enero 22, 2014

Discurso de Fidel Castro en la inauguración de varias obras hidráulicas en la Toma del Cauto (1968)

DISCURSO EN LA INAUGURACION DE VARIAS OBRAS HIDRAULICAS EN LA TOMA DEL CAUTO, FINCA ZARAIBA, BARRIO CAUTO DEL PASO
Fidel Castro
[30 de Mayo de 1968]

― Departamento de versiones taquigráficas del Gobierno revolucionario ―

Compañeros trabajadores: 
Hace siete meses en esta región nos reunimos para dar inicio al trabajo de la Brigada Invasora, para dar inicio al desarrollo agrícola, económico y social de esta región.
Nos encontrábamos en un territorio sobradamente conocido por ustedes, que se caracterizaba por ser un área inmensa llena de manigua y de marabú que se inundaba cada vez que llovía mucho, cuando llovía.  Ni qué decir cuando hay ciclones, porque fue esta una de las regiones que se inundó totalmente a raíz del ciclón “Flora”; una región sin caminos, en pésimas condiciones en todos los órdenes.
Alguien hablaba, cuando empezaba aquí oí una voz que hablaba de la casa que se le caía y que necesitaba casa. Y es que, entre otras cosas, se puede decir: ¿Qué casa aquí no se está cayendo?  ¿Qué casa aquí no consistía, y en buena parte consiste todavía, en bohíos con las peores condiciones de vida? 
Y habiendo transcurrido apenas siete meses, o exactamente siete meses, hay ya en esta región miles de caballerías de tierras desbrozadas, cientos de kilómetros de canales construidos y tres presas derivadoras, una de las cuales estamos inaugurando en el día de hoy. Parece verdaderamente increíble que un plan de esta magnitud y que obras de esta índole se hayan podido realizar en tan breve tiempo.  Los experimentados en cuestiones de construcciones hidráulicas calculan que una obra de este tipo lleva meses de proyecto y no menos de dos años de construcción. 
Y hay que decir que en el mes de enero todavía no estaban terminados los proyectos y que los proyectos realmente se terminaron sobre la marcha. 
Esta obra se comenzó a construir aproximadamente en esa fecha, y en el día de hoy ustedes han podido apreciar ya las primeras turbinas en funcionamiento hacia las regiones donde está sembrándose el arroz. 
Junto con esta obra se terminó también en un tiempo récord la presa derivadora de Bayamo.  Y hay que decir que nuestros trabajadores y nuestros técnicos han realizado una verdadera proeza.  Sin ese esfuerzo esas caballerías de arroz no habrían podido ser sembradas este año. 
Lo que significan estas obras hidráulicas para todo nuestro pueblo se puede comprender mejor en un año como el que acaba de pasar, año de sequía que en esta provincia tuvo sus peores manifestaciones, pues puede decirse que no se recuerda ningún otro año de condiciones del tiempo tan adversas como este; y lo que significa para nuestra economía el avance arrollador que en este momento se viene dando a las obras hidráulicas, gracias a las cuales en un período de cinco años podremos poner bajo riego más del 50% de la superficie agrícola del país. 
Se dice fácilmente fomentar una arrocera.  Quizás haya muchos que piensen que esas tareas son tan fáciles como las ven en su imaginación.  Sin embargo, esta arrocera de Oriente que se está desarrollando nos ilustra a todos del inmenso esfuerzo que debemos realizar, del inmenso esfuerzo que debe realizar un pueblo si se quiere garantizar, mediante métodos modernos, la base alimenticia que necesita una población creciente. 
Aquí tenemos algunos datos referentes a este proyecto, este proyecto de la arrocera oriental de la zona de la Cuenca del Cauto. 
Había el año pasado 751 caballerías dedicadas a arroz, que después de descontar caminos, zanjas, los diques —por ejemplo— y todas las tareas, quedaban reducidas a 618 caballerías.  En este año 1968 se fomentarán 1 437 nuevas caballerías, de las cuales quedarán 1 150 netas de arroz.  Hay que descontar también las instalaciones, las viviendas. 
En el año 1969 se habrán de fomentar, o esperamos fomentar, 1 749 nuevas caballerías de arroz.  De manera que en el año 1969 esta arrocera deberá alcanzar una superficie de 3 937 caballerías brutas, con 3 168 caballerías netas.  En el futuro, es decir ya en 1970, una parte de esta área podrá cultivarse dos veces al año.  Este año se le hará todavía solo una cosecha. 
¿Por qué? Porque las aguas que dispondremos en la represa de El Mate deberemos dedicarlas al riego de caña.  Es decir que en la próxima zafra extensas áreas de caña serán regadas con las aguas de El Mate, al igual que en la zona de Manzanillo con las aguas del Yara, acumuladas en las represas de El Mate y Paso Malo. 
Sin embargo, en el mes de noviembre de este año se comenzarán a construir nuevas represas.  La de Pedregal, que enviará sus aguas a través de la presa derivadora del Bayamo y del canal construido allí; se construirá también la presa de Leonero, y esperamos reunir los equipos necesarios para comenzar a construir también la presa 24, que tendrá una capacidad de embalse de unos 200 millones de metros cúbicos. 
De manera que ya para fines del año que viene, solo en esta región, tendremos una capacidad adicional de aproximadamente 300 millones de metros cúbicos de agua. 
En el futuro, como ustedes saben, será necesario construir las presas de Buey, Cautillo, Bayamo, el Guaninicún —donde se construirá la presa Canasta, que ella sola tendrá más de 300 millones de metros cúbicos de agua.  Esa presa Canasta, que será seguramente la mayor de Cuba, esperamos comenzar a construirla en al año 1970. 
De manera que cada año que transcurra en los próximos cinco años tendremos cientos de millones de nuevas capacidades de riego, cientos de millones de metros cúbicos, lo que permitirá —a la conclusión de este plan— poner bajo riego prácticamente esta inmensa región, controlar las inundaciones dominando a la naturaleza, impidiendo que cause destrucción y daño y poniéndola al servicio del bienestar del hombre. 
Y estas no son promesas.  Esta Revolución se ha caracterizado por los hechos y no por las promesas.  Y por lo general los hechos van por delante de las palabras. Y así, tal vez una considerable parte de las cosas que se hacen en todo el país no se conocen, porque lo importante no es hacer propaganda: lo importante es construir, crear y desarrollar a nuestro país. 
De manera que a la terminación de este plan, para el año 1970, se cultivarán en esta provincia más de 5 000 caballerías de arroz, 5 000 caballerías físicas, y alguna parte de esta extensión ya desde el año 1969 podrá cultivarse con doble cosecha. 
Pero no solamente nos conformaremos con ampliar de modo tan considerable la superficie de cultivo, sino que trataremos por todos los medios de obtener, mediante la selección de las semillas adecuadas, la fertilización correspondiente y la lucha contra las plagas y las malezas, obtener los más altos rendimientos posibles.  Porque si podemos producir 800 quintales o 1 000 quintales, no debemos conformarnos con 500. 
Cualquiera comprende que después que se hacen tan inmensos trabajos es de la mayor importancia buscar los máximos rendimientos por caballería. 
Hay, además, potencialmente nuevas superficies de posible dedicación de arroz después de 1970, en un extenso territorio comprendido entre Manzanillo y Bayamo.  Naturalmente que allí habrá de hacerse obras de drenaje y de otros tipos.
El fomento de la zona fue iniciado por la brigada gigante, la que realizó el “buldoceo” de 3 218 caballerías en esta región.  Esa tarea se realizó desde el primero de noviembre hasta el 24 de diciembre, con el siguiente desmonte: “Buldoceo” pesado, 1 349 caballerías; mediano, 1 353; ligero, 516. 
Equipos utilizados.  Ese trabajo se realizó con el equipo siguiente: 130 CD-8, 20 P-100, 12 remolcadores de tanques y 5 DT-250. 
Aprovechamiento forestal. Se organizó por el Instituto de Desarrollo y Aprovechamiento Forestal el aprovechamiento total de las maderas producto del desmonte, habiéndose obtenido hasta la fecha: pies de madera en bolos, 2 415 000 pies; pies de madera rolliza, 4 870 000 pies; cuerdas de leña, 71 499; sacos de carbón vegetal, 103 599; pencas de guano, 4 017 000. 
Recursos utilizados.  En esta tarea de aprovechamiento forestal han participado 1 982 obreros, además de los equipos siguientes: 3 buldóceres, 7 grúas, 2 motoniveladoras, 96 camiones, 4 tractores arrastre. 
Obras hidráulicas.  Para cubrir las necesidades de agua de la primera etapa del plan, o sea, para 1968, se requiere un volumen adicional de 257 millones de metros cúbicos de agua por cosecha.  Para garantizar ese volumen de agua se han acometido obras que representan el siguiente volumen de trabajo: 281 kilómetros de canales principales, primarios y secundarios; 6 851 196 metros cúbicos de movimiento de tierra en canales, presas, túneles, pozos, etcétera, utilizándose el siguiente material: 1 199 toneladas métricas de acero laminado y de refuerzo, 25 000 metros cúbicos de hormigón, 250 000 sacos de cemento. 
Se han empleado los siguientes equipos: 91 buldóceres, 7 motoniveladoras, 27 tractores de estera, 25 mototraíllas, 16 tractores de arrastre con scrapers, 103 camiones-volteo; concreteras, plantas eléctricas, etcétera. 
Han laborado durante seis meses en esas obras hidráulicas cerca de 1 600 trabajadores. 
Principales obras hidráulicas: Toma del Cauto, tiene una capacidad de 20 metros cúbicos por segundo, equivalente a 456 millones de galones diarios, superior al bombeo total diario de todos los acueductos del país, incluyendo los acueductos de La Habana, Marianao y Santiago de Cuba.  Presa derivadora de Bayamo: derivará del río Bayamo 10 metros cúbicos por segundo. Presa Salado: deriva las aguas de los ríos Salado, Rioja y Naranjo hacia el canal principal del Cauto. 
Estudios topográficos.  Se están ejecutando bajo la dirección del Instituto Cubano de Geodesia y Catastro, utilizando personal procedente de escuelas de topografía del MICONS, profesores y alumnos de los institutos y escuelas secundarias básicas de Manzanillo y Holguín.  Aquí están presentes los alumnos de esa escuela, y dicen que el día 27 de este mes se van a graduar en el Turquino (APLAUSOS). 
Plan del año: 1 150 caballerías.  Realizado: 500.  Como ustedes saben, para hacer los canales, los diques y los sistemas de riego, se necesita conocer con exactitud el terreno, y esa es la misión de estos compañeros vanguardias de los trabajos hidráulicos. 
(DEL PUBLICO LE DICEN: “TENEMOS PROFESORES SOVIETICOS QUE NOS ESTAN ENSEÑANDO BIEN”)
Dicen que tienen un grupo de profesores soviéticos que los están enseñando bien. 
Como ustedes saben, son la vanguardia del trabajo hidráulico, tomando todas las alturas, todos los niveles y creando las condiciones para que el agua corra y se extienda. 
Labores agrícolas.  El plan del año comprende el fomento de 1 150 caballerías, habiéndose realizado lo siguiente: en área bruta balizar 1 506 caballerías, roturadas 1 432, gradas cuatro pases 925, niveladoras con dos pases land-plain 725, limpiadas 375, sembradas 92. 
Equipos utilizados: 29 buldóceres, 9 motoniveladoras, 43 C-100, 40 DC-54, 17 CD-6, 2 tractores varios, 203 MCZ y otros de goma.  Fuerza de trabajo.  Han laborado como promedio, 1 944 obreros mecanizados y manuales. De estos, 773 pertenecen a las Brigadas Juveniles Agropecuarias. 
Construcciones.  El plan de construcciones a ejecutar por el MICONS es el siguiente: secaderos de arroz, plan perspectivo, 25; plan 1968, 8; en ejecución, 8.  Albergues de 500 personas, plan perspectivo, 15; plan 1968, 10; en ejecución, 1.  Viviendas 2 100:  plan 1968, 400; en ejecución, 400.  Almacenes de fertilizantes, plan perspectivo, 15: plan 1968, 9.  Talleres de mantenimiento, plan perspectivo, 4; plan 1968, 1.  Pista de aviación, plan perspectivo 8; plan 1968, 5; en ejecución, 2.  Se construye el pueblo el Doce y Medio y las Mil Nueve —aquí los pueblos, al parecer, tienen nombres aritméticos—, que constará de todos los servicios comunales correspondientes a un centro municipal, como son: círculo infantil, comercio primario, centro escolar, politécnico, centros de servicios, talleres automotrices, cines, almacenes, acueductos, alcantarillado, electricidad. 
Equipos utilizados.  En todas las obras a ejecutar por MICONS se han utilizado: 8 buldóceres, 5 grúas, 3 motoniveladoras, 4 cargadores, 3 cilindros, 39 camiones-volteo, 18 camiones varios.  Fuerza de trabajo: han laborado un promedio de 1 186 obreros.  En las construcciones para este año se consumirán unas 210 000 bolsas de cemento. 
Viales.  El plan perspectivo plantea la necesidad de construir 1 300 kilómetros de terraplenes y varios caminos de acceso.  Para la etapa 1968 se requieren 700 kilómetros de terraplenes.  Actualmente se encuentran en ejecución 60 kilómetros de caminos, que son los siguientes: Guamo-Puente Guillén 11 kilómetros; Jucarito-Puente Guillén 11,3; Gamboa-Puente Guillén 5,1; Gamboa-Dormitorio 7,4; Miradero-Cauto El Paso 9,5 kilómetros; Cayamas-Pista Echenique 8,2; Carretera a Pista 3; El Nueve de Echenique-Pastor 4,8. 
Han intervenido en estos trabajos de caminos los equipos siguientes: 18 buldóceres, 11 motoniveladoras, 8 cargadores, 8 cilindros, 76 camiones-volteo, 7 camiones varios.
Red eléctrica.  Se construye línea de alto voltaje, 33 000 voltios, que tendrá una longitud aproximada de 70 kilómetros y contará con 3 subestaciones que podrán suministrar unos 14 000 kilowatts, o sea, una fuerza similar a la que se requiere para darle servicio a Bayamo, Manzanillo y Guantánamo a la vez.  Con esta red se electrificarán la Toma del Cauto, otras estaciones de bombeo, secaderos y el pueblo del Doce y Medio (APLAUSOS). 
Organización.  Al iniciarse el plan se contaba con métodos de dirección deficiente, incapaces de lograr los objetivos en el tiempo requerido.  Esta situación quedó superada al orientarse por la Dirección del Partido de la provincia de Oriente que el plan era uno solo y, por lo tanto, debía haber unidad de acción.  A tal efecto se creó un puesto de mando dirigido por el INRA, como organismo productor, y con la participación de Recursos Hidráulicos, MICONS, Electricidad, etcétera, que dirige y controla todas las actividades, hace chequeos periódicos con el fin de que se tomen las medidas necesarias para garantizar la solución de los problemas y eliminar las deficiencias. 
Al aplicarse este nuevo método, de inmediato se observaron mejores resultados, lográndose un avance notable en todos los aspectos del plan y obteniéndose el cumplimiento de los objetivos trazados en la primera etapa, por lo que se continuará con este método. 
Maquinarias y equipos totales utilizados en los trabajos realizados en la primera etapa: buldóceres 170, grúas 39, motoniveladoras 32, mototraíllas 25, scraper con tractor 16, cargadores 12, cilindros 11, camiones de volteo 208, otros camiones 127:  C-100, tractores de estera, 43 DC-54, 43 CD6-40, de otras marcas 17, tractores de goma 203.  En total han realizado este trabajo, y continúan realizando el plan, 949 equipos, equipos que han estado trabajando día y noche durante todos estos meses. 
Creemos que estas cifras pueden darles una idea a ustedes, y a todo el pueblo, de la magnitud y la enormidad del esfuerzo que tienen que realizar, si se quieren superar las escaseces, si se quiere crear la base alimenticia para la satisfacción plena de todas las necesidades de este país.  Y estos equipos, casi 1 000 equipos, uno por uno han tenido que ser adquiridos, desembarcados, trasladados, entrenado el personal correspondiente, y además su mantenimiento, los mecánicos de los talleres: y, en fin, todos los medios adicionales para poner en producción tan enorme número de máquinas. 
Es importante destacar que, no obstante la inmensidad de este esfuerzo, es similar al esfuerzo que se realiza hoy en numerosas regiones del país, aunque ciertamente debemos decir que en esta región del Cauto el cambio, la dinámica de este esfuerzo, ha sido realmente extraordinario. 
Es interesante ver cómo ya los pueblos se construyen junto con las líneas de transmisión de la electricidad, y que determinarán un extraordinario cambio de vida entre los vecinos de esta región, una de las más pobres y abandonadas de Cuba.  Es posible que aquí muchos de los presentes jamás habría podido imaginarse que en tan breve lapso de tiempo una fuerza tan imponente de máquinas y de hombres organizados podría caer en esta región y transformarla a la velocidad que la están transformando. 
Es altamente satisfactorio saber también que la electricidad que se consumirá en esas turbinas eléctricas procede de la termoeléctrica de Renté, construida por la Revolución (APLAUSOS).  De manera que a aquellos que se preguntan por la importancia que tienen esas industrias básicas que ha estado construyendo la Revolución, como son las plantas termoeléctricas: no sirven solo para iluminar las calles y los parques y las casas; traer electricidad desde Santiago de Cuba hasta aquí, generada en una termoeléctrica moderna, significa disponer de una energía que se traslada rápidamente, instantáneamente, más de 100 kilómetros. Instalar motores eléctricos en el regadío significa instalar motores más seguros, de más fácil mantenimiento, que pueden durar indefinidamente bien atendidos y bien conservados. A diferencia de los motores Diesel —que hay que emplear cuando no se dispone de la electricidad—, estos motores no requieren camiones trasladando incesantemente combustible hacia aquí, tanques para guardar ese combustible, hombres moviéndose por las carreteras; basta llevar allí al puerto aquel el combustible para generar la energía eléctrica:  esa energía se traslada instantáneamente y hace funcionar las máquinas con las cuales se distribuye el agua con que se pueden obtener cosechas abundantes y seguras. 
Y esa electricidad no solo sirve para la producción, no solo sirve para los motores y para los talleres, para los tornos eléctricos, sino que sirve también para satisfacer las necesidades de las familias, las necesidades de las escuelas, las necesidades de los almacenes, de los frigoríficos, de las máquinas que harán después el trabajo siguiente a la cosecha, como es el trabajo en el secadero, el trabajo en el descascarado de arroz, y así sucesivamente. 
Desarrollar la energía de un país significa precisamente desarrollar esas industrias básicas que nos permiten disponer de una energía maravillosa que mueve las máquinas más importantes de todo el proceso. 
Esta estación donde nos encontramos hoy es sin duda la más moderna que se ha construido en Cuba de este tipo.  Su capacidad de bombeo —como les leí anteriormente— es superior a la de todos los acueductos existentes: un número de 12 máquinas, 12 motores capaces de bombear el río Cauto. Esta planta fue diseñada por un grupo de técnicos soviéticos y cubanos, dispone de equipos de construcción francesa que han sido aquí montados con la cooperación de dos técnicos franceses.  Dispone esta estación de un centro de control modernísimo, donde ocho personas, realizando un trabajo relativamente sencillo, observarán, atenderán y harán funcionar mediante pizarras electrónicas las 12 bombas. 
Esto les demuestra a ustedes cómo a medida que se desarrolla la economía, cómo a medida que avanza la técnica en nuestro país, el trabajo cambia de carácter. Antes las zanjas se abrían con un pico y una pala.  ¿Un hombre en un día cuántos metros de zanjas de drenaje podía abrir?  Nosotros recordamos que cuando éramos muchachos en el campo había un viejito que abría zanjas, y comparando lo que produce un tractor CD-6 con zanjeador, calculamos que en 10 días producía más zanjas que las que aquel trabajador produjo durante toda su vida.
Mencionamos aquí 904 máquinas.  Son 904 máquinas tripuladas por hombres, haciendo un trabajo que ya no tiene el carácter de aquel trabajo de antes, de aquel trabajo manual, duro y escasamente productivo; 900 máquinas con una productividad mediante la cual sus operadores pueden hacer el trabajo de decenas de miles de hombres, hacer el trabajador el trabajo tal vez de 50 000, de 80 000 o de 100 000 trabajadores, en dependencia de la tarea y del equipo.  Se multiplica enormemente la productividad del trabajo, cambian las condiciones de trabajo.  Ya no es un hombre con una regadera echando agua para salvar la cosecha de una sequía; son máquinas operadas por 12 hombres, trabajando a la sombra frente a pizarras electrónicas, garantizando la cosecha de más de 1 000 caballerías de arroz.  Y es el arroz un cultivo que lleva en verdad bastante agua; de estar instaladas en área cañera, esas mismas máquinas podrían producir agua o bombear agua suficiente para irrigar de 3 000 a 4 000 caballerías de caña.
Desde luego, aquí se construyen canales de vasta extensión, y aguas del Contramaestre y del Cauto irán hasta las proximidades de Camagüey.  Y cuando la represa Canasta y otras estén construidas, entonces es posible incluso llevar el agua hasta más allá de los límites de las provincias de Oriente y Camagüey.  Oriente tiene montañas que facilitan la construcción de presas que recojan el agua de las montañas, y esta cuenca de la zona central de Oriente es especialmente rica en agua.  Un canal derivador, el gran canal, llevará el agua prácticamente por gravedad. Esas aguas que inundaban extensas regiones y que serán recogidas en una presa, podrán ir, correr hasta la provincia de Camagüey por gravedad.  Aquí nos vemos obligados a bombearla porque hay que subirla de un nivel inferior, pero muchas de las aguas de los sistemas de canales y de riego que se están haciendo no necesitarán siquiera de esas máquinas para bombear porque marcharán por gravedad, y solo serán necesarios los equipos en los campos para distribuir esas aguas, si tenemos en cuenta el ambicioso proyecto, o los ambiciosos proyectos hidráulicos que se están llevando a cabo, proyectos que constituyen una necesidad esencial en nuestro país. 
Porque no es que en nuestro país llueva poco, sino que llueve mal: a veces caen cinco pulgadas en unas horas, y en cambio pueden transcurrir dos meses sin una sola llovizna.  Y en esta misma provincia hay regiones, como en la zona de Guantánamo, que ya casi se ha perdido la cuenta del tiempo que lleva sin llover. 
Hay que decir, desde luego, que este año empezó siendo todavía más seco que el anterior, porque en los primeros meses —enero, febrero, marzo y abril— en Las Villas, Camagüey y Oriente había llovido menos todavía que en 1967, pero evidentemente que estaba acercándose el fin de la sequía, y en este mes de mayo ha llovido magníficamente bien, presentándose el clima con magníficos augurios para nuestro país.  No obstante eso, Santiago de Cuba y Guantánamo son cosa aparte.  En Santiago tengo entendido que cayeron unas lloviznas hace dos o tres días —no sé si ayer cayó algo por allá— y en Guantánamo, en algunas zonas de Guantánamo no había caído todavía una sola gota de agua. 
Cualquiera comprende que cualquier cultivo, o muchos de los cultivos, si no les llueve, en dos meses se pierden: las viandas, el maíz; la caña sufre extraordinariamente.  Y, en fin, no hay agricultura segura en nuestro país sin regadío: llueve bastante pero irregularmente, demasiado en algunos meses, nada en absoluto en otros.  Nuestros sistemas de riego van hacia la distribución del agua durante todo el año, recogiendo la que sobre para emplearla en los meses en que no llueve.  Eso nos dará a nosotros una agricultura extraordinariamente segura. 
Y, como les decía, más de la mitad de la superficie agrícola...  Es decir, aspiramos en un período de cinco años a irrigar más de 300 000 caballerías de tierra, ¡más de trescientas mil caballerías de tierra!  Este año que transcurre se están incorporando a las obras hidráulicas equipos suficientes para mover 60 millones de metros cúbicos de tierra por año, puesto que hay que hacer infinidad de embalses, infinidad de canales de riego y de drenaje —algunas veces el canal es para llevar el agua y otras veces es para evacuar el agua sobrante. 
De manera que con esa capacidad de construcción, que nos permitirá por eso ya en el mes de noviembre, según esperamos, comenzar en la provincia de Oriente nueve presas y estar construyendo simultáneamente 20 en todo el país, aparte de micropresas, además de las perforaciones de pozos en las cuencas subterráneas, aspiramos con vistas a la zafra de 1970 llegar a irrigar más de 25 000 caballerías de caña (APLAUSOS).  Por eso estamos de acuerdo con ese letrero que estaba por ahí, y que dice: “Con sequía o sin sequía los 10 millones van” (APLAUSOS). Y los 10 millones van porque se están tomando todas las medidas para el aseguramiento de la zafra de los 10 millones aun cuando se presentara un año tan seco, tan pésimamente seco como el que acaba de transcurrir: sembrando áreas adicionales, incrementando la fertilización, los cultivos, los drenajes y sobre todo la irrigación.  ¡Porque en esos diez millones está comprometido el honor de la Revolución, está comprometida la vergüenza y la dignidad de nuestro pueblo!  (APLAUSOS.)
Algunos enemigos de nuestra Revolución infundadamente afirman que Cuba ha vuelto a la caña.  ¡No!  Cuba está desarrollando la caña, pero no solo la caña. El hecho de que este plan en tan pocos meses se haya estado realizando simultáneamente con un programa de siembra de más de 25 000 caballerías de caña, que es más del doble de lo que se sembró nunca en un año; el hecho de que se estén desarrollando enormes planes de café, de cítricos, de frutales en general, en los bosques y en más de media docena de importantes actividades agrícolas, implica que nuestro país no marcha al monocultivo, sino todo lo contrario, hacia la diversificación.  Y si la caña era más del 50%, o constituía más del 50% del producto agrícola del país, en el año 1975 alcanzará apenas el 25% del producto agrícola del país.  Claro que crece la caña, pero más que la caña está creciendo la ganadería (APLAUSOS), más que la caña están creciendo los cítricos, el café, el arroz; hay cultivos nuevos que no existían, como el kenaf; se desarrollan cultivos que apenas existían, como el algodón; se aumenta la producción de tabaco y se están ejecutando planes grandes en viandas y vegetales. 
El hecho de que hablemos de zafra de 10 millones les ha hecho creer a los muy ingenuos que vamos hacia el monocultivo. Y no es que la caña sea mala, la caña es muy buena:  la caña es uno de nuestros mejores cultivos, que nos produce el azúcar, es decir, uno de los más importantes energéticos que existen; nos produce alimento para el ganado, como se hizo este año en vista de la tremenda sequía destinando unos 50 millones de arrobas de caña a la producción de mieles integrales.  Pero también ya en nuestro país hay una planta que convierte la miel en proteínas y sirve también para la producción de pienso; es decir, que la caña es nuestro maíz, la caña es una planta privilegiada de los trópicos que tiene la capacidad de absorber más energía solar que ninguna otra planta sobre la tierra. Y baste decir que una caballería de caña de 100 000 arrobas —cosa fácil de conseguir, como lo saben ustedes, con regadío y a veces sin regadío en años de buena lluvia—, con buen cultivo y buena fertilización, produce cinco veces los nutrientes de una caballería de maíz promedio en Estados Unidos. En Estados Unidos tienen los más altos rendimientos en el maíz, y sin embargo los nutrientes que produce una caballería de caña en un año es cinco veces el de una caballería de maíz. 
La caña es un cultivo de los trópicos de alto valor para nosotros, que nos da el azúcar, nos da la miel como subproducto, nos da el bagazo, que hoy lo utilizamos como combustible pero que en el futuro lo utilizaremos con un valor mucho mayor, como pulpa para papel, y también para otros usos (APLAUSOS); papel que necesita en cantidades cada vez mayores un pueblo que ha erradicado el analfabetismo, un pueblo donde todos los niños tienen una escuela, un pueblo donde todos estudian. Y así, las cantidades de libros y de papel, de libretas que necesitaremos todos los años, serán cada vez mayores, las necesidades de cartón y de papel para envolver los productos cada vez mayores. Y ahí, en un subproducto de la caña —en el bagazo—, tenemos una materia prima para enormes productores de pulpa para la producción de papel, que es una materia prima cuya demanda aumenta” en el mundo y que como consecuencia de la desaparición de enormes áreas de bosques tiene cada vez más dificultades para producirse.  La caña, incluso en un año seco como este, con su cogollo ha contribuido a la alimentación del ganado, al sostenimiento del ganado en grado considerable. 
Sin embargo, nosotros produciremos toda la caña que queramos. Llegaremos a los 10 millones y, a pesar de eso, el incremento de nuestra agricultura en los demás renglones hará que el valor de toda esa caña deba ser más del 50% de la producción agrícola, para reducirse a un 25% en el año 1975 y posiblemente no más de un 15% en el año 1980.  Cuando esas enormes extensiones de pastos que estamos desarrollando, cuando una ganadería de incomparablemente mejor calidad, extraordinariamente más numerosa y más productiva esté en plena producción, cuando las 20 000 caballerías de cítricos estén en producción, y cuando el café, la piña y otros muchos de esos cultivos hayan alcanzado las metas que nos hemos propuesto, entonces la caña quedará reducida a menos del 20%. Es decir, producimos mucha más caña y, sin embargo, vamos a un incremento mayor de otros renglones, que hará que nuestra agricultura no dependa de un solo producto, que hará que nuestra agricultura no sea de monocultivo, expuesta a los riesgos de depender de una sola cosa, por precios, por una serie de causas, además, por la distribución del trabajo.
Y no solo eso: que nuestra agricultura, con un porcentaje tan alto de tierras regadas, nos permitirá trabajar todo el año en las siembras y en los cultivos. ¿Por qué? Porque ahora, en los meses de seca, hay que arar y arar y arar, y no se puede sembrar nada; arando cuatro o cinco meses, y cuando caen los primeros aguaceros y todavía no se ha terminado la zafra y ya empieza a nacer la hierba en la caña cortada, entonces a correr todo el mundo para terminar la zafra, para sembrar las nuevas cañas, para limpiar, para sembrar los demás cultivos.
La importancia que tiene el regadío no es solo la garantía y la seguridad de la cosecha, no es solo la garantía de una alta producción frente a la sequía, sino que permite el mejor empleo de los recursos mecánicos, el mejor empleo de los recursos humanos, puesto que los hombres pueden programar entonces su siembra todo el año y no tener que hacer en un mes todo:  porque cuando cae un aguacero general, a crecer la hierba en todas partes, a sembrar toda la tierra que se aró en un montón de meses, a cortar la caña que falta todavía, a limpiar toda la caña que se cortó.  Y calculen lo que eso significa en una provincia con unas 30 000 caballerías de caña, como la provincia de Oriente. 
El regadío y las máquinas liberarán al hombre del azadón, igual que las máquinas con las zanjadoras lo libraron del pico y el tenedor y la pala: igual que las máquinas cortadoras de caña, probadas con tanto éxito en la provincia de Oriente, liberarán al hombre de ese trabajo durísimo que es el corte de caña.  Y cuando la Revolución mediante la mecanización haya liberado a cientos de miles de obreros de un trabajo tan duro, bajo el calor de nuestro clima, entonces la Revolución habrá llevado a cabo no solo uno de los esfuerzos económicos más importantes sino una de las obras humanas y sociales más importantes, que es ahorrarle al hombre ese tipo de trabajo (APLAUSOS).  Y desde luego, como ustedes saben, esas máquinas desde el punto de vista técnico han sido resueltas, y esperamos ya que un buen número de ellas trabajen en la zafra de los 10 millones.  Y algo más: esas máquinas no solo han cortado caña de 50 000 sino de  100 000, de 140 000, Y no solo han cortado cañas erectas: han cortado con todo éxito la famosa 42231, que es una caña que, como ustedes saben, se siembra en los lugares secos, que crece acostada y que es durísima, porque hasta los machetes se mellan cortando esa caña. 
Pues bien: la maquinita famosa se enfrentó con cañaverales de 42231 y los cortó con todo éxito.  Esa caña que uno no se imaginaba cómo demonios una máquina la iba a cortar —que todos los que han cortado caña saben que a veces la caña se enreda, que no hay manera de encontrarla debajo de la paja o debajo de otras cañas—y, sin embargo, una maquinita apareció. La invención del hombre, la inteligencia del hombre, encontró los medios, los mecanismos, para levantar esa caña y para cortarla perfectamente bien y para limpiarla y para tirarla en la carreta.  ¡Vaya cantidad de cosas que una máquina de esas hace, y vaya trabajo que le ahorra al pueblo! 
Es decir que todo este programa permitirá una distribución del trabajo durante todo el año, y tendremos una agricultura muy diversificada, muy desarrollada, altamente mecanizada y tecnificada, aprovechando todas las ventajas de una región geográfica donde hay sol todo el año.  Si hay sol y hay agua y hay fertilizante, cualquier planta crece aquí todo el año, y entonces el clima tropical se vuelve no un obstáculo contra el hombre; cuando el hombre lo domina se convierte entonces en un magnífico aliado del hombre. 
Es natural que en estos años tengamos que trabajar mucho, es natural que tengamos que gastar mucho comprando todos esos equipos, todas esas máquinas.  Nosotros sabemos muy bien cuántas cosas escasean, nosotros sabemos muy bien cuántas cosas desearían tener los hombres y mujeres de nuestro pueblo.  Pero es que en estos años tenemos que invertir los recursos en lo más esencial, en los alimentos más esenciales, en las medicinas y tenemos que invertir una gran parte en la adquisición de estas máquinas.  ¡Es la única garantía de que este país posea la abundancia el día de mañana!  No tiene ningún mérito, no tendría nada de inteligente que nos pusiéramos encima unos cuantos adornos más y, en cambio, el día de mañana dejemos de tener lo que gracias a estas máquinas y lo que gracias a este esfuerzo vamos a disponer en cantidades muy superiores a las que seamos capaces de consumir.
Nuestro país desarrolla, a la vez con la agricultura, el intercambio comercial con numerosos países.  Hay países, pueblos que viven en zonas frías o en zonas de clima templado, donde muchos valiosos productos tropicales no se pueden cultivar.  Y por eso, nosotros desarrollamos nuestra política de intercambio, y podremos ser abastecedores de muchos de esos países. 
Tenemos el caso de la República Democrática Alemana.  Nuestra delegación, una delegación cubana presidida por el compañero Carlos Rafael Rodríguez, visitó recientemente ese país, y uno de los objetivos fue comprar bombas, motores hidráulicos, bombas de riego y bombas de pozo profundo.  Y en conversaciones con los representantes de la República Democrática Alemana concertó un convenio con ese país, en virtud del cual nos concedieron un crédito en ventajosas condiciones para la adquisición de equipos hidráulicos por 20 millones de pesos y de 5 millones de pesos para equipos de construcción.  Ustedes comprenden las necesidades de equipos de riego tan enormes que tenemos.  Esas máquinas, por ejemplo, costaron medio millón de pesos.  Sin embargo, ¿cuántas máquinas de todo tipo necesitamos para llevar a cabo nuestros planes de riego? 
En la República Democrática Alemana fabrican magníficos motores de regadío y mediante este convenio dispondremos en los próximos tres años de 20 millones de pesos en equipos de ese tipo, mediante un crédito pagadero en varios años —no recuerdo ahora exactamente el número de años, seis años.  Pero una cosa muy interesante es que, fundamentalmente, pagaremos esas máquinas con cítricos, con café, con piña, con plátano fruta, es decir con cultivos de tipo tropical de los que estamos desarrollando (APLAUSOS).  Así, existen posibilidades magníficas de cooperación económica con numerosos países. 
Sabido es que los imperialistas yankis han tratado por todos los medios de bloquear a la República Democrática Alemana, de la misma manera que han tratado por todos los medios de bloquear a nuestro país.  Pero lo que no pueden impedir los imperialistas es que entre los países que se enfrentan a su bloqueo se puedan establecer estrechos lazos de cooperación económica. 
En el día de hoy se encuentra entre nosotros una delegación de la República Democrática Alemana asistiendo a este acto (APLAUSOS), presidida por un viceministro primero de Comercio Exterior y compuesta de varios miembros.  Esta delegación es la delegación de la República Democrática Alemana para la cooperación económica y científica con Cuba.  Ellos han estado recorriendo el país y nos han hecho el honor de acompañarnos en el día de hoy, a pesar del enorme calor y a pesar de que yo creo que los alemanes no están muy bien condicionados para soportar estos rayos solares de nuestro país, que nos están derritiendo a todos nosotros ahora en este momento (APLAUSOS). 
Por tanto, compañeros, nuestro más profundo reconocimiento, nuestra sincera felicitación por el esfuerzo con que ustedes han trabajado aquí en la derivadora de Bayamo, en la derivadora de El Salado, buldoceando, recogiendo madera, preparando los diques, preparando los campos, sembrándolos y en todas las tareas.  Nuestro sincero reconocimiento a los técnicos que han cooperado con nosotros, y nuestra sincera felicitación a los compañeros que dirigen este plan, a la dirección de nuestro Partido en la provincia de Oriente, y a nuestro viejo compañero y guerrillero, primero entre los campesinos de la Sierra Maestra, el comandante Guillermo García (APLAUSOS), cuyo espíritu de trabajo y cuya responsabilidad, cuya capacidad de dirección y organización se han hecho sentir en esta provincia. 
Y que sigamos por ese camino, y que nuevos miles de caballerías se incorporen a la producción de arroz en esta provincia, y que nuevos cientos de millones de metros cúbicos se incorporen a nuestros sistemas hidráulicos, que esto es realmente Revolución.  ¡Eso es lo que significa una Revolución, eso es lo que significa hacer una Revolución! 
¡Patria o Muerte! 
¡Venceremos!
FIDEL CASTRO RUZ

Fuente: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos

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