julio 14, 2012

Discurso de Fidel Castro en la clausura de los actos celebrados en Playa Giron, Península de Zapata (1961)

DISCURSO EN LA CLAUSURA DE LOS ACTOS CELEBRADOS EN PLAYA GIRON, PENINSULA DE ZAPATA
Fidel Castro
[27 de Julio de 1961]

― Departamento de versiones taquigráficas del Gobierno revolucionario ―

Señores miembros del Cuerpo Diplomático; Distinguidos visitantes que nos acompañan; Compañeras y compañeros revolucionarios:
(El público protesta de una interrupción en la amplificación local) ¿No se oye? Verdaderamente que este acto ha sido un acto, hasta este momento, muy bueno, y sería una pena por lo menos no poderles decir algunas palabras con motivo de los problemas con los altoparlantes. Tenemos aquí entre nosotros más de 300 visitantes latinoamericanos, para quienes sería tal vez interesante, sería tal vez... Ustedes, más o menos, conocen la historia de la ciénaga de Zapata, pero hay más de 300 visitantes latinoamericanos que nos han hecho el honor, con un gran esfuerzo, de acompañarnos hasta aquí. Algunos han venido de países tan lejanos como la Argentina, que es la tierra del Che , de donde ellos han tenido que viajar grandes distancias; otros han venido de Brasil, que también está lejano; de Bolivia, de Perú, de Uruguay, de Chile, de Venezuela, de Colombia, de Ecuador; hay también alguna representación del Paraguay, de Centroamérica y de México. Ellos han venido y han llegado a este histórico lugar de Playa Girón.
En este sitio donde hoy se reúnen tantas personas, cuando nosotros vinimos por primera vez, que era un poco difícil llegar aquí, fue en los primeros meses de la Revolución, hace aproximadamente dos años.
Yo no sé si ustedes habrán olvidado las condiciones en que se vivía en esta región. Esta era una zona completamente aislada del resto del país; los campesinos vivían haciendo carbón, el carbón se lo vendían a los intermediarios.
¿Cuánto valía un saco de carbón aquí?, ¿a cómo les pagaban el saco de carbón? A ocho reales; pero, además, tenían que pagar pie de monte por la madera que cortaban. Las comunicaciones eran por mar; había sitios en esta zona de la ciénaga de Zapata donde las familias tardaban tres días en salir. Cualquier caso de enfermo de urgencia, pues, era imposible que recibiera asistencia, debido a esas condiciones. No había escuelas, no había médicos, no había caminos; era una zona completamente incomunicada.
En dos años, esta zona se ha transformado totalmente. Hay actualmente en construcción tres pueblos para los campesinos de esta región; se han construido tres centros de recreación y descanso para trabajadores; se está llevando a cabo un plan de repoblación forestal de vastas proporciones, y se ha construido cerca de 100 kilómetros de carreteras pavimentadas, y se ha construido más de 100 kilómetros de caminos; se ha planeado la desecación de la parte cenagosa — no es como dice el letrero, que se han desecado 5 000 caballerías, y esa fue una equivocación del que estaba pintando el letrero; hay un plan de desecación de 5 000 caballerías, pero no se han desecado, es un proyecto que ya se comenzó a ejecutar; actualmente hay una extensión determinada desecada ya, donde se están haciendo experimentos con los cultivos—; se ha organizado el Parque Nacional de la península de Zapata.
Es interesante hacer resaltar que todas las inversiones que se han hecho en esta zona se irán recuperando, por cuanto era una zona rica en recursos naturales; se irán recuperando mediante la explotación de los bosques y también mediante la explotación de los recursos naturales que tiene para el descanso.
Pero lo más interesante es el trabajo que se ha realizado en esta zona en el aspecto humano.
Actualmente, este 26 de Julio, el 80% de los analfabetos de la península de Zapata ha sido alfabetizado; es decir que la península de Zapata ocupa en este momento el primer lugar de Cuba, de las zonas rurales, en la campaña de alfabetización.
Paralelamente, ocupa también el primer lugar de Cuba en la campaña de salud pública. Es el primer territorio de Cuba completamente vacunado. Como ustedes vieron en las cifras, se han puesto 15 000 vacunas antitíficas, 12 000 antitetánicas, 11 000 antituberculosas y varios miles de otros tipos. En esta zona se encontró que había un número total de 96 personas padeciendo de tuberculosis ya declarada o sombras sospechosas de tuberculosis. Esas 96 personas están ya siendo atendidas en los hospitales, y como son campesinos, trabajadores de la zona, padres de familia, todos los que son padres de familia y tenían a los hijos, o a los padres, o a la esposa dependiendo de ellos, están recibiendo una compensación, una ayuda, mientras están restableciéndose en los hospitales, para las familias, que corre por cuenta del Parque Nacional.
El Parque Nacional les compra a los campesinos el carbón y la madera. Ellos explotan la madera y el carbón por cuenta propia, no tienen que pagar pie de monte, no tienen que pagar contribución alguna por los cortes de madera; la cortan y, lo mismo la madera en bruto que el carbón, lo venden al Parque Nacional.
El Parque Nacional se encarga del mantenimiento de todos los caminos, de las carreteras; se encarga de la repoblación forestal; y, además, se encarga del plan de construcción de viviendas que se está llevando adelante en toda esta región.
Es un punto de nuestra isla que podía considerarse el más olvidado de todos, el más abandonado, el más pobre, donde actualmente se ha producido un cambio que lo ha transformado por completo. El ingreso de las familias es extraordinariamente más elevado; desde que se comenzó a trabajar en esta región, han trabajado miles de obreros, han trabajado en la construcción de los centros de recreación, y en los caminos y las carreteras, y actualmente hay también un gran número de obreros trabajando en las viviendas.
Esto es lo que se ha hecho en la Ciénaga de Zapata.
Se me había olvidado señalar que la mayor parte de los empleados de estos centros de recreación de las distintas instalaciones de esta zona, son jóvenes de la propia Ciénaga de Zapata. Aquí no había plomeros, no había carpinteros, no había mecánicos, no había personal preparado para trabajar en los restaurantes, o para trabajar en los centros de artesanía.
Previsoramente, desde hace seis meses se escogieron 200 jóvenes de esta región que fueron a estudiar a La Habana, y que casualmente hoy ya recibieron el título que los capacita para los trabajos que van a realizar aquí. Ellos tendrán trabajo inmediatamente en la propia península de Zapata. Así que han recibido la capacitación y tienen inmediatamente ocupación, donde van a probar los conocimientos que han adquirido.
Fue este sitio precisamente... — les advierto que este es el peor acto en que nosotros hemos participado desde que triunfó la Revolución, pero que se debe, fundamentalmente, a este problema de los micrófonos; no se puede oír, pero por lo menos hay que tener en cuenta que el público lo está oyendo también por televisión, y hay cientos de miles de personas que están escuchando este acto, que va a ser, por cierto, el más breve de todos por mi parte. Fue este el sitio que escogieron los imperialistas para atacar a nuestro país. Posiblemente en ningún lugar se había hecho tanto como se hizo en esta región en tan breve tiempo. En el momento en que se produce la invasión, en el mes de abril, había cientos de jóvenes brigadistas alfabetizando a los campesinos de esta zona; 200 jóvenes estudiando en la capital de la República. Se dieron casos tan tristes como el de alguna joven que, estando estudiando en la capital, recibió la noticia de que, por ejemplo, sus padres habían sucumbido en los ataques aéreos de los mercenarios.
Fue esta región, donde se estaba realizando una obra de tipo educacional tan extraordinaria, una obra de salud pública tan gigantesca, y un trabajo de rehabilitación impresionante, la que escogieron los imperialistas para atacar a nuestro país. Desde luego, que en cualquier sitio donde hubiesen llevado a cabo su criminal ataque, se habrían encontrado también la obra de educación y la obra de salud pública de la Revolución. Pero es que vinieron a escoger, precisamente, el que había sido el lugar más pobre, más olvidado, más incomunicado y más atrasado de nuestro país.
¿Qué le importaba al imperialismo yanqui que aquí existiesen 400 jóvenes enseñando a leer y a escribir? ¿Qué le importaban los médicos que estaban vacunando, que estaban llevando a cabo una campaña de salud, que iría a salvar la vida de aquellos niños y de aquellos ciudadanos que en otros tiempos morían por falta de la más elemental asistencia médica? ¿Qué le importaban las comunicaciones? ¿Qué le importaban las viviendas? ¿Qué le importaban los caminos? ¿Qué le importaba el estándar de vida de los campesinos y los carboneros de esta región, ellos, que decían que venían a libertar a este país, que venían a libertar...?
Esos son los redentores, esos son los redentores del imperialismo, esos son los libertadores del imperialismo, esos son los demócratas del imperialismo. Es decir que cuando ellos estaban aquí gobernando a este país, eran los dueños de los centrales azucareros, eran los dueños de las casas, eran los dueños de las fábricas, eran los dueños de las tierras, eran los que les cobraban aquí a los campesinos por el pie de monte, eran los mismos... (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE:  “¡Fidel, Fidel!”); eran los que especulaban con el sudor de los campesinos y de los carboneros comprándoles el carbón a precios miserables y vendiéndolo al doble o el triple del precio en la ciudad, eran los que estaban matando de hambre esta región, eran los que nunca se acordaron de mandarles un maestro, eran los que nunca se acordaron de mandarles un médico, eran los que nunca se acordaron de las condiciones de vida, eran los que nunca se acordaron de los niños desnudos, de los niños descalzos, de los niños moribundos de esta zona.
Ellos vivían en los palacetes de la Quinta Avenida y de los repartos aristocráticos de La Habana. Eran los que vivían en esas mismas residencias donde han estado estudiando las jóvenes y los jóvenes de esta ciénaga de Zapata.
¿Qué es lo que podían venir a hacer por este pueblo? ¿Qué es lo que podían venir a hacer por estos carboneros y por estos campesinos, ellos que los habían mantenido en el hambre, ellos que los habían mantenido en la esclavitud, como mantenían en la esclavitud también a los campesinos de la península de Guanahacabibes, o de la Sierra Maestra, o de Baracoa, o del llano, o de cualquier lugar de la República donde les estaban cobrando el 50% de las rentas, en muchos casos, a los campesinos? (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Venceremos, Venceremos!”) Y con ellos venían los guardianes de sus privilegios, es decir, venían los esbirros, venían hombres de aquel ejército que eran los que se encargaban de mantener al campesino bajo el terror, eran los que se encargaban de desalojar a los campesinos de sus tierras, eran los que se encargaban de obligar a los campesinos a que pagaran las rentas que les estaban pagando a esos señores. Y para no dejar, entre los mercenarios vino, precisamente, uno de los dueños más grandes de esta zona de la península de Zapata: un gordito él que en su vida ha doblado la espalda y que, sin embargo, cobraba miles de pesos aquí del trabajo de los carboneros.
He ahí un ejemplo típico de los“libertadores”, de los“demócratas” y de los“redentores” del imperialismo. Y esos son los aliados del imperialismo, lo mismo aquí, que en Argentina, que en Venezuela, que en Colombia, que en Brasil, que en cualquier parte del mundo. Es decir que los aliados del imperialismo, es decir, los enemigos de los trabajadores, los enemigos de los campesinos, los enemigos de los estudiantes, los enemigos de los intelectuales, los enemigos de una política independiente por parte de las naciones, los enemigos de una política de paz, los enemigos de una política de comercio con todos los pueblos del mundo, son precisamente esos señores de los cuales estos que vinieron aquí a Playa Girón, eran precisamente la mejor muestra. ¡Y qué bonito!, precisamente pretendieron instalarse aquí en Playa Girón, iban a aprovechar el aeropuerto que ha construido la Revolución para llegar aquí en aviones los cabecillas de la contrarrevolución, e iban a aprovechar estas casas, que son casas para descanso de los trabajadores y de los campesinos, para vivir aquí los vagos y los holgazanes que no habían trabajado nunca en su vida (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡ Fidel, Fidel!”).
Para nosotros fue muy doloroso saber que el enemigo había ocupado Playa Larga y Playa Girón; para nosotros fue muy doloroso, después de los largos meses de trabajo, después de la constante preocupación por el avance de estas obras, fue muy doloroso tener que ordenar a nuestros aviones, y tener que ordenar a nuestra artillería que atacasen estas posiciones donde se habían cobijado los enemigos de la Revolución y de la patria.
Sin embargo, cuando ese momento doloroso llegó, la Revolución no podía vacilar. Era necesario desalojarlos a toda costa de sus posiciones, y aunque hubiese sido necesario destruir totalmente estas obras para volver a construirlas de nuevo, con dolor lo habríamos tenido que hacer, pero lo habríamos hecho. De todas formas, no fue necesaria la destrucción total, porque los mercenarios se rindieron, por ejemplo, aquí en Playa Girón, después de 66 horas de haber desembarcado, antes de que cayeran sobre ellos, la noche del 18 al 19, las 10 000 balas de cañón que estaban listas para bombardearlos durante aquella noche.
Pero mucho antes de que se realizara el bombardeo los mercenarios cedieron ante el empuje de nuestras unidades de combate que venían avanzando desde dos direcciones. No obstante, este lugar y estas edificaciones sufrieron daños de consideración. Sin embargo, los trabajadores se dedicaron febrilmente a repararlo todo, y hoy ya podemos inaugurarlo. Quedan solamente dos casas, que se dejarán como recuerdo de aquel hecho heroico de nuestro pueblo y de aquella heroica victoria de nuestros combatientes frente a los mercenarios del imperialismo. Todo lo demás ha sido reparado.
A este centro, igual que a Playa Larga, e igual que al centro de Guamá, podrán venir a pasarse las vacaciones los trabajadores manuales e intelectuales, las familias más humildes del pueblo; los obreros que son socios de los círculos sociales, que por el solo hecho de ser obreros ya son socios de los círculos sociales, recibirán los beneficios de una rebaja de acuerdo con sus ingresos. Hay albergues y algunas cabañas, organizadas de tal manera, donde solamente tendrán que pagar un peso por persona. Es decir que estará al alcance de cualquier familia; estará al alcance de cualquier familia venir a disfrutar de este centro de descanso y de recreo.
Hoy fue también inaugurado Playa Larga, y dentro de dos meses será inaugurado también el centro Guamá.
Queremos felicitar a los trabajadores que han participado en las construcciones de estas magníficas obras; queremos felicitar a los brigadistas, que han realizado la proeza de alfabetizar el 80% de los analfabetos de la zona para este 26 de Julio; queremos felicitar a los médicos, que han logrado convertir esta región, la más atrasada y la más abandonada ayer, en el primer territorio completamente asistido médicamente y completamente vacunado de nuestro país ; queremos felicitar a los técnicos, a los ingenieros y a los compañeros que están al frente de ese esfuerzo de construcción, de administración, de educación y de medicinas.
Y, por último, queremos expresar aquí nuestro homenaje a los heroicos compañeros del ejército, de la policía y de las milicias que derrotaron al enemigo combatiendo valerosamente. Y nuestro recuerdo eterno, nuestro imborrable cariño para los compañeros que cayeron en esos combates a lo largo de la carretera de Jagüey Grande a Playa Larga, de Covadonga a San Blas, de San Blas a cayo Ramona, y de cayo Ramona y de Playa Larga hacia la Playa Girón, y en cuya memoria se erigirá un gran monumento a la entrada de este histórico centro, donde estarán grabados para siempre los nombres de los que cayeron.
Mas, no solo de los cubanos que cayeron luchando aquí contra el imperialismo, sino también de los latinoamericanos que cayeron abatidos por la policía reaccionaria en otros países de América Latina, mientras expresaban su solidaridad hacia Cuba.
Fue la península de Zapata el lugar histórico donde se unió la sangre de los cubanos y la sangre de los latinoamericanos. Los cubanos combatiendo aquí contra los mercenarios del imperialismo, y los latinoamericanos demostrando su solidaridad hacia Cuba, con actos de hostilidad hacia las embajadas, hacia los consulados y hacia las empresas imperialistas que existen en cada uno de esos países.
Y eso, esa extraordinaria manifestación de solidaridad, contribuyó también grandemente a la victoria, contribuyó a paralizar la mano agresora de los imperialistas, y contribuyó a la victoria de Cuba, señalándoles a los imperialistas que eso no era más que una muestra de lo que ocurriría en la América Latina si los criminales imperialistas osan lanzar sus hordas de soldados invasores sobre la tierra cubana.
Fue para todos nosotros muy alentador escuchar las palabras de solidaridad y de adhesión de los visitantes; fue para nosotros muy emocionante y muy alentador ver que por mejillas de mujeres latinoamericanas corrían lágrimas en la mañana de hoy, cuando veían marchar las legiones de compañeros y compañeras de las brigadas de alfabetización, del ejército de alfabetización“Conrado Benítez”.
Es que por nuestras venas corre la misma sangre; es que en nuestras carnes hemos sufrido similares heridas; es que en nuestros espíritus viven los mismos sentimientos de patriotismo, de amor a la justicia, de amor al progreso y de amor a la soberanía y a la independencia de nuestros pueblos.
De ahí la extraordinaria solidaridad, de ahí la extraordinaria hermandad.
Los cubanos estamos haciendo aquí, hoy, en este momento histórico, un gran esfuerzo, un gran esfuerzo como el que ellos realizarán algún día, más tarde o más temprano. Nosotros hemos tenido el privilegio de marchar delante; nuestra experiencia les servirá de mucho; nuestros aciertos les servirán de mucho, como también les servirán nuestros errores, porque nuestros errores también serán útiles para ellos, que con eso no cometerán los errores que cometamos nosotros.
Por eso, nosotros sentimos, en nuestra gratitud hacia ellos, la satisfacción de que lo que estamos haciendo aquí lo estamos haciendo por nuestro pueblo y lo estamos haciendo también en parte por nuestros pueblos hermanos de América Latina.
En el día de hoy nos iba a acompañar, para estar presente en este acto, el comandante Yuri Gagarin, primer cosmonauta y héroe de la Unión Soviética, pero con motivo de haber recibido una invitación en el Brasil y haberse dispuesto su viaje al Brasil para mañana, día 28, era imprescindible para él tomarse unas horas de descanso, porque ha tenido unos días muy atareados con motivo de los actos, recibimientos, recepciones, desfile deportivo, concentraciones, etcétera. Y, en realidad, nos pidieron que los excusáramos en el día de hoy, que ellos sentían extraordinariamente la circunstancia de tener que partir mañana mismo, y que les impidiera venir aquí. Y nosotros, en realidad, con muchísimo gusto lo eximimos de ese propósito, aunque para todos haya sido duro el haber venido con la idea de conocerlo y no haber tenido esa oportunidad, pero es que él parte hacia ese gran pueblo hermano de la América Latina, que es Brasil, donde ha sido invitado, y nosotros, gustosamente, sacrificamos esta oportunidad de haberlo visto aquí hoy, para que el hermano pueblo del Brasil tenga oportunidad de recibirlo y rendirle los honores que merece.
Pero como ustedes saben, él lleva ya sobre su pecho la primera Orden de Playa Girón, concedida por el Gobierno Revolucionario en consideración a sus extraordinarios méritos. Lleva sobre su pecho el nombre de Playa Girón; lleva sobre su pecho un pedazo de esta península, simbolizado en una medalla, que a su vez representa la batalla histórica de la cual muchos de ustedes fueron parte, y de la cual todos ustedes fueron testigos, y de cuya victoria todos ustedes disfrutaron con júbilo.
Por eso, aunque no haya podido estar aquí con nosotros en Playa Girón, el nombre de Girón se marchó con él, y él lo llevará siempre sobre su pecho, como un recuerdo del cariño y del aprecio de nuestro pueblo.
Ahora tenemos que seguir adelante. Faltan muchas cosas por hacer en esta región; nos falta, por lo pronto, el 20% de los analfabetos, que esa es tarea de los alfabetizadores; nos faltan construir algunos caminos; hay que echar a funcionar ahora estos centros, y tratar de que marchen con el máximo de eficiencia, y que presten al pueblo los mejores servicios en este verano, y también en los meses del llamado invierno, porque aquí en realidad no hay tal invierno, pero que esta playa tiene la ventaja de que como está en la costa sur no es azotada por los nortes, y cuando es difícil bañarse en una playa de la costa norte, pues, sin embargo, aquí, en esta zona de la costa sur se puede bañar el pueblo porque no hace los fríos esos que soplan de allá, que vienen del Norte, precisamente, ¡porque aquí todo lo malo viene del Norte! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡Fidel, Fidel!”)
Cuando sopla el aire frío del norte, entonces en esta zona, pues, hay siempre un clima estable. Es un lugar magnífico también para el deporte, un lugar magnífico para la pesca; las aguas son muy limpias y muy claras.
Así que ya el pueblo, desde este mismo verano, podrá empezar a disfrutar de todos estos centros de recreación y de descanso.
Nos quedan por construir muchas viviendas; y nos quedan, sobre todo, por repoblar de maderas preciosas miles y miles de caballerías. Como ustedes saben, hay una milicia forestal de cerca de 1000 hombres, que están dedicados por entero a la repoblación.
Las maderas preciosas de esta zona, que fueron despiadadamente destruidas, se emplearon muchas veces, incluso, para leña de los centrales que había por aquí cerca, y para traviesas de ferrocarril. Cuando los libertadores nuestros, esos libertadores que venían aquí a Playa Girón, eran los dueños de los centrales azucareros, convirtieron en leña de las calderas, de los hornos, la madera preciosa de esta región, o en postes de ferrocarril, y muchas veces esa madera tan preciosa que es el ébano se encuentra en las vías de ferrocarril. Y todo ese bosque hay que reconstruirlo, toda esa riqueza hay que rehacerla por completo. Y entendemos que cuando sea sembrada toda esa extensión, y al paso que están marchando los compañeros de la brigada de repoblación, dentro de pocos años habrá cerca de 10 000 caballerías de tierra repoblada en esta zona, con decenas de millones de árboles preciosos. Es decir que nos queda mucho por hacer.
Lo que se ha logrado es mucho; pero, sin embargo, eso debe servir solo de aliento, no para dormirnos sobre los laureles, sino para seguir trabajando. Y en ese trabajo deben contribuir todos: los de aquí, los de Covadonga, los de Jagüey, todas esas regiones que no tenían una playa, todas esas regiones que no tenían salida al mar, y que hoy tienen uno de los sitios más bonitos y más extraordinarios de nuestro país para venir los sábados, para venir los domingos, y para venir a pasarse las vacaciones. ¡Los sábados y los domingos que no haya que hacer trabajo voluntario, porque hay que compartir también el trabajo voluntario!
Que levanten la mano los que han hecho trabajo voluntario aquí (La mayor parte del público levanta las manos). Bien, ya. Ahora, que levanten la mano los que no han hecho todavía trabajos voluntarios (Nadie levanta las manos). Dije que levantaran la mano los que no habían hecho trabajos voluntarios todavía; vamos. ¡Ah, pero qué poco sinceros son ustedes! Vamos, hay que ser honrados con la Revolución. Que levanten la mano los que no han hecho trabajos voluntarios (Unos cuantos levantan las manos). No, no, todavía son muy pocos; no, no, aquí hay más que no han hecho un solo día de trabajo voluntario (EXCLAMACIONES DE: “No se oye”,“Que lo repita, que lo repita.”) Yo decía que levantaran la mano los que no habían hecho trabajo voluntario (Nadie levanta las manos). Bueno, que levanten la mano los que lo han hecho (La mayor parte del público levanta las manos).
Que levanten la mano los que no lo han hecho... (El Comandante se dirige a una persona del público.) Oye, ¿por qué tú te quedas callado la boca y no la levantas ninguna de las dos veces...? Sí, y tú también. Hay muchos que no mienten para decir... Habrá algunos que la levanten y no haya hecho nada, saben, pero hay algunos más honrados que esos, que esos que la levantan sin haber hecho nada, hay algunos que cuando decimos que la levanten, tampoco la levantan. Cuando se dice: levanten la mano los que no lo han hecho, no la levantan. Eso es una falta de honradez revolucionaria.
Bueno, levanten la mano los que no han hecho trabajos voluntarios, ¡sean honrados! Los que no han hecho trabajos voluntarios que levanten la mano (EXCLAMACIONES DE: “No se oye.”) Sí, ¿y cómo me oyen cuando digo que la levanten los que lo han hecho? ¿Cómo...? No, pero si no estoy diciendo nada ahora (EXCLAMACIONES DE: “¡Fidel, Fidel!”).
Bueno, a todos... todos los que no hayan hecho trabajos voluntarios — y aquí hay algunos que no lo han hecho; hay bastantes—, ni una sola vez, fíjense en el ejemplo de los muchachos y de las muchachas que están alfabetizando, que se han separado de sus familiares, se han separado de todas las comodidades, y se han adentrado en los lugares más apartados de estos montes donde ellos no estaban acostumbrados a vivir, donde en ciertas épocas hay mosquitos, donde sacrifican durante largos meses las costumbres que ellos tenían, y donde hay algunos muchachos que ustedes ven pequeñísimos, de 10 y 12 años, que han estado alfabetizando, han estado realizando ese trabajo durante meses, ¡y que haya alguno aquí que a estas horas no se haya preocupado por hacer nada por la Revolución! (DEL PUBLICO LE DICEN: “¡Son gusanos!”) No, no son gusanos, son gente cómoda que quieren que los demás lo hagan por ellos; quieren tener todo muy bonito, quieren divertirse, quieren tener un estándar de vida alto, quieren tener resueltos todos los problemas, y no ponen ni un granito de arena, ¿comprenden? Y entonces aquí tiene que levantar parejo todo el mundo.
Si queremos una patria de verdad, ¡avanzar rápido!; si queremos reconstruir este país; si queremos hacer una patria nueva, una patria grande, una patria rica, con beneficios para todos, porque todos los hijos de ustedes tendrán oportunidad, como estos 200, de ir a recibir alguna educación, tendrán oportunidad de trabajar, los que quieran hacer por sus hijos, los que quieran hacer por su país; no es obligación de unos pocos, es deber de todos, en esta etapa todos tenemos que hacer el máximo esfuerzo.
¿Cómo ustedes creen que se ha construido todo esto? ¿Cómo ustedes creen que se han construido todos esos caminos? ¿Cómo ustedes creen que se están repoblando esos bosques? ¿De dónde ustedes creen que sale la madera de las sillas, y de las mesas, y de los muebles que ustedes usan? De aquí; sale del trabajo del pueblo. Es que solo el trabajo es capaz de crear estas maravillas.
Y es muy bonito pasear por una carretera, es muy bonito venir y bañarse a una playa, es muy bonito venir a vivir en uno de esos albergues o en una de esas cabañas, pero eso requiere trabajo. Es el trabajo lo único que puede crear todas estas maravillas para bienestar y para disfrute del hombre.
Y por eso el pueblo, en estos años, tiene que contribuir, como está contribuyendo, en que hombres y mujeres de todas las edades están poniendo su esfuerzo por hacer algo, están poniendo su granito de arena. Es decir que durante estos tiempos tenemos que hacer un esfuerzo mayor, tenemos que hacer un gran esfuerzo, que ya llegará el día en que sea al revés, en que podamos tener todas estas cosas con mucho menos esfuerzo del que tenemos que hacer hoy.
Y vamos a pensar también en los compañeros que cayeron y que lo dieron todo, hombres humildes del pueblo, trabajadores y campesinos, que lo único que tenían era su salud y su vida, y la entregaron, precisamente, a la patria, para que nosotros podamos tener hoy la satisfacción de reunirnos aquí, porque, ¿qué habría sido si los mercenarios se hubieran podido quedar aquí?, ¿qué habría sido de las campañas de salud pública?, ¿qué habría sido de la alfabetización?, ¿qué habría sido de los familiares de esos niños que estaban estudiando en la capital?, ¿qué habría sido de estos obreros?, ¿qué habría sido de todos ustedes?, ¿qué habría sido de sus hogares?, ¿qué habría sido de sus familiares?, ¿cuántos miles y miles de cubanos habrían muerto, víctimas de los bombardeos y de los ataques?, ¿y qué habría sido de los familiares y de las casas de ustedes, si los imperialistas hubiesen enviado sus aviones propios, es decir, si se hubiera cumplido aquel plan de atacar con la propia aviación americana? ¿Cuánta destrucción, cuántas vidas sacrificadas? Y estuvieron a punto de hacerlo, solo que fue tan fulminante la victoria del pueblo, que no tuvieron tiempo de reaccionar. A las 62 horas no quedaba un solo mercenario combatiendo. No tuvieron tiempo de reaccionar.
Pero con qué tranquilidad los criminales monopolistas planean los ataques a un pueblo, a un pueblo trabajador, a un pueblo pacífico. Con qué saña y con qué odio, y con qué impudor preparan y planean los bombardeos sobre nuestras casas, sobre nuestros familiares. Esos son los imperialistas. Y todo para volver aquí a volver a instalar al gordito que era dueño de todas estas tierras y les cobraba a ustedes rentas; todo para volver a instalar a los esbirros; todo para volver a instalar a los latifundistas aquí en este país.
Eso es lo que más duele, y por eso tenemos que trabajar duro para vencer, por eso tenemos que luchar duro para vencer; por eso tenemos que estar, no solamente en el deporte sino en la Revolución,“LPV” también, ¡listos para vencer también!, ¡listos para combatir!; por eso tenemos que estar preparados; por eso todo el que sea miliciano tiene que estar bien organizado y bien instruido, y adquirir disciplina, y adquirir preparación; y todo el que no sea miliciano, hacerse miliciano .
Y, si no miliciano, del Comité de Defensa de la Revolución; si no, de la Asociación Campesina; si no, del Consejo de Voluntarios para el Fomento del Deporte. Hay que ser algo, y hay que hacer algo; no se puede vivir “por la libre”, sin ser nada y sin hacer nada.
Miren qué contentos están los brigadistas voluntarios, porque ellos están haciendo algo, y aquí hay que ser o joven rebelde, o pionero, o de las brigadas“Conrado Benítez”, o del sindicato, o de la asociación campesina, o de la milicia, o de la cooperativa, o del Comité de Defensa; hay que ser algo de algo.
Yo sé que hay algunos cubanos que son de todo: son milicianos, son del sindicato, son del Comité de Defensa... Hay que ser algo, porque hay que defender la Revolución en algún sitio . No se puede vivir esperando que los otros hagan las cosas por nosotros, cada cual tiene que hacer por todos.
Así que cada uno debemos irnos haciendo esa idea, de que tenemos que pertenecer a alguna organización del pueblo y trabajar en alguna organización del pueblo, y todo el pueblo debe estar organizado, y todo el pueblo debe estar haciendo algo, y todo el pueblo debe estar haciendo alguna función útil. Porque, si no, no podemos tener todo esto. Esto no se tiene por arte de magia, esto se tiene trabajando, y esto se tiene luchando; para tener esto, y para tener mil cosas más que esto.
Bueno, y como pienso que muchos de ustedes quieren aprovechar el día para darse un baño en el mar, les deseo que se diviertan mucho EXCLAMACIONES DE: “¡No!, ¡No!”, Y:“¡Sigue!, ¡Sigue!”).
¿Cómo está la conciencia revolucionaria por aquí? (EXCLAMACIONES DE: “¡Bien!”) Hay que trabajar en eso también, hay que organizar los cuadros revolucionarios, y los cuadros revolucionarios los vamos a organizar con la gente más clara, y con la gente más revolucionaria, y con la gente más trabajadora, y con la gente mejor de cada sitio, para organizar el Partido Unido de la Revolución Socialista (EXCLAMACIONES DE: “¡Somos socialistas, pa'lante y pa'lante, y al que no le guste que tome purgante!”).
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
FIDEL CASTRO RUZ

Fuente: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos

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