mayo 23, 2013

Discurso de la Presidenta, Cristina Fernández, con motivo de la inauguración del nuevo edificio de la biblioteca del Colegio Nacional de La Plata -UNLP- (2013)

DISCURSO CON MOTIVO DE LA INAUGURACIÓN DEL NUEVO EDIFICIO DE LA BIBLIOTECA DEL COLEGIO NACIONAL DE LA UNLP, EN LA PLATA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Cristina Fernández
[22 de Mayo de 2013]

Muy buenas tardes a todos y a todas.
¡Hola La Plata! ¿Cómo están?
Señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señora Rectora del Colegio Nacional, María José Mercader, gracias, muchas gracias porque este emblemático e histórico lugar, aquí sobre la calle 1, este Colegio Nacional, maravilloso, en el que se recibió mi hermana también de bachiller, que por ahí debe andar, tanta gente querida, y también gente que ya no está, al lado de la hoy Facultad de Odontología, pero del entonces mítico comedor universitario, muchos platenses se acordarán.
Hoy inauguramos una nueva maravillosa obra aquí, la Biblioteca Madres de Plaza de Mayo, con una inversión del Gobierno nacional de más de 3 millones y medio de pesos, casi 4, maravillosa, la recorrimos hoy y la inauguramos que, junto al comedor, a la confitería y junto a otras obras, el Gobierno nacional ya lleva invertidos casi 9 millones de pesos en la restauración de este histórico lugar.
Gracias, María José, gracias por ser el marco también para algo que para mí, nacida en esta ciudad y como todos los ya viejos nacidos en esta ciudad, hay lugares emblemáticos: el Colegio Nacional, el bosque, el Lobo, bueno, para algunos el Lobo, el Pincha también, ¡vamos!
Pero la verdad que cuando me alcanzaron una carta del presidente de la Asociación de Socorros Mutuos Española, del Hospital Español, otro emblema de la ciudad junto al Hospital Italiano, el Hospital de Niños, son lugares muy emblemáticos. La nota venía firmada también por el director médico, el doctor Belloni, y también por el secretario general, donde más que una nota o una carta, era prácticamente un S.O.S. Era un S.O.S. para una entidad que había sido arrasada, literalmente, por la inundación de ese trágico 2 de abril y la madrugada del 3.
Yo estaba al tanto de lo que había pasado en el hospital porque fueron las cooperativas convocadas por el ministerio de Desarrollo Social las que lograron restablecer, luego de casi 48 horas, el servicio eléctrico al hospital. Las cooperativas de Puán, de Zárate que retiraron más de 40 toneladas de basura contaminada, porque claro, eran los aparatos de Rayos X, los mamógrafos, todo lo que tiene elementos químicos y radioactivos y que había contaminado esa basura. Y la verdad que trabajaron sin descanso, no solamente retirando la basura, sino además, haciendo las primeras restauraciones que hoy permiten trabajar al hospital en un 60 por ciento.
Pero en esa nota de S.O.S., me hablaban de un hospital de 599 trabajadores, de más 200 profesionales, médicos, enfermeras; de la imposibilidad de un hospital modelo con miles de internaciones, con atención ambulatoria, con intervenciones que era realmente un modelo y una historia en la ciudad de La Plata y que este 14 de marzo había cumplido 70 años, 70 años al servicio de la comunidad platense. Porque no atendía únicamente a los asociados. A mí me atendió cuando era chiquita, 8 años, que casi me mato en la bicicleta y, bueno, me salvaron y todavía tengo la cicatriza acá chiquitita que casi no se nota, por hacerme la trapecista en la bicicleta. Bueno, estaba para otra cosa, no para el trapecio. Así que, también vinimos aquí.  
Por eso, cuando recibí la nota, decidí hacer una reunión, un scrum, ya que estamos en La Plata tan de rugby, con el ministerio de Desarrollo Social, de Salud y de Trabajo porque había que articular el trabajo de reconstrucción.
Para eso, hoy hemos firmado un convenio con la secretaría de Obras Públicas que va a poner los materiales y el ministerio de Desarrollo Social las cooperativas por un total de 9 millones de pesos para terminar la totalidad de la refacción del hospital.
También, con un subsidio del ministerio de Salud de la Nación, de 7 millones de pesos, para adquirir un ecógrafo, un resonador magnético y un equipo de Rayos X de última generación, lo más modernos para poder volver a operar. Y también, mantener la importantísima fuente de trabajo que significa darle a casi 600 trabajadores la posibilidad de que durante 6 meses, 500 trabajadores reciban subsidios por parte del ministerio de Trabajo no remunerativos para mantener la fuente de trabajo por más de 4 millones de pesos.
Gracias a ustedes, porque además, esta es plata que ponen todos los argentinos a través de los impuestos. Esto es bueno tenerlo en cuenta, esto no es beneficencia ni caridad, es solidaridad y presencia del Estado, gestión del Estado frente a la necesidad, a la tragedia.
Como fue también, y quiero agradecer públicamente, a los miles y miles de jóvenes que se desplegaron sobre toda la ciudad de La Plata solidariamente, reconstruyendo viviendas, destapando zanjas, llevando ropa, alimentos.
Hemos distribuido hasta la fecha, más de 20 millones de pesos en colchones, en ropa, en medicamentos, en artículos de limpieza.
También, agradecer a las Fuerzas Armadas que han colaborado junto a los jóvenes solidariamente en el trabajo barrial: unidos, solidarios y organizados, como tenemos que estar todos los argentinos.
Quiero también referirme, aparte de los damnificados que me estaban esperando de Villa Elvira recién aquí en el Nacional para saludarme, y llevar el apoyo solidario a través de los subsidios, para todos los horticultores de La Plata, Berazategui y Florencio Varela, que hoy hemos entregado subsidios por 10 millones de pesos, a muchos que habían resultado perjudicados también, no solamente por la inundación, sino también por la tragedia del tornado. Y por eso, construimos también los 5 kilómetros de camino sobre la calle 467 para unificar el camino General Belgrano que beneficia a más de 2.000 productores. Son los que todos los días, agachan el lomo para sacar la lechuga, el tomate, las frutillas que comemos los platenses, los porteños y todo el Conurbano bonaerense en lo que hemos denominado la agricultura periurbana. Para ellos también con obras.
En Zárate, terminando de entregar las últimas viviendas de las 400 que habíamos planificado.
En Salta, 116 viviendas más, con Pía, que también la recibe.
En la localidad de Salto, provincia de Buenos Aires, inaugurando una planta de separación de residuos urbanos. Hay que terminar con los basurales a cielo abierto; hay que cuidar el medio ambiente.
Muchas veces, hablamos de cosas lejanas y nos contaba el Intendente que ese basural a cielo abierto, de 14 metros de profundidad, estaba al lado del Cementerio y a 14 cuadras de la plaza principal del pueblo. Eso es medio ambiente y eso también hay que mirarlo aunque no salga en televisión o no tenga marketing de medio ambiente.
Más de 4 millones y medio de pesos ha invertido el Estado nacional, la secretaría de Medio Ambiente, Jefatura de Gabinete, en esta inversión.
Y así podríamos seguir…¡Qué decir del programa Conectar-Igualdad! Hoy estamos entregando aquí, en el Colegio Nacional de La Plata, 321 netbooks para todos los alumnos secundarios. Creo que María José me había hablado que eran los chicos de segundo años. Y también, las escuelas que recibieron este mismo día son: la Escuela Secundaria Básica Nº 33, City Bell, 101 netbooks; Escuela Especial 534, La Plata, 84 y la Escuela Especial 536, 200. Hoy estamos entregando 706 netbooks en toda la ciudad de La Plata.
Tampoco quiero olvidarme, así como recurrimos en ayuda del hospital Español, también lo hicimos de 22 establecimientos educativos en la ciudad de La Plata por más de 11 millones de pesos: Escuela Primaria 45; Escuela Primaria 56; Jardín Integral 905; Escuela Secundaria Básica 1; la Escuela Primaria 102, ahí iba yo, eso está en 7 y 32, es la Dardo Rocha, mirá, no me había dado cuenta, en esa hice toda la primaria, 7 y 32, en la entrada de la ciudad de La Plata, la vieja escuela Nº 102, la Dardo Rocha, de acá diviso también a las madres de compañeros que ya no están, que…bueno, que yo lo conocí en el secundario o en la universidad un poco más grandes.
También el Jardín Integral Nº 34; el Centro de Educación Formación Laboral Nº 2, de La Plata; la Escuela de Educación Media Nº 2, la Legión de La Plata, ¡vamos con la Legión, allá en 60! Vos, ¿no?, la mamá de Santiago Sánchez Viamonte, una…sí, presente, como también un pariente tuyo, María José, Mario Mercader, que también fue detenido desaparecido. La Escuela Primaria 93, de Villa Elisa; el anexo, Escuela Educación Media Nº 31, de La Plata; la Escuela Primaria 60; la Jardín Integral 901 de La Plata; la Primaria 11; la 116, Secundaria en Los Hornos, ¡vamos Los Hornos todavía! La Escuela 60 de Ringuelet también; la Media 31; la Primaria 130 de Gonnet; la Escuela Técnica Nº 8, de Tolosa, el barrio de mi vieja, mi viejo barrio; Centro de Formación Profesional 423, de La Plata; Escuela Técnica Valentín Bergara; Escuela Técnica Manuel Savio, Villa Elvira, que también fue una de las zonas más afectadas; Centro de Formación Profesional Nº 402 y el Instituto Superior de Formación Docente. En realidad, 22 establecimientos por más de 11 millones de pesos que fueron también auxiliados por el ministerio de Educación de la Nación.
En definitiva, como digo siempre, la responsabilidad, el poner la cara, el dar la cara, el hacerse cargo y el concebir que la patria es el otro, el que está necesitando.
Yo decía hace unos días, cuando informé lo que fue la otra parte de la ayuda, esta fue la ayuda casi cuerpo a cuerpo que hicimos en toda la ciudad.
También mi agradecimiento a la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, a su decana, Florencia Saintout, que puso a disposición todas las instalaciones, a los docentes, a los alumnos.
Yo decía que hubo una parte que fue el cuerpo a cuerpo, el estar ahí, como lo seguimos haciendo, inclusive, todos los fines de semanas en jornadas. Hemos construido más de 65 casas nuevas entre cooperativistas y jóvenes que han levantado las casas con sus manos, jóvenes universitarios como en los viejos tiempos, ayudando en los barrios y haciendo tareas de solidaridad, que es la verdadera forma de hacer política.
Pero junto a esa ayuda también, la ayuda que vino desde la ANSES a partir del reconocimiento a jubilados, asignaciones universales por hijos, a desempleos, a la rendición de cuentas que hice hace poco por todos los medios. Hoy me contaba y le preguntaba al director de la ANSES, se han entregado inclusive ya, se han ejecutado 5.000 ayudas más de las que mencioné en aquella oportunidad.
Quiero decirles a todos los argentinos, a todas las argentinas que siempre van a contar con la mano tendida de un Estado que se concibe a sí mismo, no como una maquinaria o un engranaje burocrático, no un lugar para los honores o para calentar la silla o quién sabe para qué cosas, sino como un lugar de reparación, un lugar de reparación social, un lugar de solidaridad, un lugar de integración que atraviesa transversalmente a toda la sociedad.
No solamente y hoy lo estamos demostrando, estamos junto a los humildes de Villa Elvira o de Los Hornos o de los barrios periféricos, Altos de San Lorenzo de la ciudad, estamos también junto a entidades como el Hospital Español, que es emblemático; estamos también en el Colegio Nacional mejorando sus instalaciones; estamos también entregando netbooks a todos los alumnos para lograr la movilidad social ascendente y que cada vez más argentinos y más argentinas, tengan la posibilidad de ascender socialmente como la tuvimos nosotros hijos de trabajadores.
Luego de aquí, me estoy yendo a la Casa Rosada: me están esperando dos importantes sindicatos, la UOCRA y la Unión Ferroviaria para firmar sendos convenios colectivos de trabajo en paritarias libres, como lo venimos haciendo desde hace 10 gloriosos años que vivimos los argentinos. Y me atrevo a decirlo porque no es un logro personal ni individual ni siquiera partidario.
Cuando un país como el nuestro, que vivió lo que vivió y, tal vez, pocos lugares del país entiendan con mayor profundidad la tragedia que se abatió sobre todos los argentinos el 24 de marzo de 1976. Esta era una ciudad de gente feliz, esta era una ciudad de gente progresista, esta era una ciudad donde las peñas, los lugares donde nos reuníamos, desde lugares de discusión, de debate, que alguien puede tachar de intelectuales, hasta, por ejemplo, el otro día me encontré con una persona que participaba en el viejo almacén San José, allá en la Diagonal 74, se acordarán los más grandes, los más chicos no se acuerdan, yo les cuento: el almacén San José en la Diagonal 74, ¿todavía está?, ¡qué maravilla, ¿y siguen todavía las promociones de Veterinaria pagándose el viaje…? Saben que se llegaban a pagar todos los años un viaje a Europa con lo que sacaban del almacén San José todas las promociones de Veterinaria. Me acuerdo que ahí fue el último lugar adonde cantó la Negra Sosa, me parece, antes de irse al exilio. De ahí la Negra salió presa, me parece, del almacén San José, con la gente que estaba adentro, claro, se la llevaron a ella y a todos los que estaban adentro. Y de ahí, la Negra Sosa, mi querida amiga, que ya no nos acompaña por lo menos acá, pero nos sigue acompañando siempre, se la llevaron presa del almacén San José y de ahí se fue al exilio.
Me acuerdo de esa ciudad de intelectuales, la Ciudad Universitaria, que fue devastada, no solamente en lo físico, sino también en lo cultural, porque se instaló la cultura del miedo, se instaló la cultura de que el compromiso político podía llevarte por mal camino y terminar mal.
Por eso es necesario volver a restaurar valores. Y en esta Argentina maravillosa, chicos, que ustedes tienen y me refiero a ustedes tan jovencitos, que tienen la dicha de vivir en un país democrático, donde pueden decir lo que quieren, hacer lo que quieren, votar a quien quieran y gritar lo que quieran. No saben el tesoro que tienen. Nosotros, que vivimos con miedo…
Yo quiero contarles también, porque escucho cada cosa por ahí, hoy que casi son una falta de respeto a nuestra propia historia. Escucho hablar a gente, a algunos en algunos medios, que tienen miedo. Miedo era el que teníamos nosotros, ese miedo que se te pone en la boca del estómago y que no te deja pensar ni reaccionar, porque era el miedo a desaparecer, era el miedo a lo que te podía pasar por el solo hecho de ser joven o de haber tenido un amigo, ni siquiera hacía falta haber militado en algún lado. Bastaba que te encontraran en alguna agenda de alguien o que alguien te nombrara o que alguien te hubiera visto con alguien para que entonces, como dice esa fantástica canción de Charly García, “los que están en la radio pueden desaparecer, los que están en el aire pueden desaparecer”.
Hoy, afortunadamente, nadie puede desaparecer de ningún lado; al contrario, estamos todos vivitos y coleando, diciendo lo que pensamos, cantando nuestras consignas, aceptando hasta la injuria, el insulto, el agravio, la descalificación de los que dicen que nos tienen miedo.
¡Dios mío!...Son bastante ridículos en el fondo, sí. Y había un señor muy sabio, que era general y que fue tres veces presidente de los argentinos, discúlpenme si hay alguno, que los debe haber, siempre los hay que no piensan lo mismo, todo mi respeto para ellos, pero este señor muy sabio decía que se vuelve de cualquier lugar menos del ridículo. Y la verdad que algunos hacen el ridículo, todos los días un poquito.     
Por eso, chicos, con la cabeza abierta, con los ojos más abiertos todavía, escuchando, mirando, debatiendo, participando y entre todos, construyendo una Argentina en donde los derechos humanos y los derechos sociales y los derechos económicos de los argentinos, por primera vez van de mano. Se puede vivir en una sociedad donde se respetan los derechos humanos y, al mismo tiempo, se lograr conquistas sociales, logros económicos y la reconstrucción de un país que había sido devastado.
Yo no quiero extenderme porque se está viniendo la noche, ya llegó me parece, y hace frío. No…después dicen que hablo mucho, que esto, que el otro, que aquí, que allá…Déjalo, total, qué se yo.
Pero bueno, yo no me enojo, yo la verdad cada vez me río más porque, en realidad, hace mucho tiempo que no me enojo. No hay que enojarse, primero, porque te arrugás cuando te enojás mucho y, segundo, porque se te agria el corazón, el alma, transmitir mala vibra y cuando das mala vibra, también recibís mala vibra.
Por eso, buena onda para todo el mundo y, a pesar de las tragedias y a pesar de los pesares y a pesar de los dolores, acá estamos, de pie todos los argentinos y los platenses, de pie, como siempre, con toda la fuerza del mundo, con toda la fuerza del corazón, con toda nuestra historia a cuestas para seguir adelante haciendo honor a lo que toda la vida pensamos.
Gracias, La Plata, un abrazo fuerte para mi querida ciudad.
Muchas gracias a todos.    
CRISTINA FERNANDEZ

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