ese país distinto.
Por eso, cuando analizamos el crecimiento del país, más allá del 20 por ciento en estos dos años y pocos meses que llevamos adelante, cuando analizamos el crecimiento del consumo, de la recaudación, de las reservas, cuando analizamos la baja de la indigencia, la pobreza y el desempleo, cuando analizamos que llegan inversiones a cada uno y en cada lugar de la Argentina, cuando analizamos que entramos a vivir en otro país distinto, nos vamos a entusiasmando fuertemente. Yo, queridos amigos, les digo que esto se defiende con presencia, trabajo y decisión; que hay urgencias en la Argentina, hay y habrá asignaturas pendientes durante mucho tiempo, pero que no nos lo vengan a decir los que traen las asignaturas pendientes o los que nos quieren volver a la vieja metodología de la década del ´90 que nos llevó a que la Argentina se quiebre económica, espiritual y socialmente y se llene de excluidos.
Nosotros queremos construir un nuevo país, un país donde se puedan abrir las puertas para todos los argentinos. Es una tarea difícil porque los intereses no descansan, pero sé que los santiagueños tomados de las manos de los hermanos salteños, de los hermanos tucumanos, de los hermanos jujeños, de los hermanos de Tierra del Fuego, de los hermanos de Entre Ríos, de los hermanos de la provincia de Buenos Aires, de los hermanos de la Capital Federal, marchando por las calles de la Patria y con la bandera argentina por delante, van a consolidar un proceso de transformación y de cambio que este país se merece. Nunca más volver a las viejas prácticas sino construir esa Argentina que nosotros nos merecemos.
Santiagueños y santiagueñas, para ir terminando: les quiero dejar mi profundo agradecimiento, les quiero agradecer este cariño, este afecto, esta confianza. No saben ustedes cómo a uno lo potencia y lo energiza saber que hay miles de corazones aquí en Santiago del Estero diciendo: ”aguante Presidente, no baje los brazos, dele para adelante que este pueblo criollo lo acompaña con su sentido federal, con su historia de dignidad, con su historia de sufrimientos y de triunfos que tiene adelante”.
Santiago del Estero muchas gracias; me voy con otro día inolvidable, me voy con el compromiso eterno, me voy también con la disposición de que cada vez que el señor Gobernador me diga: “vamos a tal pueblo de Santiago del Estero”, allí voy a estar. Dentro de poco también voy a estar en la provincia de Salta, quiero seguir recorriendo este Norte Argentino injustamente agredido; entre ustedes y nosotros lo vamos a poner de pie.
¡Viva la Patria, viva la Argentina, viva la bandera de Santiago del Estero y viva la bandera de la Patria!
Santiagueños: un sureño los abraza con toda la fuerza del Sur y de la Patria toda.
Gracias Santiago, gracias señor Gobernador
NESTOR KIRCHNER

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