julio 03, 2011

Discurso de Moisés Lebenshon en la Convención Nacional Constituyente (1949)

DISCURSO PRONUNCIADO EN LA CONVENCION NACIONAL CONSTITUYENTE DE 1949
Moisés Lebenshon
[3 de Marzo de 1949]


EL REGIMEN
Enjuiciamiento
El presidente de la República ha definido el proyecto de reforma que dio a conocer en su carácter de jefe del partido oficial como el coronamiento y la consolidación de la obra revolucionaria. Y en su discurso pronunciado en este recinto señaló el cuadro pre-revolucionario y la gestión y tendencias de su movimiento. Nosotros también creemos que la reforma constituye la etapa última del plan presidencial y consideramos indispensable, también, establecer qué orden se intenta consolidar, porque sólo del examen de los hechos obtendremos su clave de juicio e interpretación.
El signo fundamental de este momento reside en la coexistencia, en el ánimo público, de dos revoluciones. Parecen coincidir en su idioma y aún en sus consignas, mas discrepan profundamente en su esencia y sentido. Hay una revolución que ansiaba el pueblo y otra que proclama el gobierno. He aquí la médula del problema político argentino. La revolución que quería el pueblo constituía la realización de la promesa argentina de crear un ámbito nacional en que resplandeciese la dignidad del hombre. Vivió en el rumbo trazado por los fundadores y en la esperanza que alenté generación tras generación al empeño de construir la Argentina aún irrealizada. El servicio de esta causa fue la razón de ser del Radicalismo, persiguiendo una continuidad histórica quebrantada en 1930.
El espíritu de la revolución impulsó la lucha contra el régimen impuesto y contra sus características; el apartamiento del pueblo en la formación de los gobiernos, la preeminencia de los factores de injusticia económica y social y la defección de las capas dirigentes, que, en su mayoría, persiguen sus propios fines y desertaron de su función nacional. Contra ese sistema y esas tendencias se batió el Radicalismo, en contienda desigual, abnegadamente, y en sus filas una generación quemó sus mejores años en la lucha contra el privilegio nacional e internacional.
Cuando vino el golpe de estado del 4 de junio, el clima de insurgencia espiritual poseía al país. La caída del régimen conservador marcó el afloramiento de las grandes aspiraciones contenidas por la mentira electoral, de los grandes anhelos de renovación de la argentina y de afirmación del contenido moral de la vida pública, de enaltecimiento de los métodos de nuestra democracia y de una profunda transformación económica y social que afianzare las libertades esenciales.
LA REVOLUCION - MITO
Hay otra revolución, aquella que apareció en el gobierno “de facto”, que titubeó en sus primeros pasos y restableció las palabras proscriptas de libertad y democracia la cuando la guerra mundial tuvo decisión; que alzó las consignas populares que ya formaban la conciencia pública, en tanto bloqueaba la expresión de su pensamiento a quienes las predicaron y sustentaron en la larga batalla contra las direcciones políticas y económicas enseñoreadas del país desde 1930.
Entre esta revolución - mito, creada por la propaganda oficial, que semeja por mimetismo a la revolución querida por el pueblo, y el régimen que tiene su sede en la Casa de Gobierno, existe una distancia inmensa. Podrá mantenerse la confusión mientras se trabe la libre información por el control de los grandes medios de publicidad y mientras de cada diez argentinos nueve viva en la penuria totalitaria de escuchar únicamente la voz del amo; la voz del gobierno.
Han transcurrido seis años desde la toma del poder y tres desde los comicios que le dieron ratificación popular. El país confronta la consolidación constitucional de lo que el Régimen ha denominado su revolución nacional, aunando dos palabras mágicas: la que designa el sentido revolucionario de la época y la que afirma el fervor con que los hombres se sumergen en la empresa colectiva de superar la grandeza de la Nación.
Otros movimientos contemporáneos se ampararon bajo el nombre de revolución nacional. En países socialmente resentidos por el sufrimiento de la guerra y de la desilusión de la paz, con estructuras políticas inestables, aparecieron seductoras las perspectivas de jugar la gran aventura de la conquista del poder. Usóse una fraseología revolucionaria y se declamó una exuberante demagogia revolucionaria alternada con el régimen del régimen liberal. El adversario no era el capitalismo en cuanto tenía de lesivo a la economía popular, pues los grandes monopolios se ligaron a las nuevas expresiones políticas, cuando no las financiaron previsoramente. Fue contra el liberalismo espiritual, contra las libertades civiles y políticas, que se libraba la revancha del renaciente absolutismo. ¿Quién realizó la revolución nacional en Alemania? El partido socialista nacional alemán. ¿Cuál fue su organización básica para la dominación del pueblo alemán? El Frente del Trabajo. ¿Qué estructura forjó en Italia la revolución nacional? El Estado proletario y fascista. ¿Cuál fue su Instrumento de propaganda? La Carta del Lavoro. Tienen su filiación las denominaciones que aparecieron últimamente en la Argentina.
¿Qué hizo el señor Mussolini cuando capturó el poder? Mantuvo las instituciones constitucionales del reino italiano; no suprimió el parlamento, pero lo desjerarquizó; no suprimió la oposición, pero la humilló. Existía un régimen electoral de representación proporcional y lo reemplazó en 1923 por otro que otorgaba dos tercios a la mayoría. No estableció la censura, pero creó un sistema de coacción económica y moral que le permitió ir dominando paulatinamente a la prensa.
Sólo quedaron los pequeños periódicos de provincias y enhiesto en la cumbre de su prestigio internacional “IL Corriere Della Sera”, hasta que en el curso de los años la presión del régimen sofocó al noble vocero que mantenía el ideario del “risorgizniento”.
Y cuando el hombre de la calle en Italia quería enterarse de los acontecimientos de su patria y del mundo, ¿que leía? Sólo podía formarse juicio de acuerdo con las directivas del Ministerio de Propaganda. Toda la prensa estaba sometida al contralor de la organización oficial.
EL CONTRALOR DE LA PRENSA
¿Qué de distinto pasa en la Argentina? De los once diarios de mayor circulación en la Capital Federal, nueve forman parte del sistema oficial de la prensa dirigida, cuyas líneas señala desde la Casa de Gobierno el secretario administrativo de la Presidencia de la Nación, que se sienta en esta convención. Constituyen la propiedad privada de los personajes del Régimen o están fiscalizados por los bancos oficiales. Sobre los dos únicos grandes diarios libres que quedan penden las amenazas del control de cambios y del destino de “IL Corriere della Sera”.
Los periódicos representativos de los partidos políticos adversos al Régimen han desaparecido. El vocero oficioso del Radicalismo fue clausurado por decreto del Poder Ejecutivo. Sancionó una caricatura relativa a la gravitación Imperialista de los Estados Unidos en la política latinoamericana, caricatura que ofendió el sentimiento de solidaridad continental tan sensible en nuestras esferas oficiales cuando era embajador de la gran nación del norte el señor Messerschmidt, amigo dilecto del presidente y presidente del “holding que controla a la C.A.D.E.

-Hablan simultáneamente varios convencionales y suena la campana-

Visca. - Mussolini daba aceite de ricino y Perón da de comer al pueblo.

-Hablan simultáneamente varios convencionales y suena la campana-

Lebensohn. - En Italia fue necesario dar aceite de ricino porque no había jueces dóciles.

-Hablan varios señores convencionales a la vez y suena la campana-

Presidente (Mercante)... Continúa con la palabra el señor convencional de Buenos Aires.
Lebensohn.- Parece el parlamento fascista: los mismos gritos cuando una voz libre describe la realidad del Régimen.

-Hablan varios señores convencionales a la vez y suena la campana-

Lebensohn. - La Constitución establece que el Congreso dicta la legislación penal, y el Poder Ejecutivo se atribuyó el derecho de crear por decreto una nueva figura delictual. La Constitución establece que el Poder Ejecutivo no puede arrogarse funciones judiciales, y el Poder Ejecutivo aplicó “per se” la penalidad que él mismo instituyó. La Constitución confiere al Poder Judicial la protección de las libertades públicas y el Poder Judicial, en ninguna de sus instancias, tan abundantemente representadas en el sector del partido político oficial, encontró modo de pronunciarse sobre tales violaciones constitucionales. Más digna fue la conducta de la Suprema Corte alemana. Dos veces clausuró Hitler al órgano oficial de la socialdemocracia, y dos veces la Suprema Corte ordenó su reapertura hasta la asunción de los plenos poderes por el régimen nazi.
Por otros procedimientos encubiertas, mediante decisiones de carácter municipal que ningún juez argentino se atreve a revocar, o ejerciendo intimidación sobre los talleres gráficos, se eliminé de la Capital al resto de la prensa opositora, relegada al interior, donde los pequeños tirajes no inquietan al Régimen, mas donde tampoco está exenta de amenazas como o lo demuestra la clausura de “El Norte», de San Nicolás, y el atentado criminal contra “El Clarín”, de Chacabuco, incendiado en pleno día con bombas igníferas por un piquete de “gangster” enviado desde la Capital Federal.
Sin libertad de prensa no existe democracia. «Es uno de los grandes baluartes de la libertad”, estableció la declaración de los derechos de Virginia, “y sólo podrá ser restringida por un gobierno despótico”. Por la libertad de prensa, suprimida en la Argentina, el pueblo de París inició una de sus tres gloriosas revoluciones, y al regar con su sangre las barricadas que derribaron a la opresión, no defendió sólo el derecho de unos hombres a publicar sus ideas, sino su propio derecho a decidir de su destino, con pleno conocimiento de todas las ideas.
IDENTIDAD CON EL REGIMEN FASCISTA
¿Qué pasaba en Italia con el obrero de las ciudades industriales del norte o con el campesino del sur que deseaba una hora de esparcimiento y se dirigía al cinematógrafo? En el noticiario que obligatoriamente debían pasar, aparecían a diario las figuras de! régimen en actividades tendientes a promover la atracción genera. Y cuando regresaba a su casa y quería informarse de cuanto ocurría en el país o en el mundo, en balde giraba el dial de la radio. Sólo escuchaba la voz del Duce o de sus corifeos y las informaciones organizadas sistemáticamente en el Ministerio de Informaciones para reformar el juicio del pueblo, seleccionado con cuidado noticias y comentarios para justificación y gloria del régimen.
¿Qué de distinto pasa en la Argentina?
Waite Figueroa. - Que no les damos aceite de castor.
Lebensohn. - Es lo único que faltaba, porque no lo necesitan; pero lo van a aplicar cuando la resistencia popular crezca contra ustedes. Además, ustedes ya tienen mentalidad para aplicar el aceite de recino, lo que es previo para cumplir la acción.
También aquí, como en Italia, obligatoriamente todos los días los cines tienen que exhibir noticiarios confeccionados sin disimulo bajo el contralor de la Subsecretaría de Informaciones, para exaltar las bondades y figuras del gobierno. Y si el hombre del común desea enterarse a través de la radio de cuanto ocurre en el país o en el exterior, podrá girar el dial de la radio cuanto quiera que jamás oirá la voz de un hombre que no pertenezca al Régimen, y siempre deberá atenerse a las mismas informaciones meticulosamente preparadas bajo la dirección oficial.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - ¿De quiénes son las estaciones de radio? En este mismo recinto, en la Cámara de Diputados, fue denunciada la adquisición de las radios por la dirección de Correos y Telecomunicaciones. En la Comisión de Reglamento nuestros representantes quisieron investigar en vano quiénes son sus propietarios actuales. Yo voy a decir que fueron adquiridas por el Estado sin autorización legislativa, concediéndose su uso a sociedades anónimas, tras las cuales se esconden jerarcas del Régimen para obtener grandes ganancias y para controlar ese elemento vital para la información y juicio del pueblo.
La radio es un instrumento esencial en la formación de la conciencia pública, a tal punto que su libertad es signo definitorio de un régimen. Donde la oposición tiene libre acceso, en un plano de igualdad con el gobierno, se vive el decoro de la libertad, y donde es monopolio del partido oficial, como arma sin réplica para la sugestión de las multitudes, se sufre la humillación de una dictadura.
La libertad de radio es más importante todavía que la libertad de prensa. La lectura de la palabra escrita requiere un acto de decisión: la palabra radiada se impone, penetra en la intimidad del hogar y en el fuero de nuestros sentidos y tiene un poder de convicción que sólo el acento humano puede proporcionar.
Son democracias, desde Inglaterra hasta Estados Unidos, desde Francia a Canadá, todos aquellos países donde las corrientes de la opinión pública pueden propalar sus ideas, en función de pensamiento y de crítica, O las pequeñas naciones como Uruguay, donde no existe para los partidos políticos fiscalización de ningún género, donde cualquier ciudadano puede emitir sus más enérgicos juicios contra el gobierno, porque allí no actúa otro juez que la conciencia del hombre del pueblo, soberano para escuchar y decidir.
UN CRIMEN CONTRA LA LEY NATURAL
Y sigamos el paralelismo entre los comienzos de la revolución nacional de Italia y de la Argentina. Regresaba el niño italiano a su hogar. ¿Qué traía? Las consignas políticas del régimen. Así, la revolución nacional dogmatizaba las conciencias desde la infancia. ¿Qué de distinto ocurre en nuestro país? El gobierno utiliza al niño como vehículo de penetración en el hogar y encasilla su espíritu para deformar el alma del hombre del mañana. Los «slogans” de la propaganda oficial son temas de clase y de examen, y sus planes y propósitos políticos, incluso éste de la reforma constitucional, objeto de las composiciones infantiles. Ya en muchas escuelas, a imagen y semejanza de los procedimientos del fascismo, se incluye en las lecciones de escritura frases vinculadas a las figuras del Régimen. Así se destruye la alta función unificadora de la escuela argentina. Así pretende anular, desde su formación, al espíritu crítico de la futura ciudadanía y así se comete el crimen totalitario, contra la ley natural, de despojar al padre del amor de su propio hijo.
LOS SINDICATOS
Como en Italia, los sindicatos organizados verticalmente por una dirección centralizada que destruye la estructura federativa argentina, constituyen el soporte principal del Régimen.
Como en Italia, fueron ganados uno a uno por voluntad espontánea o por artes de seducción o coacción. Cuando mantienen independencia y rehúsan someterse a los designios oficiales, se eclipsa la libertad constitucional de asociación y aparece interviniéndolos el secretariado de la CGT, con el respaldo de la Secretaría de Trabajo y la Policía Federal actuando de consuno. Y si el espíritu de libre decisión permanece, las intervenciones quedan indefinidamente, como ocurre con los telefónicos y los obreros municipales.
Los sindicatos han dejado de ser los órganos de expresión autónoma de los trabajadores en defensa de sus intereses gremiales. Han quedado reducidos al “rol” de instrumentos de control, dirección y movilización de la clase obrera, según las determinaciones de la Casa de Gobierno. Y no es que se mantenga a estos fines en recato. El actual presidente de la Nación, en discurso pronunciado en la Bolsa de Comercio, al referirse a los objetivos de creación de la Secretaría de Trabajo, definió su propósito de que “pudiera ser un organismo que dirigiese al movimiento sindical argentino en una dirección, lo organizase e hiciese de esta masa inorgánica y anárquica una masa organizada que procediese racionalmente de acuerdo a las directivas del Estado”.
Visca. - ¿Porque qué no explica el 17 de octubre?
Presidente (Mercante). - No interrumpa el señor convencional al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - Se lo diré, señor convencional. La repetición de frases estereotipadas en el cine, la Radio, la prensa, la escuela, el cuartel, el sindicato dirigido, la reiteración de estados conmociónales provocados con artificiosa habilidad, permitió a las dictaduras europeas crear el clima de sugestión que hipnotizó a inmensas muchedumbres. ¿Qué de extraño tiene, pues, el éxito de esas mismas técnicas en nuestra tierra, si la regulación de las libertades públicas impidió contraponerles el conocimiento de los hechos y las ideas que posibilitaran el libre juicio de la ciudadanía?
LOS PARTIDOS POLITICOS
Y llego, señor presidente, a uno de los aspectos definitorios de la situación argentina. La vida de los partidos políticos no es cuestión particular de cada partido; es un problema substancial de la democracia. En la democracia los ciudadanos no actúan aislados, sino agrupados en grandes corrientes cívicas, y el sistema fracasa si en cada una no se aplica lealmente y el pueblo no puede deliberar, elegir y fiscalizar a sus representantes.
Como argentino que aspira a la dignificación de los métodos políticos, tengo derecho a examinarla forma como los ciudadanos adheridos al partido oficial realizan su voluntad política a través de sus organismos. Del mismo modo tengo el deber de ofrecer al resto de la ciudadanía la seguridad de los procedimientos mediante los cuales los afiliados al Radicalismo deciden de su conducta política.
El partido oficial se ha convertido en órgano del Estado. No se ha dictado una ley, como la alemana del l diciembre de 1933, que establezca la unión indisoluble entre el partido y el Estado; pero la carta orgánica del partido establece que el afiliado que ejerza la presidencia de la Nación posee el derecho de control de la vida partidaria, lo que resulta exactamente lo mismo, puesto que la fusión entre el Estado y el partido se realiza, por encima de la Constitución, entre la jefatura del Estado y la jefatura del partido.
En la democracia, las jerarquías nacen desde abajo hacia arriba y las responsabilidades se plantean desde arriba hacia abajo. En los partidos totalitarios se aplica el «Fuehrer prinzip”; la jerarquía parte desde la cúspide hacia abajo, y las responsabilidades se rinden desde abajo hacia arriba. La dirección nacional designa la dirección regional y ésta a la local. La dirección local es responsable no ante el pueblo, sino antela dirección regional, y ésta ante la nacional, donde reside la fuente del poder.
Por primera vez en la historia de los partidos políticos argentinos, la estructura que está rigiendo al partido oficial es exactamente la misma de los partidos totalitarios, y en ella y en su vinculación con el Estado naufragan todas las instituciones constitucionales argentinas y los principios históricos de la organización nacional.
No existe separación de poderes cuando el consejo superior del partido oficial que actúa bajo la jefatura del presidente de la Nación designa los candidatos a diputados nacionales que han de formar el otro poder del Estado, y hasta los propios convencionales que están ejerciendo el poder eminente de modificarla Carta Fundamental.

-Varios señores convencionales hablan simultáneamente, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - No existe separación de poderes cuando esos constituyentes son nombrados por el cuerpo político representativo del régimen y entre ellos se encuentran cuatro de los cinco jueces de la Corte y el sector del partido oficial que reconoce la jefatura omnímoda del titular del Poder Ejecutivo de la Nación.
El régimen federal se ha extinguido cuando ese cuerpo, que representa una unidad de comando incompatible con la democracia y con los principios del federalismo, designa los candidatos a gobernadores, a miembros de las Legislaturas provinciales, y hasta a los senadores nacionales que han de investir la delegación del pueblo de las provincias de la Cámara representativa en la autonomía de los Estados.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

LAS ESTRUCTURAS REALES
Lebensohn. -Si a través de los resortes del partido oficial se ha suprimido en los hechos la separación de poderes y el federalismo, y por su intermedio el presidente de la república ejerce la dirección de los cuerpos políticos del país, también controla a su arbitrio los demás aspectos de la vida nacional. El presidente de la República, que personifica en los hechos al Estado, dirige la cultura oficial, mediante los rectores de las universidades, que él designa; a los sindicatos obreros, por conductores gremiales que son los portavoces y ejecutores de sus decisiones.
Borlenghi. - ¡Está fuera de la cuestión!

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Regula el nivel de vida de la inmensa mayoría del pueblo argentino, autorizando la inflación sin límites del circulante, que desquicia la economía nacional, reduce el valor adquisitivo de los sueldos y salarios y enriquece a los poseedores.
Borlenghi. - ¡El señor convencional no está en la cuestión!
Presidente (Mercante). - La presidencia ruega al señor convencional que se ajuste a la cuestión en debate.
Lebensohn. - Estoy en la cuestión.
Borlenghi. - ¡No está en la cuestión!

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. -Advierto, señor presidente, que el Radicalismo va a realizar su examen de la Constitución real que está viviendo el pueblo argentino de acuerdo con su propio concepto y con su propia responsabilidad histórica. Vamos a hablar con absoluta libertad en este recinto.
El señor presidente de la República ha analizado la estructura del Estado argentino tal como él la ve. La Unión Cívica Radical tiene el derecho de analizar desde estas bancas del recinto de la Convención Constituyente las estructuras reales del pueblo argentino tal como ella las advierte.
El señor presidente de la República determina las orientaciones económicas a través de la burocracia del Consejo Económico Nacional que de él depende; los artículos que pueden ingresar en el país y las zonas de privilegio, verdaderos feudos industriales que se establecen al amparo de las restricciones que él impone; regla el rendimiento del trabajo de los agricultores, fijando el precio que recibirán por su producción...
Correa.- Señor presidente; el señor convencional está fuera de la cuestión.
Lebensohn.- Estoy determinando las estructuras que se quieren consolidar constitucionalmente.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Sírvanse no interrumpirlos señores convencionales al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - El señor presidente encauza la dirección del crédito y dirige la política internacional sin que la Cámara de Diputados, única en que actúan legisladores radicales, haya tenido posibilidad de considerarlos pactos en ejecución que lesionan nuestra libertad política y económica en la lucha contra los imperialismos.
El señor presidente ejerce una potestad irrestricta en el orden político y en los campos económicos, financieros, sindicales y culturales; controla a su arbitrio los rumbos de la vida nacional. Por otros caminos, con otros procedimientos usando sus mismas técnicas, ha alcanzado la finalidad totalitaria.
Ahí está instalado el Régimen en sus realidades, dispositivos y orientaciones. Se ha desarrollado en el quebrantamiento de la estructura constitucional y en la regulación de las libertades públicas; ha centralizado las direcciones del país y pretendido imprimir su concepción en todos los aspectos de la existencia argentina. No puede consolidarse sin la permanencia indefinida del conductor que constituye el centro de las decisiones. De ahí la necesidad de la reelección presidencial. Sin continuidad del jefe, no existe continuidad del sistema y no se concibe al jefe sin la total concentración del poder.
LA REELECCION
El artículo 77 de la Constitución es la garantía suprema de las libertades populares y la última valla contra la arbitrariedad. Puede un gobernante avasallar todos los derechos. Su poder tiene límite cierto, plazo infranqueable, en la prohibición dictada por el sufrimiento de dos generaciones argentinas. Su remoción es el objeto de la reforma, y el Radicalismo se opone esta “in totum”, en su conjunto, en defensa del orden democrático y de las libertades fundamentales, y en lealtad con la historia y el destino de nuestra Patria. Votará contra la reforma porque entraña el propósito de consolidar, fortificar y perpetuar al absolutismo gobernante y persigue la única finalidad de legalizar el establecimiento del sistema que está destruyendo esencias republicanas y precipitando a nuestra Patria en la abyección del despotismo.
En el curso de nuestra organización constitucional, la vida republicana, casi siempre fue amarga, pudo desarrollarse evolutivamente. Los presidentes solían ejercer influjo decisivo; su poder era inmenso, incontrolado dentro del lapso en que ejercían la dirección de la República. Imponían a sus sucesores, pero éstos, conscientes de la fuerza que reúne el poder presidencial, jamás se resignaron a ser meros ejecutores de directivas ajenas. Y en esa renovación de fuerzas, de procedimientos y de hombres, la democracia argentina se salvó y la República subsistió aun en las épocas dolorosas del fraude.
A este gran recaudo constitucional, los círculos de intereses que siempre rodean al poder personal quieren suprimirlo, no en interés del país, sino en su propio interés. No tienen la responsabilidad histórica del presidente, sino la oportunidad de enturbiarse con el fango de los negociados y de beneficiarse con el usufructo de su influencia, operando ala sombra del poder presidencial.

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Con plena responsabilidad digo que aún cuando el presidente fuese un hombre de mi partido, tal es el conjunto que concentra el poder presidencial que podría lograr su reelección indefinida, aunque no representara a las corrientes más cuantiosas de la opinión pública. Esta situación iría socavando el régimen republicano y abriendo una fisura profunda entre el gobierno y el país y su consolidación habría de provocar en esta tierra, que siempre ha sido tierra de resistencia a la opresión, las reacciones que son condignas a los pueblos que aman y defienden su libertad. A la primera reacción, el Régimen está muerto. Si triunfa, no tiene otro remedio que la huída, pero si logra la victoria, la sangre derramada...
Visca. - Estamos frente a una cuestión ajena al debate...

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúe en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - Hablar de la reelección es estar fuera de la cuestión. Ese es el drama...

- Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Pero si logra la victoria, la sangre derramada convierte al presidente en su prisionero para siempre; no puede volver a ser un hombre común, desfilar por la calle, porque los odios despertados le obligan a permanecer en el poder y rodearse de la vigilancia que protege al poder. Podría huir al extranjero, pero sus parciales se lo impedirían, porque necesitan la continuidad para su defensa...

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

LOS ANTECEDENTES DE LATINOAMERICA
Lebensohn. - Esta es la trágica historia de todos los dictadores latinoamericanos. Esta es la historia de Rosas.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn.- Esta es la historia de los presidentes latinoamericanos que convocaron a asambleas constituyentes con el propósito de modificarla Constitución a fin de posibilitar sus reelecciones...

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - No interrumpan los señores convencionales al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - Tengo aquí una cantidad de antecedentes que demuestran hasta que punto el dolor de los pueblos de Latinoamérica ha necesitado crear exigencias constitucionales como las del artículo 77 para defender su derecho a la libertad.
En Guatemala, pequeño país que estuvo sometido a dictaduras, el presidente no pudo ser reelecto, sino después de doce años del cese de su ejercicio.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn.- La Constitución de México expresa que por ningún motivo y nunca podrá volver a desempeñarse ese cargo después de concluir su mandato, en Nicaragua no pueden ocupar la primera magistratura ni los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo grado de afinidad del presidente de la República o del que ejerza la presidencia durante cualquier tiempo de los últimos seis meses anteriores a la elección; el militar que hubiese estado en servicio activo sesenta días antes de la elección se halla en la misma situación; en Panamá..,
Un convencional. - Panamá, ¿qué país es?
Lebensohn. - Se ve que es convencional de la mayoría. Lo mismo ocurre en Panamá respecto de los parientes del presidente dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad. Y así en toda Latinoamérica, salvo Santo Domingo y Paraguay.
¿Qué son los veinte años de reelección de Estrada, en Guatemala; qué son los trece años de reelección de Ubico, en el mismo país? ¿Qué es el Trujillo, en Santo Domingo y las reformas constitucionales de 1929, 1932 y 1934 introducidas por él? Cuanto más despreciable en un régimen, tanto más reformas constitucionales.
En Cuba, en 1925, se produce al advenimiento de Machado al ejercicio del poder, ya en 1927 reforma la Constitución para conectar su prolongación indefinida, hasta que en 1933, después de haber martirizado a ese pueblo con sus torturas y sus «porristas”, después de haber ensangrentado la hermosa isla del Caribe, huyó a Estados Unidos, donde pasó sus últimos días en el desprecio de su patria. ¿Qué es de Venezuela, que tuvo desde 1908 hasta 1935 el mismo dictador, Juan Vicente Gómez, de quien sólo se liberó el país con su muerte? El día de la muerte de Gómez el pueblo se abalanzó contra las puertas de la cárcel “La Rotunda” y aserrando los barrotes extrajo engrillados a combatientes de la juventud, a universitarios, a los mejores hombres de Venezuela que habían estado enfrentando el régimen despótico.
En México, desde 1877 hasta 1911, durante treinta y cuatro años que podríamos calificar con adjetivo de Yrigoyen. «Años seculares” la sangre cubrió los caminos de la tierra mejicana al grito de “no reelección”, y el pueblo estuvo despojado de su libertad y el país de su adelanto moral durante medio siglo por la ambición de mando de un presidente y de sus corifeos, que disponían de todos los resortes del poder para la permanencia en el gobierno. Es Leguía, en el Perú, que en 1919, apenas llegado al poder, convocó a una convención constituyente. Pretextaba también la inclusión de garantías sociales, mas su propósito real era posibilitar su permanencia en el poder, que mantuvo hasta 1931, en que fue derribado después de catorce revoluciones; cayó preso y murió en la cárcel.
Giovanelli. - ¿Cómo terminó Yrigoyen?

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
López Sansón. - Ustedes lo invocan a Yrigoyen cuando les conviene.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa el señor convencional por Buenos Aires en el uso de la palabra.
Lebensohn. - En el Brasil Getulio Vargas llegó al gobierno en 1930 y permaneció en el poder hasta 1944.
Miel Asquia. - Yo pregunto, señor presidente...
Presidente (Mercante). - No interrumpa el señor convencional al orador que esta en el uso de la palabra.
Lebensohn.- De 1930 a 1934 fue presidente provisional. En 1934 se dictó la nueva Constitución democrática brasileña, y en 1938, concluido el período presidencial, el jefe de Estado, que no podía ser reelegido, de acuerdo con la Constitución, por acto de fuerza personal promulgó una Constitución corporativa -que, por singular paradoja, es la única Constitución corporativa del mundo, pues la italiana y la alemana nunca existieron- y permanece en el poder hasta 1943, en que fue derribado por un golpe de Estado.
LA REFORMA DE LA CONSTITUCION DE ESTADOS UNIDOS
Es la historia trágica de América latina, es la historia trágica de la Argentina. Y a mi me extraña que un hombre tan culto como el señor informante del sector de la mayoría, que invocó en abono de su tesis, en favor de la reelección presidencial, la opinión de Hamilton, centralista y conservador, en los comienzos de la organización constitucional norteamericana, no haya invocado las actuales corrientes constitucionales norteamericanas. En Estados Unidos –después de la histórica presidencia de Roosevelt, salvador de la humanidad-, en Estados Unidos, donde el federalismo garantiza los derechos del pueblo y evita la omnipotencia del estado federal...
Miel Asquia. - Perón, salvador del pueblo argentino.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa con la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - A pesar de que en Estados Unidos las libertados públicas gozan de una total garantía...
Perazzolo. - Y hay reelección de presidente también.
Lebensohn. - A eso voy, señor convencional.
Se ha promovido la reforma constitucional, y el Congreso Federal ha encarado, por el procedimiento de enmiendas, la reforma constitucional prohibiendo que ningún presidente pueda permanecer más de ocho años en el poder. Esta decisión fue adoptada en 1947 por más de dos tercios de votos constitucionales de la Cámara de Representantes y del Senado de la Unión, y notificada a la secretaría de Estado el; 21 de marzo de 1947.Establece esta resolución que tiene que ser ratificada en el término de siete años para convertirse en reforma constitucional. Y asómbrese el señor presidente y el informante de la mayoría: rápidamente veintidós Estados ratificaron la enmienda, a pesar de que faltan más de cinco años, y estos Estados no son los representativos de una corriente política. Tengo los últimos cuatro, que lo han hecho en el curso de los últimos meses del año pasado. Son: Virginia, controlado por el Partido Democrático; Missisipi, controlado por el Partido Democrático; Nueva York, cuya Legislatura tiene una representación mixta democrática-republicana, y South Dakota, republicano.
Es decir que en la democracia norteamericana, en la que el ejemplo de Washington fue regla moral imperativa que contuvo las reelecciones pasado el término de los ocho años; -regla moral que únicamente no rigió cuando circunstancias históricas exigen una reelección- cuando se vio que había un peligro para el futuro, se puso en movimiento la máquina constitucional para impedir que en función de esa posibilidad pudiera construirse un gobierno fuerte que fuera opresor de las libertades norteamericanas.
LA CONFESION DE LA MAYORIA
Sampay. - Estados Unidos pudo elegir por tercera vez a su presidente Roosevelt en un caso en que era necesario para la salvación del país.
Lebensohn. - Eso abona mi tesis, señor convencional, porque si habiendo existido un solo caso, un caso tan evidente de necesidad, la enmienda del pueblo norteamericano resolvió suprimir las reelecciones, eso demuestra cuál es el sentido y la fuerza de los principios constitucionales.
Sampay. - Como allí, también aquí podría ocurrir que después de la reelección de Perón tuviéramos que poner otra vez la prohibición de reelegir.
Lebensohn. - Es decir, que se trata de una reforma constitucional que no es permanente, sino que se adecua a las necesidades del presidente de la República, que nos está presidiendo desde ese sillón.
Borlenghi. - Porque es un caso excepcional, como el de Roosevelt.
Lebensohn. –A confesión de parte, relevo la prueba. La mayoría, por la voz de su miembro informante, ha declarado que la reforma de este artículo se hace para Perón, que era lo que nosotros sosteníamos ante el pueblo argentino.
Waite Figueroa. - Perón es el San Martín de esta época.
Lebensohn. - El elogio del señor convencional es pequeño. A Leguía lo llamaban el Júpiter americano...
Presidente (Mercante). - Ruego a los señores convencionales que no interrumpan al orador.
AYER Y HOY
Lebensohn.- Lo más extraordinario es que el propio actual presidente de la República y el presidente de la Comisión Revisora de la Constitución han tenido un concepto tan cerrado de lo que debe ser el mecanismo que impida las reelecciones en la vida argentina por sus efectos de la moral cívica, que cuando subscribieron en calidad de ministros del gobierno de facto el decreto de los partidos políticos, establecieron en función de dignidad política, que no podían ser reelectos, por ningún concepto, ni por ninguna mayoría, los presidentes, los vicepresidentes y los secretarios de hasta los subcomités de barrio. Y ahora quieren la reelección del presidente de la Nación.
LA ACTITUD RADICAL
El Radicalismo adjudica a esta reforma constitucional la única que acaba de confesarse públicamente. Su actitud no puede ser modificada por la existencia de algunas disposiciones que contemplan anhelos sostenidos por nuestro partido.
Han sido expuestos, en general, en forma de simples enunciados teóricos, desprovistos del sistema de garantías indispensable para su eficacia por el moderno constitucionalismo, y repiten el arsenal de frases creado para desorientar a la opinión pública y levantar una cortina de humo sobre el objetivo de la reforma. La negativa del sector radical, impuesta por las circunstancias en que vive el país, no implicará definición sobre ningún principio particular en sí, sino considerándolos en su carácter de partes Inseparables de un plan destinado a sofocar las libertades argentinas.
Reelección presidencial, constitucionalización de la legislación represiva del Régimen, culminación del proceso de centralización. He ahí la reforma. Todos sus demás aspectos estaban en la legislación o podía alcanzarse mediante la legislación: derechos del trabajador, incompletos y falseados; los derechos de la familia, imprecisos e innocuos; disposiciones atinentes a servicios públicos que en parte se acercan a nuestro programa. Todo cabía como desarrollo dentro del gran encuadre orgánico de la Constitución del 53. Lo único que no podía lograrse era la remoción del infranqueable obstáculo a la ambición de mando de los gobernantes. De ahí y sólo de ahí nació la reforma.
UN PLAN PROGRESIVO
Quién siguió atentamente los acontecimientos ocurridos en los últimos años pudo creer que muchos, lesivos a nuestro pensamiento democrático, constituían simples expresiones del azar, reacciones temperamentales ante episodios de carácter personal, devaneos teóricos de asesores extraños a nuestro ambiente. Más si dirigimos la mirada hacia atrás advertimos que todos estos hechos aparentemente aislados se integran como piezas de una estructura coherente y orgánica y se advierte que un hábil estratego ha venido cumpliendo progresivamente un plan que arriba a su meta. Destrucción del sindicalismo independiente, avasallamiento de las universidades, humillación del régimen parlamentario, monopolio de la radio y del cine, restricción de la libertad de prensa, manejo discrecional de los fondos públicos y de los inmensos recursos sustraídos a la producción, absorción burocrática del control económico y la reelección indefinida del jerarca.
EL APARATO REPRESIVO
Ya están dadas las condiciones totalitarias. Y también dado el aparato represivo del Régimen para ahogar la insurgencia del pueblo cuando se aperciba de la realidad de su destino. ¿Qué otra cosa significa la revalidación del decreto ley de seguridad del Estado, merced a la jurisprudencia de la Suprema Corte?, de ese decreto ley de corte y mentalidad fascista, que establece que las huelgas declaradas ilegales -y las declara el organismo administrativo dependiente del presidente de la República-, constituyen delitos y que quienes los estimulan reciben pena no excarcelable.
¿Qué otra cosa significa el registro general de personas, que dará al gobierno la noción precisa de todas las actividades y movimientos de los habitantes del país, habitándolo para la vigilancia característica de los Estados policiales? ¿Qué otra cosa significa la sanción de la ley de organización del país para la época de guerra, que rige en época de paz, que permite al arbitrio del presidente de la Nación declarar estados de conmoción interna o de emergencia grave y reemplazar a las autoridades políticas y administrativas normales por autoridades militaras, y substraer a los ciudadanos de la jurisdicción de los jueces de la ley civil para someterse al juicio sumario de la ley militar?
¿Qué significa esto? Es el terror, es el ejército que avanza sobre un país conquistado. En su despliegue, las tropas llegan a una localidad, se apoderan de personas y cosas y de su destino. Es la ley de la guerra, la ley indispensable para que detrás de los ejércitos no existan retaguardias enemigas. ¿Quién ha pensado eso para que rija dentro de su propio país, con relación a sus propios nacionales, como instrumento de dominación que solo es concebible en esos Estados extraordinarios en que la ley suprema es la victoria en el terreno de las armas?
¿Qué otra cosa importa la reforma del Código Penal, que cancela prácticamente el último medio de emisión del pensamiento, la tribuna callejera, puesto que su concepto del desacato instituye el delito de opinión en sus términos más altos?

-Suena la campana indicadora de que ha vencido el término de que dispone el orador para hacer uso de la palabra-

Presidente (Mercante). – Ha vencido el plazo para hacer uso de la palabra, señor convencional por Buenos Aires.
Albarracín Godoy. - Hago indicación de que se prorrogue el término.
Presidente (Mercante). - Se va a votar si se acuerda al orador prórroga del término para usar de la palabra.

- Resulta afirmativa de 109 votos; votan 138 señores convencionales-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - ¿Para qué y en previsión de qué ha sido sancionado este aparato represivo que coloca un dogal sobre el cuello del hombre del pueblo y somete el honor, la libertad, el pensamiento y el nivel de vida de los argentinos al arbitrio del presidente de la República? No somos nosotros quienes hemos despertado pasiones con la ley del odio, de la división y de la persecución. La nuestra es la prédica de la tolerancia en el respeto de la opinión ajena, de la paz en la dignidad del derecho y de la igualdad en el ejercicio común de la libertad. Triste destino de nuestro país seguir el camino que los otros recorrieron sin que su experiencia ni final sirvieran de lección. Con los mismos métodos, con las mismas técnicas, aquellos conductores dominaron a sus pueblos y les enseñaron a idolatrar, a odiar y hasta a morir conforme a la voz de mando que descendía entre el coro alucinante de las grandes multitudes organizadas.
LA REVOLUCION-CONTRA
Rotas aparentemente las coyunturas del fraude, el país debía ingresar en el orden dinámico de la libertad y debatir en la agitación fecunda de la democracia las formas de superación política y de transformación económica y social reclamadas por el espíritu popular, sostenidas por el Radicalismo y postergadas por la coacción electoral. Fue necesario copar la revolución que maduraba en las conciencias, conquistar la adhesión de los sectores populares satisfaciendo sus reivindicaciones más inmediatas y mantener la disposición del poder del Estado para impedir cualquier modificación de estructura que afectase al orden impuesto. No fue un movimiento progresista, fue una fase negativa la revolución-contra que llamara Mac Leish, pero una fase, en fin, del proceso revolucionario que se esta desarrollando en la humanidad. Sólo intento frenar el impulso de transformación social, que es el signo de la época, con reajustes que mantuvieron inalterables las relaciones de producción capitalista una amortiguación del régimen del privilegio tendiente a fortalecerlo y a confundirlo con el Estado.
A la preeminencia de la oligarquía terrateniente formada al amparo del poder político, en la época de la afirmación de los valores agropecuarios, sucedió la de las expresiones financiero-industriales vinculadas al poder revolucionario, que facilitó así el transito de nuestra estructura capitalista a las nuevas formas impuestas por el desarrollo económico. Al servicio de esta evolución se colocó a los recursos del país, entregando los dispositivos del control económico-financiero de la Nación a representantes conspicuos de la nueva oligarquía.
Los hechos probarán a nuestros amigos obreros, en su debido tiempo, que la justicia social no fue un fin en si mismo, sino un medio de lograr el apoyo popular para conquistar el poder y luego realizar desde él los otros objetivos de quienes se embarcaron en la gran aventura de dominar al país.
Fue la misma estrategia social de Napoleón, figura histórica grata al espíritu del presidente, que proclamó los ideales de la Revolución en tanto sofocó su espíritu, alejó a los hombres que le eran leales y recreó el absolutismo para su mayor gloria imperial. Fue, en otro sentido, la experiencia de Bismarck, cuyo ideal prusiano de potencia inspira al oficialismo. El Canciller de Hierro no hizo sancionar las primeras leyes sociales alemanas movido por sentimientos de justicia, sino guiado por la voluntad de atraer a los trabajadores para dominarlos y forjar con su apoyo una economía y un ejército adecuados a sus planes imperiales. Y fue también la reciente experiencia de los pueblos subyugados por el fascismo que entregaron su libertad y su vida en la ilusión fugaz de suprimir su inseguridad económica.
EL PODER PERSONAL
La finalidad de fortificar y perpetuar el poder adquiere plena evidencia en la reforma. La experiencia de casi un siglo señaló las deficiencias de la Carta del 53 en las limitaciones del poder personal de los presidentes, origen de gran parte de nuestros males políticos. Más el proyecto no recoge esa experiencia. El régimen de intervenciones, del estado de sitio, de provisión de cargos públicos y de gastos ilegales permanece con sus fallas actuales. Se aclara la imprecisión de conceptos en cuanto a la prorroga de sesiones del Congreso, pero en sentido desfavorable a la buena doctrina. No se contemplan garantías efectivas para el resguardo de la autonomía de las provincias y prácticamente se las ha colocado en situación de dependencias del poder central al condicionarse su autonomía a cooperaciones que las privan de seguridad política.
No se prevé la convocatoria automática del Congreso para juzgar de la pertinencia del estado de sitio que puede declarar el Poder Ejecutivo durante el receso, o en su defecto, la creación de una comisión parlamentaria permanente que lo substituye en esa función. Se incluye, en cambio, el estado de prevención y alarma, al que se califica de intermedio con el de sitio. Más puede ser declarado al arbitrio del Poder Ejecutivo, aun durante el funcionamiento del Congreso, y excluye la opción del abandono del país a los detenidos.
La ley de residencia, sancionada por la oligarquía para reprimir el movimiento obrero, cuya derogación comprometieron los diputados gremialistas, no solamente queda, sino que se incorpora al texto constitucional. Aparecen bases constitucionales igualmente para el decreto-ley de delitos contra la seguridad del Estado, y para la vigencia, en época de paz, de la ley de organización del país para la época de guerra, al establecerse, en expresión de estudiada ambigüedad, la aplicación del Código de Justicia Militar a los civiles asimilados.
ABSOLUTISMO ECONOMICO AL SERVICIO PRIVILEGIO
Podrá tener el Poder Ejecutivo presupuestos por períodos de tres años, sellar moneda y fijar su valor y negarse a contestar verbalmente las interpelaciones a sus ministros. En el campo económico se constitucionaliza el actual monopolio de exportaciones e importaciones, sin prever recaudos que evítenla formación de un absolutismo económico al servicio del privilegio. Nosotros queremos el contralor social de la economía, pero con un Estado dirigido democráticamente, en forma tal que todas las fuerzas de la sociedad intervengan, sin interferencias deformadoras, en la expresión de la voluntad colectiva y tengan al Estado como agente y no como dueño de la comunidad.
Este monopolio en los últimos años, ha significado el manejo sin publicidad, sin fiscalización de la opinión pública ni del Parlamento, de recursos muy superiores a los del presupuesto nacional y la regulación discrecional del rendimiento ni del trabajo del campo argentino. El presidente de la República, por intermedio de sus funcionarios, ha dispuesto discrecionalmente de miles de millones de pesos. Ni aún hoy en día el país puede enterarse de la naturaleza de las operaciones de compra o de venta realizadas, de su conveniencia ni del destino de esas inversiones.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - De lo que es el monopolio tal como lo incorpora el proyecto de reforma constitucional, sin ningún recaudo y sin tener en cuenta lo que aconseja la experiencia argentina, pueden dar fe dos hechos actuales.
Primero la mayor parte de la cosecha de maíz del año pasado se encuentra acumulada en los sitios de producción, semiinvadida y destruida por los parásitos.

-Hablan varios señores convencionales ala vez, y suena la campana-

Visca. - Sinceramente, es lamentable que el señor convencional...
Lebensohn. - Me faltan pocos minutos y ruego a los señores convencionales me permitan examinar la realidad del régimen que se quiere constitucionalizar.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Continúa en el uso de la palabra el señor convencional por Buenos Aires.
Lebensohn. - En segundo lugar, la carencia de divisas fuertes está creando una crisis en nuestro intercambio internacional. Faltan elementos imprescindibles para la reposición del utilaje industrial y los que se hallan se cotizan a precios de exacción.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Presidente (Mercante). - Ruego a los señores convencionales no interrumpan al orador que está en el uso de la palabra.
Lebensohn. - El presidente y sus asesores dispusieron de centenares de millones de pesos para la adquisición de barcos. Nos parece muy bien pero en su mayor parte fueron acordados a grupos navieros particulares y no destinados a la adquisición de barcos para la Flota del Estado. Con el dinero del país, con sus divisas, por las cuales la Nación sacrifica su economía...

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - ...el señor Dodero adquirió una gran flota. Transportan sus barcos la producción nacional, los inmigrantes y gran parte de las importaciones, en situación de privilegio, pues se los prefiere para evitarlas demoras que existieron hasta hace poco tiempo en el puerto de Buenos Aires. Con los dineros del Estado se adquirieron los barcos; con los contratos del Estado se les paga; pero los barcos no son propiedad del Estado, sino propiedad privada del Señor Dodero, el gran amigo del presidente de la Nación.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

OSCUROS PRESAGIOS
Lebensohn. - La reforma se consuma bajo oscuros presagios. Los discursos del presidente ofrecen, alternativamente, la paz de la sumisión o amenazan encender en guerra al país. El presidente necesita crear un clima conmocional. Es la característica de estos regímenes, para los cuales es fatal la tranquilidad que permita reflexionar. Tiene sus razones. Recibió el gobierno en condiciones económicas afortunadas que jamás se dieron. Desde el comienzo de la guerra, Argentina entregó su producción y sus importaciones se restringieron al mínimo. Los países proveedores estaban absorbidos por el esfuerzo militar. Nuestra industria naciente debió multiplicarse para atender a las necesidades nacionales. Floreció el espíritu de empresas y la capacidad técnica. El trabajo argentino, el trabajo de nuestros despojados productores agropecuarios, acumuló los grandes saldos en oro y divisas que se atribuyó la jactancia del régimen. La coyuntura económica hizo pasar a la Argentina de país deudora acreedor y, en consecuencia, de economía independiente. Ese inmenso caudal ofrecía las perspectivas más halagadoras para el porvenir nacional. Pero en pocos meses ha sido dilapidado y nuestro país se encuentra en extraordinarias dificultades para satisfacer sus exigencias de importación. Se sienten los pródromos de la crisis. El derroche oficial pudo ser posible extrayendo a la producción las grandes diferencias entre el precio interno y el externo de que el gobierno se apropiaba. En baja los precios mundiales, el peso de nuestra máquina burocrática extenúa a la economía. La ineptitud y el despilfarro trasladan su incidencia al aumento del costo de la vida. La inflación avanza vertiginosamente. El Régimen comprende que tendrá que mostrar su verdadera índole. Cuando los vientos de la prosperidad cubrían nuestra tierra, pudo aumentar salarios que no afectaban las ganancias impresionantes de los grandes consorcios, pero para cuando la utilidad merme, está decidido a arrojar el peso de la crisis sobre los hombros obreros. A la desvalorización monetaria que restringe el salario real, seguirá una política de congelación de sueldos que los volverá, en su capacidad adquisitiva, al nivel de 1943, en los tiempos de la oligarquía conservadora.
En nombre de la lucha contra la agresión extranjera requerirá sacrificios al país, y descalificará como traidores a cuantos se opongan a sus agresiones contra las libertades argentinas.
Hará rápidamente elecciones en las provincias intervenidas, e inmediatamente e iniciará la nueva política, el viraje hacia la derecha, apretando el torniquete extorsivo.
LA PRORROGA DE MANDATOS
Presume la reacción popular, y para evitarla está urdiendo un inaudito atento contra la democracia: la suspensión de las elecciones que debían verificarse en 1950, para la renovación parcial de la Cámara de Diputados y la elección de la mayor parte de los gobiernos provinciales. Se prorrogan los mandatos de los diputados y se convertirá a las legislaturas provinciales en constituyentes sui generis ‘para prorrogar a su vez el mandato de gobernadores, legisladores municipales. El Régimen aspira a un interregno de tres años para aplastar al espíritu de independencia popular y someter a los argentinos al orden silencioso de los oprimidos sin esperanza.
Perspectivas dramáticas son éstas. Errado está el Presidente si presume la mansedumbre de este grande y generoso pueblo. Escuche las inspiraciones del patriotismo por encima de los círculos de intereses que rodean al poder. Aún es tiempo para detener esta marcha que conducirá al país al despeñadero. ¡Que Dios inspire a su espíritu y salve a la Nación!
SEGUIREMOS LA LUCHA
Nosotros seguiremos nuestra lucha, dispuestos siempre a tender la mano de la cordialidad argentina en el decoro hoy ausente de la libertad. No nos sentimos adversarios del hombre del pueblo que votó en contra nuestra. Sus aspiraciones nacionales son nuestras aspiraciones nacionales. Cree, a través de los dispositivos oficiales de información, que son los únicos que hasta él llegan, que se quiere operar una grande y justiciera modificación del panorama argentino y le presta el aporte sincero de su devoción. El Régimen sólo podrá subsistir mientras pueda mantener a ese hombre en el desconocimiento de la realidad nacional; mas, a medida que transcurran los acontecimientos, el tiempo, que es el gran maestro de la vida, irá probando quiénes estuvieron lealmente al servicio de esta causa revolucionaria, por la que hemos luchado con sangre de nuestros corazones.
En balde será la armazón de fuerza que se pretende erigir. Como todo lo edificado sobre cimientos de arena, caerá ante el primer soplo de la adversidad.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - No es ésta la nueva Argentina; ésta es la última etapa de la vieja Argentina, de aquella que fue frustrando a través de mil formas cambiantes a la Argentina irrealizada que quisieron forjar los creadores de la nacionalidad. Tiene su mismo sentido de goce sensual de la vida, su misma moral de éxito y del poder.

-Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - Frente a este régimen que intenta reducir a nuestro pueblo a la categoría de masas semejantes y moldeables al redoble de las consignas de propaganda, confiriéndole la justicia como dádiva y la solidaridad como soborno, afirmamos nuestra absoluta convicción en la lealtad del hombre del pueblo con el destino nacional, y en su aptitud para elevarse a los grandes fines y a las grandes responsabilidades, en el libre albedrío negado por los mecanismos de comprensión espiritual que caracterizan ala actual dictadura. Desvalidos de poder material, sin prensa, sin radio, sin aulas y sin armas, sin bancos ni gobiernos, libramos esta batalla...

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - ...con victoriosa confianza en la prevalencia final de los ideales que nutrieron la historia argentina, serenos y seguros, porque son nuestros la razón y el futuro.

-Suena la campanilla indicadora de que ha vencido el plazo de que disponía el orador-

Presidente (Mercante). - Señor convencional; ha vencido el plazo de que disponía para su exposición.
Lebensohn. - El propio miembro informante de la mayoría ha confesado ante la conciencia argentina que la Constitución se modifica en el artículo 77 para Perón, con el espíritu de posibilitar la reelección de Perón.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-

Lebensohn. - La representación radical desiste de seguir permaneciendo en este debate, que constituye una farsa.

- Hablan varios señores convencionales a la vez, y suena la campana-
Varios señores convencionales abandonan sus bancas.
Lebensohn.. - Volveremos, volveremos a dictar la constitución de los argentinos.
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Fuente: Extraído del libro “Pensamiento y Acción” publicado por la Fundación Máximo Mena

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