junio 20, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en el acto de firma del acuerdo federal para el lanzamiento del Gasoducto del Noreste argentino (2003)

DISCURSO EN EL ACTO DE FIRMA DEL ACUERDO FEDERAL PARA EL LANZAMIENTO DEL GASODUCTO DEL NORESTE ARGENTINO
Nestor Kirchner
[24 de Noviembre de 2003]

Señores gobernadores; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional y Provincial; autoridades nacionales y provinciales; señores empresarios; señoras y señores: con profunda alegría vemos la decisión de avanzar en la inversión del gasoducto del noreste argentino, que no sólo viene a solucionar asignaturas pendientes de años en toda la región donde va a tener su influencia, sino que es una obra de características estratégicas muy importantes para la Argentina, y también la decisión del grupo Techint de invertir en esta obra es un aliciente para todos los argentinos que valoramos en toda su dimensión.
La perspectiva de que lleguen a nuestras manos y a nuestras posibilidades de inversión todas las reservas de gas que nuestro país necesita para su crecimiento es muy importante. Nosotros comprendemos y estamos absolutamente de acuerdo con la integración de toda la región en cuanto al marco de este tipo de obras que son fundamentales, centrales y esenciales.
Cuando por allí algunos preguntaban por qué me había juntado con el dirigente boliviano Evo Morales o con el presidente Mesa, si hubieran preguntado un poco más hubieran sabido el porqué; pero acá se suele analizar el país con una mentalidad de 30 años atrás y siempre se dice lo que no se conversó realmente, lo que nunca se dijo. Una de las cuestiones que estuvimos conversando, para no repetir problemas que hubo y que son de dominio público, era qué visión tenía la dirigencia boliviana de la incorporación de Tarija para el abastecimiento de gas en toda esta fuerte inversión que se va a llevar adelante, y la dirigencia boliviana, tanto el señor Evo Morales como el presidente de Bolivia, está absolutamente de acuerdo, lo ven con una gran perspectiva y con un gran optimismo. Es muy importante siempre el diálogo de forma permanente para consolidar este tipo de inversiones y de acciones, para lograr los acuerdos y las síntesis necesarias que permitan la integración que toda Latinoamérica, que el MERCOSUR, que toda nuestra región necesita. Así que nosotros también desde el punto de vista geopolítico lo vemos como una inversión muy importante; hay países hermanos que están muy interesados en que esta inversión se lleve adelante, es decir que va cerrando para adentro y va cerrando para afuera.
También está marcando que la decisión de la Argentina de salir de este subsuelo, de más de 10 kilómetros bajo tierra -como siempre digo- se va haciendo con este concepto, con un modelo de país que hay que construir. Algunos hablan de políticas estratégicas, dicen “acá hace falta determinar una política estratégica”, y se ponen serios como si fueran los grandes pensadores nacionales que necesita esta patria. Me cansé de escuchar durante la década del 90 las políticas estratégicas que nos marcaban los grandes pensadores del neoliberalismo argentino; derivamos en un quiebre total de la Argentina; derivamos en el más fuerte proceso devaluatorio que haya tenido la Nación en las últimas décadas; derivamos en una descapitalización muy grande, con todas las consecuencias que ustedes conocen perfectamente; sin embargo durante muchísimo tiempo nos hablaron de ese proyecto estratégico.
Acá lo importante es tener un concepto estratégico de país, lo que significa no adherirse a dogmas o a ortodoxias que necesariamente dejan de por sí a muchos sectores fuera de ese proyecto estratégico de país; tener un proyecto estratégico de país es entender que en el marco del pluralismo la Argentina tiene que desarrollarse en todos sus vértices y que necesita fundamentalmente constituir un proyecto industrial, necesita un empresariado nacional, necesita también integrarse al mundo, pero fundamentalmente debe tener un proyecto que contenga a todos los argentinos y el proyecto estratégico se irá constituyendo día tras día. .
La Argentina ha empezado a crecer, pero no hay que enamorarse de los números; va mejorando el consumo y van mejorando las inversiones paulatinamente, teniendo en cuenta nuestras posibilidades fiscales. Porque también es muy importante tener en cuenta las posibilidades fiscales que tiene el Estado, la capacidad de respuesta que el Estado tiene en las grandes problemáticas de la Argentina, y necesariamente hay que atender, en el marco de esas posibilidades fiscales, a generar los instrumentos necesarios que permitan incentivar y fortalecer ese tipo de inversiones, con creatividad, imaginación y capacidad de respuesta. Nosotros también estamos trabajando para incentivar estos temas, porque apostamos decididamente a la mecánica de la inversión, de la construcción de un capitalismo serio y con verdadera decisión nacional, que tenga verdaderas características competitivas.
No quiero caer en discusiones porque días pasados tuve una expresión por ahí en términos que se usaban en otros tiempos, pero siempre me estoy refiriendo a consolidar un capitalismo nacional, con decisión, que tenga rentabilidad, que a nuestros empresarios les vaya bien, pero por derecha, como corresponde, que ganen con sus inversiones. Que la Argentina tenga y valore una clase empresaria es tremendamente importante, y la consolidación del empresariado nacional, como decíamos recién, en toda esta idea de la construcción del país es fundamental. Es muy difícil sin una simbiosis de la producción, del empresariado nacional y del trabajo argentino encontrar un mecanismo de construcción de país, la construcción del país está en esa simbiosis, es lo que debemos lograr y a eso vamos a apostar, con humildad, con esfuerzo pero con mucha convicción; les puedo asegurar que creo firmemente en esto.
Sé que lamentablemente los argentinos nos acostumbramos a tratar de generar alternativas no superadoras de aquel que estuvo antes que nosotros; por esa cuestión de que las cosas no nos han salido tan bien por ahí generamos una cultura de que tanto peor, tanto mejor, llegar por el fracaso del otro. Dios quiera que entre esta toda esta generación de argentinos, cada uno con la responsabilidad que nos toca, podamos decir que a partir de estas instancias, de estos tiempos, después de todas las experiencias que nos han tocado vivir, en el marco de una plena construcción colectiva podamos apostar a la construcción, superando lo que hizo el otro, mejorando lo que hizo el que estuvo antes, como una forma de crecimiento clara y concreta.
Señores: nosotros convocamos al capital nacional, convocamos también a las inversiones que quieran venir a la Argentina a hacer crecer este país, con todas las posibilidades que les brinda, pero que todos entiendan que queremos hacer un país con sustentabilidad interna y con integración externa; estar integrado externamente con el país explotando tampoco sirve, tenemos que tratar de encontrar una verdadera síntesis entre estas dos características y estas dos cualidades.
Los invitamos a creer en la Argentina, a invertir en forma conjunta, a corregir entre todos los errores en el mecanismo y en la vocación de hacer, a darnos cuenta que la perfección es obra de muy pocos. Generalmente los seres humanos tenemos un mecanismo de errores que tenemos que ir corrigiendo, debemos ir entendiendo y comprendiendo cada mecanismo; pero nunca más el fundamentalismo, nunca más esto o el caos, nunca más esa posibilidad de caer los argentinos en esa baja estima que nos han dejado, que nos hace creer que no somos capaces de hacer cosas. La recuperación de nuestra estima la está demostrando este tipo de obras y tantos emprendimientos que hemos anunciado paulatinamente acá, recuperemos nuestro valor, nuestra propia estima que vamos a recuperar a la Argentina.
Muchas gracias.
NESTOR KIRCHNER

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