MENSAJE EN CADENA
NACIONAL DEL SEÑOR PRESIDENTE DE LA
NACION
Néstor Kirchner
[29 de Diciembre de
2006]
Ciudadanas y ciudadanos:
He asumido el compromiso de no dejar en la
puerta de la Casa
de Gobierno mis ideales y convicciones. Hoy es algo más. No sólo están en juego
mis convicciones personales o mis ideas. Se trata de defender el estado de
derecho, que integran las convicciones, las ideas y formas de vida de todos los
ciudadanos de bien.
Hace poco más de cien días, manos anónimas secuestraron al testigo del caso Echecolatz, Jorge Julio López. Hace dos días que no tenemos noticias del testigo del caso Patti, Luis Gerez.
Hace poco más de cien días, manos anónimas secuestraron al testigo del caso Echecolatz, Jorge Julio López. Hace dos días que no tenemos noticias del testigo del caso Patti, Luis Gerez.
Todo hace pensar que en ambos casos ha
actuado lo que se conocía como "mano de obra desocupada", es decir
elementos paramilitares o parapoliciales, que quieren amedrentar y lograr su
objetivo de mantener la impunidad.
Se trata de la misma metodología que utilizaron
tras el histórico juicio a las juntas militares: extorsionar para obtener
impunidad. En aquel momento fueron las leyes de obediencia debida y punto
final.
Los actores son diferentes pero los
beneficiarios del objetivo de impunidad siguen siendo los mismos.
Sancionada por el Congreso la nulidad de
esas normas y declarada su inconstitucionalidad por la Justicia , reclaman
imponer una amnistía, tal como manifestaron públicamente en Plaza San Martín,
en columnas de opinión y desde la tribuna política.
Algunos interesados tratan de hacernos creer
que resultaría mejor echar un manto de olvido sobre los actos criminales que
cometieron, en aras de una supuesta reconciliación, ocultan la importancia que
el castigo a los impunes tiene en el orden nacional e internacional, pero por
sobre todas las cosas, no nos explican en
qué tipo de sociedad quieren vivir ellos y sus hijos.
Sabemos, la historia reciente lo acredita,
que cualquier concesión es nefasta y termina por echar por tierra cualquier
avance.
Por otro lado, ese ha sido el camino que se
insistió en recorrer durante largos años vía la aplicación de esas leyes o el
indulto presidencial, sacrificando la justicia a manos de aquella impunidad
disfrazada de supuesta reconciliación.
El estado de derecho, el respeto de los
derechos humanos, se encuentra en la base de nuestro crecimiento y nuestra
recuperación e inserción en la comunidad internacional.
Gran parte de la tarea de reconstrucción de la República Argentina ,
la recuperación de su dignidad a nivel internacional, está basada en el acento
que ponemos en la lucha por el efectivo imperio de los derechos humanos y su
correlato inseparable, el estado de derecho.
Es nuestra convicción que la reconstrucción
del país debe hacerse en base a la verdad, la justicia y la eliminación de todo
tipo de impunidad. Ningún país serio puede ceder a la extorsión criminal de
quienes merecen castigo.
Sepan todos que este Presidente no avalará
que se dicte ningún tipo de ley de amnistía.
La sociedad argentina toda es la agredida por
el accionar mafioso de quienes quieren garantizar su impunidad.
Quizás envalentonados porque en el pasado
lograron, por extorsión, detener la acción de la justicia, tratan de atemorizar
a los testigos de los juicios que se les siguen como manera de evitar el
castigo que se merecen por violación de los derechos humanos.
Intentan por acción directa sobre los
testigos en las causas por violación de los derechos humanos y otras veces por
la comisión de delitos comunes, que por su grado de espectacularidad mediática
y violencia, no son tan comunes, mantenernos en un estado de zozobra e
inquietud social. Envían a la sociedad una suerte de metamensaje, donde nos
quieren hacer sentir como que todos estamos en libertad condicional y con la
vida en riesgo.
Digo que es la sociedad argentina y no un
gobierno o un sector la que es agredida. Porque la finalidad es obtener, a
través del miedo, la impunidad. Si lograran su cometido renunciaríamos a la
dignidad de la ciudadanía.
Si los argentinos queremos vivir en estado de
derecho, no podemos ceder a esa extorsión. Es imperativo moral ineludible,
redoblar los esfuerzos para que la defensa de los derechos humanos se afirme en
la continuidad de la acción de la justicia.
Debemos expresarnos y actuar, desde cada no
de los lugares que ocupamos, por el imperio del Estado de Derecho.
Estado de Derecho es hoy en la República Argentina ,
y en cualquier lugar del mundo, sostener con firmeza la vigencia de los
derechos humanos y la aplicación irrestricta de la ley.
Quienes quieren parar los juicios deben
enfrentar la firmeza de todo el pueblo argentino, que quiere vivir en paz y sin
impunidad.
Proteger a quienes brindan sus valiosos
testimonios y garantizar la continuidad de la acción de la justicia son tareas
que nuestro gobierno asume con firmeza, requiriendo la colaboración de todos
los niveles institucionales.
Es preciso que cada uno de los habitantes de
esta querida Patria asuma con responsabilidad la gravedad de la hora. Por eso
pido a quienes testificaron en los juicios que se siguen a los culpables de la
violación de los más elementales derechos humanos, que acepten la protección
que queremos brindarles para evitar otras heridas a nuestro pueblo.
Sabemos que para superar las dificultades
objetivas que enfrentamos en la tarea de investigación y preservación de la
seguridad, seguiremos produciendo cambios profundos.
Sabemos que las Fuerzas Armadas, las fuerzas
de seguridad y aquellas policías de provincia implicadas en la violación de
derechos humanos, deben recorrer todavía un largo camino para superar la
descomposición que significó esa participación en la represión ilegal y
recuperar capacidad investigativa a favor de la ciudadanía.
Deben asumirse hoy como instituciones que
deben evolucionar y comprometerse férreamente con el Estado de Derecho y el
respeto a los derechos humanos. Son estas las dificultades objetivas de que
hablamos.
Se trata de defender o no el Estado de
Derecho, los derechos humanos y la acción de la justicia.
Mucho ha mejorado nuestro país en el curso
de nuestro gobierno, sin que los avances se reduzcan a lo económico o lo
social. Especialmente en materia de derechos humanos.
No vamos a ceder ante la extorsión. No
permitiremos que paren los juicios. Por el contrario, reclamamos celeridad a la
justicia para que juzgue, para que de una vez se arribe a justas sentencias y
los asesinos estén en el lugar en que debe estar, en las cárceles comunes.
Parte del problema que estamos atravesando es la lentitud de la justicia, como
algunas libertades otorgadas a reconocidos y contumaces delincuentes de modo
inexplicable.
Las instituciones públicas en todos sus
niveles, la totalidad de los partidos políticos, el conjunto de las
organizaciones no gubernamentales, las iglesias de los distintos credos, el
pueblo argentino todo, ante la amenaza, la extorsión y el miedo que quieren
imponernos deben reafirmar su inquebrantable e irrestricta defensa del Estado
de Derecho.
Respeto de los derechos humanos, y
aplicación irrestricta de la ley, es más que una convicción personal, es la
decisión social de vivir en un Estado de Derecho.
NESTOR KIRCHNER
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