marzo 04, 2012

Mensaje del Gobernador de Chubut, Mario Das Neves, en la apertura del período de sesiones ordinarias (2005)

MENSAJE
DEL
GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE CHUBUT
Mario Das Neves
EN LA APERTURA DEL 33° PERIODO DE SESIONES ORDINARIAS
EL 1° DE MARZO DE 2005

Señor Presidente, Diputados del Chubut, Pueblo de la provincia:
He venido hasta este recinto para expresar, con la mayor claridad, el pensamiento de este gobierno.
Pensamos que sólo la democracia permite cambiar un pasado de frustraciones por este presente de esperanzas.
Sólo con la voluntad de un puñado de hombres no alcanza para cambiar todo lo que hay que cambiar.
Estoy convencido de que la política y los políticos debemos tener una actitud generosa.
Grande es el desafío.
Hay que construir un futuro mejor. Y la única manera de hacerlo, es con la contribución de todos.
Sería absurdo pensar, que en una provincia como la nuestra, se puede hacer todo lo que hay que hacer, sólo con las ideas de un único sector.
Caeríamos en el mayor de los fracasos.
Estos tiempos imponen otros gestos.
Por eso hemos convocado al consenso social, como el ámbito donde todos podamos estar juntos, trabajando por una misma causa.
Nuestro pasado cercano está jalonado de fracasos. Fracasos de unos, que nos involucraban a todos.
El pueblo no tiene más tiempo que perder. Al contrario: tiene que recuperar el tiempo perdido.
Para que eso pase, tenemos que estar juntos.
Dije que sólo con los dirigentes no alcanza, sin intentar desvalorizar la política y a los políticos.
No voy a flagelar una actividad que bien entendida y ejercida con decencia, sirve a los intereses comunes.
Pero ahora el proyecto es más amplio y más urgente.
A los políticos decentes y de buenas intenciones hay que sumarle la capacidad, las intenciones y la decencia de los demás sectores sociales de nuestro pueblo.
Hay que escuchar a los que hasta ahora venían sufriendo en silencio.
Porque de esas voces y esas actitudes comenzará a nacer la provincia que todos soñamos.
Por eso pienso en el presente y tengo una mirada permanente en el futuro.
Por eso vengo a proponerles menos pasado y más futuro.
Construir en el presente pensando en el futuro es también abrir el abanico de la participación.
No hay que darle al pueblo un espacio chico. Hay que asegurarle un lugar donde pueda pensar en grande.
Ese es el camino. Todos juntos, para llegar a tener en nuestras manos y ante nuestros ojos ese destino mejor del que tantas veces hablamos, pero por el que poco se había hecho.
Un destino mejor sólo será posible si somos capaces de entender lo que hoy se nos reclama.
Por primera vez en muchos años, hay en la Argentina, un presidente que no nos promete pobreza.
Que tiene sobre el futuro la mirada más optimista.
No nos promete un año duro ni pide que nos ajustemos otra vez el cinturón.
Nos dice que el mejor país es posible y que estamos en el camino de alcanzarlo.
En ese nuevo escenario está Chubut.
Tenemos la voluntad de involucrarnos en el cambio que nos propone y de ser actores protagónicos en esta etapa de la nueva Argentina.
Un proyecto nacional que nos ha hecho recuperar la fe.
Que nos hizo sentir otra vez dueños de nuestras riquezas.
Hoy volvemos a ponerle pasión a las cosas que hacemos por el país. También aquí le ponemos pasión a las cosas que hacemos por la provincia.
Por eso los convoco a que nos acompañen.
No perderemos la identificación política. No dejaremos de lado nuestra historia, ni renunciaremos a la identidad doctrinaria.
Lo único que tenemos que perder es el egoísmo, que algunos políticos han ofrecido hasta ahora a la gente.
Por esa pérdida, no va a sufrir nadie. Y va a beneficiarnos a todos.
Sin ese egoísmo, vamos a sumar todas las voluntades bajo otro de nuestros pensamientos: trabajar para crecer. Crecer para soñar. Soñar para vivir. Y para vivir mejor.
Señores diputados: ustedes son hombres y mujeres de la política. Igual que yo y que los hombres y mujeres de mi gobierno.
No permitamos que el egoísmo nos vuelva a hacer protagonistas de otro fracaso. Trabajemos para una sociedad mejor.
Así dignificaremos la política y nuestra militancia podrá ser otra vez exhibida con orgullo. Como un servicio social calificado que da respuestas a la gente.
Una de las claves para alcanzar estos objetivos es el funcionamiento del Estado.
Estamos empeñados en lograr el más rápido y eficaz rendimiento de esta herramienta vital para mejorar la calidad de vida de la gente.
Buscamos un estado ágil, autónomo, simple. Y también comprometido.
El Estado no es otra cosa que una organización creada para que el pueblo viva mejor.
Para que se atienda a tiempo en los hospitales, se eduque adecuadamente en las escuelas, la gente se sienta segura y reciba justicia a tiempo en los tribunales.
En esas cosas debe estar el Estado. Y no repartiendo prebendas, abusando de las necesidades ajenas para juntar votos o torcer voluntades.
Si el Estado es ágil, llega a tiempo para acompañar a los productores, incentivar a los inversores y castigar a los evasores.
Si es autónomo, tenemos la garantía que sólo defenderá los intereses del conjunto. Se termina para siempre el Estado bobo.
Un Estado dinámico termina con esperas interminables en las dependencias públicas para obtener una respuesta. Porque muchas veces de esa respuesta, depende el futuro de alguna familia.
Si es simple, se entiende sin problemas con la gente. Un Estado simple, termina con los gestores o los intermediarios que medran con las necesidades de los más humildes.
Ese es un Estado comprometido. Con la salud, la educación, la seguridad y la justicia.
Pero también con el bienestar del pueblo: con un Estado comprometido todos vivimos mejor.
Por eso, el punto de partida debe seguir siendo la recreación del Estado, de tal forma que se erija en protección y garantía y no, como ha ocurrido en las últimas décadas, en amenaza para los ciudadanos.
Entre otras tareas indispensables, el Estado está reconstruyendo la confianza pública.
Un año atrás, sentado en este lugar, anticipé un gobierno comprometido.
Dije que estaba convencido de que el poder se podía ejercer desde la honestidad, la transparencia, la dignidad y el trabajo.
Siento que lo hemos cumplido.
También anticipamos un cambio. Y el cambio está en marcha.
Desde lo cotidiano hasta lo institucional hemos implementado una política franca, austera, audaz y transparente.
Todo el mundo sabe lo que hace este gobierno con la plata que ingresa a la provincia.
Podemos exhibir que en algunos lugares se hicieron más obras en un año que en una década.
No lo digo desde la soberbia. Sino desde el convencimiento de que se puede hacer más de lo que se dice.
Ésta es una democracia con hechos. Hechos que dicen mucho más que las palabras.
Decíamos hace un año aquí, en este sitio esencial de la democracia, que nuestra promesa electoral se basó en tres simples ejes, que no por simples son menores, y radican en lograr la integración territorial, la integración social y el fin de la impunidad. El año pasado traje un puñado de propuestas en nombre de todos los hombres y mujeres del Gobierno.
Quiero decir aquí, con la máxima claridad posible, que las estamos cumpliendo.
Lo hacemos con trabajo, con humildad, con la voluntad de corregir los errores.
Podemos cometerlos en la búsqueda de recuperar el tiempo perdido.
Así, decidimos las obras para cada localidad.
Consensuando las prioridades con las autoridades municipales y las organizaciones sociales.
Desmontamos las estructuras de gestiones paralelas, que existían antes de nuestro gobierno.
Abordamos la problemática social haciendo de la innovación una práctica permanente.
Tiramos las viejas recetas por la ventana y nos jugamos por crear sistemas de inclusión. Que tengan como objetivo: la transparencia, el fin del clientelismo político y la equidad. Y como centro la dignificación del ser humano.
Así nació la tarjeta social que hoy es ejemplo para otras provincias.
Así también vio la luz el MIPROE, con la misión de incorporar rápidamente al desocupado, a una capacitación con salida laboral.
Descentralizamos la asistencia social, jerarquizamos la participación municipal y garantizamos el libre acceso a los planes a todos los chubutenses.
Así pudimos otorgar más de mil pensiones, 1.169 exactamente. Distribuidas por primera vez, en cada pueblo y paraje del Chubut contra 1.113 otorgadas en los anteriores 12 años.
Señores diputados: este reconocimiento a nuestros mayores, como tantos otros, no se realiza porque la provincia hoy tiene presupuesto, como dicen algunos sectores de la oposición.
Siempre tuvo presupuesto.
Se otorgan hoy, porque estamos convencidos de que donde hay una necesidad hay un derecho. Y le asignamos prioridad.
Fieles a nuestras promesas distribuimos equitativamente guardapolvos, zapatillas y borceguíes entre los niños más carenciados, hasta en el más recóndito pueblo.
Invertimos fuertes sumas de dinero en la recuperación de las instituciones de minoridad, adolescencia y familia tanto como en la tercera edad.
El COSE, tan vapuleado, es parte de la herencia recibida. De ninguna manera nos quedamos de brazos cruzados.
Avanzamos hacia gestar un lugar que es apto, limpio, digno y útil para que estos jóvenes sean contenidos e inicien el proceso de inclusión social.
Algunos pueden criticar desde detrás de los escritorios.
Nosotros vamos hacia los problemas con una solución. Mientras esperamos que ellos expongan, alguna vez, una idea superadora.
Les adelanto que a la brevedad, enviaré un proyecto de ley para crear el Ministerio de la Familia en reemplazo de la Secretaría de Desarrollo Social.
Pero no será sólo un cambio de nombre o de rango o porque tengamos más presupuesto. Será una nueva visión.
Una idea mejor para el abordaje de la problemática social, haciendo eje de nuestro accionar en la familia. Desburocratizando la estructura y concentrando todo nuestro esfuerzo en facilitar su acceso y la respuesta.
También trabajamos para la integración, a partir de analizar que en los últimos 12 años se habían ejecutado 65 kilómetros de obras nuevas y 68 kilómetros de repavimentación.
No abro juicio de valor.
Hoy he venido a informar lo que nosotros hemos hecho. Y lo hecho en un solo año son 116 kilómetros entre pavimento y repavimentado.
Lo que hemos hecho son 225 kilómetros en mejoramiento. Lo que hemos hecho son seis nuevos puentes.
Hemos recuperado 51 kilómetros de caminos municipales y construido y mejorado casi 450 kilómetros de caminos vecinales. Y terminamos con un problema histórico de la provincia, como lo era el aislamiento de cientos de familias.
Entre las obras ejecutadas y en ejecución hemos invertido más de $ 50.000.000 en materia vial, porque entendemos que el presente y el futuro necesitan mejorar la integración territorial y fortalecer la integración social.
Este gobierno no hace caminos para ir hacia ninguna parte.
Los caminos y las rutas que se construyen o se mejoran son los que nos llevarán a todos hacia el crecimiento que nos debemos. Y hacia el desarrollo que nos merecemos.
Antes de cerrar el tema vial quiero anunciarles, para que ustedes también lo transmitan a la gente que invertimos, pero que además vamos a controlar el exceso de carga sobre las rutas y los caminos, que se construyen con el dinero de la gente. Para que un puñado de vivos no destruya, impunemente, lo que tanto nos cuesta a todos.
Hemos adquirido por eso, balanzas portátiles, para que la Dirección de Transportes controle pesos y cargas y aplique las penalidades que correspondan a los que violen las normas.
Señores diputados: ésta ha vuelto a ser una sociedad con reglas. Y hay que cumplirlas.
Permítanme detenerme un poco en esto de las reglas.
Adhiero desde siempre al cooperativismo, que en Chubut ha servido para mantener en manos de la gente la prestación de servicios esenciales, aún en medio de la ola privatizadora de los años ´90.
Pero el sistema debe ser transparente. Por eso establecimos nuevas reglas de juego para el sector cooperativista y mutualista.
Esas reglas establecen premios y castigos, en la búsqueda de valorizar la economía social como sustento del trabajo digno y perdurable.
Para eso hemos jerarquizado un área que estaba prácticamente desaparecida en el Estado. Y a partir de allí fiscalizamos y controlamos.
Porque no queremos más entidades creadas para el engaño, la estafa o el abuso de la ilusión.
Para hacer las cosas que debemos, es fundamental contar con una población sana.
Para eso nos propusimos tener un Estado que sea prestador de servicios de alta calidad, que bajo un criterio de equidad permita el acceso gratuito de todos los ciudadanos a la salud.
Incrementamos en un 12 por ciento el personal del área, fundamentalmente en la atención, para que todos sean bien atendidos y dentro de los tiempos que correspondan.
Cuando llegamos al Gobierno, nos encontramos con hospitales sin medicamentos y a los que nadie les quería vender. Creamos entonces la Dirección Provincial de Farmacia. Abastecimos con medicamentos e insumos a todo el sistema. Cancelamos deudas de varios años.
Hoy podemos decir, con una enorme satisfacción, que la falta de medicamentos ha dejado de ser un problema para la gente. Y que tenemos un sistema hospitalario eficiente, serio y capacitado para atender a sus pacientes.
Dije hace un año que el objetivo del Estado debía ser trabajar sobre la salud. Para cumplir, hemos inaugurado nuevos centros en Trelew, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn.
Lo hicimos el último viernes en Esquel, lo haremos en Rawson. Hemos reparado los hospitales rurales y también inauguramos el Centro para la Tercera Edad en Comodoro.
Hay una obra que es un orgullo para nosotros y una solución para nuestras jóvenes madres. Para las madres del futuro.
Para que sus hijos nazcan bien, para que nazcan protegidos, inauguramos hace poco el Centro Materno Infantil de Trelew.
Allí nacerán cuidados por un Estado, que ha vuelto a ser de todos, la tercera parte de los niños del Chubut.
Hicimos una fuerte inversión en infraestructura, incorporamos personal, les aumentamos los sueldos y los estamos capacitando.
Ya no hay más excusas.
Quiero referirme a la política de viviendas que es una cuestión esencial para la tranquilidad de la familia.
Cada una de nuestras familias debería contar con un techo propio, de paredes firmes, para vivir y para desarrollarse.
Para ello hemos construido 1.074 casas durante el año 2004 y tenemos en marcha otras 3.617 soluciones habitacionales.
Pero no cualquier vivienda, queremos núcleos habitacionales dignos, cómodos y en suma con lo mejor que el Estado en la actual etapa de desarrollo pueda ofrecer.
Más de 9.000 familias han sido beneficiadas con el PROMEBA, un programa que cambia la realidad de los lugares donde se implementa.
Recuerden lo que era y vean lo que es hoy, el barrio Planta de Gas de la ciudad de Trelew.
Hay que ver también, los barrios Badén de Esquel y Máximo Abásolo de Comodoro. Allí estamos terminando con la indignidad.
Se han convertido en lugares dignos de ser vividos.
Lo mismo haremos a pocos metros de esta Legislatura, en el barrio Río Chubut de Rawson. Seguiremos en el Barrio Amaya, Tiro Federal y Don Bosco de Trelew, en el Roque González de Puerto Madryn y en el Progreso de Sarmiento.
Se invirtieron en viviendas $ 93.638.587, un aumento del 88,5 por ciento con respecto al año 2003.
Durante el año 2005 vamos a invertir en obras otros $ 160.000.000.
Vamos a terminar 4.296 soluciones habitacionales y comenzaremos con otras 6.505 obras del mismo tipo.
Así como ha respondido el Estado, ha respondido la gente. La recaudación de las cuotas FONAVI se incrementó en un porcentaje superior al 30 por ciento el año pasado y seguirá creciendo en el año 2005.
Así vamos andando, con el compromiso y el esfuerzo de todos los que creemos que un Chubut mejor es posible.
Para hacer todo esto, necesitábamos contar con un Estado que piense más en el bienestar de los ciudadanos que en la comodidad de los funcionarios.
Creamos entonces el Ministerio de Coordinación de Gabinete, con la finalidad de organizar ese Estado ágil, con capacidad para llevar adelante los cambios reclamados por el pueblo en la elección de noviembre del año 2003.
A partir de su presencia hay un Estado activo, hacia adentro y hacia afuera de la Administración Pública.
Ha mediado en conflictos laborales en ámbitos tan complicados como el pesquero y el petrolero. Con su participación se ha mantenido la paz social, una tarea en la que también se ha destacado la Subsecretaría de Trabajo de la Provincia.
Esta última, ha ligado el empleo a la formación profesional, priorizando las cinco actividades definidas como rectoras en la actividad económica.
Introdujo los agentes sociales al proceso de la toma de decisiones en el área laboral.
Realizó 5.096 inspecciones laborales. Incrementó la recaudación de la tasa del 8 por mil, del fondo especial de policía del trabajo y capacitación, que para el año 2004 fue 50 % superior al año 2003.
El Ministerio de Coordinación administró en forma eficaz y transparente, los $ 4.000.000 que se le otorgaron para resolver los problemas creados por la catástrofe hídrica.
Las soluciones llegaron y llegaron a tiempo.
Los afectados por aquella situación son nuestros mejores testigos.
Allí y ahora, la Dirección de Defensa Civil fue un órgano ágil, comprometido.
Conducido profesionalmente, demostró en aquella emergencia toda su capacidad. Acierto que se debe a nuestra premisa de convocar a los más idóneos para las tareas del Estado.
Estamos ordenando y modernizando el Estado. Y no nos hemos olvidado de los empleados públicos.
Les pedimos lealtad a su pueblo y contracción al trabajo.
A cambio, les otorgamos un aumento en sus salarios.
El primero en doce larguísimos años.
Esos trabajadores recuperaron la totalidad de su escala salarial y lograron mejoras sustanciales.
Se merecían ese aumento. Pero los ciudadanos que llegan a cada dependencia de la Administración Pública se merecen una atención amable y la mayor disposición para resolverles el problema que los trajo.
El Estado que hemos puesto de pie no es un refugio de punteros ni un lugar para el acomodo. Es un puesto de lucha en la pelea que estamos dando para terminar con la pobreza y la impunidad.
Prometimos reparar la injusticia que se había cometido con los jubilados del Estado.
Devolvimos íntegramente el mal llamado Aporte Solidario.
Les pusimos de nuevo en el bolsillo $ 19.943.251 para saldar definitivamente aquella deuda intolerable.
Estamos avanzando ahora, en un proyecto de ley que corrija las inequidades del actual sistema para ir cerrando, de a poco, la brecha entre el haber jubilatorio y el salario de los activos.
Vamos hacia un Estado definitivamente transparente, donde cualquier ciudadano tenga acceso, mediante las nuevas tecnologías, al seguimiento por Internet de trámites y expedientes. Porque, señores diputados, el pueblo tiene derecho a saber de qué se trata. Tiene muchos derechos el pueblo.
Por ejemplo, tiene derecho a estar seguro.
Yo sé que hemos hecho mucho, pero aún nos falta para lograrlo.
Y también sé que algunos gobernantes cuando tienen un tema complicado, optan por no hablar.
El de la seguridad es un tema muy complicado.
Hemos invertido en un año $ 5.780.000 en patrulleros, motocicletas, camiones, camionetas, chalecos antibalas, armas, municiones y uniformes.
Hemos incorporado en un año 610 nuevos efectivos a las filas de la Policía de la Provincia.
Hemos implementado operativos de prevención, hemos incorporado tecnología para la lucha contra el abigeato y haremos lo mismo en el combate contra el narcotráfico.
En este tema, seremos los primeros en el país en incorporar scanners para controlar equipajes y cargas, en las terminales de ómnibus.
El Gobierno en general y este Gobernador en particular, no le han sacado el cuerpo a la responsabilidad.
Ustedes me han visto, supervisé personalmente las actuaciones, en varios casos conmocionantes.
Todo esto, el dinero invertido, el trabajo desplegado y la vocación por resolver un flagelo de características históricas, no ha sido suficiente.
Por eso en este año invertiremos más, trabajaremos más y tendremos más compromiso.
Ni el Gobierno ni los ciudadanos, pueden acostumbrarse a convivir con los problemas para siempre. Hay que resolverlos.
Vamos a resolver definitivamente el problema de la seguridad pública.
Vamos a concretar en corto tiempo una sociedad donde el único que tenga miedo en la calle sea el delincuente.
Dije que de este tema a veces era mejor ni hablar. Yo lo hablo. No lo escondo debajo de la alfombra.
Lo hablo porque la única manera de terminar con los problemas, es reconociendo que existen.
Señores diputados, les pido el mismo compromiso, la misma vocación, la misma autocrítica.
La gente merece esta conducta de nosotros.
Dije hace un año que un hombre seguro no es sólo aquel al que no asaltan, sino también el que tiene un trabajo digno.
Ahí sí hemos avanzado mucho en el marco del crecimiento de la economía nacional y de nuestra propia economía.
El Ministerio de la Producción ya no es el sitio de aventuras de dudoso destino con el dinero de todos.
Es ahora un organismo moderno y creíble que está generando la recuperación del empleo formal en todo el territorio provincial.
Hay reglas claras para el desarrollo del empresariado y una idea irrenunciable: la explotación de nuestros recursos naturales debe hacerse con rentabilidad social.
La riqueza en pocas manos no le sirve a nadie.
Fomenta la desigualdad, crea tensiones y termina favoreciendo el crecimiento de sectores marginados, proclives a la violencia al no tener un futuro cierto por delante.
En este punto quiero detenerme especialmente.
Quiero pedirle responsabilidad a un sector del empresariado pesquero.
Durante el año 2004 ellos ganaron dinero y sus trabajadores mantuvieron el empleo. No hay ninguna crisis.
Las quejas por el cupo son infundadas.
Durante el año pasado no pescaron todo lo que tenían autorizado para pescar.
Hablemos claro. La explotación de los recursos naturales del Chubut la harán los que dejen rentabilidad social.
Los que no estén dispuestos a hacerlo, es mejor que se busquen otros mares.
En cambio, las empresas responsables nos tendrán siempre a su lado en el proyecto común de una provincia con pleno empleo y empresarios exitosos.
Más de una vez, frente a los empresarios que confían en esta nueva etapa del país y la provincia hablé de la rentabilidad social.
Es una idea bien sencilla. En una provincia rica no puede haber miles de pobres.
No por repetitiva esta frase deja de ser verdadera.
No me opongo a que pueda haber ricos. Eso no me molesta.
Lo que no puede haber es gente pobre y sin esperanzas. Eso sí me molesta.
La rentabilidad social no es otra cosa que el reparto equitativo de las riquezas provinciales.
Sin rentabilidad social ninguna inversión por millonaria que sea, será importante para este gobierno.
Aquí podrán invertir y ganar. Con la única condición de que la gente también salga ganando.
Ese es el reparto equitativo que gestamos.
En Chubut las riquezas estuvieron siempre.
Pero aún así había una fábrica de pobres.
Esto pasó. Lo vieron todos. Y eso se llama injusticia.
Por eso digo que la injusticia no tiene color político. Es mala y hay que combatirla.
En eso está el gobierno: en tener una sociedad más justa, con un mejor reparto de las riquezas.
Por eso estamos levantando las persianas de otra fábrica: la de los hombres y mujeres felices.
Pero a esta altura quiero reflexionar, con todos ustedes, sobre un tema que considero estratégico.
Que configura un salto cualitativo para arribar a una tarea, que deberá desarrollarse en cada pueblo, comuna y ciudad.
Cada comunidad deberá debatir ideas y proyectos que les permitan identificar los perfiles productivos sustentables a corto y mediano plazo.
Cada localidad debe encontrar, abrazar y ejecutar su propio destino.
El Estado Provincial, las autoridades municipales y fundamentalmente los legisladores deben ser quienes lleven adelante y lideren esta labor.
Puesto que, a no dudarlo, será el desafío que tendrán que sortear para legitimarse frente a sus respectivas comunidades.
Nosotros, mientras tanto, estamos poniendo todas las herramientas disponibles en manos del productor.
Algo que reconocen las mismas sociedades rurales, que año tras año fustigaban gobiernos.
Asistimos crediticiamente desde CORFO a 674 productores por programas mohair, cunicorfo, antiheladas, emergencia hídrica, PROSUB, apícolas y esquila.
Generamos trabajo y capacitación desde el programa mi Primer Empleo Agropecuario para egresados de escuelas agrotécnicas al servicio del productor.
Desde el Ministerio, entregamos tractores y herramientas para consorcios de productores, habilitamos la posibilidad de venta en mercados nacionales y agilizamos la obtención de los créditos del PROLANA.
En suma, estuvimos codo a codo junto al productor. También del maderero, jerarquizando la acción de Bosques. Fiscalizamos la actividad y recuperamos varias concesiones caducadas, citando a modo de ejemplo la concesión SAFE de 144 hectáreas y otras 858 hectáreas más en la misma reserva forestal. Se realizó el inventario forestal y plan de manejo de las forestaciones provinciales de 2.500 hectáreas.
La producción hidrocarburífera provincial también evidenció nuestro accionar.
Nos convertimos en la primera provincia productora con más reservas certificadas, equivalentes a poco más del 27,5% de las reservas totales del país.
En explotación, mientras la media nacional descendió un 6% Chubut aumentó la producción un 6,2%.
Pero no olvidamos las externalidades negativas.
Por eso, se ha comenzado un importante programa de remediación de pasivos ambientales y recuperación de tierras, mientras Petrominera Sociedad del Estado comienza en este año la etapa final para certificar Normas ISO 14.001. Siendo la primera petrolera nacional y la segunda entidad pública en acreditar calidad con protección medioambiental.
Porque el medio ambiente es preocupación y ocupación de esta administración.
Tanto es así, que fuimos seleccionados por la Secretaría de Medio Ambiente de Nación junto a Tucumán, para implementar un proyecto de eliminación de los basurales a cielo abierto, por medio de una gestión integral de los residuos sólidos urbanos, que será financiado por el Banco Mundial.
Proyecto que completaremos, con el pacto provincial de medio ambiente, que extenderá esta solución a todas las pequeñas localidades del Chubut.
Honorable Cámara: un hombre seguro es también el que cuenta con posibilidades de desarrollo cultural y deportivo.
Ahí también hemos avanzado.
Hace un año dije aquí que destinaríamos $ 3.000.000 al presupuesto cultural, que en el año 2003 no llegaba a los $ 100.000.
Hicimos bien. Las actividades culturales se han fortalecido. Nuestros escritores, artistas plásticos, nuestra gente del teatro y la música, tienen y tendrán el acompañamiento del Estado, para que vuelquen sus creaciones en beneficio de la gente.
Revaloricé en aquel primer mensaje ante ustedes el valor del deporte en la formación de los jóvenes.
Más de 35.000 niños y jóvenes de ambos sexos, pertenecientes a las 52 localidades y parajes de la provincia, participaron de los Juegos Evita.
Y las entidades rectoras del deporte provincial recibieron aportes por $ 1.275.128,75.
Prometimos y cumplimos.
Pasar de las palabras a la acción ha sido y será nuestro lema.
La Lotería del Chubut, antes sospechada como lugar de despilfarro y negociado, hoy reestructurada y transparente, ha sido un soporte fundamental para varias de estas acciones.
Ha entregado $ 3.900.000 en subsidios.
Entre ellos, más de $ 500.000 pesos para Deportes, $ 462.154 para Cultura, otros $ 720.000 para Educación, $ 250.000 para equipar las viviendas nuevas de la emergencia cordillerana, $ 100.000 para refaccionar el Hospital Alvear y $ 250.000 para el Centro de Aplicaciones Bionucleares.
También se entregaron a escuelas e instituciones sociales 360 computadoras y 99 televisores, entre otros muchos equipamientos.
Insisto, no por mayor presupuesto, sino por mejor administración. Al llegar había deudas previsionales, deudas con las reparticiones rectoras de varios juegos y deudas con proveedores.
Hoy ustedes lo habrán visto y si no es así se los recomiendo, llevamos los juegos hasta todos los puntos cardinales del Chubut. Con recaudaciones récord, multitudinarias convocatorias, espectáculos de primer nivel, mejores premios, más imaginación y mayores saldos para ayudar a los chubutenses.
Como si fuera poco, regularizamos las obligaciones pendientes y mostramos un balance, con un superávit 40 por ciento mayor respecto del año 2003 y un patrimonio neto incrementado en más de 1.560 por ciento.
Señores diputados del Chubut: otro organismo de sospechosa administración fue desde siempre el IAC.
Por eso el ordenamiento de la titularidad de las tierras es una necesidad para transparentar la acción de gobierno.
Ahora estamos revirtiendo esta apreciación, con eficiencia y agilidad concluimos la mensura de 43.600 hectáreas en Cushamen, la totalidad del ejido de Puerto Pirámide y entregado más de 100 títulos de propiedad en todo el territorio provincial, además de 400 lotes para programas de vivienda, en comunas rurales.
Ahora quiero hablarles del Banco.
No solamente puedo decirles que no lo cerramos, como nos aconsejaban antes de asumir.
Puedo decirles que lo hemos recuperado en forma definitiva. Y que ahora sirve a los fines para los cuales fue creado.
Este Banco del Chubut generó, en los últimos años, pérdidas de más de $ 300.000.000.
Eso cambió.
Ahora genera utilidades, las que al 31 de enero de 2005 ascendieron a $ 5.000.000. Esto significa una rentabilidad anual sobre el patrimonio del 17%.
En el último año, el Banco aumentó sus activos en más de un 50% y su patrimonio en un 240%. Actualmente se encuentra en el puesto 25, sobre 100 entidades reguladas, en el ranking de Bancos del sistema financiero.
Lo hemos saneado y reestructurado. Ya no tenemos a los veedores del Banco Central, como una mochila sobre las espaldas de la entidad.
Lanzamos al mercado 28 líneas de créditos, préstamos al sector privado por $ 60.000.000 en más de doce mil operaciones. También incrementamos las cuentas corrientes del sector, en un 16% y las cajas de ahorro en un 17%.
El crecimiento de los depósitos fue del 54%, habiendo aumentado los del sector privado en un importe cercano a los $ 50.000.000.
Devolvimos anticipadamente a los ahorristas, los depósitos del denominado “corralón”, el último recuerdo de un verano nefasto.
Esto se llama confianza. La gente la recuperó, siente que ahora es verdaderamente un Banco para todos.
La educación es para nosotros más que una política de Estado. Seguiremos reivindicando la escuela pública. La seguiremos ensanchando.
Porque es la escuela pública la que iguala a ricos y a pobres, la que no distingue religiones ni razas.
Es una de las más firmes banderas del gobierno que los ciudadanos de la provincia me encomendaron enarbolar.
Quiero compartir aquí, con ustedes, cosas que les habrán enseñado sus maestras como a mí me enseñaron las mías.
Cosas que no se olvidan, aunque pase el tiempo. Dijo Sarmiento: "Si peleamos por la educación, venceremos la pobreza".
Es justo lo que estamos haciendo: peleando por la educación para vencer la pobreza.
Hemos puesto todo el esfuerzo y algo más.
Hoy podemos exhibir escuelas dignas. Para que los docentes tengan un lugar digno donde enseñar y los alumnos, un lugar digno donde aprender.
Para aprender, hay estudiantes que necesitaron de la ayuda del Estado. Por eso llevamos adelante un sistema inédito de becas, que beneficia a 500 jóvenes universitarios.
Pero no es todo. También es parte de la formación el deporte y la cultura. Para ello dispusimos de 600 becas más, con lo que completarán su preparación.
Para nosotros es un orgullo decirlo. Para ellos, un orgullo recibirlo.
Trabajamos sobre los salarios docentes.
La provincia del Chubut figura en los primeros lugares en cuanto a la escala salarial básica.
Creemos que el maestro debe ganar todo cuanto nosotros podamos pagarle.
Hay una mesa de discusión que no abandonaremos. Porque allí está la base del entendimiento.
Queremos a los maestros en las aulas enseñando. Sólo eso: enseñando.
En pocos días, lanzaremos un plan quinquenal de educación.
Nos permitirá, entre otras cosas, terminar durante este año con la mitad de los adultos analfabetos.
No vamos a parar: en la familia, todos tienen que saber leer y escribir.
Fuimos a El Turbio. Allí inauguramos un ciclo lectivo.
Era una escuela lejana y lejanos eran los maestros y los alumnos.
Había que cruzar un lago inmenso, andar a caballo y después caminar. Eso es lo que hacen los chicos, cada vez que de sus casas tienen que ir a la escuela.
Sentí una emoción inmensa en ese paraje, hasta entonces olvidado. Pero traje conmigo el rostro de cada uno de esos chicos. Y de los maestros.
Los tengo en mi memoria. Y les aseguro: no los vamos a olvidar.
Llegamos para cambiar el destino de la provincia, hace poco más de un año.
No vinimos con grandes promesas ni tampoco con palabras vacías. Antes de prometerle a la gente, nos prometimos a nosotros mismos cumplir con dignidad nuestro mandato.
No llegué aquí para ganar el sueldo de gobernador y mirar pasar la vida por una ventana, detrás de un escritorio.
No elegí colaboradores que se miren el ombligo, sino que elegí y lo sigo haciendo, gente comprometida con su provincia.
Es un equipo joven, de gente íntegra y que ha comprendido cuál es su misión.
Yo les pido todos los días un poco más de esfuerzo. Y ellos saben que ese sacrificio no será en vano.
Pero no sólo les pido que sean buenos funcionarios. También les pido que sean los mejores amigos y los mejores vecinos.
Y que abran las puertas y ventanas de sus casas para que los habitantes del Chubut sepan como viven.
Ningún funcionario de este gobierno tiene nada para esconder. Saben que no solamente hay que ser honesto: también hay que demostrarlo. Con actitudes, con gestos, con humildad.
El funcionario que actúe con estas aptitudes será partícipe de la mayor de las transformaciones.
Señores diputados: la semana que pasó fue para mí inolvidable. Y también lo será para miles de habitantes de nuestra provincia.
En colaboración con el gobierno del Presidente doctor Néstor Kirchner firmamos el convenio para la construcción de la doble trocha que unirá Comodoro Rivadavia con Rada Tilly.
Traje el compromiso del señor Presidente de que esta obra unirá dos provincias al extenderse hacia Caleta Olivia.
Pero además, el sábado en Río Mayo pusimos en marcha el gasoducto cordillerano, tanto para abrigar el hogar de 20.000 familias, como para calefaccionar escuelas, hospitales y comisarías.
También permitirá las condiciones necesarias para la inversión productiva que genere empleo y riqueza en el despegue definitivo del sudoeste provincial y la totalidad de la cordillera.
Esta obra es la mayor inversión de las últimas décadas.
Representa una solución definitiva a los problemas de restricción de gas natural que sufre nuestra Provincia y sus vecinas, Río Negro y Neuquén.
Es un logro histórico para la región y un anhelo largamente esperado por sus habitantes.
Llegará a las localidades de Río Mayo, Gobernador Costa, José de San Martín, Río Senguer y Tecka, permitiendo posteriormente con obras complementarias abastecer a Corcovado y Río Pico.
A no dudarlo: estamos construyendo una nueva etapa del Chubut del futuro.
Así como durante el año 2004 y éste 2005 esta administración destina cientos de millones de pesos para reconstruir y hacer eficiente la infraestructura básica del Estado, comenzamos también a definir las obras, que de cara al año 2006, nos permitirán decirles que estamos en los umbrales de una era refundacional del territorio.
Soñamos con estar en condiciones de gestar la segunda gran colonización del Chubut, al dejar inauguradas obras, que nos permiten asegurar las condiciones para el desarrollo productivo. Esto sucederá en gran cantidad de localidades que pasaron décadas sin el mínimo progreso.
Prueba palpable de ello, es el rosario de obras trascendentes y fundacionales. Insoslayables en la infraestructura futura, como son: el gasoducto cordillerano, cuyas obras inauguramos, y la pronta finalización del denominado anillo eléctrico cordillerano.
Sin abandonar el oeste, también la adquisición de la aerosilla del complejo La Hoya, que permitirá quintuplicar el ascenso de esquiadores y visitantes, integrándolo al circuito de pistas más importantes de nuestro país.
Señalamos así al turismo, como otra de nuestras posibilidades de desarrollo. Estamos a punto de ver concretada este año en Lago Puelo, una inversión privada de $ 10.000.000. Será un hotel cinco estrellas y una cancha de golf de nivel internacional. También es nuestra intención promover turismo en la zona sur, con el proyecto de construcción de un ferrocarril que una Sarmiento con el Bosque Petrificado.
No quiero obviar las inversiones en promoción o infraestructura, de las cuales puedo mencionar: la pavimentación del acceso a Punta Tombo y su centro de interpretación, que desde hace décadas esperaban concreción.
La bajada de lanchas en el Dique Florentino Ameghino, un destino local que pronto podrá ser una posta en la idea de extender el turismo internacional hacia el centro de nuestra provincia. La construcción del Embarcadero de Puerto Pirámide y la Dársena Deportiva de Puerto Madryn.
A esta última ciudad se dará una solución definitiva al problema del abastecimiento de agua mediante la construcción de un nuevo acueducto desde el río Chubut. En los próximos treinta días está el llamado a licitación.
Otro tema largamente demorado y que a partir de este año será una realidad es la concreción del tendido de la línea de Alta Tensión Choele-Choel-Madryn - Madryn-Pico Truncado, que además de incorporar a la Patagonia al sistema interconectado nacional permitirá la ampliación de la planta espejo de Aluar SA, generando 4.000 puestos de trabajo durante su construcción y 700 puestos efectivos en la etapa de funcionamiento productivo.
Hemos firmado un convenio con el INVAP para el desarrollo y construcción de nuevos generadores de energía eólica y con la Nación otro que convierte al Centro Regional de Energía Eólica del Chubut en el consultor nacional para el desarrollo de las granjas eólicas en todo el país.
Esto solamente no debe verse desde el frío aspecto de las inversiones, puesto que para nosotros están personalizadas en nuestra gente y en la posibilidad de tener una mejor calidad de vida, mejores empleos y, en definitiva, nuevas condiciones de existencia que rediman a nuestro pueblo de sufrimientos pasados.
Señoras y señores: con el pensamiento puesto en desarrollar definitivamente la economía provincial, se finalizaron cinco obras portuarias y están en marcha otras cinco, con una inversión total de $ 30.000.000.
Y hemos firmado con el Gobierno Nacional un convenio que nos aportará otros $ 59.000.000 que posibilitarán la ampliación del puerto de Comodoro y la obra de abrigo de Caleta Córdova.
Hemos invertido en la reparación y el mantenimiento de los edificios públicos, entre ellos 256 edificios escolares, un total de $ 12.275.600 y tenemos actualmente en ejecución 71 obras por un monto de $ 27.433.000.
Avanzamos en estas áreas, como en todas las otras, hacia soluciones de fondo.
Hacia consensos sociales, que nos garanticen un crecimiento sostenido a lo largo de los años.
Por eso hablo del consenso para el frente social.
Para eso lo queremos. Para que nuestros conciudadanos se beneficien de nuestro esfuerzo conjunto.
Podría dar cifras como éstas durante un largo rato. Reflejan la acción del Gobierno. Pero también la voluntad y las esperanzas de la gente común.
Quedan a disposición de ustedes los datos completos de lo que hemos hecho durante nuestro primer año de gobierno.
Señores diputados: todavía hay quienes me critican y muy duro por mi forma de decir las cosas.
Me reconozco vehemente. Pero también auténtico.
No podría ser de otra manera.
Digo las cosas como las pienso. Creo que así, las quiere escuchar la gente.
Uso las mismas palabras que todos.
Mucho se dijo este año en el Congreso Internacional de la Lengua, respecto de las malas y las buenas palabras.
Varias veces expresé cómo pienso al respecto.
Malas palabras son aquellas que le hacen daño a la gente: desocupación, desnutrición, corrupción, injusticia, analfabetismo, hambre.
También inseguridad, clientelismo, discriminación y sectarismo.
Ésas son parte de mis malas palabras. Yo las cambio. Y digo: salud, trabajo, transparencia, justicia, educación, seguridad, unidad y dignidad.
Ahí están las palabras que forman parte de mi lenguaje. Y de mi acción de gobierno.
A las malas palabras, que son malas acciones las combatimos. Y a las buenas palabras las practicamos.
Quería dejar esto en claro, para los pocos que todavía no entienden que hay un tiempo nuevo en la provincia del Chubut. Y un lenguaje sencillo que la mayoría del pueblo comprende.
Decía recién, hay un nuevo tiempo en la provincia.
El tiempo de dar respuestas, a reclamos de muchos años.
La gente sigue reclamando justicia.
No es la primera vez que lo digo. Pero es así: la gente sigue reclamando justicia.
Hemos vuelto a una época, que pensábamos se había superado: los delincuentes salen libres y el ciudadano decente, pone rejas en su casa.
Se lo han dicho a los jueces, los representantes de entidades sociales, víctimas de los delitos: “otra vez los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra”.
Hay sectores de la justicia que no funcionan como debieran.
Sigue el atraso en las causas.
No se nota en esos sectores, una actitud comprometida con este reclamo social.
Yo no generalizo. Y tengo pruebas: le puse nombre y apellido a los malos jueces.
Y mi pedido fue interpretado de la misma manera por los señores miembros del Consejo de la Magistratura.
Hay dos jueces con el juicio político iniciado, por no haber actuado como correspondía.
Por jueces como ésos, no sólo sufre la gente. Esa actuación también frustra la labor de la policía.
Así como hablo con la gente común, también hablé con policías.
Se sienten mal. Descubren el delito, apresan a los autores y al rato tienen que salir a buscarlos de nuevo.
Esto no puede ser.
Necesitamos que los buenos jueces hagan carne esta antigua frase: “menos daño hacen los delincuentes que un mal juez”.
Tienen que cambiar. Si están dispuestos a hacerlo, el gobierno los acompañará solidariamente.
Mucho se habló en todo este tiempo de una reforma constitucional. Sigo pensando que es necesario responder a las exigencias de los nuevos modelos.
El mundo avanza sin dar tregua. Es hora que todos lo entendamos.
Por eso, sigo creyendo que una actualización de nuestra carta magna es imprescindible.
Tenemos que lograr un mejor funcionamiento de las instituciones. No puede ser que haya funcionarios atornillados a sus cargos sea cual fuere su comportamiento.
Hay que crear las condiciones para que quienes ocupen cargos, en cualquiera de los poderes del estado, sepan que si no cumplen con honestidad y probidad sus funciones, deberán dejar el paso libre para que se decida su reemplazo.
Debe haber una Constitución que garantice más representatividad en los cargos electivos, con una mayor participación de los ciudadanos.
He nombrado al azar, dos cuestiones que se hace necesario replantear a través de un debate abierto.
Pero quiero aclarar, que ese debate no tiene plazos.
La reforma constitucional constituye una necesidad, pero no una urgencia.
El gobierno tiene en estos momentos otras prioridades, más cotidianas, las necesidades de los chubutenses.
Por eso, la reforma quedará para más adelante.
Seguiremos conversando con todos los sectores políticos y sociales. Tendrán una activa participación. Pero no es el tiempo todavía.
Un paso de esta naturaleza exige madurez. Y sobre todo, exige responsabilidad.
Llegará el tiempo en que el debate que hemos iniciado, nos conduzca sin escalas a una convocatoria para la reforma. Entonces, habrá llegado el momento. Y tendremos que hacerla.
Señores diputados: permítanme recordarles para qué sirven estos mensajes.
No es para que mañana me halaguen mis amigos y me critiquen mis adversarios.
Éste es un contrato que se firma con el pueblo.
El gobierno anuncia las cosas que va a hacer y da cuenta de las cosas que ya hizo.
Así la gente puede saber si las promesas, son obras para el futuro o palabras que quedaron en el pasado.
Es una práctica de transparencia. Sirve para hablar con la verdad y para legitimar la política, cumpliendo con lo prometido.
La política se legitima con acciones concretas, en beneficio del conjunto.
La construcción del consenso, para alcanzar definitivamente aquellas cosas que siempre soñamos, es una tarea impostergable para mi gobierno.
Ese consenso, es el paso previo al logro de la integración política, territorial, económica y social del Chubut.
Quiero agradecer a los intendentes, que se han sumado al trabajo mancomunado que hemos propuesto. Dejando de lado pertenencias partidarias, desde el mismo momento de terminada la elección.
Hay grandes temas que merecen el acuerdo generoso de la dirigencia política. Alguna vez, hay que pelear por la gente y no solamente por la interna partidaria.
Éste es el momento de demostrar que podemos sentarnos a hablar con grandeza. Y si es necesario, con renunciamientos.
Todos los chubutenses deberán renunciar a parte de sus reivindicaciones individuales y sectoriales en pos de la construcción de una sociedad y un proyecto inclusivo para todos.
Convoco a la unidad de todos los habitantes de la provincia, al compromiso de la clase dirigente y a la participación, sin exclusión de los sectores sociales.
Ésta es una provincia donde queda mucho por hacer.
Quiero recordarles que, si para destruir se necesitan unos pocos, para construir una vida mejor los necesitamos a todos.
Son buenos tiempos.
La Argentina se recupera y la provincia está superando sus históricos problemas.
Pero no nos equivoquemos, Argentina y Chubut siempre tuvieron recursos económicos y naturales.
Mar y cordillera, ríos que irrigan la tierra, petróleo, minerales, bosques y un pueblo trabajador.
Si hasta aquí no nos hemos realizado es sólo culpa de su clase dirigente.
Del relajamiento de las conductas, la débil moral, la falta de fe y de compromiso con el futuro de sus hijos.
No aspiro a que mi legado sea un simple listado de obras.
Mi desafío es construir la conciencia de un nuevo comportamiento ético y moral en quienes detentan el poder.
No podemos dejar pasar esta oportunidad. Lo que nos queda por hacer es nada menos que el futuro.
Pueblo del Chubut: hagámoslo juntos.
MARIO DAS NEVES

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