DISCURSO EN EL ACTO
DE ENTREGA DE LIBRETAS DE CAPACITACIÓN A TRABAJADORES DE LA CONSTRUCCIÓN
Néstor Kirchner
[26 de Abril de 2007]
Señor vicepresidente de la Nación ; señores ministros
del Poder Ejecutivo Nacional; autoridades nacionales, señores legisladores;
amigo y compañero secretario general y secretario adjunto de la UOCRA ; compañeros presentes;
señores empresarios; señoras, señores: la verdad, más allá de lo que bien
decían Gerardo y el Ministro, muy pocos cuando en el 2004 lanzamos este plan
pensaban que todavía íbamos a estar en el gobierno.
Siempre recuerdo que el ex director de un matutino nacional decía que íbamos a durar poquitos meses, porque él eso lo había escuchado en algún lugar importante del mundo. Bueno, se equivocó, espero que cuando termine mi mandato el 10 de diciembre escriba un artículo y diga “la verdad que me equivoqué, fue un acto fallido”. Estas son las cosas que pasan a cotidiano, cuando uno tiene la responsabilidad de hacer cosas acierta y se equivoca, cuando uno tiene la responsabilidad de escribir, y yo lo entiendo, también acierta y se equivoca, es propio del ser humano. Siempre dije que, como alguna dirigente por ahí, hablar de perfección es una actitud fascista absoluta.
Siempre recuerdo que el ex director de un matutino nacional decía que íbamos a durar poquitos meses, porque él eso lo había escuchado en algún lugar importante del mundo. Bueno, se equivocó, espero que cuando termine mi mandato el 10 de diciembre escriba un artículo y diga “la verdad que me equivoqué, fue un acto fallido”. Estas son las cosas que pasan a cotidiano, cuando uno tiene la responsabilidad de hacer cosas acierta y se equivoca, cuando uno tiene la responsabilidad de escribir, y yo lo entiendo, también acierta y se equivoca, es propio del ser humano. Siempre dije que, como alguna dirigente por ahí, hablar de perfección es una actitud fascista absoluta.
Leía recién una declaración de una dirigente
opositora que decía que en la
Argentina iba a venir un tsunami, yo por las dudas lo miré a
Daniel y dije “menos mal que tengo al campeón mundial de motonautas porque me
salvo”. ¡Llevame eh! (Riendo)
La verdad que, en serio, estas predicciones
yo las vengo escuchando desde hace tanto tiempo, pero hay que responder sobre
las cosas, más cuando uno tiene responsabilidad sobre ciertos temas tiene que
responder, no tiene que salir con este tipo de cosas. Pero no importa, esto es
una anécdota.
Lo importante es que hoy los trabajadores de
gorro amarillo, y blanco como me decían también los capataces y demás, que me
llamaron severamente la atención - dicen que también hay algunos gorros
colorados, cada día hay más gorros, yo preguntaba si por ahí habían venido de
Venezuela -, lo importante es que estos miles y miles de gorros amarillos
sintetizan la vuelta del trabajo en la Argentina , la vuelta de la dignidad, la vuelta de
la mesa compartida, la vuelta de que el chico pueda estudiar, la vuelta del
padre con trabajo, la vuelta a vivir, la vuelta a los sueños.
La verdad que a mí me emociona porque esos
550.000 trabajadores que dijo Gerardo habían quedado de la mano de Dios. Y a
ese diputado que ayer decía que en el 2001 la Argentina tenía el
puesto 27 en nivel de competitividad y ahora no sé que número tiene, por esa
revista The Economist, yo pienso, ¿querido diputado usted no se acordó? Mire
esos gorritos amarillos, esos 550.000 argentinos que hoy trabajan. Ojalá que
nos pongan en el lugar 550.000, pero que no haya ningún argentino sin trabajo,
ninguna mesa sin pan, ningún chico sin ir a la escuela, ningún pibe sin llegar
a la universidad. Recuperamos la clase media y la clase trabajadora con
movilidad ascendente y los empresarios nacionales. Esos empresarios nacionales
que se quedaron en la
Argentina , en la crisis, en el 2001 cuando veían que
quebraban, empezó a caer la producción de la industria y de medios también. Se
quedaron en la Argentina
y afrontaron con valentía a riesgo de perder toda una vida de trabajo para que
este país pudiera salir adelante. Eso tiene una valoración absoluta y la
sociedad lo va a reconocer, no tengo ninguna duda.
Por eso hoy estoy feliz, Ministro, Gerardo,
compañeros y amigos empresarios, por la capacitación, estamos capacitando las
manos de trabajadores argentinos o que viven en la Argentina , hermanos
latinoamericanos, para que puedan llevar su oficio con toda dignidad y ser de
los mejores recursos humanos que hay en la región, reconocido por todos, los
trabajadores argentinos en la construcción son reconocidos y elogiados donde
voy en toda Latinoamérica, y esto para mí es un profundo orgullo. Y también es
un profundo orgullo que muchos latinoamericanos estén trabajando en la
construcción en la Argentina
y podamos ayudar a que hermanos de otras latitudes puedan dar solución a sus
problemas.
Me decía la ministra Felisa Miceli, cuando
conversábamos ayer, la buena noticia de que tenemos un 9,7 por ciento de
desocupación en el primer trimestre, es decir 1 punto 7 menos que el primer
trimestre del año pasado, y que había crecido mucho el trabajo en la
construcción y que a pesar de las lluvias de todo marzo - ¿vieron lo que fue? –
igual se notaba una pirámide ascendente en la construcción, a pesar de todos
esos días tremendos de lluvia que tuvimos.
Esto significa que se vuelve a repotenciar
fuertemente, se sigue potenciando, sigue caminando fuertemente y esto para
nosotros es muy importante porque vamos a seguir trabajando mucho en la
construcción. Porque el Ministro y Gerardo lo dijeron con toda exactitud, esta
es una discusión vital. Hay economistas neoliberales que dicen que la inversión
pública es un gasto público improductivo, total si se hacen viviendas o no se
hacen no es problema de ellos; si se hace pavimento o no se hace no es problema
de ellos, si se da agua a la gente o no, no es problema de ellos -a ustedes y a
los que me miran por televisión-, si hay cloacas o no, no es problema de ellos,
total ellos tienen todos los servicios. Si se hacen autopistas o no, todo lo
que tiene que tener un país, puertos, infraestructura, hospitales; hospitales,
que es parte de la agenda del Gobierno que viene, consolidar la salud pública
en la Argentina ,
porque ahora nosotros al salir del infierno el 10 de diciembre, que esperamos
poder hacerlo, tenemos que construir la nueva agenda, la agenda de la Argentina estratégica.
Eso es lo que me gustaría estar discutiendo, debatiendo con otros dirigentes de
la oposición, profundizando, estudiando.
El país necesita en serio que se jerarquice,
que estudiemos, que nos preparemos, que mejoremos, que la gente vea que estamos
pensando y construyendo en una Argentina diferente. Porque qué lindo sería que
en los procesos electorales la gente no tenga que optar porque se cayó todo y
viene de la peor de las situaciones, sino diga “estos trabajaron bien hasta
ahora pero miren qué buena propuesta hay acá, puede superar a esta otra
propuesta”. Los argentinos son pensantes, son inteligentes, todos; no hay que
trabajar para destruir lo que se ha construido. Esa es la vieja cultura
política, mirar la paja en el ojo ajeno y no mirarla en el propio, como les
está pasando a algunos en estas horas después de algunas definiciones del señor
jefe de Gabinete,
Lo que creo es que vivimos un momento muy
especial en la Argentina ,
estamos transitando la salida del infierno, tenemos que construir la agenda del
2007 – 2011, tenemos que construir el proyecto del bicentenario, tenemos que
seguir consolidando esta solidaridad policlasista fundamental que es la
construcción de la
Argentina. Esto no lo digo yo, lo dijo un gran argentino hace
muchísimos años, la necesidad de la alianza entre los sectores del trabajo y la
clase media con los empresarios nacionales, para construir el necesario frente
nacional que nos permita hacer un país con autonomía en la globalización, diría
hoy este dirigente si estuviera vivo sin ninguna duda, que ya nos hablaba en
aquel tiempo del universalismo, del continentalismo y la globalización
posterior, que nos fuéramos preparando.
Hoy no tenemos que construir un país
subordinado a la globalización sino con autonomía, entendiendo las reglas de la
globalización y empujando fuertemente todos los procesos integradores
latinoamericanos y las conversaciones en bloque con los otros bloques del mundo
que existen. Esto se exige hoy, por eso es brillante lo que ha hecho Cristina
en estas horas.
Yo tuve que dar una dura pelea con el ex
presidente de México por el tema ALCA, la dimos con éxito, pero todavía quedan
unas fricciones con el ex presidente, a quien respeto por supuesto
absolutamente, son visiones diferentes que se tienen en cada momento. Pero esta
reunión del presidente Calderón con Cristina restablece y profundiza las
relaciones con México en varios aspectos que son muy importantes, un trabajo
excelente. Primero la construcción de la relación bilateral que nos permite
incrementar el comercio, el intercambio cultural, la identidad común. Segundo
el proceso de integración, que es lo que buscábamos intensamente con el
presidente Lula, el proceso de integración de México hacia la región, hacia los
países de América del Sur, Unasur como le dice el presidente Chávez, la unión
de las naciones de América del Sur, y también si se quiere acercar la nación
mexicana al MERCOSUR con los brazos abiertos porque necesitamos un bloque
fuerte con un gran producto y con una gran posibilidad de negociación con otros
bloques del mundo. Cristina fue y realizó la tarea con absoluto éxito en esta
gestión. Estas cosas son muy importantes para la gente, va a traer inversión,
movimiento, esta es una tarea central que hay que llevar adelante.
La relación de los trabajadores y las
empresas, lo que dijo Gerardo acá, y estos sindicatos tienen una historia que
los avala de lucha permanente por la defensa del salario del trabajador, de las
condiciones del trabajo. También, querido presidente de la Cámara de la Construcción , siempre
les digo que los sigan porque hay grandes empresarios de la construcción, pero
hay algunos que a veces todavía tienen trabajo en negro que tiene que
desaparecer. Soy un mal anfitrión pero lo voy a decir porque si no sería un
acto de hipocresía, a veces los traen y los hacen dormir donde no corresponde,
los hacen trabajar y no está la libreta. Pero a mí me consta que ustedes como
integrantes de la Cámara
de la Construcción
han puesto todo para combatir el trabajo en negro, sería deshonesto no decirlo,
pero que hay empresas que hacen este tipo de cosas al margen del esfuerzo que
están haciendo los empresarios no tengan ninguna duda. Por eso es muy bueno
recorrer, como lo están haciendo, para saber. Nosotros no queremos trabajadores
explotados ni que vengan trabajadores de otro lugar, de otras naciones y
aprovechen las circunstancias de radicación o problemas para tratar de
explotarlos. Queremos lo que quieren los empresarios y los trabajadores de la
construcción, queremos trabajadores que estén en blanco, esto es central y
fundamental. En esa tarea Ministro hemos ido avanzando, lentamente pero hemos
ido avanzando, pero esa cultura evidentemente hay que desterrarla y lo vamos a
hacer con la colaboración y el trabajo mutuo. Los dos han trabajado
conjuntamente, es indudable esa tarea, y el Gobierno Nacional también ha aportado
junto a ustedes para lograr este tema.
Son las asignaturas pendientes, porque
nosotros miramos las cosas que nos van pasando, sabemos que tenemos tantas
cosas todos los argentinos para hacer y no las podemos hacer sólo desde del
Gobierno, tenemos que hacerlas coordinadamente, trabajando en forma conjunta.
Por eso hoy es un gran día, avanzamos en la
capacitación de los trabajadores, en el trabajo conjunto entre empresarios,
trabajadores y el Gobierno, y tenemos viva la dinámica que significa la
inversión en la construcción de obra pública y privada que es muy fuere en la Argentina y con un
concepto, que he charlado con los señores empresarios y por supuesto con los
trabajadores, que para nosotros queda claro, sé que esto no les va a gustar a
los economistas neoliberales pero la inversión pública es trabajo, es
reconversión económica, es crecimiento, es dignidad, es vivir mejor. Y
nosotros, entre las recetas que nos llevaron a la tensión de la exclusión, nos
quedamos con las recetas que nos llevan a la tensión del crecimiento, porque
esto significa un país que está vivo. A veces nos enojamos, a veces discutimos,
a veces peleamos, desde la verdad relativa porque nadie tiene la verdad
absoluta, pero estamos peleando para que el país crezca mejor. Ustedes lo vivieron,
cuando me tocaba ver a mí, con Wagner lo he visto porque ha trabajado mucho en
mi provincia, cuando los equipos estaban parados, a pesar de que teníamos un
buen nivel de obra, porque no había inversión pública en la Argentina y quedaron
muchísimos trabajadores de la construcción como los empresarios con los brazos
caídos. Hoy están con los brazos levantados, comprando equipos.
Fíjense como están creciendo las
importaciones de bienes de capital. Dicen “disminuyó el superávit comercial”,
pero en la forma que disminuyó bienvenido, porque han entrado hasta compra de
aviones y muchísimos equipos de la construcción y demás, bienes de capital que
se han importado, que todavía no se fabrican en la Argentina. Eso
significa que está habiendo inversión y que se está generando crecimiento, esto
es muy importante, pero a veces no se detienen a hacer este tipo de análisis,
estos análisis hay que hacerlos.
Pero fíjense ustedes que muchos tuvieron que
devolver, ingeniero si no me equivoco, equipos que habían comprado en los años
’90, lo tuvieron que hacer porque no los podían pagar después del proceso
devaluatorio y todo lo demás. Eso pasó en la Argentina , esa es la Argentina , señor
diputado de Río Negro, pobre Saiz, mi amigo Gobernador, la verdad que lo
admiro. Realmente me gustaría que pregunten, cuando elogió el lugar en que
estaba la Argentina
en el 2001, que les pregunten a los señores empresarios cómo devolvían los
equipos, esa era la competitividad que teníamos, devolvíamos los equipos que no
se podían pagar y que no tenían manera de utilizarse acá.
Pero bueno, la democracia es hermosa, tan
hermosa que nosotros seguimos soñando una Argentina que crezca en el 2010 y
otros como él y Olivera sueñan con De La Rua ,
la historia es así. Está bien, esto es bárbaro. Por eso siempre digo que hay
que trabajar fuertemente hasta octubre, fuertemente hasta el 2011 y fuertemente
para toda la vida de los argentinos, gobierne quien gobierne.
También, solamente una sola cosita voy a
decir, espero que el 28 de octubre, Gerardo, Wagner, en serio ingeniero, que
las urnas se llenen de buena memoria.
Muchas gracias.
NESTOR KIRCHNER
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mos dispuestos a poner una mejilla, la otra
mejilla, el corazón o la espalda siempre.
Realmente, es fácil decirlo y es muy difícil
hacer eso de que pongo una mejilla y después pongo la otra. A veces, ni
siquiera quienes predican el propio Evangelio lo hacen, así que, se imaginan
para el común de la gente lo difícil que es.
Muchísimas gracias y a vuestras órdenes.
NESTOR KIRCHNER
:Persa � m > �ϙ � '
rvas,
ahora que estamos llegando a 38.000 millones de reservas dicen que es una
locura porque tenemos demasiadas reservas.
Está claro, pero nosotros también estamos
absolutamente convencidos y les puedo asegurar que hoy quienes estamos
presentes no vinimos a sentarnos acá para toda la vida. Yo dije que me sentaba
en este sillón para defender las convicciones y los principios que teníamos y
que bajo ningún aspecto iba a claudicar en los mismos. Y si hoy a algún
compañero trabajador le tuviera que decir –como lo hemos dicho- que en algo no
estoy de acuerdo o que ellos me lo digan a mí, también lo hacemos, porque nos
movemos sin hipocresías igual que los señores empresarios. Qué problema hay en
que nos digamos cosas sobre las que no estamos de acuerdo, ese es un país vivo.
Antes teníamos la tensión de la exclusión,
veíamos que se nos caía gente y empresas todos los días, hoy tenemos la tensión
del crecimiento. Me quedo con la tensión del crecimiento, que vivamos por años
con la tensión del crecimiento, porque estamos discutiendo nuevas riquezas. El
Producto Bruto Interno ya ha superado el 15 por ciento del producto que
teníamos en 1998, y ustedes señores empresarios saben que estamos hablando de
riquezas nuevas. Entonces esto es muy importante, esto es lo que debemos hablar
y discutir en la Argentina
que viene.
Vamos a seguir profundizando la
transformación educativa, los 6 puntos del Producto Bruto Interno, la nueva Ley
de Educación, la nueva Ley de Educación Técnica; vamos a seguir apoyando
fuertemente todo lo que son las inversiones, la industria y el empresariado
nacional, las obras públicas, la construcción, con todas nuestras fuerzas vamos
a seguir apelando al diálogo permanente y vamos a seguir apostando fuertemente
a la construcción del empresariado nacional argentino y de un país con
autonomía. Y vamos a seguir también recibiendo con los brazos abiertos a todos
los capitales privados que quieran venir a la Argentina a aumentar la
productividad. Este es el país que nosotros soñamos.
Yo no me quiero extender más pero creo que
estamos dando un paso relevante de madurez entre todos y para mí es un gusto
recibirlos acá hoy. Esta es su casa, yo soy un pasante de la historia,
circunstancialmente me toca estar más tiempo que ustedes, nada más, esta es la
realidad. Porque algunos llegaron acá, se sentaron acá y creyeron que venían
para toda la vida, no se querían ir más. Y esto es lo bueno de la democracia,
hoy está uno, mañana otro, yo sé que soy un pasante de la historia y agradezco
a Dios por estar hoy con ustedes; seguramente en el futuro estarán otros
conversando con ustedes como corresponde, porque la evolución de los tiempos es
así y el proceso evolutivo es así.
Pero es muy bueno esto que hemos logrado
hoy, que han logrado hoy, discúlpenme, la verdad que lo han logrado ustedes,
esta es la realidad. Es muy bueno, y en la Argentina , tres cosas queridos amigos: tengamos
memoria; cuando nos van mal las cosas no nos sintamos los peores del mundo y
cuando nos va bien los mejores del mundo. Somos buenos, tenemos muy buenos
recursos humanos pero no pasemos de la euforia a la depresión, siempre hay que
dar la lucha ante cada problema y cada circunstancia para buscar la solución.
Trabajemos con paz, amor y convivencia, y hagamos un gobierno en el que
tengamos una práctica de ida y vuelta, que sea abierto y de cara a la sociedad.
Por supuesto que una vez que entremos al
purgatorio va a venir otro debate en la Argentina y a nadie lo va a tener que poner
nervioso, se va a debatir el país estratégico que debemos construir. Es lo que
yo decía de la salud pública, la educación que ya hemos empezado, el proceso de
reconversión económica, los recursos naturales, la inserción que debemos tener
en los mismos, la proyección estratégica de un país que definitivamente con sus
propias políticas empiece a diseñar la Argentina del bicentenario. Pero necesariamente a
la salida del infierno hay que discutir las pautas estratégicas de la Argentina. Esta es
la gran discusión que hay que dar, este es el gran debate que hay que dar y va
a ser un debate fuerte, porque allí los argentinos se van a dar cuenta, van a
poder ver pensamientos diferentes y me parece muy bien. Pero no pensamientos en
el sentido de estar esperando que al que está en el gobierno le vaya mal para
poder llegar. Miren qué pobreza que algunos estén esperando que se produzca
algo “a ver si puedo llegar, a ver si puedo de alguna manera sentarme en ese
sillón”. Lo importante es que los argentinos los elijan o nos elijan por las
propuestas y las alternativas de construcción de un país estratégico.
Lógicamente la construcción del nuevo
Estado, la construcción de la nueva neurona que tiene que tiene que tener el
Estado argentino; la calificación en serio de la construcción de todo un
sistema que puede tener algunas normas formales buenas pero que fue vaciado,
donde podamos meter toda la inteligencia dentro del Estado para que pueda
producir y pueda promover. El concepto del Estado promotor, el concepto de la
transformación institucional que este país tiene que darse de acuerdo a la
realidad concreta que tiene que ver; el rol de reconversión que debe tener
nuestra economía; la discusión del rol del transporte público en la Argentina ; la discusión
del rol estratégico que tienen los trenes en el mundo y en los países que
quieren desarrollarse, sabiendo que su rentabilidad no es financiera sino
estructural, social y de desarrollo y reconversión económica. Es una vergüenza
lo que pasó con los trenes en la
Argentina , claro después es muy fácil ir con una cámara de
televisión y decir “miren cómo están los trenes”. Por qué no dicen quiénes los
destruyeron, quiénes los remataron, quiénes dijeron “ramal que para, ramal que
cierra”. Por qué no dicen mientras baratean todos nuestros trenes quiénes lo
hicieron, nosotros los estamos tratando de levantar como podemos y a veces se
quejan de algunos subsidios que tiene el transporte público, pero lo estamos
haciendo porque lo que hemos evitado fue castigar y que paguen los trabajadores
-quienes pueden volver a movilizarse porque han conseguido un trabajo-, que
tengan que pagar el tremendo desastre que se hizo anteriormente.
Lógicamente habrá que discutir una política
seria y profunda de los transportes públicos en la Argentina y su rol;
habrá que discutir una política seria también en todo el proceso de
construcción de puertos, central y fundamental para el marco de la exportación
y la importación que se está generando de bienes de capital para mantener los
dos superávit, el comercial y primario que es fundamental. Saber que si
necesitábamos de un producto mucho más chico, el 3 por ciento del superávit
fiscal primario, tenemos que analizar concretamente cuál es el superávit fiscal
primario que necesitamos para cada momento, eso no es algo estático, eso
funciona. Tendremos que discutir el día de mañana, con toda claridad qué
significa un proceso excedentario o no de reservas y qué se hace con ese
proceso excedentario. Cosas concretas, reales que la Argentina está
necesitando, entonces los argentinos van a decir que tenemos una dirigencia que
está debatiendo el país que viene, no una dirigencia que le está poniendo todo
lo que puede al que está gobernando para ver si puede tropezar o caer para
decir yo puedo ser gobierno. No, lo interesante, lo importante es el gran
debate nacional y para eso hay que formarse.
Así que ustedes están dando un ejemplo claro
y concreto, se los digo sinceramente, tomo el guante del proceso de aprendizaje
que ustedes nos hacen hacer a nosotros también, y creo que la Argentina hoy está
demostrando que los argentinos estamos empezando a encontrar los enlaces, los
caminos y las vinculaciones que nos van a permitir construir el país que
nosotros nos merecemos.
Estamos en el infierno todavía, algunos
quieren decir que salimos del infierno porque tienen otras ideas y proyectos,
todavía estamos en el infierno, porque todavía tenemos muchísimos desocupados.
A nosotros nos gustaría recuperar empresas con muchísima rentabilidad, que
ganen muy bien y que los trabajadores recuperen su participación en el producto
nacional como corresponde, entonces allí diremos que del purgatorio vamos hacia
otro camino. Espero que en diciembre todos sepamos que ya estamos saliendo del
purgatorio y debatamos el país estratégico, y el país estratégico lo tienen que
debatir los intelectuales, los estudiantes, los profesionales, los empresarios,
los trabajadores. No se puede sin la presencia del trabajo y la producción
debatir un país estratégico, no puede debatir un país estratégico una elite
aislada solamente de la realidad, la opinión pública también. Esto es
fundamental y ese debate en la
Argentina se va a dar como se ha dado en otros países.
Muchas gracias, realmente muchísimas gracias
por vuestra presencia y sigamos trabajando con toda nuestra fuerza. La casa es
de ustedes, siempre estoy dispuesto a corregirme porque quien tiene la
responsabilidad de tomar decisiones permanentemente se equivoca
permanentemente, sé que me equivoco permanentemente y trato de corregir todos
los errores que pueda tener, pero les aseguro que nunca lo hago con mala
intención y siempre trato de pensar en el conjunto de la sociedad argentina.
Quiero decirles gracias por todo los que ayudan a todos, empresarios y
trabajadores, y aprovechar para decirle a toda la gente que nos mira muchas
gracias por ayudarme cotidianamente y darme esa fuerza moral para construir la Argentina.
Me quedaron muchas cosas, pero la foto de
ayer, como cuando fuimos a inaugurar viviendas a José C. Paz con los gorros
amarillos, cuando veo los gorros amarillos uno se emociona, porque el
trabajador con el gorro amarillo se acerca y no me dice señor Presidente, me
dice “hermano estoy laburando”. Ayer pasaba lo mismo con los trabajadores de
Peugeot, no hay cosa más linda que el trabajo, eso trae dignidad a la familia y
lógicamente todos queremos estar un poco mejor. No voy a hacer ese discurso de
los ’90 o antes, siempre todos queremos ganar un poco más, es natural, porque
siempre todos queremos vivir un poco mejor, quien invierte y quien trabaja, lo
importante es que sepamos cómo vamos dando los pasos.
Así que muchísimas gracias y gracias por
todo.
NESTOR KIRCHNER
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