junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en la firma de convenios con el Municipio de La Plata (2007)

DISCURSO EN EL ACTO DE FIRMA DE CONVENIOS CON EL MUNICIPIO DE LA PLATA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Néstor Kirchner
[18 de Abril de 2007]

Señor Vicepresidente de la Nación; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional; señor Intendente municipal de La Plata, Dr. Julio Alack; autoridades nacionales, municipales, provinciales; señores legisladores; señores empresarios; amigos, amigas; amigos trabajadores: es un verdadero placer poder compartir con ustedes hoy estos anuncios, estas realizaciones, estas realidades que el señor Intendente explicitaba con absoluta claridad.
Yo siempre digo que muchas cosas de las que nos pasan a los argentinos - no solamente para los que estamos compartiendo esto, sino también para los que nos están mirando por los distintos medios – es por no tener, a veces, la memoria necesaria para saber recordar cuantas cosas que nos pasaron, que nos sucedieron.
Querido Intendente, estamos saliendo de ahí no más, de una de las crisis más profundas de la Argentina, del año 2001, cuando en la provincia de Buenos Aires y en el país, pero hablando de la provincia de Buenos Aires, en este caso particular, la gente no sólo no tenía trabajo, no sólo cada día que venía era de una desesperanza cada vez mayor del pasado, cuando los que tenían la suerte de ir a cobrar su salario y le pagaban con patacones.
Teníamos una Argentina, cuando me tocó asumir en el 2003, inundada de bonos por todos los lados, bonos de distintos nombres, pero eran papeles prácticamente sin valor. A eso se había reducido el famoso plan del neoliberalismo de los años 90, así culminó, así terminó.
Por eso, queridos hermanos y hermanas argentinas, yo les pido que tengan muy buena memoria porque nosotros no podemos volver a repetir este sistema cíclico de crisis que ha tenido el país.  Definitivamente tenemos que consolidar y encausar al país a un crecimiento permanente, más allá de a quién le toque gobernar. Para encausarlo en un crecimiento permanente hay que tener y hay que estudiar, prepararse, investigar, tener proyectos estratégicos a largo plazo, hay que terminar con la teoría destructiva permanente. Es decir, si viene un proceso electoral, fíjense ustedes se van a ir dando cuenta durante todo el año 2007, las acciones, los discursos de muchos que fueron parte del fracaso del pasado, que a veces, casi por piedad, uno no se los recuerda. Y hoy, supuestamente, son candidatos que dicen sintetizar el cambio.
Si ustedes miran en gran parte de la Argentina, pueden recorrer y mirar candidatos en la ciudad, en las provincias, que son los mismos que nos llevaron y fueron consolidando este lamentable proceso que nos tocó vivir a todos los argentinos. A los argentinos nos costó y recuperamos todos los bonos, más de 13 mil millones de pesos al erario y tuvimos que recuperar esos bonos para que la gente pudiera volver a cobrar en pesos. En Tucumán había cinco maneras distintas, hasta cheques diferidos; ni se imaginan ustedes lo que era Entre Ríos cuando fuimos – y lo logramos – a ocuparnos de docentes que hacían meses y meses que no cobraban. Y lo mismo hicimos en San Juan.
Entonces el principio de solidaridad debe ser un principio que los argentinos tenemos que tener cada día más firme, solidaridad, memoria, administrar correctamente, buscar las formas para encontrar que este país se vaya encaminando definitivamente. Es apasionante y en esa pasión hay que poner todas las fuerzas, Sé que muchos tienen que vivir, siempre les digo a algunos cuando me dicen: “mirá lo que escribió tal persona” o algunos que se dicen o se llaman periodistas. Y les contestó: “déjalo que es bueno, que vivan todos”. Pero nosotros sigamos teniendo la piedad cristiana que es lo más importante para generar las solidaridades.  Porque los argentinos tenemos que darnos cuenta que este proceso – con todos los errores que seguramente tiene, que hay que ir corrigiendo, que hay que ir mejorando – lo estamos logrando entre todos los argentinos, más allá de las expresiones desesperadas que yo advertía de alguna dirigencia.
Fíjense ustedes que cuando logramos mover los salarios mínimos de los jubilados, varias veces y ya también los no mínimos y seguiremos en esa tarea, cuántos años tuvieron que esperar para lograrlos. También está el tema de la inclusión jubilatoria, 1 millón de argentinos que habían quedado afuera por el proceso de privatización de la década del 90’, 1 millón de argentinos que prácticamente habían bajado los brazos, se habían quedado totalmente sin ninguna posibilidad, hermanos y hermanas de 60, 70, 50, 55 años y más que estaban condenados definitivamente a quedar excluidos del sistema y que nosotros los argentinos en un trabajo muy serio, muy profundo, de buena administración logramos que ese millón de argentinos tuvieran la posibilidad de estar incluidos en el sistema de la libre opción previsional, el derecho a elegir.
Fíjense ustedes en quienes hablan, – y ya a veces me causa risa; es bueno, a veces, reírse de sí mismo – cuando nos dicen: “ahí están los autoritarios”. ¿Autoritarios de qué nosotros? Si nosotros lo único que estamos tratando de hacer en todas nuestras acciones es, primero, como en el caso de la libre opción previsional, que se pueda elegir, que uno si se quiere jubilar por la opción del Estado pueda y si se quiere hacerlo por la privada lo pueda hacer. Que más derecho puede tener un individuo que poder elegir en qué sistema jubilatorio quedar, después de haber trabajado toda una vida o cuando está trabajando durante su vida para, al final de su vida, saber qué sistema más le conviene. Cada uno que elija con tranquilidad qué es lo que más le conviene, la posibilidad de optar, de pensar.
Nosotros no fuimos, ni sacamos Leyes de Obediencia Debida y de Punto Final e indultos; al contrario dijimos que la Justicia investigue, que haya memoria.  No somos nosotros bajo ningún aspecto los que tratamos de consolidar ni Cortes, ni Justicias adictas, pero no nos pidan que nos callemos la boca cuando nosotros notamos que la Justicia se retarda, cuando notamos que, por distintos motivos conocidos delincuentes quedan en libertad y lo tenemos que decir, porque es el pueblo que cotidianamente encontramos quien dice en la calle y nos comenta: “pasó tal cosa, sucedió tal cosa, o tal cosa está retardada en la Justicia durante mucho tiempo”. Esa no es la intromisión en el fallo o en la decisión judicial que un juez va a tomar. Por favor, jamás haríamos semejante cosa, porque somos fervorosos, lo hemos practicado y somos defensores de la independencia de poderes y queremos que la Justicia se cualifique.
Pero nadie nos va a prohibir, porque no nos gusta la prohibición para nadie, poder opinar acerca de la posibilidad de que realmente, cuando se producen retardos o cosas que no corresponden, decirlas desde nuestra verdad relativa. Nosotros no buscamos imponer nada a nadie. Pero el derecho a opinar no puede silenciarse, qué diría la gente, qué valores tendría la gente de un Presidente que no se anima a opinar de las cosas que van pasando en la Argentina.
Seguramente esa opinión dice que estamos ante hechos de intromisión en la Justicia que nunca vimos y aparecen en diarios que ampararon todos los procesos, dictaduras y demás. Está bien que escriban, en democracia pueden escribir todo lo que quieran. Hasta se puede tener esos lapsos de delirio que tienen cuando escriben cosas que no tienen nada que ver con la realidad. Eso la democracia lo permite, no hay ningún tipo de inconveniente y a nosotros ni nos afectan. Pero, obviamente, no nos prohíban decir lo que pensamos.
También es muy importante compartir con ustedes hoy la posibilidad de decirles que la Argentina sigue creciendo. Pareciera ser que algunos quisieran que la Argentina no crezca más. Entonces cuando la Argentina crece, y ahora creció este primer bimestre al 8.2 por ciento, creciendo un 7.9 en febrero, cosa importante y va a seguir creciendo bien la Argentina.
Siempre dije que nosotros nos conformábamos con crecer cuando empezamos en el 2003, que era la Argentina dada vuelta, y uno trata de no recordarse de esos momentos, pero debe recordarlos porque es central, si crecemos al 2, al 3 por ciento anual la Argentina cambia.
Para que ustedes tengan idea, porque primero decían que era un rebote la economía – para ustedes y los que nos miran, escuchen bien – hoy les puedo afirmar que la economía ya creció un 15 por ciento más, de lo que en 1998 era nuestro Producto Bruto.  Es decir, que hemos generado riquezas nuevas, no sólo recuperamos lo perdido en el 2001 sino que crecimos un 15 por ciento más. Todos los estudios están, lógicamente esto no se lo dicen o tratan de no decírselo porque va contra los intereses de algunos sectores, pero hemos crecido un 15 por ciento más. Esto es para que tengan idea y ustedes lo van viendo: el proceso de desendeudamiento, el proceso de renegociación de la deuda interna privada, donde ahorramos 70 mil millones de dólares, cuando le pagamos al Fondo Monetario Internacional, que dijeron era una locura.  Siempre creí que con todo lo que sufrimos los argentinos con el Fondo iban a tener un poco más de recato. Pero estos sectores que dicen hoy que son el cambio y yo digo que son las caras patentizadas del pasado, son esas caras del pasado que cuando la gente las ve, tiembla, eso una realidad concreta.
Fíjense ustedes que le pagamos al FMI, hemos pagado todas las obligaciones que la Argentina ha tenido, y hoy tenemos 37.800 millones de dólares de reserva que hemos juntado entre todos los argentinos.  Ahora dicen que son muchas reservas para los argentinos, que no es necesario tener tantas. Nunca están de acuerdo, cuando pocas tenemos que tener muchas, cuando tenemos muchas tenemos que tener pocas, ¿qué les pasa? ¿Tienen miedo de perder ese empleo de los que les pagan de afuera a las consultoras? No, si lo van a tener siempre, si necesitan opinadores para defender los intereses que ellos siempre tienen.
El crecimiento de la recaudación creo que patentiza con claridad el crecimiento del a industria, creció el 8.3 este año; el crecimiento de la industria automotriz, están circulando más de 400 mil automóviles en la Argentina, y claro que hay problemas con los accidentes, durante años no se hicieron ni rutas, ni autovías, ni ninguna obra de infraestructura vial; aparte se vaciaron y se fundieron los trenes, que eran una bandera histórica de los argentinos, que todos los países que pretenden ser países tienen modernas líneas, que las cuidan, y siempre el Estado tiene que ayudar a mantenerlas porque nunca son rentables, la rentabilidad es social, estructural, no en términos financiero si hablamos del servicio ferroviario. Nosotros estamos tratando de recuperarla con todas nuestras fuerzas, por eso va a pasar, y siempre sucede, que cuando nos toca vivir estos años electorales, algunos nos querrán correr por derecha y otros nos querrán correr por izquierda. Nosotros queremos correr de la mano con la gente por las avenidas de la Patria, construyendo el país que necesitamos.
Siempre digo, para tratar de definir a alguien hay que ver lo qué hizo en su vida, esto es fundamental, y para tratar de definir a un dirigente político hay que tratar ver lo que ha hecho, lo que ha logrado y lo que ha realizado.
La Plata, dijo el señor Intendente, La Plata para mí guarda recuerdos profundos, de gran alegría y de gran dolor. De gran alegría porque allí me pasaron muchas cosas determinantes en mi vida, conocí a mucha gente que he querido con locura; de gran tristeza porque cuando camino por las diagonales siempre me acuerdo de algún amigo, de algún compañero que caminaba al lado mío y hoy no está, por el sólo hecho de pensar diferente, es muy profundo. Pero yo sé que lo que estamos haciendo, Julio, ellos lo están compartiendo plenamente. Esta idea de lograr a ver si podemos avanzar para que haya la menor cantidad de villas, que no hay prácticamente más villas en La Plata y en el país, lo hemos logrado ya en algunas ciudades, es una tarea larga la que hay que hacer. Porque para algunos hacer viviendas, se lo digo a ustedes y a los que nos miran, esos que hacen todos esos análisis y dicen: “la vivienda es el aumento del gasto público, la obra pública es gasto público”, todo lo que es inversión para mejorar la vida de la sociedad es gasto público. Quieren que nosotros prácticamente vivamos como en el medioevo para que haya concentración económica, donde unos pocos estén muy bien y la mayoría como estábamos en los 90’.
Nosotros queremos que en la Argentina si se crece, crezcamos todos, y si hay un poquito más de sonrisa, la sonrisa del país alcance a todos los argentinos y no a unos poquitos como pasaba en el pasado.
Estamos felices de firmar este plan de viviendas, de ver estos gorros amarillos, que son gorros de la dignidad, como siempre digo, el trabajo en la construcción ha crecido en más de 400 mil trabajadores. Siempre digo que hay que pensar en una Patria para todos, con posibilidades, hay 400 mil familias, más los directos, los indirectos, las cooperativas y demás, que hoy están trabajando y están logrando el sustento por sus propio esfuerzo, y tienen que terminar ese período de mendicidad al que los supuestos lúcidos los llevaron aquí en la Argentina.
También- esto lo digo con un poco más de alegría, porque lo veo a Agustín Mario Cejas acá – La Plata en lo deportivo, me dio profundas alegrías y tristezas.  Siempre recuerdo, ahora tenemos la suerte de estar cerca, cuando haciendo el curso de ingreso a La Plata fui a ver un partido de Estudiantes-Racing, se lo contaba a la “Brujita” Verón el otro día; el papá nos volvió locos ese día, Agustín estaban en el arco, y lo echaron al número dos de Racing, que era Perfumo, perdimos 3 a 0 por la Copa, fue una profunda tristeza. Yo fui a ver ese partido, uno quiere su equipo, como lo quieren todos y muy bien que hacen.
La otra tristeza es la que queda definitivamente en nuestra alma, en nuestro espíritu, porque sabemos que la Justicia, la memoria y la historia pueden remediar el encuentro de la verdad, pero no nos pueden devolver a quienes tendrían que estar con nosotros. Y el perder ese partido…, espero que en algún partido de la Copa les ganemos y recuperemos con alegría esa posibilidad.
Yo les agradezco profundamente y también quiero decirles que la Argentina tiene grandes posibilidades. Hay que seguir trabajando con mucho esfuerzo, hay que tener paciencia oriental, quienes tienen responsabilidades, tenemos que tener una alta capacidad de autocrítica. Siempre hacerlo así, y también tenemos que tener la fortaleza de no buscar salidas cortas o arreglos determinados para solucionar algunos tema que después, lo único que traen son más problemas.
Uno no tiene que mentirle a la gente, hay que decirle la verdad relativa, como uno la ve. Muchas veces más vale que las realizaciones se vayan viendo en el largo plazo que buscar el rédito corto, porque la dirigencia política argentina, lamentablemente, durante mucho tiempo, busca o buscó encontrar el camino fácil, de llegar a la alabanzas fáciles que después nos trajeron grandes dolores de cabeza.
Lo importante es que sepamos que todos nosotros somos nada más que pasantes de la historia, nos toca conducir un tiempo de esta historia. Esto siempre lo conversa, lo converso con mi compañera Cristina permanentemente, y cuando uno encara, como lo hacen ustedes permanentemente, luchas y desafíos por delante, lo hace pensando en que un país no se construye ni en cinco ni en diez años, sino en décadas y décadas. Lo que nosotros queremos ser es parte de una década, que sea lo más positiva posible.
Así que, queridos amigos platenses, muchas gracias por estar acá, esta es su casa, es la Casa de Gobierno, la casa de todos los argentinos, a seguir trabajando, a tener buena memoria. Yo les puedo asegurar que recordaba un día que fui a La Plata, a un acto en Atenas, recién estábamos caminando con mi candidatura, el que más fe tenía era yo, y veíamos a la gente que nos paraba y nos mostraba los papelitos, siempre me quedó grabada esa imagen. “
Miren cómo nos pagan”, nos decían y esos eran los que tenían trabajo. Por eso me acordé hoy cuando los vi a ustedes y muchos argentinos se han olvidado de que en el año 2001, hasta mediados del 2003, la Argentina estaba llena de papelitos.
Hoy la Argentina se está llenando de esperanza, de futuro, de un valor promisorio que es encontrar un destino para todo s los argentinos. La baja de la pobreza, la indigencia, el mejoramiento del trabajo, la inversión, el crecimiento productivo y el crecimiento industrial, Julio, nos alientan a pensar que, evidentemente, se puede construir una Argentina mejor.
Es importante que los que gobiernan tengan toda la autocrítica necesaria, pero aquellos que en democracia actúan, y muy bien lo hacen, siempre tengan muy buena memoria porque a veces el país llega a las situaciones que llega porque algunos creen que los argentinos, y lo dicen: “acá en la Argentina nadie tiene memoria”.
Saben que yo confío tanto en el pueblo argentino, en la memoria del pueblo argentino, que a veces pienso que lo más importante de todo - siempre se lo digo a mucha gente que uno ve cuando me vienen a hablar de las campañas electorales – y les digo: confiemos en la memoria del pueblo argentino. Ahora hay que gobernar, porque no es tiempo de elecciones, y allá cuando llegue el 28 de octubre para definir el rumbo de la Argentina, que los argentinos llenen las urnas de buena memoria.
Muchas gracias.
NESTOR KIRCHNER

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