junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en Mar de Ajó (2005)

DISCURSO EN EL ACTO EN MAR DE AJÓ, PARTIDO DE LA COSTA
Néstor Kirchner
[11 de Octubre de 2005]

Querido señor Intendente del Municipio de la Costa, querido amigo; queridos amigos intendentes presentes; pueblo; señor Gobernador, amigo Felipe Solá; amigos y amigas: vengo a un lugar que me causa un profundo sentimiento, que es estar aquí en el Partido de la Costa, cerca de la playa de Santa Teresita donde aparecieron las hermanas, los hermanos, las abuelas, las madres, víctimas del horror sangriento del genocidio. Brindo en la madre de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, la monjita y en todos aquellos que sufrieron tremendo horror, un profundo reconocimiento, un amor eterno en nombre del Estado argentino y en nombre de todos los argentinos, quedará grabado en nuestra memoria.
Por supuesto la verdad, la justicia y la memoria tienen que ser ayer, hoy y mañana. Yo conversaba con el ministro del Interior para que siga colocando todo su esfuerzo porque todos los argentinos, y especialmente este pueblo, merecen saber dónde está Darío Jerez, que es una averiguación que nosotros tenemos que hacer.  Vamos a poner todo lo que esté a nuestro alcance.
En una Argentina que cuando me tocó asumir el 25 de mayo de 2003 estábamos en un punto de inflexión, donde parecía que todo se derrumbaba, que era imposible tener ideas, principios, sueños y amores, que había que rendirse, que no se podía, que los argentinos no podíamos dar una clase dirigente que empezara a reconstruir esta Patria tan amada y tan bien fundada por nuestros padres, nuestros pioneros y nuestros abuelos. Sin embargo por allí los centros de poder internos y externos daban poca fe, decían que la Argentina iba a explotar, que el dólar iba a llegar a niveles inimaginables, que este país no podía crecer si no aceptaba la receta del achique, la receta del ajuste, la receta de la exclusión social.
Imagínense ustedes 58 por ciento de pobreza, 24 por ciento de desocupación, 27 por ciento de indigencia; a dos años de transcurrida la asunción – claro que no estamos conformes y nos falta mucho – pero tenemos y vamos a tener en el próximo anuncio 11.3 de desocupación, más de mitad la hemos bajado; 17 puntos menos de pobreza, 38 por ciento, casi 20 puntos menos de pobreza; la mitad de indigencia y como dijo Felipe la mitad de la mortalidad infantil que había en este país en sólo dos años con aciertos y errores, corrigiendo los errores, hemos podido lograr ese esfuerzo y ese sueño. Sueño cuando termine mi mandato poder decirle al pueblo argentino que tenemos un dígito de desocupación, un dígito de indigencia y que llevamos la pobreza a la mitad. Si lo consigo sé que estaré junto a ustedes logrando un gran éxito de todos los argentinos.
Y a su vez el país creció a un promedio del 8 ó 9 por ciento, crece la recaudación, mantenemos un superávit fiscal primario por tercer año consecutivo sin que recuerde la historia parangón en este tema; negociamos como nadie negoció en el mundo, no en la Argentina, la deuda privada argentina. Me decían, como tantas cosas que me dicen, que era imposible, que era un intransigente, me acusaban de cualquier cosa. Los que decían eso son algunos que viven muy bien en la Argentina, no bajaban los rostros para mirar las caras de millones y millones de argentinos que sufren día tras día para sobrevivir y reconstruir la Patria. Es muy fácil hablar desde los sillones y las buenas oficinas de la economía del país, es muy difícil hablar de la economía en cada rincón y en cada hogar de la Patria.  Y en esa quita ahorramos 67 mil millones de dólares de la deuda externa, ganamos, pudimos ganar los argentinos y eso no cae sobre las espaldas de nuestros chicos y de nuestros abuelos.
Dimos el octavo aumento a los jubilados mínimos, de 150 llegamos con los 30 pesos del PAMI a 420. Claro que les quiero dar a todos, tuve que partir de los que estaban más atrás. Me daba vergüenza que gobiernos que se decían argentinos pudieran tener a nuestros abuelos tirados como estaban. Y claro que recién están teniendo un poquito más de aire, Dios quiera que podamos seguir en esta tarea de recuperación porque es nuestra voluntad y nuestro deseo. Lo que a mí no me interesa es mentir, con esfuerzo lo vamos a lograr, pero tienen prioridad y espero que dentro de algunos meses les pueda decir que es para toda la línea de jubilados porque son a quienes queremos tener como eje central. Un país que no tiene en el corazón a sus padres y a sus abuelos es muy difícil que tenga futuro, que tenga destino.
También seguimos discutiendo a pie firme con el Fondo Monetario Internacional, discutiendo los intereses de los argentinos, discutiendo con firmeza; seguimos discutiendo con todas aquellas empresas que trabajan en el país y muchas que están entendiendo que tienen que empezar a trabajar por la Argentina, pero hay otras empresas que tienen que entender que lo que nos hicieron es una vergüenza. Reconocen, como el caso de Aguas Argentinas, que se llevaron 5 mil millones de dólares del país y no pusieron dos caños de agua, ni media cloaca. Cuando uno mira la provincia de Buenos Aires y el daño terrible que se ha hecho, hay que tener firmeza, hay que tener coraje, hay que tener decisión, no hay que renunciar a las cosas de la Patria. 
Y todavía algunos, cuando se produce una diferencia o cuando hay un discurso que es absolutamente descalificante y agresivo para los argentinos, como el del señor embajador francés, se enojan porque Cristina le contesta. Y qué le va a decir, fue demasiado educada, menos mal que le contestó ella y no yo, por lo que le tenía que decir, porque realmente por lo que sucedió el señor embajador se tiene que dar cuenta que esta Patria tiene bandera, tiene escudo y tiene Gobierno, que está frente a los intereses de su pueblo, que no especula.
Igualmente, cuando se quieren cambiar las cosas hay sectores, algunos sectores políticos, algunos sectores del periodismo también, que tratan de mostrarse a veces tan, tan…, pero ponen trabas. Muchos de ellos sabemos que están bien aceitados. Y otros porque tratan de hacer negocios tratando de que a la Argentina le vaya mal, que se den cuenta de que ya no estamos más en la década del 90, que hay un Gobierno con decisión, que hay un Gobierno con firmeza que no va a ceder a ninguna presión. 
A veces quieren que la familia de uno sea como fuere de la familia de otro, entonces nos persiguen por todos lados con fotógrafos, con esto, mienten, truchan, hacen cualquier cantidad de cosas para tratar de descalificarnos. Que se den cuenta que yo soy un pingüino, que donde me vean me van a ver así, por donde quieran, por donde me vean. Yo no me escondo ando metido con mi pueblo, junto a mi pueblo.  Si les sirve para vender una revista más que lo hagan, si les sirvo para esto también bienvenido, no hay ningún problema.
Por eso les digo que hay que recuperar una palabra, que es la palabra verdad; la palabra verdad y verdad relativa. Si ustedes analizan el discurso de algunos dirigentes políticos de los últimos 15 años, de acá, de la Capital Federal, de algún lugar del país, se van a dar cuenta cómo fueron cambiando su direccionalidad porque lo único que les interesa es ver cuántos votos pueden obtener en cada elección; no les interesa qué aporte pueden hacer para que este país cambie. Por eso la gente se rebeló contra la dirigencia política, hay que mantener el pensamiento, hay que mantener la idea, hay que mantener la convicción, hay que mantener la firmeza cuando uno está decidido en lo que piensa.  Y cuando uno se equivoca –yo lo hago todos los días- debe tener la humildad de pedirle disculpas al pueblo, corregir el error y hacer las cosas como corresponde. Nadie es perfecto, sólo Dios nos puede ayudar a errar menos, esto es central. 
Por eso vengo de corazón a trabajar con Felipe, con todos los intendentes y el intendente del Partido de la Costa; vengo a trabajar con ellos con todo, porque veo que esta es una zona de turismo, que conozco porque he trabajado mucho en el tema, que tiene mucha fuerza, que puede multiplicar y dinamizar las divisas. Pero el señor Intendente y los demás señores intendentes solos no pueden, el Gobierno Nacional y el Gobierno Provincial tienen que ser solidarios para que esta región crezca cada vez más rápido. Cuenten conmigo permanentemente. 
Además vengo caminando el país desde el 2003, los que dicen que ahora vamos pueblo a pueblo porque estamos en campaña conmigo se van a equivocar, porque yo voy a seguir pueblo a pueblo junto a todos los gobernadores, los intendentes y la gente fundamentalmente, de toda la patria, caminando la Argentina. Quiero ver la patria de cerca, quiero ver los rostros de los argentinos de cerca.
Días pasados veía a un intendente a quien quiero mucho en un discurso que decía - lo decía de corazón, buena persona él- “hemos inaugurado tres, cuatro, cinco comedores”; después le expresé: “le pido permiso, señor Intendente, para decirle una cosa, está bien que hay que hacer comedores porque lo que nos fue pasando en la Argentina fue grave, pero lo más importante – para eso estamos lanzando trabajo, planes de vivienda- es que la familia vuelva a comer en la casa, los padres con los hijos, los hijos con los padres; que la familia, que la mamá y el papá puedan ver el libro de la escuela con los chicos, que éstos puedan decirles cómo les fue en la escuela, que puedan compartir la intimidad del amor del hogar. 
Por eso espero que con el devenir de la Argentina nueva podamos decir que estamos inaugurando barrios, escuelas, hospitales y que estamos inaugurando el hogar de cada familia, porque cuando una familia tiene la casa el amor se consolida y empieza a quedar puertas adentro, en esa intimidad con sus hijos, que es una intimidad que no se puede superar con nada. Por eso venimos con el segundo plan de viviendas, por eso vamos a seguir invirtiendo en viviendas y por eso vamos a seguir construyendo una Argentina distinta. 
Y lo que decía Felipe, que a mí me pasaba mucho durante la campaña electoral presidencial. Veía a abuelos y abuelas llorar, llorar frente a sus hijos amuchándose en las casas de los abuelos para poder sobrevivir. No como esa Argentina de 50 años atrás, en la que los hijos iban a estar mejor que los padres y los abuelos, y hablaban del trabajo del hijo, de la universidad, del hijo que tenía futuro. Yo quiero volver a esa Argentina donde los padres y los abuelos se queden tranquilos, que cuando vaya llegando el final de su vida vean que su hijo está mucho mejor que él. ¡Qué linda esa Argentina, que es la que nosotros tenemos que construir y llevar adelante! 
Cuando empezó el gobierno había 70.000 libretas de la construcción, 70.000 trabajadores; hoy hay 400.000 trabajadores. Hay un 15 por ciento de mano de obra que están demandando las empresas, y por aquellos lúcidos que vaya a saber por qué eliminaron las escuelas técnicas, falta oficio. Por eso restituimos las escuelas técnicas, las escuelas de artes y oficios, que son fundamentales para la Argentina. 
Por eso aumentamos el presupuesto educativo de 4 puntos del Producto Bruto Interno a 6, y por eso también queremos seguir construyendo en la decisión nacional, que no es la decisión de un partido, que no es la decisión de ningún iluminado ni de sectores que se creen –a veces equivocadamente, de buena fe- que el poder les cae en las manos para siempre. Lo primero que tenemos que aprender todos los dirigentes que estamos acá arriba es que el ejercicio del poder, el ejercicio del gobierno es algo temporario, y lo bueno en la democracia es el reciclaje permanente que permite que el pueblo pueda ir optando y eligiendo. 
Por eso la Justicia independiente, por eso el cambio de la Corte, y por eso pudimos llegar a que se declare como corresponde la inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, todo eso que hizo tanto daño al país y que fue el germen de la impunidad en la patria. 
Queridos amigos, hoy vengo acá a construir una amistad, yo quiero ser amigo de ustedes, circunstancial presidente de la patria pero amigo eterno de ustedes, un pingüino que se acerca a abrazarlos con toda la fuerza.  Y de esta reunión, señor Intendente, me llevo el afecto y el cariño de los argentinos; construimos una amistad, para mí no habrá recuerdo más imborrable.
También quiero decirles que los argentinos tenemos que honrar a San Martín, Belgrano, Mariano Moreno, Yrigoyen, Perón y Eva Perón, que fueron cimientos de una patria distinta.
Les puedo asegurar -lo comentamos con Cristina- que cada beso, cada abrazo, cada mano apretada es un compromiso interminable con nuestro pueblo. Yo como ustedes sueño con una clase trabajadora reconstruida, con una clase media con movilidad ascendente, una clase media pujante y transformadora de la patria, que vuelva a crecer con la fuerza que este país necesita. También con empresarios nacionales, que se termine ese espejismo por el que durante la década del noventa les hicieron creer a muchos empresarios que había que vender sus empresas y transformarse en gerentes de intereses foráneos. Hoy los veo reconstruyendo sus empresas, reconstruyendo el empresariado nacional, veo la aparición de las PyMES. Por eso propusimos que todo lo que va a inversión no pague impuesto a las ganancias -espero que la Cámara lo apruebe cuanto antes- para que las PyMES vayan para adelante, que son la base central del cambio y del destino de la Argentina.
Muchas gracias de corazón, acuérdense que yo como ustedes soy un ser humano que piensa, lucha, llora, siente y se angustia, los únicos que me pueden ayudar a seguir llevando a la Argentina son ustedes.
Y a toda la Patria, desde la Capital Federal a Jujuy, desde la Capital Federal a Tierra del Fuego, desde la Capital Federal a la Costa, les pido que el 23 de octubre se acuerden que de a poco estamos recuperando la Patria y que hay un pingüino -que hoy se siente pingüino más que nunca con este calor- que está esperando la mano solidaria y el voto solidario de todo el pueblo argentino. Muchísimas gracias a la Costa, muchas gracias señor Intendente por el afecto, por regalarme su amistad, por creer.
Muchas gracias por ser Patria y por levantar la bandera de la Nación. 
NESTOR KIRCHNER

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