septiembre 06, 2010

Mensaje del Presidente de la República Argentina, Adolgo Rodríguez Saá, en el acto de toma de posesión ante la Asamblea Legislativa (2001)

MENSAJE
DEL
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA ARGENTINA
Adolfo Rodríguez Saá
ANTE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA
EN EL ACTO DE TOMA DE POSESION
EN 23 DE DICIEMBRE DE 2001
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital nacional

Señor presidente, Honorable Asamblea Legislativa: vengo a cumplir el mandato constitucional que acaba de otorgarme esta Honorable Asamblea Legislativa para desempeñar la función de presidente de la Nación Argentina, lo que haré con la misma responsabilidad, dedicación y entrega con la que hasta ayer lo hice cuando me tocó conducir los destinos de la provincia en que nací (aplausos) en uno de los contextos más difíciles y dramáticos, pero también más profundos y transformadores que le ha tocado vivir a la Argentina; contexto que se patentizó en la noche del martes pasado, donde comenzó lo que me animo a calificar como uno de los más grandes movimientos populares de nuestra historia, cuando los hombres y mujeres de este país salieron a la calle a manifestar que no soportaban más el caos, el hambre, la desocupación, la marginalidad, la inseguridad, la exclusión social, la indecisión, la situación dolorosa por la que estamos atravesando, que la jerarquía de esta Honorable Asamblea me eximen de una descripción más detallada.
La Argentina se vio enfrentada con su mejor rostro pero también con su peor cara. El mejor rostro en el legítimo ejercicio del derecho de expresarse para poner fin a todo un período de opresión y postración que ya no soportaba más, y para decirle no a toda una generación que se empeñó en pensar y actuar a espaldas de los intereses y necesidades del pueblo. La peor cara en las manifestaciones del vandalismo, el saqueo irracional y las muertes absolutamente innecesarias. Todo esto no podemos ocultarlo y todos debemos reflexionar sobre lo que sucedió esa noche, porque será a través de esa mirada y de ese análisis que encontraremos los caminos, los procedimientos, los instrumentos que nos llevarán a dejar atrás para siempre esa situación que nuestros pueblos y nuestros hijos no merecían. (Aplausos.)
Todo fue producto de la conducción de una generación... (aplausos) que aspiramos que termine para que desde hoy, entre todos, empecemos a crear y transitar una nueva República, a remover los obstáculos de la injusticia social y del atraso. De inmediato nos abocaremos a eliminar todos los conflictos y situaciones de injusticia que hayan tenido origen en estos hechos.
La observación de estos trágicos días nos obliga a que en las próximas horas estemos proponiendo al Honorable Congreso de la Nación una ley para indemnizar a todos aquellos que fueron víctimas de la protesta popular (Aplausos en las galerías.) Pero también quiero dejar en claro que estoy de acuerdo con quienes supieron mostrar el rostro de lo mejor de la Argentina, la expresión popular que luchó por sus derechos. Dejo en claro que repudio los saqueos y desmanes, así como también las violaciones de los derechos individuales. (Aplausos.)
En esa jornada vimos algo que no pudimos nunca imaginar los hombres y mujeres que integramos esta democracia que tanto dolor y sangre costó a los argentinos antes de 1983. Nada más y nada menos que el símbolo de la lucha por su recuperación. Me refiero a las Madres de Plaza de Mayo, reprimidas inexplicablemente por las fuerzas de la democracia. (Aplausos.)
No puedo dejar de rendirle un homenaje a los muertos en esas jornadas. Sangre innecesariamente derramada. Señores legisladores: ¿qué necesidad había de estas muertes, del dolor de estas familias que perdieron a sus seres queridos por nuestra desidia, nuestra ceguera y tal vez hasta por nuestra irresponsabilidad? Estas pérdidas irreparables son la bisagra que hará posible una nueva Argentina, con un nuevo estilo de gobernar; un gobierno para 37 millones de argentinos que creyeron que cada uno de nosotros... (Aplausos)
Esta debe ser desde hoy nuestra visión, el cristal con que debemos enfocar cada una de nuestras decisiones. Nunca más un gobierno para beneficio de los que gobiernan. Nuestros paradigmas son y serán la libertad, la igualdad, la transparencia, el verdadero respeto de los derechos humanos, la austeridad. Espero que esta sea la última declamación sobre estos puntos y que ahora los concretemos. Porque los argentinos ya sabemos perfectamente bien de qué se trata. No permitamos más explicaciones. Sí, en cambio, ansío que se concrete, que se haga realidad en el día de todos y cada uno de nosotros.
Somos perfectamente conscientes de que hoy alumbra una nueva República, hoy comienza la transformación de nuestro querido país. A partir de hoy ya nada será igual. Gobierna desde hoy otra generación. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.)
Lo social es el más grave problema de la Argentina. Es el desafío que nos presenta el mundo globalizado de nuestro tiempo. El capitalismo, tal cual se nos presenta hoy, no puede dar respuestas al desempleo, la marginación, la exclusión, la pobreza. Desde esta jornada los argentinos exigen un cambio, exigen una respuesta, exigen que el centro de preocupación del gobierno sea la cuestión social.
Hoy venimos a aceptar ese desafío. Es cierto que cada argentino tiene derecho a un trabajo digno y queremos concretarlo. Esta noche, esta madrugada comenzaremos a instrumentar el plan social para crear un millón de empleos en la Argentina. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.) Debemos esforzarnos y pido ayuda para que esto se concrete en el más breve tiempo posible, de manera que dentro de un mes estemos pensando en ampliar este plan para acercarnos al sueño de hacer cierto que cada argentino tenga su fuente de trabajo.
¡Esto es posible, pero sin corruptelas! Que el esfuerzo del Estado y del gobierno llegue a la gente y que entendamos que la oportunidad debe ser, en primer lugar, para el grupo familiar. Donde haya una familia sin empleo, esta será la prioridad.
Convocamos a la sociedad civil, a la Iglesia, a las organizaciones no gubernamentales, a los sindicatos, a las organizaciones sociales, a las municipalidades y a los gobiernos provinciales a unir esfuerzos y controles. Solamente con el esfuerzo sincero y responsable podremos evitar la corruptela.
Vamos a consultar, reflexionar y decidir en las próximas horas acerca de reestablecer el derecho constitucional según el cual cada trabajador tiene derecho a acceder a un salario mínimo, vital y móvil. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.)
Plan alimentario: no se puede concebir que en un país con todas las posibilidad de producción de alimentos el pueblo esté sometido al hambre, a la marginación y a la pobreza. Sin dudar, vamos a implementar de inmediato un plan de emergencia alimentaria, para contener a todos los excluidos, marginados y postergados. Lo haremos con la estrecha colaboración de cada una de las jurisdicciones provinciales. Esto implica la reconstrucción de la red solidaria que jamás debimos permitir que se destruyera.
Austeridad: remitiremos a la brevedad a este Congreso de la Nación un proyecto de ley para concretar la decisión de disminuir los salarios de los funcionarios... (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.) ... entidades autárquicas y descentralizadas, de manera tal que nadie --repito: nadie-- pueda ganar más que el presidente de la Nación, cuya remuneración, por todo concepto, será fijada en tres mil pesos. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.) Se congelarán todas las vacantes de la Administración Pública nacional, de la planta permanente, contratados, transitorios o cualquier tipo de subterfugio para contratar personal, impidiendo toda nueva incorporación de personal. Se dispondrá la inmediata venta de la totalidad del parque automotor... (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.)... de todos los entes autárquicos y descentralizados y, en la emergencia gravísima que vive el país, también pondremos en venta, y nos animaremos a hacerlo, el parque aeronáutico de la Presidencia de la Nación. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.) Invitamos a las provincias y municipios a adherirse a todas estas disposiciones.
Los ministerios de Educación y de Salud y Acción Social serán reemplazados por áreas de coordinación, en estrecha vinculación con las jurisdicciones provinciales. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.) El Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa serán fusionados.
Ningún trabajador de la Administración Pública nacional perderá su empleo. Repito: ningún trabajador. Excluyo de este concepto a los aprovechados, a los que con lenguaje permisivo llamamos gasto político.
Deuda externa: no siento que sea justo definir a la llamada deuda externa argentina como el endeudamiento contraído por el Estado argentino frente a los acreedores extranjeros que merezca definir nuestra posición con la frase "debemos honrar los compromisos asumidos". Siento que las cosas no son así. No podemos obviar con crudeza que algunos dicen que la llamada deuda externa, al menos parcialmente, es el más grande negociado económico que haya vivido la historia argentina. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.) Este concepto se agrava porque su tratamiento siempre se ha realizado en escenarios reducidos, en oficinas a puertas cerradas, con decisores desconocidos y a espaldas del interés general. (Aplausos.)
Y, lo que es más grave, se ha priorizado el pago de la llamada deuda externa frente a la deuda que este país tiene con sus propios compatriotas. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.)
Quiero ser muy claro: la deuda externa argentina se ha venido pagando sin cumplirse con el requisito constitucional que dice que es atributo del Congreso arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.)
Vamos a tomar el toro por las astas. Vamos a hablar de la deuda externa.
En primer lugar anuncio que el Estado argentino suspenderá el pago de la deuda externa. (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías. Manifestaciones en las galerías. Muchos señores legisladores se ponen de pie.)
Esto no significa el repudio de la deuda externa. Esto no significa una actitud fundamentalista. Muy por el contrario, se trata del primer acto de gobierno que tiene carácter racional para darle al tema de la deuda externa el tratamiento correcto.
Nuestro gobierno abre las puertas a este Congreso para tomar conocimiento de todos los expedientes y los actos administrativos que estén vinculados con la deuda externa argentina, incluido este período gubernamental.
¡La transparencia se hace, no se proclama! Señores: los libros estarán abiertos para ustedes. (Aplausos en las bancas y en las galerías.)
Todos los dineros que estén previstos en el presupuesto para pagar la deuda externa, mientras los pagos se encuentren suspendidos, serán utilizados, sin dudar y sin excepción, en los planes de creación de fuentes de trabajo y el progreso social. (Aplausos en las bancas y en las galerías.)
Convertibilidad. En la actual crisis económico--social que vive el país son falsas las opciones de dolarización o devaluación que presentan a la convertibilidad como el mal de la sociedad argentina. Esto no implica desconocer las dificultades que el tipo real de cambio ha venido generando en nuestras relaciones comerciales con el exterior, hechos que serán motivo de acciones específicas. Frente a esta asfixiante opción propondremos en el curso de la semana que viene la implementación de una tercera moneda a fin de inyectar liquidez al consumo popular. Esto no perjudicará a nadie y llevará beneficio a los hogares argentinos. Una devaluación significaría disminuir el salario de los trabajadores en la misma proporción, sumado a la posibilidad cierta de un descontrolado incremento de precios, afectando el consumo de sectores asalariados o con ingresos fijos.
Sería muy fácil establecer una devaluación. El efecto inmediato de esta medida consistiría en la pérdida de poder adquisitivo en los asalariados, acentuando aún más la crítica situación por la que atraviesa hoy el conjunto de los trabajadores argentinos. Yo no estoy de acuerdo con esto porque sería una nueva quita al bolsillo de los trabajadores.
Incentivaremos la producción y las nuevas inversiones. Pondremos el sistema tributario al servicio de la producción y la inversión. El país no tolera más la evasión, el contrabando y la inequidad fiscal. La producción, la competitividad y el empleo dejarán de ser temas olvidados. Queda abierta nuestra agenda productiva.
Señor presidente, Honorable Asamblea Legislativa, pueblo argentino: creo en la grandeza de nuestros próceres, creo en nuestra bandera histórica, creo en los mártires de la Argentina, creo en el 17 de Octubre del pueblo que dio a Perón... (aplausos prolongados en las bancas y en las galerías) ...la oportunidad de dignificar a los argentinos, creo en la persistencia peronista, creo en la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, creo que nuestros trabajadores y nuestros productores devolverán con su esfuerzo la grandeza a la Argentina, creo en la libertad y en la justicia, creo en el principio de la racionalidad, creo firmemente en la legalidad, creo que es posible una Argentina sin pobres, sin desocupados, sin hambre y sin miseria, creo en la justicia social.
Como siempre lo hago cada vez que me ha tocado afrontar las responsabilidades que el pueblo me delegó, pido la protección de Dios y del milagroso Cristo de la Quebrada... (aplausos en las bancas y en las galerías) Que nos ayuden e iluminen en los difíciles días que me esperan en este período. ¡Muchas gracias y a trabajar! (Aplausos prolongados en las bancas y en las galerías.)
ADOLFO RODRIGUEZ SAA

No hay comentarios:

Publicar un comentario