junio 20, 2014

Resolución de solidaridad con los pueblos Asiáticos de la Primera conferencia Latinoamericana de Solidaridad –OLAS- (1967)

Primera conferencia Latinoamericana de Solidaridad –OLAS-
RESOLUCION DE SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS ASIATICOS
[1967]

Las fuerzas imperialistas, encabezadas y dirigidas por los Estados Unidos de Norteamérica, siguiendo su política expansionista, agresiva y brutal contra los pueblos, han venido desarrollando en el Continente Asiático planes sistemáticos para envolver a todos los países de esta región del mundo bajo su dominio y explotación.
Al igual que en Africa y América Latina, desata con estos propósitos una estrategia global contra todos aquellos pueblos que de una y otra forma luchan por obtener su verdadera independencia.
La expresión más alta de esta política criminal y genocida la tenemos en la agresión de que hace víctima los Estados Unidos de Norteamérica al heroico e invencible pueblo vietnamita.
Los bombardeos y ametrallamientos a las zonas liberadas de Laos; las agresiones al pueblo camboyano, con la intención de socavar su política de neutralidad y soberanía; los intentos de cercar política, económica y militarmente la República Popular de China y las continuas amenazas, violaciones y provocaciones contra este país, el apoyo a la camarilla de Taiwán, sostenida con la presencia de la Séptima Flota; el resurgimiento del militarismo japonés, los incidentes provocados contra la soberanía e integridad de la República Popular de Corea; el derrocamiento y asesinato en masa de los elementos más progresistas y revolucionarios de Indonesia, y, la instauración de un régimen fascista y sanguinario, constituyen en su conjunto algunas manifestaciones de la política imperialista dirigida a someter a los pueblos asiáticos a su sistema de explotación.
Para consolidar los resultados de su política rapaz y agresiva, los Estados Unidos de Norteamérica y sus socios de aventuras, cuentan con la estrecha colaboración de las camarillas gobernantes de Australia, Nueva Zelandia, Tailandia, Filipinas y otros, que junto a los regímenes títeres de Seúl y Saigón, participan con hombres y armas en las aventuras militaristas que se libran contra el heroico pueblo vietnamita y están en disposición de participar en la agresión que se haga contra cualquier otro pueblo asiático.
Países como Australia y Japón, copartícipes de la explotación económica de que son objeto los pueblos asiáticos, en razón de su desarrollo económico, obtienen cuantiosos beneficios como aliados de los imperialistas yanquis y con sus acciones ayudan a enmascarar las pretensiones de éstos a través de la fachada del Banco de Desarrollo Asiático, con la demagógica “ayuda mutua” y ''planes de cooperación”.
El militarismo japonés renace con fuerza y las viejas aspiraciones del imperialismo nipón son alentadas por el imperialismo yanqui. Como lo prueba el tratado Nipo-Surcoreano y la participación de Japón en las aventuras militares del imperialismo norteamericano.
La existencia de pactos mili tares como ANZUS, la OTASO, la ASA, el recién creado Consejo de Asia y el Pacífico, así como el cordón de bases militares que se extiende por todo el territorio japonés desde Okinawa a Ogasawara, las Filipinas, Tailandia, Taiwán y Corea del Sur, constituyen parte del andamiaje de la estrategia mundial imperialista en el área.
Ante esta estrategia reaccionaria de los imperialistas y sus seguidores, los pueblos asiáticos oponen la violencia revolucionaria, lanzándose al combate contra sus enemigos por la conquista de sus más justas aspiraciones.
El ejemplo más elocuente lo constituye la heroica lucha que desarrolla el valeroso pueblo vietnamita, que liberando al Sur, defendiendo al Norte y luchando por la reunificación del país, nos da las más valiosas enseñanzas de lo que es capaz un pueblo, cuando éste se decide a luchar resueltamente hasta la victoria final.
La guerra revolucionaria de los pueblos asiáticos contra la opresión y la explotación imperialista es también desarrollada en Laos, Tailandia, Malaya, Filipinas y Kalimantán del Norte, donde los heroicos combatientes guerrilleros obtienen nuevas y más importantes victorias frente a sus agresores y lacayos.
El pueblo de Laos bajo la dirección del Neo Laos Hacksat ha luchado por más de 20 años contra la progresiva intervención imperialista, que se caracteriza por la violación sistemática de los acuerdos de Ginebra sobre Laos, con la cínica y criminal agresión armada al pueblo laotino.
El valiente pueblo de Camboya dirigido por el príncipe Norodom Sinaouk, defiende firmemente su soberanía nacional y hace estrellarse todos los planes del imperialismo, dirigidos contra su territorio. 
El pueblo japonés lucha cada vez más contra la ocupación de parte de su territorio por tropas yanquis, contra las bases militares, el militarismo japonés y el tratado Nipo-Surcoreano. Esta lucha tiene gran importancia, por desarrollarse en el seno de uno de los vitales aliados del imperialismo norteamericano en Asia.
La lucha del pueblo coreano por la liberación del Sur del país y la reunificación de la Patria, del pueblo de Indonesia, de Laos y todos los otros pueblos asiáticos contra el imperialismo, nos dice claramente que la estrategia imperialista se estrella contra la estrategia revolucionaria de los pueblos.
Los combates revolucionarios de los pueblos asiáticos se vinculan íntimamente a los de nuestro continente y forman parte de la estrategia de los pueblos que bregan por dejar de ser la base de sustentación de los monopolios y la explotación imperialista.
Los representantes de los pueblos latinoamericanos reunidos en la Primera Conferencia Latinoamericana de Solidaridad, expresando el sentir solidario de sus pueblos

RESUELVEN
― Condenar al imperialismo norteamericano y a sus aliados, que siguen una política de agresión y explotación contra los pueblos que se manifiesta fundamentalmente en la agresión a Vietnam, al pueblo de Laos, los ataques a Camboya, la ocupación del territorio de Corea del Sur y el mantenimiento de las bases y pactos militares.
― Exigir el respeto y cumplimiento de los Acuerdos de Ginebra sobre Indochina, cuyas violaciones por parte del imperialismo norteamericano, se demuestra con la propia guerra de agresión que llevan en Vietnam, con las agresiones a Laos y Camboya.
― Apoyar incondicionalmente al heroico pueblo vietnamita y los planteamientos hechos por el FNL y la RDV en los 4 y 5 puntos respectivos, como solución justa al problema de Vietnam.
― Solidarizarse enteramente con las justas luchas de liberación nacional que libran los pueblos asiáticos en Tailandia, Filipinas y Kalimantán del Norte que han tomado las armas y luchan por su verdadera y completa independencia.
― Denunciar la violación en Laos de los Acuerdos de Ginebra por el imperialismo yanqui y sus satélites.
―  Apoyar la valiente actitud del gobierno de Camboya, que defiende firmemente los principios de su soberanía, independencia e integridad territorial dentro de sus fronteras actuales, que reconocemos, así como su posición en relación al Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur, al reconocer a este último como el único y verdadero representante del pueblo sudvietnamita.
―  Solidarizarse con el reciente surgimiento del Movimiento Guerrillero en Corea de Sur, en los momentos en que el gobierno títere de Pak Chung Hi, incrementa el envío de tropas contra el pueblo vietnamita, y apoyar la lucha del pueblo coreano por la reunificación de su Patria.
―  Solidarizarse con el pueblo indonesio, víctima de la brutal represión que lleva a cabo la camarilla militar gobernante encabezado por Nsution Suharto, que con una ferocidad sin límites ha asesinado a cientos de miles de patriotas revolucionarios del país.
― Condenar el renaciente militarismo Japonés y sus aspiraciones expansionistas en Asia y apoyar la justa lucha del pueblo japonés contra la opresión y la explotación de que son víctimas.
―  Condenar los intentos de los imperialistas norteamericanos de cercar política, económica y militarmente a la República Popular China, así como las constantes amenazas y provocaciones, que contra ese país socialista lleva a cabo, en su afán expansionista en el Asia.

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