junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en la firma de acuerdos del Plan de Regularización del Trabajo (2007)

DISCURSO EN EL ACTO DE FIRMA DE ACUERDOS DEL PLAN DE REGULARIZACIÓN DEL TRABAJO REALIZADO EN LA CASA DE GOBIERNO
Néstor Kirchner
[23 de Enero de 2007]

Señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires; señor Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; señores ministros del Poder Ejecutivo nacional; autoridades nacionales, provinciales, del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; intendentes; empresarios; representantes gremiales; señoras y señores:
Creo que después de lo expresado por el ministro Tomada y por la actitud tomada, tanto por el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, como por el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de acompañar todos los esfuerzos en esta tarea, la actitud tomada por los señores empresarios, los dirigentes sindicales tenemos una profunda esperanza de que sigamos avanzando sobre el trabajo en negro y logremos derrotar este flagelo que tanto ha azotado a la Argentina, que si bien va disminuyendo todavía está en cifras absolutamente considerables. Así que nosotros tenemos mucha esperanza en la tarea emprendida y evidentemente será llevado adelante en todas las instancias.
Estamos haciendo, profundizando y haciendo punta aquí, y si bien tenemos tarea emprendida en todas las provincias. También con la tarea de la AFIP y con la tarea de los organismos correspondientes vamos a ser implacables; el trabajo en negro en la Argentina debe bajar, debe tender a desaparecer porque es una verdadera vergüenza que exista en estos tiempos todavía.
Hay que entender que hay una característica de esta problemática en la profundización de la crisis, pero ahora que estamos tratando de salir del infierno, evidentemente, esto tiene que ir desapareciendo porque es una de las causales del infierno también.
Realmente hemos tenido noticias interesantes, importantes desde el punto de vista económico, social, político. Desde el punto de vista económico, la industria argentina creció, de diciembre a diciembre, 9 puntos, un gran número, y 8,3 durante todo el año 2006, contra 7,6 o 7,7 del 2005, es decir que hemos tenido un crecimiento realmente muy importante.
Las exportaciones también hemos llegado a 46.655 millones de dólares, contra 40.235 millones de dólares, el año pasado, casi 6.200 millones de dólares más; el superávit comercial de 12.400 millones, contra 11.600, del año pasado. Crecieron muy bien las exportaciones, también, como las exportaciones manufactureras industriales, que son muy importantes para nosotros también. El superávit fiscal primario alcanzó los 23.167 millones.
Tuvimos una recaudación récord en la Argentina, durante el año 2006, llegamos a 150 mil y algunos pesitos más, no me acuerdo cuántos pesitos más, pero por ahí estuvimos, que también es un número muy importante porque eso va al pueblo argentino, vuelve al pueblo argentino en inversiones.
La inversión en obras públicas superó largamente los 14.000 mil millones de pesos, durante el año; las reservas argentinas están en 33.150 millones, al día de hoy. Es decir, que marca un hecho muy importante; el crecimiento de la actividad económica de noviembre está rondando el 8,5 y falta diciembre todavía. Creo que Dios quiera que la desocupación nos de, cuando tengamos el último trimestre, también buenas noticias.
Así que realmente este es el esfuerzo que hemos logrado entre todos los argentinos, en un proceso criticado fuertemente, muchas veces, criticado. Ustedes saben que cuando me tocó empezar a gobernar el país, decía un conocido director de un conocido diario argentino, que íbamos a durar tres meses, que íbamos a durar seis meses, que había estado en Washington y que iba a durar cinco meses y medio. Ni hablar de las cosas que decían los economistas.
Bueno como lo que decían los tratadistas, ahora, en la discusión de La Haya, lo mismo. Es decir que todos los tratadistas.. ¡Qué increíble esta Argentina¡ porque cuando se discuten cosas realmente, a veces, el fallo es favorable, a veces es contrario; se están dirimiendo intereses. Pero hay que tener convicciones, hay que tener en cuenta que se puede estar contra un Gobierno pero no se puede pensar, quien está contra ese Gobierno, que a la nación no les salgan las cosas como le tienen que salir.
Me parece que los argentinos tenemos que aprender que culturalmente esto nos ha traído, muchas veces, problemas graves y hasta pérdida de autoestima. Yo creo que las decisiones siempre hay que tomarlas con una serena reflexión. Como decía el fallo, hoy, de La Haya, donde se dirimía la cuestión respecto a la presentación que había hecho Uruguay, y nosotros lo tomamos –se lo digo a todos los argentinos – con una serena de reflexión, de creer que estamos defendiendo los intereses por convicción.
A mí me tocó vivir, también, el tema de los Hielos Continentales, lo viví y me tocó pasar algo parecido a lo que hoy pasa con el tema de las papeleras, es decir yo si veo que no pasa ni por más blando, ni por más rudo, ni por más intransigente o menos intransigente, pasa por defender con seriedad y responsabilidad los derechos del pueblo argentino. En este caso toca a una región del país, pero es de todos los argentinos. Gualeguaychú es tierra de entrerrianos, pero también es de todos nosotros. Esto tenemos que entender los argentinos. Es decir, tiene que ver con la Argentina, con la Patria toda y nosotros tenemos que abrazarnos con responsabilidad a defender esas convicciones.
Obviamente hemos recurrido, tal cual era una petición de los sectores, al Tribunal de La Haya a defender los intereses de nuestro país, con total sentido y respeto a la autoestima de los argentinos y a las convicciones. Es bueno, tener convicciones.
Yo me acuerdo que en la decisión anterior, dicen: “porque el fallo fue 14 a 1, como este, perdimos por goleada”. ¿Y ahora qué van a decir? Alegrarse por qué, un gobierno es un tiempo coyuntural de la historia. Es decir, a mí me toca ser en este tiempo de la historia presidente, pero la Argentina tiene una continuidad institucional, histórica, de valores, es la Patria, es nuestro país y lo tenemos que amar y querer y no por esa circunstancias de gobiernos temporales a veces… Pero esto es bueno – a ustedes y a los que están en sus casas – se dicen tantas cosas, tantas cosas. Si ustedes analizan, del 2003 a la fecha, lo que decían los economistas, los argentinos estaríamos destruidos, no existiríamos más. Si le hubiéramos hecho caso estaríamos peor todavía. ¿No es cierto?
Hoy, desde Brasil, se aplican políticas heterodoxas, mi gran amigo el presidente Lula ha dicho que lo ve muy bien, que va a invertir 234 mil millones de dólares, en los próximos cuatro años. El dice que está bien para crecer. Si yo llego a decir, acá, algo así, empiezan a decir que de dónde va a sacar la plata, qué va a decir, que esto, que lo otro. Creo que tiene que haber un sentido constructivo en toda la tarea que se hace, es muy importante la opinión con el análisis en sentido constructivo, me parece a mí.
Pero yo les voy a hacer recordar algunas cosas, con total sentido de amor y de cariño, es decir: Vaticinios y especulaciones sobre el último fallo de la Corte Internacional de La Haya, lo digo con absoluto desprendimiento. La tapa de Ámbito Financiero (23 de enero) dice: “Papeleras: condenarían, hoy, al país por cortes de rutas”. ¡Qué poco optimista!  “EL Gobierno nacional quedaría de nuevo arrinconado entre su falta de política ambiental eficaz, la debilidad frente a los ambientalistas, que le marcan la política exterior y la incorporación a un ‘veraz’ jurídico internacional por incumplir esa orden”.
Bueno, ahora, la tapa de Clarín, del 23 de enero: “Se espera hoy un veredicto adverso”. ¿Siempre levantando el optimismo? Yo creo que los negociadores, los juristas que tuvo la Argentina trabajando, la gente que está trabajando en Ambiente es muy seria, yo los conozco a muchos de ellos, porque con ellos he tenido que trabajar el tema de los Hielos Continentales. Han trabajado con una capacidad intelectual muy importante, así el fallo hubiera sido adverso. Cada abogado que pierde un juicio no significa que intelectualmente sea un incapaz. Los jueces determinan, para eso están los jueces, se arbitra, se determina, sintetizan intereses.
Esta lo que decía mi amigo Julio Blanck que escribía: “El optimismo, en la versión Casa Rosada, significa perder por pocos”. ¿No sé con quién habrá hablado en la Casa Rosada, que ahora está más rosada que antes. (Risas).
Pablo Abiad, de Clarín, el 23 de enero decía: “En el propio gobierno hay conciencia de que este nuevo capitulo de la aventura de La Haya podría tener un final feliz. Dos antecedentes difíciles de soslayar: uno es de julio, cuando los puentes estaban despejados y este mismo tribunal – al habilitar a Uruguay, por catorce votos a uno, a construir sus dos papeleras – exhortó a las partes a ‘no agravar el conflicto’: el otro, de septiembre, consiste en el laudo arbitral del MERCOSUR, que condenó duramente los bloqueos. Y una especulación más: en el Derecho Internacional, se denomina ‘contramedidas’, a las conductas – permitidas sólo como excepción – realizadas por un Estado que se considera perjudicado por otro. ¿Concluirá la Corte que las protestas en la ruta son una represalia, un caso de justicia por mano propia contra el potencial contaminante de la pastera?”.
También escribía Gabriel Sued, de La Nación (23 de enero): “Los antecedentes del caso, a nivel internacional, ahuyentan el optimismo”. ¡Gabriel! En otro editorial de La Nación, del 22 de enero, se dice: “Hay que acatar fallo de La Haya”. Lo vamos a acatar.
Si no los aburro un poco más a ustedes y a los que miran por televisión, voy a continuar. Porque esto pasa en muchas cosas del ámbito diario y cotidiano de la vida política e institucional del país, con muchos temas pasan este tipo de cosas. Por eso, es fundamental investigar e informarse bien.
Daniel Juri, Clarín, 22 de enero: “Final anunciado para una causa casi perdida. La Corte de La Haya ya tendría opinión formada sobre los cortes de ruta”. Votaron 14 a 1, me parece que...Obviamente que tenía opinión formada. “Todos dan por descontado una sentencia adversa al Gobierno argentino”. No era al Gobierno argentino, era a la Nación argentina, el gobierno es una circunstancia de la historia, pero los pierde eso del gobierno, dicen “que le vaya mal al gobierno”. Si le va mal al gobierno le va mal a los argentinos, si usted tiene la oportunidad de votar cada cuatro años y puede elegir a quién quiera. Lo importante es cuando estas cosas son política de Estado.
“Los bloqueos rozan con la ilegalidad”. Elisa Carrió: “Ahora vamos a perder en La Haya”. Obvio, nunca va a decir que vamos a ganar algo. “Nos estamos poniendo al Tribunal en contra”, dice. 14 a 1...Esto lo dice el día 21 de enero. Bueno, las cosas que dice.
Diario Perfil: “El martes se espera un fallo adverso para el Estado argentino”. Yo no me esperaba eso, ellos a lo mejor...
La Nación, 17 de enero: “La sentencia podría colocar al gobierno argentino ante la obligación de tomar medidas contra los asambleístas de Gualeguaychú que protestan contra la implantación de una planta de Botnia”. No nos van a colocar en ninguna circunstancia porque yo asumo con todas mis responsabilidades. No vine para quedarme ni para estar sentado en el sillón del presidente toda la vida. Dije que no iba a reprimir, no voy a reprimir, soy un hombre de palabra, de principios y de convicciones, así que, no me he colocado en una posición adversa ante ninguna circunstancia, porque creo en las convicciones, en la persuasión y en el convencimiento.
Ámbito Financiero, dice: “Para Néstor Kirchner hubiera sido complicado llevar adelante su participación en la Cumbre con un fallo adverso de la Corte de La Haya, estando en el mis ámbito el Presidente uruguayo. Para el Presidente hubiera sido difícil mantenerse sin hacer declaraciones cuando Vázquez y varios de sus ministros presentes hablen de lo importante que es La Haya condenando los cortes”. Dicen que yo no podría haber arribado al MERCOSUR con un fallo adverso por si me había favorecido ya el 23 de enero.
Micaela Pérez, del Cronista: “Se avecinan horas complicadas para el gobierno de Kirchner”. Desde el 25 de mayo de 2003 tengo horas complicadas. (Risas) ¿Se acuerdan ustedes el país que teníamos, estaba prendido fuego? Felipe, cada uno de ustedes se acordarán, cada uno con la responsabilidad que tuvieron. “Ahora se sabe que la sentencia que se conocerá el 23, lo que obligará al Gobierno a tomar una decisión que hasta ahora ha logrado eludir, por cierto, no sin cierta incomodidad, dar una respuesta clara al reclamo uruguayo, para que los ambientalistas levanten los bloqueos. En varios despachos oficiales ya se ven venir una decisión adversa que complicaría la posición de K”. No sé en qué despachos oficiales, podemos tener funcionarios mal informados, equivocados o funcionarios que nadie sabrá, pero no sé quién habrá sido.
Pablo Abiad, otra vez, 16 de enero: “En el Gobierno son poco optimistas: se conformarían con que las eventuales consideraciones de la Corte sean de tono moderado”. En el Gobierno se conformarían con un empate. Para nosotros no es una cuestión de empate o de quién gana o quién pierde, se está defendiendo la concepción, se está defendiendo una política ambientalista, se está defendiendo un concepto, se está defendiendo el Tratado del Río Uruguay, se están defendiendo conceptos claros y concretos.
Fernando Laborda, La Nación, 14 de enero: “El tiempo corre a favor de Uruguay, la construcción de la planta Botnia avanza –obvio- irremediablemente y cunde la sensación que en los próximos días –escuchen lo que dijo este señor, a quien respeto- el Tribunal de La Haya le propinará otra paliza –je- al Gobierno argentino cuando trate los bloqueos de rutas denunciados por Uruguay”. Laborda...No nos tratan bien: 14 a 1 fue el fallo.
Fernando, bueno, Julio, lo vamos a dejar a Julio. Bueno, hay otra mención de Alejandra Gallo, de Clarín, “es inminente un nuevo fallo adverso del Tribunal”; hay algo también de mi amigo Walter Curia, que dice: “Resulta difícil creer que un revés ante la Corte Internacional pueda ser más resultado de la incapacidad argentina que de la solidez de la posición uruguaya”. Escuchen lo que dice: “que puede ser más resultado de la incapacidad argentina que la solidez de los uruguayos. “Sería lamentable si estuviéramos frente a esa posibilidad. Lo es”, dice Walter.
Me parece que todos los argentinos, sin distinción de ideas, siempre vamos a tener problemas que dirimir, cuestiones que discutir en el MERCOSUR, cuestiones bilaterales que discutir con distintos países, siempre vamos a tener distintas situaciones. Hay que tratar de sostener y defender principios que tengan convicciones claras, creo que nosotros estamos defendiendo una posición muy justa, esto no es una aventura, se resolverá en el Tribunal de La Haya cuando corresponda, así se dirimen en democracia este tipo de situaciones, pero es algo que ha pasado permanentemente desde que prácticamente me toca gobernar. Porque los economistas nos decían que era una locura lo que nosotros hacíamos y todo los demás; las escuelas, los consultores, bueno, sabemos para quienes trabajan muchos de ellos, para qué escuelas, consultorías y para qué ciertos sectores de la economía argentina trabajan; los tratadistas, que habían hecho toda una alocución especial; etcétera.
Nosotros confiamos en la tarea de nuestra Cancillería y de nuestra Secretaría de Medio Ambiental, confiamos en la tarea que realizaron, confiamos en la embajadora Cerutti y el embajador Gasalla, que hicieron un gran trabajo y que también trabajaron en el tema de Hielos Continentales, yo los conocía de allí, me parecía que era muy sólida la postura y la posición, pero bueno, a veces las decisiones son a favor y a veces las decisiones pueden ser en contra.
Hay que tomarlo con una serena reflexión, con meditación, seguir trabajando para tratar de demostrar que nosotros tenemos una posición sólida, respetuosa, democrática, pero creo que todos los sectores de la vida argentina tienen que tener un claro sentido de autocrítica de las cosas que se dicen, que se hacen y cómo se forman, en determinadas situaciones, cierto tipo de opiniones.
Esto, la verdad, lo he dicho como un esquema de reflexión y con todo respeto por quienes han escrito esas líneas, seguramente no lo han hecho con mala intención, lo hacen a veces por motivaciones distintas, pero es muy importante ser objetivo en la vida. La objetividad es fundamental, principalmente por parte de aquellos que tienen que analizar la realidad cotidiana del país. Es muy difícil, yo sé, ejercer esa noble profesión, pero eso tiene que ir acompañado de una clara objetividad que les permita sintentizar y salir de una cuestión cotidiana o diaria o ser parte de lo coyuntural. Esto es central y esencial.
Estamos muy contentos con la evolución del país, hay que trabajar muchísimo, sigo soñando con que el 10 de diciembre de este año le pueda anunciar al pueblo argentino que salimos del infierno, nos espera mucho esfuerzo por delante, hay muchos argentinos que están esperando que sigamos haciendo las cosas todos los días un poquito mejor, que sigamos acertando, que acertemos la mayor cantidad de veces, porque, a veces, lamentablemente, uno se equivoca y hay que tener la prudencia permanente de corregir, sé que pasa, yo lo trato de hacer porque uno de 10 cosas que hace, en 7 ú 8 se equivoca cotidianamente, pero la reflexión es fundamental para todos.
Nosotros siempre tenemos nuestros brazos abiertos para con nuestros hermanos uruguayos, siempre estamos dispuestos al diálogo, siempre estamos dispuestos a conversar y creemos que hay dos hechos importantes que se han dado: uno, que ha sido muy importante la relocalización de ENCE, un hecho vital que se ha logrado y en que se ha trabajado muy fuerte, gracias al entendimiento que tuvo la empresa ENCE, a la tarea del Rey en comprender y ayudar a resolver este tema y, ahora, esta decisión del Tribunal de La Haya por el voto de 14 jueces a 1, que también la consideramos importante, pero fundamentalmente nos interesa que Dios quiera que con imaginación, con creatividad, respetando el medio ambiente, respetando el Tratado del Río Uruguay podamos encontrar con nuestros hermanos uruguayos la capacidad de dialogar y encontrar puntos síntesis que nos permitan superar, con la madurez que estos tiempos de la historia exigen, problemas como el que tenemos por delante. Sabemos que pasan, que suceden y está en la capacidad de los pueblos y de los gobiernos buscar los caminos para poder superarlos. A esto también ayudan los Tribunales que, cuando no se puede llegar a puntos de acuerdos, son ellos lo que dictaminan decidiendo este tipo de conflictos. Pero nosotros apostamos al bien y no somos intransigentes para nada en absoluto. Creemos que la conversación debe ser una cuestión permanente y no hay nada mejor que un pueblo con convicciones, con solidez y con solidaridad.
Muchas gracias, adelante con el combate al trabajo en negro, adelante con todos los desafíos que este año tenemos por delante, profundicemos nuestra política en todos los campos, en el social, adelante con la perfecta tarea para con nuestros hermanos tucumanos, un abrazo muy grande para ellos, fuimos a trabajar con ellos profundamente conjuntamente con la ministra de Acción Social, con el ministro del Interior, con el Gobernador de la provincia, con la gente, trabajamos realmente muy bien y ya hoy, como ser, hemos anunciado la puesta marcha para reparar 4.000 viviendas por 100 millones de pesos en Tucumán que fueron afectadas por esta inundación. 
Quiero decir que esto no lo hace un presidente determinado, ése es el ahorro de todos los argentinos, es la plata que se recauda, que se tiene y que permite salir en respuesta cuando pasan en algún lado estas cosas que queremos que nunca sucedan.
Así que, vamos a seguir firmes, adelante también con nuestra política de Derechos Humanos, vamos a seguir firmes defendiendo todas las convicciones que tenemos hacia delante y, por supuesto, creemos que el 10 de diciembre de 2007 vayamos a estar cerca de las puertas del Purgatorio y sería un paso adelante para todos los argentinos si llegamos allí para seguir construyendo este espacio sólido y fuerte que hay que construir en Latinoamérica para poder tener una voz unificada que nos permita negociar distinto respecto al resto del mundo.
A seguir trabajando junto a todas las entidades empresariales, junto a todas las organizaciones y entidades sindicales, discutiendo el país, hay que desdramatizar esas discusiones, hay que debatir, hay que discutir temas centrales que hacen a la construcción de un país exportador, con crecimiento industrial, que vaya acompañado por una inversión fuerte en obra pública, que crezca el consumo interno, me alegra mucho que se diga que distintas zonas del país están absolutamente llenas de turistas, que algo pueda alcanzar la gente después de tanto sufrimiento y tantos sofocones que le ha tocado vivir en los últimos años.
Así que, pasito a pasito vayamos entre todos construyendo un mejor mañana que eso es lo importante.
Muchas gracias. 
NESTOR KIRCHNER

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