febrero 19, 2012

Decreto de abdicación de Carlos IV a favor de Fernando VII, en Aranjuez (1808)

ABDICACIONES DE BAYONA * [1]
Decreto de S. M. el rey Cárlos IV abdicando a la corona a favor de su hijo primogénito el príncipe de Asturias, publicado en la Gaceta de Madrid de 25 de marzo de 1808
[19 de Marzo de 1808]

[Antecedentes]
“El Rey nuestro Señor, acompañado de sus amados hermanos, tío y sobrinos, se trasladó ayer 24 del corriente desde el real sitio de Aranjuez al palacio de esta villa, donde permanecen S.M, y A.A. sin novedad en su importante salud. El júbilo y regocijo de los leales habitantes de Madrid ha sido qual correspondía a las extraordinarias circunstancias actuales, y los aplausos, vivas y demás expresiones de fidelidad y ternura del inmenso concurso que había acudido a solemnizar la primera entrada de nuestro joven Monarca, han manifestado bien a las claras los afectos de todos los corazones, y la veneración de sus pueblos, que llenos de amor a su real Persona, y de las esperanzas que promete un reinado que empieza baxo tan felices auspicios, se dan la enhorabuena de vivir baxo su a gusto imperio.
Como los achaques de que adolezco no me permiten soportar por mas tiempo el grave peso del gobierno de mis reynos, y me sea preciso para reparar mi salud gozar en un clima mas templado de la tranquilidad de la vida privada; he determinado, despues de la mas seria deliberacion, abdicar mi corana en mi heredero y mi muy caro hijo el príncipe de Asturias. Por tanto es mi real voluntad que sea reconocido y obedecido como rey y señor natural de todos mis reynos y dominios. Y para que este mi real decreto de libre y espontánea abdicacion tenga su exacto y debido cumplimiento, lo comunicaréis al Consejo y demas á quienes corresponda. Dado en Aranjuez á 19 de marzo de 1808. ―Yo el rey. A don Pedro Ceballos.”

Carta de S.M el rey Cárlos IV al Emperador de los Franceses, dándole cuenta de la abdicación y de los motivos que tuvo.
[20 de Marzo de 1808]

Señor mi hermano: Viendo cada dias mas quebrantada mi salud, he creido necesario para recuperarla buscar un clima mas templa que este, apártandome del manejo de los negocios de mi reino. En consecuencia, ha juzgado conveniente para la felicidad de mis pueblos abdicar la corona a favor de mi amado hijo el príncipe de Asturias.
Los vinculos que unen a nuestros dos reynos, y la particular estimacion que siempre he hecho de la persona V. M. I y R. me dan confianza que V. M. aplaudirá mi resolución; especialmiente atendiendo que los sentimientos de estimación y afectis á V. M. que yo procuraré que yo procuraré inspirar á mi hijo, estan grabados en su corazon con tanta profundidad, que yo vivo asegurado de que él pondrá todo su cuidado en los medios de estrechar mas y mas la íntima alianza que une a los dos Estados desde hace tiempo.
Yo me apresuro á comunicar todo á V. M. I y R.. renovando en esta ocasión las seguridades de mi afecto sincero, y de los votos que no cesaré de hacer por la prosperidad de V. M. I y R. y de toda su augusta familia. Con estos sentimientos soy de V. M. I y R. su buen hermano. Cárlos. Aranjuez, 20 de marzo de 1808.

* Se conocen como abdicaciones de Bayona, las renuncias sucesivas realizadas en el castillo de Marracq de la ciudad francesa de Bayona, de los reyes Carlos IV y su hijo Fernando VII al trono de España en favor de Napoleón Bonaparte, quien a continuación cedería los derechos a su hermano José Bonaparte, quien reinaría con el nombre de José I.
[1] La ejecución de Luis XVI en enero de 1793 provocó la ruptura de la tradicional alianza con Francia. España se unió a una coalición internacional y participó en la denominada Guerra de la Convención. La derrota militar española fue rápida y concluyente. El fracaso bélico precipitó la firma de la Paz de Basilea, por la que España aceptó la pérdida de la parte española de la isla de Sto. Domingo, y la vuelta a la tradicional alianza con Francia contra Inglaterra. Esta alianza se selló en el Tratado de San Ildefonso, firmado en 1796.
Se iniciaba así una deriva diplomática en la que el ascenso al poder de Napoleón en 1799 y la debilidad del gobierno de Godoy llevaron a España a una creciente dependencia de la política exterior francesa y, por consecuencia, al enfrentamiento con Inglaterra. Las consecuencias pronto se hicieron notar: la victoria sobre Portugal, fiel aliada de Inglaterra, en 1801 en la “Guerra de las Naranjas" y la consiguiente anexión española de Olivenza, no sirvió para compensar la catástrofe naval de la armada franco-española frente al almirante inglés Nelson en Trafalgar en 1805.
Tratado de Fonainebleau
Los ruinosos resultados de la alianza con Francia no impidieron que Godoy firmara con Napoleón el Tratado de Fontainebleau en 1807. Por este acuerdo se autorizaba la entrada y el establecimiento de tropas francesas en España con el propósito de invadir Portugal.
A esas alturas la figura de Godoy era crecientemente criticada en los medios influyentes del país. La derrota naval de Trafalgar que había desbaratado el poder marítimo español y la crisis económica concretada en el enorme déficit del Estado y en la drástica disminución del comercio con América avivaron la oposición de la nobleza, desairada por el favor real a un "advenedizo" como Godoy, y del clero, asustado ante la tímida propuesta de desamortización de bienes eclesiásticos.
Este descontento cristalizó en la formación de un grupo de oposición en torno al Príncipe de Asturias, el futuro Fernando VII, que rápidamente se puso a laborar para acabar con el gobierno de Godoy y, porque no, del rey que le había nombrado.
Muy pronto se hizo evidente para todos que la entrada consentida de las tropas napoleónicas se había convertido en una ocupación de nuestro país. Consciente finalmente de este hecho, Godoy tramó la huida de la familia real hacia Andalucía y la Corte se desplaza a Aranjuez.
Motin de Aranjuez y primera abdición de Cárlos IV
Allí sus planes se van a ver frustrados. El 19 de marzo de 1808 estalló un motín popular organizado por la facción de la Corte partidaria del Príncipe de Asturias. El Motín de Aranjuez precipitó la caída de Godoy y, lo que fue más importante aún, obligó a Carlos IV a abdicar en su hijo con el título de Fernando VII.
Abdicaciones de Bayona
El enfrentamiento entre Fernando y Carlos IV tenía un único árbitro posible. Con las tropas del general Murat en Madrid, Napoleón llamó a padre e hijo a Bayona en Francia y les forzó a abdicar sucesivamente hasta favorecer a su hermano José Bonaparte. Es lo que se conoce –ya hemos visto- como las Abdicaciones de Bayona.
Estatuto de Bayona
Tratando de atraerse a la opinión ilustrada, el nuevo monarca José I publicó el Estatuto de Bayona, Carta Otorgada que concedía algunos derechos más allá del absolutismo.
Guerra de Independencia
Ante la evidencia de la invasión francesa, el descontento popular acabó por estallar: el 2 de mayo de 1808 se inicia una insurrección en Madrid abortada por la represión de las tropas napoleónicas. Los días siguientes los levantamientos antifranceses se extienden por todo el país. Se inicia la Guerra de la Independencia (1808-1814).
Creación de Juntas Provinciales y de la Junta Central Suprema
Las abdicaciones de Bayona y la insurrección contra José I significaron una situación de "vacío de poder" que desencadenó la quiebra de la monarquía del Antiguo Régimen en España. Para hacer frente al invasor, se constituyen Juntas Provinciales, que asumen la soberanía en nombre del rey ausente. En septiembre 1808, las Juntas Provinciales se coordinaron y se constituyó la Junta Central Suprema. Pese a que gran parte de los miembros de estas juntas eran conservadores y partidarios del Antiguo Régimen, la situación bélica provocó la asunción de medidas revolucionarias como la convocatoria de Cortes.
Tras el levantamiento general contra los invasores, las tropas españolas consiguieron algún triunfo como la victoria de Bailén en julio de 1808. Para poner fin a la insurrección, el propio Napoleón, al frente de 250.000 hombres,vino en otoño a la península ocupando la mayor parte del país, excepto las zonas periféricas y montañosas donde se inició la "guerra de guerrillas" contra el ejército francés.
Durante seis años, se enfrentaron el ejército francés, con el apoyo de los "afrancesados", y la guerrilla española, formada por antiguos militares españoles y campesinos, ayudados por el ejército británico enviado a la península (Peninsular War).
1812 fue el año decisivo. El ejército del general británico Wellington con elapoyo de españoles y portugueses infringió sucesivas derrotas a los franceses (Arapiles, San Marcial). Tras la catástrofe de la Grande Armée en Rusia, un Napoleón completamente debilitado devolvió la corona a Fernando VII por el Tratado de Valençay (diciembre de 1813). Las tropas francesas abandonaran el país. La cruenta Guerra de la Independencia tocaba a su fin.
Guerras de Independencia hispanoamericanas
La Guerra de la Independencia Española fue el detonante de la independencia americana, en tanto paralelamente al levantamiento de los pueblos de España contra la ocupación Napoleónica, y de la creación de Juntas de autogobierno en la península, en el mismo año 1808 comienza el conflicto de esta lado del pacífico donde se suceden pronunciamientos en cada lugar, hasta entonces en posesión de la corona española, para formar juntas de gobierno (a partir de las autodesignadas de Mexico y Montevideo), pero autónomas de cualquier gobierno de España, sea o no derivado de la ocupación de Napoleón americanas, si bien, conservando los derechos de la persona del rey Fernando VII, pero que al fin terminan en la constitución de los nuevos estados independientes.
De este modo se entablaron una serie de movimientos locales que desconocían los nombramientos provenientes de España para el gobierno colonial, que se justificaban por la abdicación forzada de los herederos legítimos de la monarquía española y en la usurpación del trono español por José Bonaparte. http://www.historiasiglo20.org/HE/9a-1.htm , con modificaciones

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada