enero 19, 2014

Discurso de Fidel Castro en la reunión para dar a conocer el Plan de Premios que otorgara el Gobierno a los mejores cortadores de caña de la V Zafra del Pueblo (1965)

DISCURSO PRONUNCIADO EN LA REUNION CON LOS SECRETARIOS GENERALES DE LOS 25 SINDICATOS NACIONALES, LOS PRESIDENTES DE LAS COMISIONES PROVINCIALES DE LA ZAFRA y LAS DIRECCIONES DEL INRA Y DEL MINZ, PARA DAR A CONOCER EL PLAN DE PREMIOS QUE OTORGARA EL GOBIERNO REVOLUCIONARIO, A TRAVES DE LA COMISION NACIONAL DE ORGANIZACION DE LA ZAFRA, A LOS MEJORES CORTADORES DE CAÑA DE LA V ZAFRA DEL PUEBLO, EN EL TEATRO DE LA CTC "LAZARO PEÑA", CIUDAD DE LA HABANA
Fidel Castro
[21 de Enero de 1965]

― Departamento de versiones taquigráficas del Gobierno revolucionario ―

Con motivo de la importancia que tiene la zafra para nuestra economía, del propósito del pueblo de llevar a cabo victoriosamente esta zafra, considerando que ganar la batalla de la zafra es ganar la batalla de la economía, y como, además, el desarrollo azucarero se convierte en una columna fundamental del desarrollo económico del país, que este desarrollo azucarero implica un esfuerzo grande, puesto que entraña el objetivo de alcanzar una producción de 10 millones de toneladas de azúcar para 1970, y comoquiera que todavía la mecanización del corte y alza de la caña apenas comienza, y el incremento de la producción azucarera será grande año por año, a fin de poder alcanzar esa meta para 1970 y, como —además— el trabajo del corte de caña es uno de los trabajos más duros, tradicionalmente también fue uno de los trabajos más mal pagados, a pesar de que la economía del país giraba sobre el azúcar; a pesar de que los ingresos fundamentales del país en divisas provenían del azúcar, se sabe que los cientos de miles de obreros que se dedicaban en la industria azucarera al corte y alza de la caña, además del cultivo, era uno de los sectores de nuestros trabajadores que vivían en peores condiciones, de los sectores más sacrificados, de los sectores más agobiados por el tiempo muerto, puesto que en el pasado la época de zafra se convertía en una actividad que significaba para muchas personas la oportunidad de trabajar algunos meses al año, ya que nuestro país en el año 1959 tenia el doble de población de la que tenía en los años veinte, y esa población duplicada dependía de la misma cantidad de azúcar que tenía cuando era la mitad de la población. No hubo ningún desarrollo económico de nuestro país, la industria azucarera tenía más de 30 años, los centrales más nuevos tenían más de 30 años. Se trajeron algunas industrias de transformación de productos con materia prima importada. En realidad no había ningún desarrollo económico.
Hay que decir que en este país había 300 000 automóviles prácticamente. Y no solo teníamos el doble de población con la misma cantidad de azúcar que 30 años atrás, sino que los recursos provenientes de esa azúcar no se habían invertido en el desarrollo económico, se habían invertido en toda una serie de gastos que entrañaban la obligación de un mantenimiento, de una importación enorme de combustible, de piezas de repuesto de cada automóvil que se importaba, aire acondicionado, todas aquellas cosas de tipo suntuario; no quiere decir que no necesarias, pero sí que en esas cosas se invirtieron gran parte de los recursos provenientes del azúcar, que a la vez comprometían al país a seguir gastando cada año más en combustible, en mantenimiento de todo aquello. Que si analizamos aquella situación no sabemos a dónde iba a parar este país, un país cuya economía no se desarrollaba y cuya población se duplicaba; en el curso de otros 20 ó 30 años se volvería a duplicar esa población y seguiría dependiendo de la misma cantidad de azúcar sin ningún desarrollo económico. Aquella perspectiva que se brindaba para el país en aquellos tiempos era la perspectiva del canibalismo, es decir, que aquí se tuvieran que devorar unos a otros.
Es claro que se recordarán que en cierta época para la zafra inmigraba determinada población de Jamaica, de Haití, de ciertos países; sin embargo, no era la situación ya en los últimos años, sino todo lo contrario, había cientos de miles de personas sin trabajo. Para los latifundistas y para los dueños de la industria azucarera, la zafra no significaba un problema porque tenían un excedente de cientos de miles de desempleados, un ejército de desempleados que tenía que ir a cortar la caña, porque era la única oportunidad de trabajar.
Con el desarrollo de la agricultura en general, con el desarrollo de las obras públicas y, en fin, con toda una serie de actividades económicas y sociales nuevas, el desempleo desapareció. Y, sin embargo, el problema de la zafra cada año se hacía más difícil, puesto que ya no existía ese ejército de desempleados, ese contingente enorme de hombres sin trabajo esperando por la zafra.
Entonces surgió la necesidad de las movilizaciones hacia los campos de caña, ese esfuerzo grande y sacrificado de decenas de miles de personas que, en algunos casos —como el de los trabajadores de la capital de la república—, se trasladan a provincias distantes, como Camagüey, y permanecen meses, en muchas ocasiones sin ver a la familia durante ese tiempo, trabajando de una manera abnegada en un trabajo duro, para poder realizar la zafra.
Y de esa forma se está llevando a cabo la zafra y el desarrollo del azúcar.
Naturalmente que tenemos que ir pensando en encontrar soluciones de futuro para este problema, porque no es posible estar movilizando todos los años 50 000 personas para Camagüey. Antes se movilizaban solas, porque las personas que cortaban la caña en Camagüey eran de distintos lugares de la república porque era allí donde encontraban trabajo para picar la caña. Hoy no ya el corte de caña, incluso muchos trabajadores industriales que han adquirido otro empleo durante todo el año, incluso muchos de los antiguos obreros de la industria ya no trabajan en la industria cañera; y siempre la industria era mejor pagada y era mejor la situación del obrero de la industria que la de los cortes de caña.
Esta situación hay que resolverla. Naturalmente que hay que resolverla con una política de perspectiva, una política general de la nación. Esa política entraña la necesidad de repoblar —o más que repoblar porque nunca estuvieron pobladas—, la necesidad de poblar algunas zonas del país. Por ejemplo, la provincia de Camagüey es una provincia inmensamente rica, de tierras buenas, de tierras llanas, donde se puede aplicar la mecanización, donde se puede desarrollar una agricultura mecanizada, enorme extensión, donde hay magníficos grandes centrales azucareros, buenas tierras cañeras, buenas tierras ganaderas, buenas tierras para distintos cultivos, y, sin embargo, de una población muy reducida. Entonces, la nación se tiene que plantear la necesidad de poblar esas regiones para poder aprovechar sus recursos naturales.
Esto implica que la nación invierta recursos en el desarrollo de esas provincias y en la creación de condiciones para que la vida sea agradable a los que trabajen en esas provincias. Aquí nos encontramos también con otro fenómeno que fue el abandono del interior del país. El interior del país ha vivido siempre en tan grande abandono que, naturalmente, eso originaba un éxodo constante de gente del campo hacia la ciudad. Y tenemos propiamente que concentrar nuestros recursos en aquellas zonas que debemos desarrollar.
¿Qué significa esto? Significa una cosa que es elemental. Por ejemplo, en el plan de construcciones de viviendas, se le ha dado instrucciones al Ministerio de la Construcción de estudiar un plan de desarrollo de viviendas en las provincias de Camagüey, Oriente y en el campo en general.
Hay muchas necesidades de vivienda en el país, en la ciudad y en el campo. Ahora bien, ¿dónde debemos nosotros concentrar el esfuerzo para resolver el problema de la vivienda? ¿En las ciudades? No. Realmente, no debe ser en las ciudades, por grandes que sean nuestras necesidades en las ciudades. No resolvemos nada con invertir esos recursos en las ciudades. Las ciudades deberán esperar, deberán esperar a que el desarrollo de la propia industria de la construcción permita la construcción masiva. Ahora: los recursos que tenemos para la vivienda debemos concentrarlos esencialmente en el campo, porque en el campo están las mayores posibilidades inmediatas del país, las mayores posibilidades de solución de nuestros problemas económicos están en el campo. Luego, concentraremos el grueso de las viviendas en el campo.
Es bueno decirlo, porque nosotros recibimos muchas cartas con muchas solicitudes de vivienda. No es uno de los problemas fáciles de resolver, porque, si con buena voluntad se pudieran resolver los problemas, pues nosotros resolveríamos todos los problemas de las personas que nos plantean su problema de vivienda. Pero vamos a resolver el problema de la vivienda principalmente en el campo, a fin de promover el desarrollo y la población del interior del país. Y en la propia provincia de Camagüey pensaba llevar a cabo un plan de construcción de por lo menos 5 000 viviendas, en el campo, en este próximo año. Camagüey necesita una fuerza de trabajo de 50 000 hombres, entonces hay que procurar crear condiciones de vida allí de manera que resulte atractiva la vida en el interior en las condiciones de vida y crear facilidades para los que permanecen en el campo y para los que trabajan en el campo. Esto parte de que el trabajo con el azúcar debe ser estimulado por todos los medios.
La solución, en definitiva, estará en la mecanización. La mecanización parece ofrecer grandes perspectivas en la caña, en esa misma provincia de que hablábamos, en Camagüey, más que en ninguna otra por ser una de las provincias más llanas en que se puede aplicar la mecanización en una escala grande.
La primera vez que en Cuba ya se emplean en número considerable las máquinas, las combinadas para cosechar la caña es este año. Esto, en realidad, es un acontecimiento histórico y un hecho realmente revolucionario en la técnica de producción agrícola.
Las máquinas se emplearán este año en un número de 500 y a la vez se emplearán algunos miles de alzadoras. Ya por ejemplo este año las alzadoras están rindiendo más, porque los operadores de las alzadoras tienen mucha más experiencia y, en cambio, es el primer año que empleamos las máquinas y lógicamente tendremos dificultades, tropiezos, grandes obstáculos.
Pero las noticias que llegan acerca de la calidad de las máquinas, o de la posibilidad de resolver el problema con máquinas son buenas. Hasta este momento las máquinas tienen problemas... En primer lugar los operadores empiezan a familiarizarse con ellas y, en segundo lugar, cuestiones de detalles, de piezas, algunas piezas más sensibles, detalles fundamentalmente, que fallan, que se rompe una pieza, que será necesario mejorarla, hacerla de un mejor material; y, en fin, ciertas cuestiones de detalles.
Pero lo fundamental es que las máquinas combinadas soviéticas para el corte de caña a pesar de ser la primera vez que se emplean en masa, parecen prometer un buen resultado. Algunos compañeros del interior que han estado luchando con las cosas de las máquinas estiman que el rendimiento que se esperaba de las máquinas, de unas 8 000 arrobas diarias, se alcanza sin grandes dificultades. Pero ayer precisamente un compañero me daba la noticia de que en dos horas una combinada había cargado 16 carretas, es decir, que había cortado cerca de 8 000 arrobas de caña en dos horas. Y me dijo que no creía imposible que en ciertas circunstancias estas combinadas cortaran hasta 20 000 arrobas.
Ciertamente estas son de las mejores noticias que se hayan podido recibir en medio de las dificultades tan grandes que tenemos para resolver el problema de la fuerza de trabajo en la zafra y, sobre todo, cuando pensamos no en las zafras de ahora, sino en las zafras del otro año y del otro y del otro, en que las cantidades van a crecer de manera tremenda, como ya están creciendo este año las cifras de producción de caña; posiblemente al final de la zafra daremos los datos todos, por ahora vamos a darnos el gusto de mantenerlos en la mayor discreción; pero bien, sobre todo pensamos en el futuro.
El hecho de que las máquinas estén dando resultado es una gran cosa; naturalmente que esto implica toda otra serie de cuestiones: la formación y entrenamiento de un personal que sepa manejar a cabalidad las máquinas, la superación con la experiencia de este año de todos esos detalles, de todas esas piezas que fallan, piezas que en muchos lugares las han estado resolviendo en la propia localidad, en la propia región; algunas cuestiones de orden técnico que pueden ser superadas en las mismas máquinas, la organización del corte, el número de carretas —porque parece ser que el número de carretas es un factor muy importante—, la organización del empleo de las carretas, de las combinadas, el transporte y, además, las plantaciones de caña, porque para poder usar las combinadas se requieren las plantaciones muy bien hechas, muy niveladas y que será necesario ir ampliando los cultivos en condiciones de utilizar la máquina.
Se sabe, incluso, que algunas cañas demasiado altas las cuchillas no alcanzan a cortarlas; también hay cañas que como ustedes saben se acuestan, entonces implica también un trabajo en la selección de variedades de caña que tengan alto rendimiento por caballería, alto rendimiento de azúcar, resistencia a las plagas y erección suficiente para poder ser cortadas a máquina. Pero siempre habrá la necesidad de algún corte —sobre todo en aquellas zonas onduladas— de caña a mano y todo lo más que podrá mecanizarse es el alza, que implica también la necesidad de resolver los transportes en camiones, son grandes las necesidades de transporte, de camiones y carretas.
Otra buena noticia es que las carretas que construyeron en la Unión Soviética son de magnífica calidad. Los compañeros nos han hablado en forma muy entusiasta de la calidad de las carretas, el diseño de las carretas, el funcionamiento de las carretas, la fortaleza de las carretas, son muy buenas, de las que están con las combinadas. Así que estas son noticias buenas que nos brindan la esperanza de alcanzar el grado máximo de mecanización con lo cual podremos hacer las grandes zafras, sin este esfuerzo heroico que decenas de miles de trabajadores tienen que estar realizando en este momento. De todas maneras este esfuerzo se requiere este año y los próximos años en gran medida y lo están haciendo los trabajadores, lo están haciendo los hombres también del ejército y, en fin, puede decirse que hay un entusiasmo grande, un esfuerzo impresionante por parte de todo el pueblo en la cuestión de la zafra.
Hay que decir si no me equivoco —y si me equivoco el compañero Borrego me podrá rectificar —... ¡Ah!, él me recordaba otra cosa nueva que se está introduciendo con un gran resultado que son los centros de acopio, otra innovación técnica. Nosotros recientemente visitamos unos centros de acopio que significa el aumento de rendimiento del machetero individual, sobre todo allí donde no se pueden emplear las máquinas. De manera que el machetero puede cortar de dos cortes, cortar la caña uno abajo, otro arriba, no tener que limpiarla y llevarla al centro de acopio. La experiencia ha demostrado hasta ahora que los macheteros con este sistema están rindiendo hasta 500 arrobas diarias, es casi el aumento de un ciento por ciento de rendimiento por machetero. Después vimos el centro de acopio y allí se limpia la caña y se corta en trozos; la caña va, en consecuencia, más limpia al central y aumenta el rendimiento del central creo que en un 10%, según tienen calculado. Pero, además, aumenta el rendimiento del transporte on este sistema.
Ese centro también, ya donde se están haciendo algunos experimentos, se va a construir sobre todo en la provincia de Camagüey en número considerable el próximo año, aunque en el futuro cuando tengamos todas las zonas donde pueda ser mecanizado; ese centro tiene su razón de ser esencialmente en las zonas donde tenga que seguirse realizando el corte a mano, porque sobre todo aumenta el rendimiento de los macheteros además de que aumenta el rendimiento del central.
Decía que ya este año tenemos producidas unas 300 000 toneladas de azúcar más de lo que teníamos por esta misma fecha el año pasado. Ese es un dato que es importante, es decir, que hay ya en esta fecha aproximadamente del 20 al 21 de enero, 300 000 toneladas de azúcar más que el año pasado; eso significa que vamos bastante bien. Y entonces este ritmo hay que seguirlo aumentando y además mantenerlo hasta el final de la zafra.
Además hay algunas noticias alentadoras de rendimientos muy altos de azúcar; incluso en el propio mes de diciembre en algunos centrales rindieron más del 10, hay rendimientos de trece y tantos en algunas zonas, y algunos compañeros me hablaron de la posibilidad de alcanzar en algunas cañas rendimientos hasta de 15; el rendimiento por caballería también es grande, el peso de las cañas también es grande. Porque el año pasado una carreta se llenaba, pesaba menos, y este año las carretas están pesando mucho más. El mismo transporte está rindiendo más como consecuencia de que la caña con el mismo volumen tiene un mayor peso. Todas estas son noticias realmente buenas acerca de la marcha de la zafra.
A Camagüey se le incorporarán 20 000 hombres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias a partir del día 1ro de febrero, con lo cual llegará el refuerzo, sin tocar las unidades del ejército regular que están ahí en reserva para todo, lo mismo para combatir contra el enemigo, que para cortar la caña, para lo que sea. Así que no se podrán hacer ilusiones nuestros enemigos. Anduvieron recientemente con un avioncito, para vergüenza de los vendepatria que están al servicio del imperialismo, cuando un pueblo entero se moviliza para cortar su caña, que es suya ya, que no es de los monopolios yankis, ni de la United Fruit Company, sino del pueblo, ellos intentando realizar sabotajes y ataques.
Entonces, un avión por la zona del Niágara, donde hay muy buenas cañas, lanzó una bomba de 250 libras que cayó en las proximidades de la casa de un campesino —que afortunadamente no provocó ninguna víctima—, y también determinadas cantidades de cápsulas de fósforo vivo; que parece que se asustaron un poco y se arrimaron nada más, y se perdieron después, es decir: no se aventuraron a penetrar hasta el mismo central, parece que estaban un poco nerviosos. Inmediatamente salieron proclamando en Estados Unidos, con la complicidad del gobierno de Estados Unidos, que inmediatamente dijo que no tenía noticias de que hubiera salido algún ataque, que se hubiera realizado algún ataque desde el territorio de Estados Unidos. El avión vino de dirección de Estados Unidos y se marchó hacia Estados Unidos. Y allí mismo están los señores que están proclamando abiertamente que hicieron un ataque y que iban a hacer más ataques, etcétera, etcétera. Y bien puede el gobierno de Estados Unidos preguntarles a esos voceros que él paga allí de dónde salieron, porque del espacio no salieron, salieron de Estados Unidos. Y cuando dicen de bases en otros territorios tiene que ser alguna base de algún país títere de esos, y yo considero que también los países donde estén organizando ataques aéreos contra Cuba deben saber la responsabilidad de orden internacional en que están incurriendo con semejante fechoría.
Y, desde luego, si se imaginan que van cómodamente y graciosamente a quemarnos la zafra con bombas y fósforo vivo, se pueden buscar un problema serio; pero, además, se lo puede buscar cualquiera. Estamos muy entusiasmados con la zafra, y todo el trabajo de la Revolución, y todo lo que estamos haciendo, pero no se creerán que nos vamos a quedar con los brazos cruzados si se imaginan que van a empezar con el relajito aquí de estar tirando fósforo vivo por los centrales, porque se pueden caer unos cuantos aviones en el relajo ese, y después veremos qué es lo que puede pasar o pase. Pero que, desde luego, no les quepa la menor duda de que se pueden buscar un problema serio con ese relajo.
Nos limitamos sencillamente a advertirlo, y que tendremos que tornar las medidas, y que algún avión equivocado se puede caer por ahí, incluso algunos de esos aviones yankis que violan el espacio aéreo. Ese problema todavía está sin resolver, y si empiezan a tirarnos bombas vamos a tener que tornar medidas y tirarle a todo lo que vuele por arriba. Así que si el problema se lo buscan, ¡allá ellos! Nosotros hace mucho rato ya que estamos decidido a todo, cuando sea y como sea, a pesar de que estamos muy interesados en la zafra y todas esas cosas, pero el lío no va a ser chiquito; no vayan a pensar que van a estar creando líos de menor cuantía. Si andan buscando problemas, se van a buscar un lío de mayor cuantía. Tenemos todas las armas y todos los medios para cuando digamos: disparar sobre todo lo que vuela sobre el territorio, poner fuera de combate a todo lo que vuele sobre el territorio, y después pase lo que pase (APLAUSOS).
No queremos estar creando problemas, ni queremos estar provocando conflictos de ninguna clase; nos interesa el trabajo pacífico del pueblo, nos interesa desarrollar nuestra economía, pero de la misma manera que nos interesa el trabajo del pueblo estamos decididos a defender ese trabajo del pueblo. No se nos podrá responsabilizar de que creemos problemas o queramos crear problemas. Pero nadie podrá ni siquiera imaginarse que nos vamos a quedar cruzados de brazos si se creen que van a venir tranquilamente y cobardemente, a empezar a quemar cañas, causar destrucciones aquí.
Por eso vamos a observar qué se traen, qué hacen, si sigue el relajo ese, hasta dónde llega ese relajo, y entonces oportunamente reaccionaremos. Pero que a nadie le quede dudas de eso. ¡Y tenemos los medios suficientes para hacerlo!
Claro está que hay una serie de vuelos internacionales de pasajeros sobre el territorio. El mero hecho de que nosotros suspendamos ya esos vuelos para evitar que se produzca este tipo de acciones, originaría gastos de millones de pesos a todas las compañías que transitan por los corredores legales que existen sobre nuestro país. Porque, naturalmente, si están volando aviones comerciales, distintos tipos de aviones, resulta más fácil en esas circunstancias que un avión llegue sorpresivamente a una hora del día o a una hora de la noche, porque un poco se escuda, se camufla, y se protege en primer lugar por el hecho de que existen esos tipos de vuelos legales; en segundo lugar, los vuelos también de los aviones espías norteamericanos. Y, en fin, esas circunstancias de las cuales se valen para poder realizar ese tipo de ataque, aunque nosotros tenemos medios, medios efectivos, y buenos aviones —que vuelan de día y de noche— que "pescan" cualquier avión —de día o de noche—, independientemente de proyectiles que alcanzan a cualquier avión —de día o de noche—, ¡y que están en nuestras manos! Oigase bien: ¡Están en manos de técnicos cubanos! (APLAUSOS.) Están en manos de técnicos cubanos disciplinados y de Patria o Muerte además.
Así que está en manos de Cuba el tomar una decisión si las circunstancias nos obligan a ello.
Todo el pueblo sabe que nosotros no andamos buscando guerra ni problemas, eso no es cosa que más pese en el sentimiento de los revolucionarios ni de los dirigentes de la Revolución, y que la preocupación de todos nosotros es el pueblo y es el progreso de nuestro país. Eso lo sabe todo el mundo y yo no creo que tenga ninguna duda nadie de eso. Pero el gobierno de Estados Unidos debe saber perfectamente la responsabilidad que le corresponde y las consecuencias que puedan traer ese tipo de ataques piratas de aviones procedentes de Estados Unidos, o cualquiera de los países títeres de Estados Unidos, porque todo eso se realiza con dinero de Estados Unidos, con armamento de Estados Unidos. Porque la bomba que explotó allí decía: "Made in U.S.A", y además las petacas de fósforo vivo eran también "Made in U.S.A.".
En días recientes también, por San Antonio de las Vegas, aquí en La Habana, cayó un globo también, uno de los tantos globitos de esos, grande, se pudo agarrar, se tomó la fotografía, con determinadas sustancias dentro. Nadie sabe qué se proponen, qué significan esos globos, si están haciendo algunas pruebas, si están analizando a ver si en un momento piensen utilizar eso para realizar algún tipo de ataque aquí con bacterias, con virus, cualquier cosa, que nos parecería la locura del siglo, nos parecería la locura del siglo de los imperialistas si se les ocurren hacer cosas de esas. Porque, en definitiva, producir virus es menos difícil que producir bombas atómicas, y me parecería que sería la locura del siglo empezar a hacerle a un país una guerra viral o bacteriológica; pero también los globitos esos han estado cayendo. Si los tiran para guerra de nervios, eso no importa, en la guerra de nervios ya están curados los nervios de todo el mundo aquí.
Pero, bueno, estos son unos bandidos todos, sin escrúpulos de ninguna clase, pero por lo menos deben saber, deben saber a qué atenerse de cada una de las cosas que se atrevan a hacer.
Esto en lo que se refiere a la actividad de los enemigos, porque los enemigos, naturalmente, parece que ven con alguna preocupación la marcha de la zafra, la marcha de la zafra, la marcha de la Revolución, la marcha de un pueblo victorioso a pesar del bloqueo y a pesar de todas las cosas que se les ha ocurrido hacer, la verdad es que les ha salido de tal manera el "tiro por la culata" que se muestran al parecer preocupados. Y el pueblo también debe saber esos peligros y esos riesgos que tenemos.
La contrarrevolución interna está superaplastada, ya realmente no le queda "ni donde amarrar la chiva" y, bueno, de acuerdo a como se porten los trataremos y cada día que pase yo creo que las esperanzas de contrarrevolución se les deben ir alejando en cada momento. Pero, en fin, desde fuera todavía les queda la posibilidad de hacer todas esas fechorías, y debemos saber que el enemigo está presente, que el enemigo existe y que tenemos que trabajar y avanzar con todos esos peligros, porque no por eso vamos a desalentarnos y no por eso vamos a intimidarnos y no por eso vamos a claudicar y no por eso vamos a transigir, sino que vamos a seguir adelante sin transigencia de ninguna clase y sin concesiones de ninguna clase. Vamos a seguir llevando a cabo nuestra Revolución socialista aquí a 90 millas y si no les gusta que se muden, como ha dicho por ahí la gente.
Bien: en fin que ante la necesidad de estimular el esfuerzo y de premiar el esfuerzo, sobre todo de premiar el esfuerzo de los hombres que están dedicados en cuerpo y alma y que llevan sobre sus hombros la tarea principal de la realización de la zafra, de todos los hombres que están en los campos cortando, alzando y cargando la caña, a pesar de que también en los centrales azucareros están haciendo un gran esfuerzo los obreros, meritorio, pero ellos mismos, los propios obreros de los centrales comprenden la necesidad de estimular, sobre todo, el trabajo del corte y alza de la caña.
Por ese motivo el Gobierno Revolucionario tomó la decisión de conceder 5 000 premios a los 5 000 mejores cortadores de caña, a los obreros que trabajan en el corte y alza de la caña.
Este premio de carácter colectivo en algunos casos, individual en otros, a los 5 000 obreros que más se destaquen consistirá en 500 viajes al exterior, es decir, a los países socialistas fundamentalmente; así que habrá entre los premios 500 viajes. Esos serán los primeros premios.
A los segundos premios se les concederán 1 000 motocicletas alemanas. A los terceros premios 1 500 refrigeradores, a los cuartos premios 2 000 vacaciones de una semana en Varadero con cuatro familiares más, que hacen un total de 5 000 premios, es decir, un número suficientemente grande como para que decenas y decenas de miles de obreros puedan aspirar a ellos.
Estos premios serán distribuidos por provincias en primer lugar y entonces se pone el acento, principalmente, en la provincia de Camagüey. De los 5 000 premios a Oriente le corresponden 1 266, a Camagüey 1 454, a Las Villas 938, a Matanzas 604, a La Habana 417 y a Pinar del Río 321, es decir casi el 30% de los premios serán otorgados a la provincia de Camagüey.
Además, los premios se reparten entre los habituales y voluntarios en la proporción en que se encuentren en las distintas provincias. Así, por ejemplo, en Oriente el 78% de los trabajadores son habituales y el 22% voluntarios. Los premios se repartirán el 78% para los habituales y el 22% para los voluntarios, porque cada uno tiene sus reglas, porque lógicamente hay que procurar, de una manera equitativa, que los premios se distribuyan según, algunos hombres hacen un gran esfuerzo y no pueden cortar lo que corta un habitual. Por eso se reparte el 78% para los habituales y el 22% para los voluntarios. Entonces estos compiten aquí, los voluntarios por sus premios y estos compiten aquí, los habituales, por los suyos.
En Camagüey el 37% es habitual y el 63% voluntario. De manera que el 63% de los premios en Camagüey lo recibirán muchos obreros de la capital, soldados del ejército y de todo el país que están concentrados allí, así que muchas de las motocicletas se usarán en La Habana, en las ciudades, y algunos refrigeradores...
Los refrigeradores iba a decirles que se harán de dos clases, es decir, los viajes eso ya se ha discutido con los compañeros del INIT para los 500 viajes, así como para las 2 000 vacaciones en Varadero; las motocicletas serán adquiridas en la República Democrática Alemana, y los refrigeradores serán fabricados por el INPUD. Los que vivan en zonas donde exista corriente eléctrica recibirán refrigeradores eléctricos, y para los que vivan en zonas donde no tengan corriente eléctrica se van a fabricar refrigeradores de combustible para ellos.
Pero habrá muchos voluntarios porque en Camagüey el 63% son voluntarios, de manera que de 1 454 premios el 63% les corresponderá a los voluntarios que están en Camagüey.
En Las Villas el 90% es habitual, 10% voluntario; en Matanzas 89% habitual, 11% voluntario; La Habana 88% habitual, 12% voluntario; Pinar del Río 54% habitual, 46% voluntario. En total el promedio es 70% de los premios serán habituales y 30% voluntarios, del promedio, pero ese no será el promedio de los premios porque en Camagüey como hay 1 454, es la tercera parte, es decir que habrá algo más de un 30% de los premios para los voluntarios, porque esta es la proporción sumada de todas las provincias, y los premios se han distribuido no de manera igual, por provincias, y por eso en una provincia donde hay una proporción grande de voluntarios es a la vez la provincia donde hay más premios, por eso les tocará más del 30% a los voluntarios, así que muchos de los obreros y soldados que estarán en el trabajo como voluntarios recibirán su premio.
Este es el primer año, estos premios podrán mejorar incluso en los años sucesivos. Es un reconocimiento, no es un premio en dinero, es un premio en viaje, un premio que aquí se materializa en algo pero que su valor más importante no es lo que valga el refrigerador, la motocicleta ni mucho menos, sino la satisfacción del obrero para él y para su familia que resulten acreedores a estos premios.
Esto es en una emulación especial, porque está la emulación general en que participan los centrales, los sindicatos, todos, que es la que siempre se ha hecho y también habrá que prestarle la mayor atención a esa emulación, considerar todos los sindicatos que resulten premiados, los centrales, todos. Este es un tipo de emulación especial.
Los premios serán de distintos tipos: habrá premios colectivos. Por ejemplo, las 78 brigadas mejores en toda la isla, es decir, las mejores brigadas de corte a mano y alza mecanizada, 78 brigadas completas serán premiadas.
Pero además de los premios de las brigadas están los premios de las brigadas de combinadas, es decir, de corte y alza mecanizada, las dos cosas. Es decir, están las brigadas que ustedes saben que son los macheteros y la alzadora y luego están las combinadas que cortan y alzan la caña, es decir, ahora también las mejores brigadas serán premiadas.
Pero, además, habrá premios para los mejores obreros de aquellas brigadas que, aunque no resulten premiadas, se hayan destacado notablemente por su trabajo.
Habrá premios para aquellos operarios de combinadas que aunque sus brigadas no resulten triunfadoras se hayan destacado por su gran producción.
Habrá premios para corte y alza individual, incluyendo a los pequeños agricultores que corten y alcen su propia caña, a los que trabajan con ellos, los que hacen un corte y alza individual; habrá premios también para los de corte y alza individual, los mejores de cada provincia.
Habrá premios también para los dos mejores de cada granja, esté o no esté en brigada triunfadora, individual, o lo que sea, pero habrá premios para los dos mejores de cada granja.
Y tenemos por último que habrá tres premios en cada provincia para las tres mujeres que más se destaquen.
Así se reparten los 5 000 premios, entre premios de carácter colectivo y premios de carácter individual, según el trabajo también mecanizado o no mecanizado, en brigada o no en brigada, además en las granjas, de esta forma.
Hay aquí todo un reglamento, más o menos, donde están todas las bases de esta emulación, que será publicada en detalles —habrá que leerlo con cuidado para entenderlo (RISAS) —; pero, en fin, esas son las ideas generales, esas serán las ideas generales.
Así es que será en esa forma, se ha procurado hacerla lo mejor posible —no quiere decir que sea perfecto—, pero el año que viene cualquier deficiencia de este año será mejorada.
Lo que me faltaba decir era que dentro de los premios alguien que gane un primer premio, que tenga derecho a un primer premio, si no quiere hacer el viaje, podrá optar por un segundo premio, y podrá optar por una motocicleta, o alguien que tenga una motocicleta podrá optar por un tercer premio. Siempre el que tenga derecho a un premio superior tendrá el derecho de renunciar a ese premio y optar por el otro. Y el que obtenga derecho a un viaje tiene derecho a cualquiera de los otros, si prefiere cualquier otra cosa. Claro que el que obtiene una motocicleta no puede optar por el viaje, a no ser que después algunos de los primeros premios opten por segundos premios, y en ese caso a algún segundo premio entonces le tocaría el viaje.
Más o menos se han clasificado los premios por los costos, lo que cuesta cada cosa. Y esperamos que en años futuros podamos incluso mejorar, pensamos que tal vez en el futuro se pueda incluir ya algún automóvil en el primer premio también —se hizo con el compañero Reinaldo Castro, que se le obsequió un automóvil—, y todas estas cosas que aun hoy con dinero resulta más difícil adquirir. Ustedes saben que, por ejemplo, los refrigeradores se están vendiendo con preferencia a los trabajadores de vanguardia, a los mejores trabajadores, tienen una opción. Al mismo tiempo, organizaremos en los meses de más demanda de los centros turísticos, como Varadero, Santa María del Mar, organizaremos también un escalafón con opción para los mejores trabajadores. Todas esas cosas que todavía no alcanzan para todos, debemos darles preferencia para su adquisición a los mejores trabajadores.
Creo que la Revolución tiene el deber de estimular al mejor trabajador, no al que más dinero tenga. Claro que el dinero debe tener valor, lógicamente; pero hay algunas cosas que todavía no resultan suficientes para dárselas a todos. Tenemos que optar por dárselas a alguien, en este caso no al que tenga más dinero, sino al que tenga más mérito en el trabajo. En la Revolución de los trabajadores y para los trabajadores hay que darles preferencia en todas esas cosas.
Llegará un día en que muchas de estas cosas ya se puedan adquirir en número suficiente, simplemente con dinero, cuando haya abundancia de muchas de estas cosas. Pero la prioridad que debemos establecer es esta.
Y así, socialmente también debemos premiar. Llegará el tiempo también que a los que han sido menos cumplidores en cosas de casas, en cosas de esas, bueno, pues les dirán: "Ahora aparecieron tales artículos muy apreciables, pero si usted no cumplió con la reforma urbana usted no debe aspirar a tener estas cosas." Llegará el tiempo también en que la sociedad diga:
"Bueno, no te sacamos de la casa cuando no pagaste porque no íbamos a hacer víctima a tu familia, hacer sufrir las consecuencias de todo esto", no de aquel que no pagó cuando realmente tuvo un problema —una situación especial para los cuales siempre se contemplan los casos—, sino aquel que se quiso gastar el dinero y no quiso cumplir, quiso tener el privilegio de no pagar. Entonces llegará el tiempo también en que la sociedad le pase su cuentecita y le diga: "Bueno, usted no fue un buen ciudadano, usted no cumplió tal cosa, queda excluido de la posibilidad por el momento de adquirir tal y tal cosa." No sé si aquí todos pagan la casa... (RISAS) Yo dije esto porque un día me encontré un funcionario y me dijo: "No me cobran", era un funcionario importante, y me dice: "No me cobran." Por eso hice esta broma, no vayan a pensar que alguno aquí no paga.
A propósito de esto, ya este fin de año se cumplen los cinco años de la Ley de Reforma Urbana, y mucha gente verá el premio también de haber cumplido. Creo que el fin de año este va a ser tremendo, va a haber que criar cochinos... El año que viene le ha de tocar a todo el mundo, a todas las provincias por igual; todo pinta que va a alcanzar parejo para todos (Carlos Rafael Rodríguez le dice algo al Comandante). No, pero recibieron tres cuartos de libras de carne de primera, no sé cuántos miles de toros de esos...
Este tipo de artículos que no alcanzan para todos debemos establecer esas opciones en su distribución.
Es decir que creo que en lo esencial estas son las ideas fundamentales. Ahora se armará un lío tremendo, si es tanto y más cuanto, porque ahora cuando empiecen a estudiar las bases, porque las bases ponen un mínimo de caña a cortar por la brigada también, pero no son tan altos; yo estoy seguro de que habrá más brigadas que pasen de los límites esos, tendrán que competir entre las que pasen de los límites.
Los compañeros que han redactado, teniendo el mayor cuidado y con la participación de todos los que tienen que ver con esto, es decir, la participación de todos los sindicatos y de los organismos del INRA y del Ministerio del Azúcar, pues todos han ido discutiendo, algunos tenían una idea, otros tenían otra, y ahí se fueron más o menos confeccionando estas bases que, desde luego, deben tener —lo repito— algunas imperfecciones.
Eso no debe ser motivo de especial preocupación, servirá de experiencia este año para poder hacerlo más perfecto el año que viene; pero entiendo que será un estímulo grande a todos los compañeros que están trabajando en la caña, no por lo que signifique en sí de valor material, sino por lo que significa de valor moral, por lo que significa de reconocimiento, de preocupación y de agradecimiento del país a todos aquellos que están llevando el peso de un trabajo duro, que es además vital para la economía de nuestro país. Porque gracias a esos obreros, gracias a esas decenas de miles de trabajadores y soldados que se movilizan a trabajar se puede llevar a cabo el plan azucarero, y se puede resolver el problema en estos tiempos en que la mecanización no está desarrollada suficientemente.
Pero tenemos la seguridad de que con una política de población, con una política de mejoramiento de las condiciones de vida del interior del país, con una política de impedir que sigan pasando gente del campo a la ciudad mediante un verdadero control de cada uno de los nuevos empleos que se hagan, con una conciencia que se está creando en favor del campo en el país, con una conciencia que se está creando muy grande en favor de la agricultura en el país, creemos que con esa política, con esa conciencia y con la mecanización llegará el momento en que todas estas tareas se resuelvan sin este enorme esfuerzo que en estos años tienen que estar haciendo los obreros.
También ha surgido una nueva cosa muy prometedora que es la incorporación de la mujer a las distintas tareas agrícolas que pueden ellas realizar. Ya se ha organizado la primera brigada, puede decirse, el primer contingente de mujeres de la capital que se han incorporado organizadamente a la producción agrícola, atendiendo cultivos de vegetales, de tabaco, realizando tareas que pueden hacer. Hemos conversado con algunas de esas compañeras y realmente es impresionante el entusiasmo con que están trabajando, su preocupación de que se mantenga ese trabajo todo el año, es decir, de poder tener trabajo todo el año. Incluso se van a tomar las medidas para resolver el problema, que ayuden a darle libertad a la mujer para poder trabajar, es decir, las cosas que la esclavizan en la casa, las cuestiones de las comidas, cuestiones del lavado, todas esas cosas.
Vamos a desarrollar también un plan de organización de escuelas, círculos infantiles y todo, para facilitar la incorporación de la mujer a este trabajo agrícola organizadamente. Y creemos que ese movimiento tiene una gran perspectiva.
Por ejemplo, se necesitaron las primeras 600 en Marianao, que se comenzó por Marianao, y se presentaron más de 4 000 mujeres deseando incorporarse al trabajo. Hasta ahora hay 600.
Se va a ir poco a poco para organizar bien todas las cuestiones de los comedores, del transporte, las condiciones de trabajo de ellas, todas esas cosas queremos irlas estudiando bien para hacerlas muy bien. Y creemos que hay perspectivas de incorporar decenas de miles de mujeres a trabajos agrícolas, que los pueden hacer, trabajos, además, altamente productivos como los cultivos de tabaco de capa, en que una caballería puede producir hasta 50 000 pesos de tabaco; vegetales como tomate, distintos tipos de vegetales para los cuales tenemos mercados y estamos en conversaciones con algunos países socialistas, como la República Democrática Alemana, para abastecerlos nosotros de vegetales, abastecerlos de cítricos en el futuro. Y nosotros tenemos magníficas condiciones, una extraordinaria riqueza, sobre todo el sol de este país, que es la fuente de energía más importante que tiene Cuba, más que el petróleo y más que ninguna otra cosa, que es una valiosísima fuente de energías, porque nos permite producir cuantos carbohidratos, proteínas y alimentos sea necesario producir en los meses en que otros países están totalmente cubiertos de nieve. Y tenemos decenas de millones de clientes interesados en esos productos.
Entonces tenemos, sobre todo en la capital, una gran concentración de fuerza de trabajo, y este es un hecho que viene a probar bien una vez más la importancia y la justeza del camino de la agricultura.
Nosotros, por ejemplo, para darles trabajo a 100 000 mujeres necesitamos 1 000 fábricas de 100 trabajadoras, o 100 fábricas de 1 000 trabajadoras, y con 2 500 caballerías de tierra en cultivos altamente productivos que necesitan mucha mano de obra, damos trabajo a 100 000 mujeres; y con unas 5 000 ó 6 000 caballerías les damos trabajo a 200 000 mujeres en ciertos momentos, hasta puede ser más, porque hay momentos que el número puede ser más alto. Y 200 000 mujeres pueden producir de 500 a 600 millones de pesos.
Vean qué importancia tiene la incorporación de la fuerza de trabajo de la mujer al trabajo. Que por otra parte están contentas, porque muchas de ellas decían que prefieren hacer ese trabajo, al trabajo de lavar y planchar, y que prefieren ese trabajo al trabajo de doméstica y lo realizan, y lo están realizando bien.
Vamos a crear todas las condiciones, sobre todo la atención a la familia, la atención a los niños. Y vamos, sí, cuando organicemos un plan que puede elevar la producción en cientos de millones, entonces podemos hacer inversiones en todos esos servicios sociales. ¿Por qué? Porque va a haber una inversión que se hace que va a permitir aumentar considerablemente la producción del país. Y ya se están confeccionando, incluso, los uniformes, todas las cosas que están... vamos a organizar bien con la ayuda de todos, la ayuda del Partido, la Federación, los sindicatos, los JUCEI, el Vice Ministerio de la Industria Alimenticia; con la colaboración de todos vamos a ir creando las condiciones. Más, casi todos los organismos tienen que participar, y tiene que participar también el Ministerio de Educación. Y estamos desarrollando algunas ideas con la ayuda ya del Instituto Pedagógico, porque allí podemos poner algunas escuelas primarias anexas al Instituto Pedagógico, donde las mismas muchachas les pueden dar clases. Tenemos una gran área escolar donde podemos tener miles de alumnas, a fin de poder facilitar este plan de incorporación de la mujer al trabajo, más de las mujeres que se caracterizan por su espíritu verdaderamente proletario. Eso irá, además, profundizando y creando una conciencia aún más revolucionaria en nuestro pueblo, ayudará a la capital.
En la capital tenemos el problema de una gran concentración de producción que obliga a emplear la mayor parte del agua de la capital en el consumo de la capital. Conversamos con el compañero del Instituto Hidráulico de que quizás en el futuro nos veamos necesitados de procesar el agua en vez de lanzarla al mar y devolverla a la agricultura. Porque siempre que se vaya a hacer un cultivo que rinda más de 50 000 pesos por hectárea se pueden procesar esas aguas que van al mar.
CARLOS RAFAEL RODRIGUEZ.- Por caballería.
CMDTE FIDEL CASTRO.- Por caballería. ¿Yo dije hectárea? Serán las ganas (RISAS), pero realmente 50 000 pesos por caballería es ya una alta productividad, porque en 1 000 caballerías se sacan 50 millones de pesos. Es una productividad impresionante.
Nosotros tenemos las mayores concentraciones por zonas en La Habana, y el límite está en el agua. Pero todas estas iniciativas que están surgiendo además permitirán incorporar al trabajo de la zafra, y a otros trabajos más duros, a la población masculina. Porque una de las cosas que se debe hacer será un estudio cuidadoso por medio del Ministerio del Trabajo, de todos los empleos en que deben ser preferidas las mujeres u hombres que por haber realizado trabajos físicos resulten incapaces de trabajos físicos o se hayan invalidado. De manera que en el futuro haya una clasificación y la mujer que antes era discriminada de muchos trabajos, lo cual parecía una situación de inferioridad para la mujer dentro de la sociedad, tendrá preferencia en toda una serie de trabajos estudiados con respecto al hombre, y ellas irán a ocupar todos esos trabajos. Primero debemos darles, lógicamente, a las mujeres, todos aquellos trabajos que son menos duros, que son menos difíciles, y en segundo lugar, después a otros trabajos que van a ser más duros. Se van a dar los trabajos en fábricas, y algunos trabajos en el campo; los trabajos menos duros a ellas, los trabajos más duros al hombre. El trabajo de cortar caña es un trabajo muy duro, el trabajo de operar un equipo pesado, el trabajo en la Marina Mercante, el trabajo en los puertos, en las unidades militares; es necesario ir empleando la población masculina en una serie de actividades, pero la mujer se puede incorporar en infinidad de actividades. Y en los mismos estudios de medicina, casi un 50% ya de los que ingresan son mujeres, en educación, en una serie de actividades productivas y sociales se van incorporando las mujeres. Y en gran parte el avance y el éxito de este país dependerá de la medida en que incorpore a la población femenina a las actividades productivas.
Porque un país tendrá tantas riquezas cuanto sea el número total de hombres y mujeres trabajando y la producción per cápita promedio de cada hombre y mujer que esté trabajando en el país. Porque si tenemos 2 millones trabajando, produciendo bienes productivos, producen 5 000 pesos per cápita, son 10 000 millones de pesos; si producen 10 000 pesos per cápita, serán 20 000 millones de pesos. Mayor número de hombres y mujeres dedicados al trabajo productivo —trabajo productivo también es la educación, trabajo productivo es el servicio médico—, es decir, hay trabajo productivo manual, y trabajo productivo intelectual pero que es beneficioso de una manera y otra para el pueblo, y siempre por eso en cada industria vamos a preguntarnos cuánto es la producción per cápita al año.
Con la ayuda de la técnica, de las máquinas modernas nosotros podemos ir elevando la producción per cápita, y se puede elevar a limites muy grandes. Y el éxito de nuestro país dependerá mucho de la medida en que sepamos incorporar a la mujer al trabajo productivo. Y primero que todo a aquellos trabajos productivos que pueden realizar ellas, para que los hombres realicen aquellos trabajos para los cuales están naturalmente más capacitados, bien por razones de carácter físico, o bien por razones de carácter social. La mujer, además, tiene la gran función social de la reproducción en la cual juega un papel importantísimo. Por lo tanto, hay que tener en cuenta todos esos factores.
Y esas posibilidades se están vislumbrando con grandes perspectivas, es una gran cosa pensar que podremos cientos de miles de mujeres incorporarlas al trabajo, que vamos dejando atrás todos aquellos horripilantes tiempos de discriminación de la mujer, todos aquellos horripilantes tiempos de la prostitución, en que en aquellas condiciones sociales prostituían a decenas de miles de hijas de obreros y campesinos, de familias humildes. Todo eso va quedando atrás, en que muchos trabajos denigrantes se reservaban para las mujeres, y en fin, igual que ha ido desapareciendo la mendicidad y la ignorancia y el analfabetismo. Son en realidad grandes avances que se han logrado en estos primeros años de Revolución, que son los años más difíciles.
Lo que importa no es lo que se ha hecho, sino la velocidad con que marchamos ahora, el ritmo que llevamos; la Revolución lleva un ritmo tremendo, pero tremendo, impresionante. No quiere decir que todos los problemas estén resueltos ni mucho menos; hay dificultades de todas clases. En la misma zafra se ven los problemas que tenemos en los centrales todavía, cuando se rompía una pieza, en los abastecimientos, abastecimientos de gomas para carretas, para camiones, de gomas para tractores, de toda una serie de cosas; si un tornillo que retrasó por aquí, un motor aquí de una alzadora. Pero no hay dudas de que esas dificultades en medio de un proceso de avance muy grande, cuando ya se está introduciendo la mecanización en gran escala, cuando la caña está rindiendo más, cuando el aumento de producción por año es tremendo ya de azúcar; es decir, dificultades en medio de una batalla que se está ganando, y que nos deben preparar para ya el año que viene prever todavía mejor cada cosa, cada detalle; las que se pueden conseguir se consiguen, las que no se pueden conseguir cómo se resuelven. En muchos lugares muchas piezas las han estado resolviendo en talleres de los centrales, en talleres de las agrupaciones de producción, han estado resolviendo tornillos, tuercas, piezas, y han resuelto. La inventiva de la gente, la iniciativa de la gente, el entusiasmo de la gente, ha ido resolviendo muchos problemas; a veces les falta incluso el oxígeno, el acetileno, y entonces hay que ver todas esas cosas críticas que se, presentan que retrasan, el problema mismo del oxígeno a veces ha significado una dificultad en la reparación del central y todas esas cosas.
Hay que saber todos esos pequeños detalles que obstaculizan estas cosas. Pero hay que decir también que esas dificultades son en medio de un avance exitoso, y de una conciencia de superación, un espíritu de responsabilidad cada vez mayor en todas partes.
Y hay que decirlo este mismo año con relación a la zafra: la movilización de los obreros es mucho mejor, más disciplinada, más organizada, el entusiasmo de la gente es mucho mayor que en ningún otro momento; hay gente que está haciendo sacrificios verdaderamente grandes, verdaderamente impresionantes, aportando una cuota de esfuerzos altamente meritoria a su país.
Y todo eso va creando un ambiente, va creando una conciencia. Y en realidad las perspectivas son buenas, sin que ello quiera decir que sean perspectivas sin dificultades; las tenemos, las tenemos derivadas, principalmente, las fundamentales y esenciales en este momento son derivadas del precio del azúcar, que ha alcanzado los niveles más bajos de los últimos años, precio de hasta 2,30 y tantos centavos la libra. Esa es una situación por la que tenemos que atravesar, que nos reduce mucho los ingresos en divisas, en determinado tipo de divisas, para determinados gastos que tenemos que hacer necesariamente dada la estructura de nuestra economía, y que implica dificultades.
Pero son pasajeras, porque nosotros tenemos cantidades más o menos iguales de azúcar que vendemos en el mercado mundial, y esa azúcar que vendemos en el mercado mundial nos reporta determinadas divisas para determinados artículos que tenemos que comprar en determinados países, que hay que pagar con esas divisas. Pero los incrementos de azúcar irán fundamentalmente a países de convenio, en los cuales tenemos un precio satisfactorio para el azúcar; la mayor parte de los incrementos de la producción va para países de convenio. Pero, naturalmente, nos afecta.
¿Qué ocurrió? Que cuando vinieron las agresiones americanas, ellos mismos se equivocaron, porque ellos en cierto momento provocaron alzas muy grandes. Pero en definitiva trataron de alentar los americanos la producción de nuevas áreas azucareras, algunos países se pusieron a producir azúcar; como los precios, además, subieron de manera tan extraordinaria el año pasado, pues todo el mundo se puso a sembrar, azúcar de remolacha, de caña, de todo eso. Ahora vamos a ver si están tan entusiasmados cuando el azúcar se ha puesto a ese precio; a nosotros sí que no nos da ni frío ni calor, porque a mil vamos hacia arriba, ¡a mil!, y vamos a alcanzar un incremento de productividad por año muy serio, pero muy serio. Así que a nosotros eso, la alternativa de los precios, no nos importa. ¡Allá los que se desalientan, los que hacen negocios aventureros con el azúcar! Esos quizás el año que viene no se entusiasmen tanto para sembrar tanta azúcar, porque este es un precio demasiado bajo. Bien: nosotros seguiremos sembrando. Si en una de esas sube, ¡maravillosamente bien!
Hoy por hoy dependemos mucho del azúcar, pero en el futuro no dependeremos solo del azúcar, tendremos otros renglones, y hay que decir que tendremos otros renglones que valdrán más que el azúcar. Así que esas son unas perspectivas muy interesantes de la economía de nuestro país, porque no se está desarrollando solo el azúcar, se está desarrollando la ganadería también impresionantemente, muy seriamente, y se están sembrando de 15 000 a 20 000 hectáreas de frutales por año, y vamos a incrementar la producción de vegetales de manera considerable con todos esos planes; y el azúcar crece a un ritmo muy grande, pero no es lo único que crecerá. Otras cosas crecerán más que el azúcar.
Así que podremos tener todavía dificultades. Hay algunos artículos en que tenemos que estar haciendo grandes gastos en dólares, como la manteca; antes la manteca venía de subproducto. Sin embargo, tenemos unos 20 millones de palmas; ya se ha organizado la primera brigada de desmochadores, está lista, vamos a desmochar la provincia de Pinar del Río completa, a ver cuántos quintales se sacan; vamos a empezar a organizar nuestra industria extractora de aceite vegetal para la producción de oleomargarina, y no es aventurado afirmar que en el futuro podremos resolver los problemas de grasas principalmente con grasa vegetal, de calidad superior a la manteca —sin que esto quiera decir que se va a prohibir la manteca de cerdo; el que quiera producir... Y podremos para el año que viene, precisamente pensando en esto, lanzar con los pequeños agricultores una consigna —y aquí aprovecho que está el compañero Pepe Ramírez—, y es que como se están haciendo gastos en dólares elevados en la adquisición de manteca, que tiene que traerse de países de Europa, por ejemplo lanzar la consigna a los pequeños agricultores que para el año 1966 se autoabastezcan de manteca, porque resulta relativamente fácil que cada familia campesina tenga dos o tres cochinos y se autoabastezca de manteca, y que no estemos importando manteca de Holanda para repartirla entre pequeños agricultores también; y pueden ellos hacer una contribución con eso, con su autoabastecimiento de manteca, a la economía del país en los gastos esos que tenemos que estar haciendo en dólares.
Y esa no es una consigna difícil, porque ellos tienen cerdos, pueden producir su manteca, y a veces pues la venden, venden el cerdo, y luego hay alguna especulación incluso, porque hay algunos que compran el cerdo y lo venden carísimo. Esa bolsa negra, que debe ir desapareciendo, como ha pasado con el huevo, que parece que se han puesto baratos ahora los huevos esos que vendían en bolsa negra; y vamos a ver si en algún otro artículo también, como las viandas, que se está trabajando duro para cumplir la otra consigna, de que finalizando el año (Dirigiéndose a Carlos Rafael) — ¿tú estás oyendo, verdad?— 1965 se finaliza la libreta en materia de viandas también. Hay que decir la buena noticia (APLAUSOS).
Y están aumentando también los abastecimientos de pescado en algunas unidades del interior: en San José de las Lajas, Bauta, San Antonio de los Baños, se está ya aumentando el consumo de pescado, y después ya llegará el tiempo en que vayamos liquidando todas esas restricciones, con los aumentos de producción, y dado como marchan las cosas pues esa meta también de tener un abastecimiento en viandas más que suficiente para que sobren, y se pueda cumplir desde el 1ro de enero del año 1966, ya desde el próximo año.
Iremos llegando a aquellas cosas que había en bolsa negra. Hay algunos artículos que pudieran producirse en cantidades grandes, tenemos capacidad técnica para producirlos, como sería la producción de pollos. Pero el pollo es un artículo que hay que importar el pienso. A los precios que tiene el pollo, pues resulta realmente incosteable hacer eso.
En el futuro la política que tenemos que seguir, en la cosa del racionamiento, es una política de precios. Es decir, tienen que haber algunos artículos... Algunos artículos resultan casi de lujo. El pollo en las condiciones actuales resulta de lujo, por la importación que hay que hacer de la materia prima, y el resultado es el que hay por ahí entonces de la bolsa negra, el que tiene un pollo lo vende a dos pesos la libra, a tres pesos la libra; se benefician en realidad aquellos que especulan.
Hay algunos artículos nuestros que nosotros tenemos que buscar y los buscaremos en el futuro... Ya para el año 1970 seremos, posiblemente, uno de los pueblos mejor alimentados de todo el mundo; pero no nos podemos alimentar de una sola cosa: de carne sola no nos podemos alimentar, porque la carne es un artículo que tiene una demanda tremenda en el mercado mundial; nosotros tenemos que tener una dieta balanceada: leche, huevo, pescado, carne, es decir, una dieta —además— completa, que contenga todos los elementos. Pero el artículo que tendremos ilimitadamente, fuente de proteína ilimitada para el pueblo será la leche, que es además el más completo de todos. Llegaremos a tener cantidades realmente que no se podrán tomar ni tres veces la población actual de nosotros, y en pocos años, en pocos años. Y tendremos cantidades grandes también de carne, de pescado, pero tenemos que establecer las condiciones, de acuerdo con los salarios, en que haya una distribución de todos estos artículos esenciales que constituyen la dieta del pueblo y que esté regulado en su oportunidad, que esté regulado por la cosa de los precios.
Al aumentar la producción de huevo lo que ha ocurrido es que la bolsa negra desapareció. Ese es un buen ejemplo. Entonces, los que andaban vendiendo el huevo a 30 centavos, a 20 centavos, ahora se tendrán que comer el huevo o salen también al mercado. Si les pudiéramos sacar también 10 millones mensuales de pollo, pues pasaría lo mismo.
Pero eso significaría un gasto para la economía tremendo; no se puede hacer, por lo menos por ahora no se puede hacer eso.
Pero ese será un problema futuro que tendremos, que tiene que llegar el día en que tendremos una producción tal, el consumo per cápita será aproximadamente tal, de acuerdo con los niveles de ingreso. Con el problema de la carne, cuando se cumplan las cuotas con la carne, si se empieza a obtener cantidades adicionales de carne, la pondremos, esa cantidad adicional, a otro precio. Es decir, que llega cierto momento en que, a los precios esos... ¿Qué significaría eso? Renunciar a la posibilidad de un artículo que puede constituir un renglón importante de la exportación del país.
Entonces, debemos ir aumentando el consumo. Los precios que tiene la carne, por ejemplo, en Inglaterra vale $1,90 la libra de carne; en Francia, $1,60. Entonces, a los precios que tiene la carne en nuestro país, nunca se podría... Las pampas de la Argentina no alcanzarían para eso. Entonces, todo el mundo comería carne. Porque el precio del pescado igual que el de la carne, optan por la carne y no por el pescado. Cuando se satisfagan plenamente en todo el país las cantidades de carne, entonces parte de los aumentos de producción se exportará, y parte de este excedente se pondrá al mercado con otros precios.
Eso permitirá darle valor al dinero. Ya ese no es propiamente la motocicleta, el premio que se da. Eso será una manera de... Tendrá un precio que permita también adquirirse y le dará valor al dinero.
Porque tenemos que tener en cuenta que, al mismo tiempo que tenemos que estimular a los mejores trabajadores, debemos estimular el valor del dinero.
Muchas veces se han planteado algunas preguntas que se hace alguna gente de algunos precios de los restaurantes, precios en restaurantes que son excesivamente altos. Pero eso es deliberadamente. Y no todos, pero hay algunos restaurantes que son más altos. Antes quedaba mucha gente con mucho dinero. Alguna gente decía: "Bueno, ¿y por qué no rebajan los precios allí?" "Porque entonces hay gente que tiene más dinero que tú y además más tiempo que tú, y va a comer más barato de lo que está comiendo ahora." Mientras que recoger los excedentes de dinero que tiene alguna gente en demasía, va en beneficio del pueblo, y llegará el día en que se acabe la libreta, se acabe la cola, se acabe todo eso. Si no, siempre tendrán, las familias de ustedes, las mujeres de ustedes, el problema de que cada vez que un aparato nuevo llega tiene que hacer una cola, salir corriendo y estarse apuntando para comprar. Tiene que llegar el día en que haya tantos bienes como dinero, y tanto dinero como bienes disponibles, que la gente los compre y no tengan que estar corriendo por comprar cada cosa.
Y, lógicamente, hay un gasto social enorme, el gasto de educación es enorme, el gasto en salud pública es enorme —de 20 millones a 140 millones—, los gastos de la educación, los gastos de las becas, los gastos que tiene el país son enormes. Y, lógicamente, es preferible que recaudemos el dinero en ciertos tipos de esas empresas. Efectivamente, hay restaurantes que recaudan más que un central azucarero (RISAS). Pero, claro, no vale para la economía más, no vale más para la economía un restaurante que un central azucarero, de ninguna manera; no confundir las finanzas con la importancia económica que tiene un central. Un central puede no tener renta pero significar un aporte de millones de pesos en divisas, divisas con las que se trae el petróleo, la maquinaria de la producción, e incluso las cosas con que funcionan los restaurantes. Ahora: los restaurantes tienen una importancia financiera. Y, desde luego, todos los restaurantes no son iguales; hay algunos por ahí que son caros y deben mantenerlos así. Cuando haya menos dinero, se empezarán a rebajar, señores. Pero cuando haya menos dinero de los que más dinero tienen.
Ahora: en el comedor obrero es absolutamente a la inversa, ahí se cobra el costo en el comedor obrero, es decir, una buena comida a precio de costo, en el comedor escolar. Y tenemos que desarrollar ahora comedores obreros, comedores escolares, muchos comedores escolares hay que desarrollar, para precisamente facilitar los planes de la incorporación de la mujer al trabajo. Entonces, pensemos en desarrollar mucho los comedores escolares y los comedores obreros. Pero lo que cobran en un restaurante donde se sirve con mucha etiqueta —y muchas veces cobran caro— ayuda a desarrollar un comedor obrero, ayuda a desarrollar un comedor escolar y ayuda a resolver otros problemas, y son fuentes de finanzas, recaudaciones. Caballeros, como en el socialismo y ante una sociedad como la nuestra, el día en que sobraran cosas no haríamos nada, el día en que sobren cosas empezamos a rebajar los precios, no hay que preocuparse. El día en que muchas de esas cosas sobren, al contrario, se empiezan a rebajar; creo que por ahí ya rebajaron en El Carmelo, no sé qué cosa; le ha disminuido la gente. Pues debemos alegrarnos. Sin embargo, a los restaurantes de pastas, Mar-Inits y todos esos que tienen precios bajos está yendo mucha más gente.
Y así, hay que entender estas cosas políticas. Porque hay quien dice: "Yo quisiera comprar más barato." Sí, pero, desgraciadamente, una cosa son las realidades y otra son los deseos. Y mientras tengamos mucho dinero en manos de gente que tienen dinero guardado —hay que tener en cuenta que hay gente con dinero en el banco, con ingresos muy altos—, ¿qué vamos a hacer? Hay que aguantar. Siempre habrá el otro lugar; sí hay muchas cosas donde hoy puede ir el pueblo, muchos lugares, muchos sitios de recreo.
Lo mismo también en las playas, en Varadero, hay incluso lugares donde dan —porque se consideró la playa un lugar casi indispensable para la salud— y hay algunos en que les dan desayuno, almuerzo, comida, casa, por $3,50. Y además de eso le llevan gratis al muchacho, no le cobran nada por el muchacho, le dan todo, y hasta menos de dos años están allí. Hay muchos lugares donde muchos obreros han ido a pasar sus vacaciones en esos sitios.
Debemos saber dónde debemos cobrar caro. No podemos cobrar el mismo precio en el Internacional, hay muchos más empleados, es mucho más costoso el mantenimiento, mucho más todo.
Tendrá que venir, además, un día en que tengamos —bueno, desgraciadamente, es difícil que la gente vaya a la playa aquí, tenemos esas costumbres, que no vamos a la playa en enero, bueno, bien... Llegará el día en que vengan decenas de miles de gentes del extranjero aquí. Y entonces diremos: "En el verano para los cubanos, en el invierno para recoger divisas para construir el comunismo." Ahora construimos el socialismo y después tendremos que construir el comunismo (RISAS). Entonces, todos esos lugares, también tenemos que seguir desarrollando todo eso. Son muchas las necesidades, pero muchas más las cosas que hay que se pueden hacer; sobre todo, cada día se descubren más las posibilidades de hacer y llevar a cabo adelante todas estas cosas, porque hay recursos en realidad grandes.
Lo que se puede hacer, cuando se organiza bien el trabajo del pueblo y hay un poco de técnica, es increíble, increíble.
Nosotros hemos estado viendo ya, por ejemplo, el instituto pedagógico, donde hay miles de muchachos estudiando, llegará a tener 10 000. Bueno, el valor de las clases que darán los alumnos del instituto pedagógico valdrá más que lo que cuesta el instituto. Así que, siendo estudiantes, estarán produciendo más. Y ya hay muchos de esos alumnos en el instituto pedagógico, que están dando clases en las escuelas primarias. Y otros están estudiando en la universidad y ya están dando clases en los institutos tecnológicos obreros, que se les están llenando de obreros los institutos. Con lo cual se está haciendo una reserva también fuerte de gente que trabaja bárbaramente. Hemos tenido noticias de que los alumnos del instituto tecnológico están rindiendo en algunas ocasiones hasta el 50% más que los obreros habituales de la agricultura; cosa seria, son ellos obreros agrícolas, obreros agrícolas muy disciplinados, son muy disciplinados y con gran entusiasmo. Y esos serán futuros ingenieros agrónomos de este país.
Así que piensen cómo será este país, cómo será la agricultura, cuando los alumnos del instituto tecnológico están como obreros, trabajando manualmente, y están en cultivos de papa y toda una serie de cosas. Y es una reserva lista por si en algún momento en la zafra hay que meter una tropa fresca allí con mucho ímpetu, pues también.
Así que hay reservas para la zafra en cualquier momento, y desde ahora, desde el principio, tenemos que estar atentos para que no haya correcorre al final; vamos desde el principio a apurarnos para que no haya correcorre al final.
Habrá problemas de todas clases, todavía. El mismo problema del transporte es difícil; a pesar de la cantidad de carretas que llegaron, a pesar de los camiones que se han adquirido, 2 000 camiones, 2 000 camiones, la cosa es seria. Así que tenemos problemas, no vamos a hacernos ilusiones ni nada. Pero, realmente, marcha bien la cosa.
Pero les decía que en ese instituto tecnológico hay ya muchas alumnas que están en la universidad, son alumnas de la universidad, becadas, y dan clases en los tecnológicos; se ha ido combinando todo eso.
Y hay decenas de miles de personas estudiando, porque es que los recursos son inagotables cuando se organiza bien el esfuerzo del pueblo, y ya ustedes mismos lo han visto por experiencia, cómo está marchando mejor toda la movilización esta. Y, en fin, se está creando una conciencia también en contra del trabajo improductivo muy grande, una conciencia antiburocrática grande también; mucha gente ha estado diciendo, incluso, que quiere estudiar otra cosa, que tenemos que llegar a los justos límites, que tengamos el número de personal, en cada cosa, que necesitamos. Hay que decir, de verdad, que hemos creado muchos empleos, los hemos creado con todos esos organogramas y toda esa "maraña" y todas esas cosas y las concepciones, y los consolidados y veinte cosas que se han inventado aquí que hay que irlas combinando ahora y hay que irlas arreglando. Borrego tiene el compromiso conmigo de que no aumenta ni uno más que lo que había en el consolidado de la caña, en el ministerio, y dice que van a ser técnicos la mayor parte; ¡muy bien! Y eso es lo que tenemos que hacer: crear equipos técnicos. Yo pienso pronto crear la primera oficina que he creado en seis años de Revolución (RISAS). Voy a crear un equipo técnico, un equipo técnico exclusivamente, eso es importante. Tenemos que aprender a usar esos recursos, nadie lo ha hecho por malo, aunque dentro de todos esos aparatos viene después... Todavía, todavía sigue la noticia, nos enteramos de que han creado un nuevo empleo por allá y nos enteramos y nos vamos a enterar mucho más, porque se van a establecer controles locales, de verdad, con el Ministerio del Trabajo, las comisiones del Partido, donde creen un empleo... Porque, caballeros, nadie tiene derecho a crear un empleo, porque estamos dispuestos a darle becas a cualquier joven que quiera estudiar y hasta darle un préstamo para que ayude a la familia si es necesario. Cualquier cosa es más útil que andar creando un empleo por gusto; porque hay mucha gente que cree que nadie se va a dar cuenta; los que creen que nadie se va a dar cuenta, piensen que sí nos damos cuenta. Y ya está la masa en estado de alerta respecto a todos esos problemas y cuando andan creando un empleo nuevo por gusto, innecesario, la masa está alerta y vamos a saber sistemáticamente mes por mes todas las altas y todas las bajas y todos los casos para poder hacer esto mismo de decir: bueno, este empleo, una mujer, porque tenemos que saberlo para que no nos pongan un hombre aquí, donde podemos poner una mujer, o pueden poner un hombre que puede estar inválido para hacer este trabajo físico y muchas cosas.
También han respondido muy bien los trabajadores en la cuestión de las jubilaciones, algunos reincorporándose, otros posponiendo la cosa de las jubilaciones, comprendiendo que si nos jubilamos todos, ¿quién va a producir? Tenemos que esperar; es una ilusión, no podemos alcanzar las cosas que materialmente nuestro desarrollo económico no nos permita alcanzar, no podemos tener 500 millones de pesos en Seguridad Social si no se desarrolla la economía. Si elevamos el producto bruto a 10 000 millones, entonces podemos poner hasta 800 en seguridad social y si nos metemos en 20 000 millones, pues podemos meter 2 000. Pero lo absurdo es elevarlo sin elevar el producto bruto social que, ¿de dónde vamos a sacarlo? Crear inflación, crear colas, repartir pesos, en esas cosas debemos estar muy atentos a eso.
¿Bécquer no está por ahí? (ALGUIEN DEL PUBLICO LE RESPONDE: "No, está en Camagüey.") ¡Ah!, caramba, me estaba acordando de aquella vez de los tres turnos (RISAS)... No, de los cuatro turnos.
Ahora dirá Bécquer: "Cuánta razón tenía Fidel aquella vez, qué lío tendríamos." Ahora tendrían que estar ustedes en el sindicato convenciendo a la gente de que los cuatro turnos era demasiado, que eso no podía ser; caballeros, y todos esos problemas (UN COMPAÑERO DEL PUBLICO LE DICE: "Nosotros tenemos con el ministerio una política consciente en relación con eso y los compañeros se están incorporando, además, aguantando toda la jubilación. Estamos discutiendo eso").
Y ustedes han visto qué tremendo esfuerzo hay que hacer ahora para hacer la zafra. Si hubiéramos podido desde el principio controlar... Salía uno, cortador de caña, se metía en una cafetería en una playa y teníamos un hombre menos, y en esa cosa en cierto sentido se hacía un uso de los recursos humanos muy liberal aquí, ¡gasto alegre de recursos humanos! Y hay que hacer estos enormes esfuerzos por movilizar a la gente; si nosotros hubiéramos tenido cuidado con toda esa cosa.
¿En los gallineros? ¿Cuántos hombres no metieron en los gallineros? ¡Ah!, ahora están mujeres en los gallineros; los hombres incorporándose al trabajo propiamente, y así. También hay que estimular el trabajo del corte de caña más que otros trabajos y hay que hacer que el obrero en el corte de caña gane más que, incluso, en empleos normales. Aquella vez nos creó un cierto problema, porque los salarios también pueden determinar, si hay que estimular una actividad determinada porque es vital, pues hay que pagar mejor esa que la otra, es lógico que haya que pagarla mejor. Este año ya en la cosa del salario de la caña es mejor, que si nosotros tenemos en cierto momento que concentrar el esfuerzo es lógico, que allí estimulemos más el trabajo en ese sector que en otro sector, si no se nos van de allí para aquí.
Entonces ese cuidado se va a tener ahora con toda la fuerza de trabajo, vamos a administrar la fuerza de trabajo con máximo cuidado, administrarla mejor que el oro que la república tenga, porque la cosa más valiosa que tiene un país son los recursos humanos; entonces, los recursos humanos los estamos preparando, estamos haciendo estudiantes. Tenemos que agotar todos los medios de hacer un empleo óptimo de los recursos humanos del país. Y ustedes pueden contribuir mucho a ese esfuerzo, porque ustedes han visto cuánto esfuerzo tienen que estar haciendo los sindicatos ahora por resolver este problema, pero esfuerzo grande, grande, es serio, todo el mundo tiene que hacerlo.
Así que hay que mecanizarse, hay que utilizar racionalmente los productos, hay que buscar en el campo que los empleos que puedan hacer las mujeres los realicen las mujeres, mayor incorporación: ¡La menor burocracia posible en el campo! Hay que hacer un estudio de los papeles que van y vienen, porque a veces los muchos papeles requieren mucho personal que han salido de la agricultura, llevando datos y cosas; tenemos que estudiar todos los datos estadísticos, la misma cosa de la emulación y todas esas cosas, a ver cómo simplificamos nosotros al máximo todas esas cosas. De manera que nosotros cuando vayamos a una agrupación, vayamos a una granja digamos: ¿Cuántos son los que están en la producción aquí, cuántos están fuera de la producción? Bueno, este servicio cómo lo pueden hacer, si eso se puede resolver, si al principio se ideó así. Yo les digo que aquí mismo... Mas yo creo que esto estaba bastante bien hecho, pero pueden aparecer dificultades, todavía el año que viene lo vamos a hacer mejor. A lo mejor de esto se desprende aquí, que hay que poner 500 hombres a sacar la cuenta aquí de cuánta caña cortó. Entonces hay que decir: "Caballeros, aguanten ahí..." (RISAS) (ALGUIEN DEL PUBLICO LE DICE: "No, no.") (RISAS).
Pero, bueno, yo pongo un caso hipotético, que a lo mejor nosotros aquí no nos damos cuenta e inventamos una burocracia. Y de verdad que si inventamos una burocracia, por la parte que me corresponde... (RISAS) Porque, oye, el año que viene cambiamos todo esto y lo hacemos mucho más fácil. Buscaremos alguna manera... Y es que a veces se inventan cosas y en organismos superiores se inventan cosas y después cuando llega abajo es tremendo, y se van creando cargos, más cargos, y eso desalienta.
No es solo un problema de que no es una mejor distribución, también desalienta a la gente... Entonces se ven que están en un trabajo, tienen dudas si este trabajo es útil, si no es útil; desalienta a la gente que está en el trabajo más duro.
Hay que tener presente todo eso, porque, señores, no es fácil la cosa. Ahora es que vemos que la cuestión de organizar... Luego cuando se logra, como ya lo estamos logrando nosotros, organizar un modo de producción nuevo, más organizado, lo que se puede hacer es increíble, les advierto que lo que se puede hacer es increíble. Nosotros con bloqueo y todo llevamos una velocidad que no hay ya quien nos pase por al lado. En la segunda vuelta esta ciclista... (RISAS). Creo que hay una segunda vuelta por ahí, bueno, en esta segunda vuelta revolucionaria llevamos una velocidad tremenda; no hay país que nos pase por al lado de la velocidad que llevamos. Esa es la verdad. En los primeros años se pierde mucho tiempo en organización, hasta para entender, para comprender se cometen errores; ahora, hay que ir superándolos poco a poco, no vamos a querer curar todos los errores y todos los males en un día. Eso no es bueno. Este mismo problema de errores de concepción, se debe ir modificando; exceso de personal, se debe ir arreglando también con procedimientos adecuados, sin dejar a nadie cesante. ¡Ah!, entonces después viene la medida extrema: "¡Pram!", a querer dejar este en la calle, este excedente. Les hemos dicho: Aguante todo el mundo, y aguántense hasta que organicemos todo eso, organicemos una escuela y podamos ir preparando; porque siempre será preferible —no olviden— un hombre estudiando y un hombre incluso pagándole por estudiar; será mucha mejor inversión para el país que un hombre en un sitio donde no hace nada, donde no se supera, donde no representa ninguna ventaja para el país. Y por eso no hay que tratar de ahorrar ahora el dinero, lo que hay que tratar es de ahorrar el hombre es decir, de no desperdiciar ese hombre. Porque si es doloroso desperdiciar dinero es mucho más doloroso desperdiciar un hombre o una mujer. Y si nosotros a ese hombre lo tenemos allí inutilizado, lo estamos desperdiciando, lo que cuesta no es grave, lo grave es que lo estamos desperdiciando a él. Si a ese hombre lo ponemos a estudiar, lo ponemos a superarse, lo preparamos, ¿cuánto puede hacer un hombre cuando ya adquiere una capacitación? Ustedes en la fábrica, en dondequiera, lo comprenden perfectamente.
Los pequeños inventos. El que inventó la máquina esa de cortar la caña. Señores, que una máquina de esas corta lo de 40 obreros normales, una cortadora de esas, si corta 10 000; y si corta un día 20 000, corta lo de 80 obreros normales.
Ya ustedes ven las ventajas que tiene la técnica; ahora, una máquina de esas no la desarrollan si no son ingenieros, no tienen que ser mecánicos, torneros; no la perfeccionan si no son ingenieros. Entonces, un ingeniero puede venir y decir... A lo mejor aquel que está allí de 16 años cambiando y llevando papeles de un lado para otro en una oficina, puede ser un gran ingeniero que haga una máquina, una máquina que de repente hace que un hombre produzca por 80. Por eso, en lo que no debemos escatimar esfuerzos es en preparar al pueblo, para darle después la utilización óptima que se le deba dar.
Ahora mismo, 20 000 hombres que les correspondía que cumplieran su término en las fuerzas armadas van a picar caña tres meses, van a estar permanentes en la zafra. Bien, también hemos planteado: no apurarse ahora; presionar a los organismos tales y más cuales para que les busquen trabajo, ese no es el negocio. Vamos a controlarlo todo bien para los que quieran estudiar ir capacitándolos y preparándolos. De manera que con esos 20 000 hombres no hay que apurarse en ir y buscarles una ubicación; incluso seguirlos ayudando económicamente y preparándolos antes que buscarles un tipo de trabajo. Porque, incluso, la gente tenemos que capacitarla, capacitarla para que maneje un equipo, maneje algo, porque en el futuro todo estará mecanizado. La mecanización es la gran solución, pero para la mecanización hay que tener hombres que sepan operar las máquinas, que tengan conocimientos técnicos. Y, entonces, vamos a seguir esa política con los recursos humanos: prepararlos y utilizarlos de manera óptima.
Y ese es el camino por el cual llegaremos a resolver estos agobiantes problemas de ahora, porque son agobiantes y la gente tiene que hacer muchos sacrificios.
Bien: entonces, yo creo que está dicho todo.
FIDEL CASTRO RUZ

Fuente: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos

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