junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en la firma de acuerdos en Venezuela (2007)

DISCURSO EN EL ACTO DE FIRMA DE ACUERDOS EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Néstor Kirchner
[22 de Febrero de 2007]

Querido amigo, señor presidente de de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez; señor Presidente de PDVSA, también querido amigo; autoridades de ambos gobiernos, señores empresarios, señoras, señores, trabajadores de PDVSA; amigos, hermanos y hermanas de Venezuela: creo que estamos dando pasos históricos que hacen a la base de la construcción de una política que nos permita crear un espacio con autonomía y responsabilidad en América latina, y estamos dando pasos históricos en la construcción y en la relación bilateral entre Venezuela y Argentina, Argentina y Venezuela.
Pensando en el destino de nuestros pueblos, de nuestra gente, pensando con sentido estratégico, saliendo de las cuestiones coyunturales y tratando de crear nosotros mismos en la región las herramientas que nos permitan construir las naciones que los pueblos de América latina y por supuesto los pueblos de Argentina y Venezuela nos merecemos.
Y esto lo tenemos que hacer con un claro sentido de identidad y con un claro sentido de construcción de una estrategia que esté basada en la búsqueda de la justicia, la equidad y la dignidad. No puede ser que moleste a nadie que nuestros pueblos se integren, tenemos que terminar con las teorías paternalistas desde el punto de vista institucional y político. Mucho se ha dicho en los últimos tiempos de que había países que tenían que contener a otros países, en el caso del presidente Lula o en mi caso nosotros teníamos que contener al presidente Chávez. Error absoluto, nosotros construimos con el hermano y el compañero presidente Chávez el espacio de América del Sur para la construcción de la dignidad de nuestros pueblos.
Somos y seremos, por nuestra concepción y por cómo entendemos la construcción de nuestras realidades, absolutamente respetuosos ambos de las relaciones y de las situaciones internas de cada país y somos totalmente respetuosos de la voluntad de sus pueblos. Creemos que cuando nuestros pueblos se expresan es una voz clara y concreta que debe ser entendida en ese sentido.
Hoy estamos firmando acuerdos muy importantes; acuerdos de intercambio tecnológico, acuerdos de intercambio empresario, acuerdos vitales y fundamentales como el de la empresa SANCOR y como los de las empresas que van a invertir y vender materiales, gas, como las empresas que van a intercambiar tecnología y que van a venir a invertir en producción agropecuaria aquí a Venezuela, por supuesto con el intercambio correspondiente con la Argentina; acuerdos con las empresas constructoras para intercambiar tecnología, materiales, ideas que nos motiven y permitan la innovación necesaria para dar la respuesta que hay que dar.
También hemos acordado, seguimos acordando y trabajando juntos, la emisión del Bono del Sur, que hemos emitido en esta última tanda por 1.500 millones de dólares en forma conjunta entre Argentina y Venezuela, con una excelente tasa que nos permite ir afrontando con responsabilidad el crecimiento y las obligaciones de nuestros países. Y estamos dando un paso trascendente en el proceso de integración, que es el memorándum de entendimiento del Banco del Sur, un instrumento financiero que de una vez por todas permita a la región financiar proyectos estratégicos para la reconversión definitiva y la construcción de una economía de producción que dé trabajo, que dé equidad, que dé posibilidades y que nos permita desarrollarnos.
La idea de la construcción del Banco del Sur no termina en Argentina-Venezuela, Venezuela-Argentina, invitamos fervientemente a todos los países de la región a que se vayan integrando, cada uno de acuerdo a las posibilidades que tenga, para consolidar este instrumento que junto con otros instrumentos financieros que existen en la región, tanto en el MERCOSUR como en el CAN, nos permita ir teniendo las herramientas que nos merecemos para poder desarrollarnos. No venimos a competir con nadie, por el contrario, venimos a generar un marco superador que nos permita una nueva síntesis y una nueva respuesta financiera en la región para dar los pasos que nosotros necesitamos.
En esta etapa que nos toca vivir creo que hay elementos que son sustancialmente importantes. Primero, ser absolutamente heterodoxos en nuestras acciones; segundo, entender que es muy importante el crecimiento de nuestros países, pero no repetir viejas recetas de crecimiento que nos trajeron tremendos dolores de cabeza a los argentinos y también los venezolanos y otros pueblos de la región sufrieron tremendamente por las políticas de la década del 90, donde se generaba algún crecimiento pero fuerte concentración económica que trajo pobreza, indigencia, desocupación y el quiebre de las industrias, de las políticas nacionales y del desarrollo nacional. Nosotros aspiramos a construir en la región políticas de crecimiento que permitan consolidar, por supuesto, a nuestras empresas nacionales, que vengan las inversiones que quieran venir a nuestra región, pero que esto venga acompañado de una justa distribución del ingreso que permita desarrollarse a nuestros sectores medios, a nuestra clase media, a nuestra clase trabajadora, para que se pueda desarrollar el país en su conjunto. Este es el gran desafío, este es el gran desafío de la etapa, el encuentro para el crecimiento que tenemos que hacer en la región.
Nosotros, querido Presidente, querido amigo Hugo, estamos realmente felices de compartir hoy aquí en Venezuela nuevamente una mañana de trabajo. Y muy felices por lo que hemos logrado esta mañana. Sé que para Venezuela tiene un gran significado la asociación entre PDVSA y ENARSA, pero para los argentinos esta asociación es como el Ave Fénix en política petrolera, volver a renacer de las cenizas que nos dejaron después de haber destruido toda nuestra estructura.  La empresa petrolera argentina vuelve a tener una activa participación en la producción en una región para todos los hermanos de Latinoamérica, los argentinos y los venezolanos en particular, que tiene una reserva que se calcula en 21.000 millones de barriles de petróleo, con una explotación de hasta un 20 por ciento en una primera etapa que llegaría a 4.800 millones de barriles de petróleo. Entonces creo que el futuro nos sonríe venturoso con las posibilidades que podemos tener.
Esperamos y sabemos que PDVSA también va a hacer sus inversiones fuertes en la Argentina, que nos vamos a asociar en muchos proyectos y vamos a trabajar en forma conjunta. Sé también que esto va a incentivar a todas aquellas empresas que están trabajando en nuestro país para que se decidan a profundizar la exploración y la inversión, porque nosotros queremos que vengan todas las empresas del mundo, que vengan todos los hombres del mundo a trabajar en nuestra tierra, pero que vengan a explorar, a invertir, a desarrollar nuestra riqueza productiva para que nuestros países puedan crecer. Este es el concepto y la filosofía que tenemos.
Por eso, querido Presidente, los empresarios argentinos se van a venir a instalar en Venezuela, van a trabajar con el pueblo, el Gobierno y las empresas venezolanas; van a venir a invertir tecnología, a asociarse y a trabajar al lado de la PDVSA AGRICOLA que me parece que es una síntesis espectacular para el desarrollo, la reconversión y la pluralidad económica que Venezuela necesita y allí va a estar el Gobierno argentino apoyando fuertemente ese desarrollo necesario para que Venezuela ya no tenga que pasar en el futuro muchos dolores de cabeza que hoy le toca pasar precisamente por esas políticas que no advirtieron lo que está advirtiendo este Gobierno venezolano en la necesidad de desarrollarse en toda la pluralidad económica, con toda la potencialidad que esta Venezuela tiene.
Hoy yo quedaba asombrado mirando hectáreas y hectáreas de campo y el agua allí a 30 metros, agua muy buena para el desarrollo, la inversión agropecuaria y las grandes posibilidades que tiene Venezuela. No tengo ninguna duda del éxito de la PDVSA AGRICOLA y no tengan ninguna duda de que los empresarios argentinos que hoy están acá, y muchos de los que no están, basta mirarles las manos para saber que son trabajadores en serio, empresarios nacionales que con sus callos han construido sus empresas en sus regiones, que les ha tocado vivir momento muy difíciles, tremendamente difíciles, y hoy empiezan de a poco a ver un nuevo amanecer y sé que juntando sus esfuerzos con la hermana República Bolivariana de Venezuela, ellos también van a ser parte activa de ese crecimiento que quieren activar, que quieren disfrutar y también quieren mostrar que es posible construir en la región esa economía de producción.
Para ir sintetizando, esto es por todos, no es contra nadie, es para estar mejor, para crecer distinto, para construir la solidaridad y el amor en la región, para que entendamos todos los pueblos de América Latina que no puede haber nada mejor que podamos acordar entre nosotros, y conversar y discutir en bloque los intereses de la región con otros bloques del mundo para que podamos tener la fortaleza y la potencialidad necesaria. No hay salidas individuales, la región necesita una construcción colectiva, independientemente del pensamiento político de cada gobierno. Porque siempre digo que los que nos toca gobernar pasamos pero nuestros países y nuestra gente queda, y es fundamental construir un acuerdo superior que tenga calidad estratégica y que nos permita mostrar ante el mundo que es una región que definitivamente ha madurado y ha entendido cuál es su destino.
Por eso, presidente Chávez, la unidad de América Latina en pluralidad, el entender que es fundamental acordar en la región, que es fundamental tener instrumentos como el Banco del Sur, que es fundamental lo que estamos haciendo de salir al mercado en forma conjunta con el Bono del Sur como lo estamos haciendo, que es fundamental la colaboración en salud, en producción petrolera, siderúrgica, agropecuaria; que es fundamental que podamos tener una colaboración muy fuerte en todo el campo de la salud, en la transferencia tecnológica, en no tratar de ganarnos mercados entre nosotros sino generar mercados solidarios que nos permitan crecer a ambos y no individualmente a un país sobre el otro, sino por el contrario, que podamos crecer en conjunto y en este caso bilateralmente, que es central y esencial.
Y entender aquí, en Venezuela, el profundo respeto que tenemos por todos los venezolanos, por todos, que tenemos un gran respeto por este proceso que Venezuela está llevando adelante que nosotros miramos con mucha alegría, porque vemos que muchos rostros venezolanos que en el pasado estaban en el olvido, en la tristeza y en la marginación empiezan a tener la posibilidad de ser parte de una sociedad activa. Argentina y Venezuela, Venezuela y Argentina, América Latina toda están esperando que quienes tenemos la posibilidad de conducir tengamos la responsabilidad que la hora histórica indica. Porque Bolívar y San Martín marcan un rumbo, marcan un camino, pero también marcan racionalidad, responsabilidad, eficacia, eficiencia y tener en claro que lo de Bolívar y San Martín fue la construcción de una América Latina unida.
Muchísimas gracias, muchas gracias Venezuela, muchas gracias pueblo de Venezuela, muchas gracias empresarios, muchas gracias señor Presidente. Con mucha fuerza, ¡viva la patria venezolana y por supuesto viva la Argentina!
Muchas gracias.

NESTOR KIRCHNER



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