junio 21, 2012

Palabras de Nestor Kirchner en ocasión del brindis en el almuerzo ofrecido por el Rey de España (2006)

PALABRAS EN OCASIÓN DEL BRINDIS EN EL ALMUERZO OFRECIDO POR SU MAJESTAD EL REY DE ESPAÑA
Néstor Kirchner
[21 de Junio de 2006]

Señoras, señores: gracias una vez más por la excelente acogida que hemos recibido en este nuestro cuarto viaje a España y tercera visita oficial bilateral.
Mi esposa y yo, como los demás miembros de nuestra comitiva, hemos podido sentir una vez más la calidad y la calidez de los sentimientos que los españoles tienen para con nosotros los argentinos.
Son sentimientos ampliamente correspondidos por nuestra parte, que vemos siempre en España la tierra de nuestros abuelos, la cuna de nuestros sueños. Con el tiempo, cada orilla del Océano Atlántico ha sido otras veces también como un reparo en la adversidad, como un apoyo en las dificultades.
Es necesario este reconocimiento, pues una visita a España es como una fiesta del espíritu y de los afectos.
Muy especialmente deseo transmitir a Sus Majestades el especial cariño del pueblo y del Gobierno argentinos, que mantienen viva la grata memoria de las visitas que efectuaron a nuestro país.
Con este mismo sentimiento, aprovecho para reiterarle nuestra congratulación, en lo personal y en nombre del pueblo argentino, por el feliz acontecimiento del nacimiento de la primogénita de los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Leticia, la Infanta doña Leonor.
En esta ocasión mi visita tiene un sentido particular, porque cumpliendo ya tres años de gestión podemos hablar de lo hecho para fortalecer nuestra relación con España, y también de lo que hemos acordado seguir haciendo que, sin lugar a dudas, será un aporte significativo en la historia de nuestros vínculos.
El fluido diálogo establecido entre nuestros gobiernos, las coincidencias alcanzadas y el reconocimiento de las amplias posibilidades que se ofrecen en múltiples ámbitos de la relación bilateral, tuvieron expresión en la Declaración de Asociación Estratégica que firmamos con el Presidente del Gobierno español, en Buenos Aires el 25 de enero de 2005.
En este marco, mañana firmaremos con el Presidente Rodríguez Zapatero un plan de acción para la Asociación Estratégica entre Argentina y España.
Ese plan es el producto de una larga y cuidadosa elaboración, en la que ha primado la voluntad de sumar nuestras fuerzas para construir un futuro de justicia y equidad, un futuro promisorio en el que los proyectos comunes se puedan ver realizados y se perpetúe el riquísimo acervo cultural que tenemos en común.
Con este objetivo hemos puesto acento en la cooperación mutua entre nuestros sistemas de educación, investigación científica, salud y previsión social y el deporte, buscando elevar la calidad de las prestaciones y homogeneizar sistemas y procedimientos para que nuestros connacionales de mañana vean agrandado el campo común y facilitada su mutua interacción.
También los gobiernos de España y Argentina hemos coincidido en la imperiosa necesidad de preservar el medio ambiente, promocionar el empleo y en nuestra permanente defensa de la plena vigencia de los derechos humanos, por cuya promoción y progreso nos hemos comprometido a trabajar conjuntamente en nuestros países y en nuestros respectivos ámbitos de influencia, así como en el campo multilateral.
Estoy seguro que esta paridad de criterios que evidencian ambos Estados en todos los foros de la comunidad internacional, en pro de la defensa de los derechos humanos como parte irrenunciable del sistema democrático, no es una coincidencia pasajera sino la afirmación permanente de los contenidos éticos de sus políticas públicas.
El 24 de marzo pasado se cumplieron treinta años desde que la Argentina sufrió su último y más cruel golpe de estado. Así como no olvidamos el horror de lo sucedido, no podemos dejar de recordar la solidaridad y la esperanza que nos llegó desde España en aquellos difíciles momentos.
Por ello quiero expresar, como lo hice el 24 de marzo último, en nombre del pueblo argentino, nuestro más profundo reconocimiento y gratitud al pueblo, instituciones, organizaciones políticas y sociales y al Gobierno de la nación española, por la permanente solidaridad brindada a miles de compatriotas exiliados que encontraron en esta maravillosa tierra hogar y trabajo.
En esas circunstancias tan difíciles para nuestro país, la sociedad española brindó acogida a miles de cuidadnos argentinos que huían de la dictadura y de la crisis económica. Estas personas se incorporaron con buena voluntad a los más diversos ámbitos de la vida social, cultural y económica de España, contribuyendo con su esfuerzo y capacidad al desarrollo y progreso de las diversas comunidades donde se establecieron.
Muchos de ellos han emprendido o están emprendiendo actualmente el camino del regreso, como consecuencia del restablecimiento de la plena vigencia de las libertades democráticas en nuestro país y de la notable recuperación y el desarrollo sostenido que viene experimentando la economía argentina en los últimos años.
Hoy, frente a las secuelas de aquellos años oscuros y terribles, mancomunadamente, en una unidad especial de investigación, los gobiernos de los dos países, junto a las organizaciones de familiares de los ciudadanos españoles detenidos y desaparecidos en la Argentina, buscan esclarecer el trágico destino de aquellos que fueron cruelmente privados de sus vidas.
En otro orden, consideramos importante la iniciativa española de forjar una Alianza de Civilizaciones, como un medio eficaz de conocimiento y comprensión de los diferentes pueblos y culturas del mundo.
Estamos convencidos de que el mundo actual puede albergar civilizaciones y religiones diferentes, pero no puede haber liderazgos culturales impuestos por la fuerza. Defendemos con firmeza la diversidad y la pluralidad de culturas, que son los valores superiores a los que tiende la iniciativa española.
Sus Majestades, señor presidente del Gobierno español, señores ministros: hago votos para que esta nueva visita a nuestra querida España sirva para impulsar y perfeccionar los objetivos que unen, una vez más, a argentinos y españoles.
Seguiremos trabajando con ahínco para estrechar más aún nuestras relaciones, siempre tratando de encontrar que en el marco de la visión relativa de nuestras naciones podamos encontrar una visión superadora que nos contenga, no atados a esquemas ortodoxos, entendiendo la evolución de los tiempos como la evolución de nuestras respectivas comunidades, entendiendo la evolución de los tiempos como la evolución de la sociedad misma, entendiendo la evolución de los tiempos como la evolución de los hombres en búsqueda de la justicia, la libertad y la igualdad.
Esa es la tarea, Su Majestad, señor Presidente, que a nosotros realmente nos impulsa, nos alienta y hemos encontrado apoyo siempre permanentemente en España. Siempre vamos a estar agradecidos al Gobierno y al pueblo españoles, porque realmente en la crisis terrible de 1976 con el golpe y la crisis de 2001, una crisis gravísima que puso al borde del abismo a los argentinos, el pueblo y el gobierno español estuvieron. Los argentinos hacemos gala del cariño, del respeto y de la hospitalidad de los españoles.
Los invito a levantar la copa y a brindar.
NESTOR KIRCHNER

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