junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en la firma del acta fundacional del Banco del Sur (2007)

DISCURSO EN EL ACTO DE FIRMA DEL ACTA FUNDACIONAL DEL BANCO DEL SUR, EN EL SALÓN BLANCO DE LA CASA DE GOBIERNO
Néstor Kirchner
[9 de Diciembre de 2007]

Quiero agradecer, en primer lugar, la actitud, el cariño y el afecto de los amigos y compañeros presidentes con quienes hemos vivido y compartido tantas ilusiones, sueños y utopías para empezar a construir un camino diferente en esta América latina. Lo hicimos cuando nos decidimos a creer en nosotros mismos y cuando entramos a consolidar nuestras convicciones.
Por mi parte, siempre dije que venía a la Casa Rosada no a renunciar a las convicciones, sino que por el contrario vine a tenerlas permanentemente presentes. Creo que no hay mayor respeto a esas convicciones que el día en el que prácticamente termina mi mandato, me estén acompañando estos compañeros que honran a América latina y a los que realmente les tengo un gran cariño.
Quiero agradecer a las Abuelas, a las Madres, a las organizaciones sociales, a las fuerzas políticas de este país, a la Organización de los Trabajadores que también nos han acompañado permanentemente, a los amigos intendentes y a todos los argentinos y argentinas, piensen como piensen, que aman y quieren a esta tierra.
Quiero agradecerte Hugo, y lo quiero volver a decir hoy, por el permanente apoyo de Venezuela a la República Argentina. No apoyaste solamente a un amigo o a un presidente, los argentinos te vamos a estar eternamente agradecidos, por la solidaridad de Venezuela , es tu tierra, compartimos el pensamiento y el corazón. Muchas gracias por estar siempre allí cuando era el momento más difícil.
Nicanor, creo que la síntesis de lo que hemos trabajado Argentina y Paraguay en estos tiempos, lo marca la visita de Cristina a Yacyretá días pasados. Volvimos a trabajar juntos los hermanos paraguayos y los hermanos argentinos en la construcción de necesidades comunes, pensando en una tierra común, pensando en un futuro común y con una actitud completamente solidaria. Yo realmente honro al pueblo paraguayo en tu nombre.
Querido amigo presidente de Ecuador, Rafael Correa: realmente he conocido un joven brillante, un economista sin los complejos de los economistas neoliberales  que para parecer políticamente correctos usan todo el lenguaje tradicional que les han enseñado, porque de esa manera son racionales y responsables. Aquellos que se animan a decir otras cosas y que encima lo hacen con la calidad técnica y el claro sentido de la formación intelectual que tiene Rafael, son los que realmente los ponen nerviosos y los tratan de políticamente incorrectos, pero no tengo ninguna duda que sos uno de los grandes cuadros económicos que tiene América latina. Siempre te escuchamos con mucha atención, debatimos, discutimos y es bueno aprender de alguien mucho o bastante más joven que uno pero que aporta ideas claras y oxigenadas permanentemente. Gracias Rafael, en serio, muchísimas gracias.
Evo: la verdad que con el trabajo que hemos llevado a cabo con Evo, con el pueblo boliviano, con los hermanos indígenas y con todos los hermanos bolivianos en la construcción de una problemática común, fuimos construyendo la confianza y el amor de nuestras tierras, algo que nos merecemos los que somos pertenecientes a esta Patria Latinoamericana. ¡Cuántas cosas he aprendido de Evo Morales, cuántas cosas entendí, cuántas cosas fui comprendiendo¡ El por qué de tus luchas, Evo, me ha llevado a convertirme en uno de tus más fieles seguidores, porque pelear por tu pueblo, pelear por la reivindicación de la heroica raza de nuestros hermanos indios de América latina y de Bolivia en particular,  con dignidad, con mucha dignidad y sin hipocresías, es un verdadero ejemplo de transformación cultural de los nuevos tiempos que estamos viviendo en la región; con todas las dificultades que hay, es cierto que aquellos que nos hundieron en las terribles noches del terror y del neoliberalismo no descansan, pero nosotros cultivemos el amor y la pasión. El odio que quede para ellos, nosotros queremos la felicidad de nuestros pueblos.
Lula: la primera vez que lo fui a ver a Lula a Brasil había integrantes de la Cancillería Argentina, no importa quiénes, pero eran esos cuadros permanentes que siempre están, que vos los definiste muy bien -no voy a decir el nombre pero comparto lo que dijo Rafael- hace pocos días en Ecuador respecto de los cuadros permanentes, no todos, pero algunos cuadros permanentes de nuestras cancillerías que están más preocupados en ser supuestamente educados que decir la verdad, porque esta es la verdad concreta, fue brillante eso. Lula me decía, hay que cuidarse de la disputa del liderazgo con Brasil, hay que ir a pelear el liderazgo con Brasil, tenemos que liderar América latina. Yo me pregunto, cómo se puede seguir pensando así después de todas las cosas que nos pasaron a los hombres y mujeres de esta región.
Llegué a Brasil -se imaginan- con el 22,24 por ciento de los votos, en un avión prestado y si acá me daban la segunda vuelta o no; encontré en Lula -no es que sea mucho mayor que yo- a un hermano mayor que me dio la fe necesaria para decir que el futuro podía ser distinto, solidario y conjunto. ¡Qué buena charla que tuvimos, qué buena experiencia para mí, cómo comenzamos a construir¡ Basta del liderazgo de Brasil o de la Argentina, de la Argentina o del Brasil. Argentina, Brasil, Venezuela, Paraguay, Bolivia, Uruguay, Ecuador, Chile, Colombia, México, Cuba, todos los países de América latina juntos, todos juntos.
Estoy feliz también de haberte conocido Lula y de haber trabajado juntos y creo como vos que es el mejor momento de las relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina. No tengo ninguna duda que se van a superar y que van a ser muchísimo mejores en los tiempos que vienen, pero tuvimos el coraje de no quedar presos de las decisiones de los gerentes burocráticos de turno que creen que el manejo de las relaciones internacionales es saber quién es más vivo y no quién es más solidario. Nosotros apostamos a la solidaridad.
Yo estoy feliz, estoy feliz, muy feliz, pero además como sé que todo lo que empieza también termina, lo quiero hacer con la felicidad y la sinceridad que siempre hemos tenido, ¡las cosas que vamos a seguir compartiendo, haciendo, militando, construyendo, creando, imaginando ideas por los nuevos tiempos que vienen¡ ¡Claro que no me voy a jubilar¡ Algunos quisieran que me jubile pero no lo voy a hacer.
Pero yo ya fui, por eso lo que quiero es que la presidenta electa, Cristina, cierre este acto hablando del Banco del Sur, porque es ella la que va a seguir. Yo realmente quiero que lo hagas, porque es tu tiempo, empieza tu tiempo.
NESTOR KIRCHNER

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