junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en la inauguración de obras en el Municipio de 3 de Febrero, Buenos Aires (2007)

DISCURSO EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE OBRAS EN EL MUNICIPIO DE 3 DE FEBRERO, PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Néstor Kirchner
[14 de Junio de 2007]

Si ustedes me permiten tres minutitos, un poquito de silencio: hoy es 14 de junio, hoy escuchamos declaraciones hechas a la prensa internacional por la señora Margaret Thatcher, donde dice que se alegra de la victoria que obtuvo en Malvinas, de esa victoria colonial, de esa victoria realmente inaceptable ante los ojos del mundo, donde se masacró a chicos y oficiales argentinos que pelearon por nuestra soberanía.
Desde acá, desde 3 de Febrero y si me permite el pueblo argentino en nombre de todos los argentinos, en primer lugar quiero rendir honor a la vida, a la lucha, al coraje que tuvieron los malvineros que pelearon por la soberanía en la Argentina hasta el último minuto y hasta el último segundo.
Segundo, decirle a la señora Thatcher que nos podrá haber ganado una batalla porque pertenece a una potencia poderosa, pero nunca nos va a ganar la razón ni la justicia de que las Malvinas son argentinas y que por la paz volverán a ser argentinas.
Querido amigo Intendente; querido amigo Gobernador y compañero; querido amigo Vicepresidente; amigos, amigas; todos los aquí presentes: quería empezar con estas palabras, porque los argentinos hemos sufrido mucho, a los argentinos se nos han llevado a bajar nuestra estima, sintámonos orgullosos de ser argentinos.
Decía recién el gobernador Solá: “mirémonos cómo crecemos adentro”, cómo recuperamos la dignidad, cómo recuperamos el trabajo, cómo recuperamos el derecho a nuestra soberanía como corresponde a quienes amamos y deseamos a esta tierra.
Dejemos de mirar y emular a aquellos que nos han destruido permanentemente y construyamos definitivamente un país con inclusión social, con justicia social, con equidad, con argentinidad, con patria y con bandera que es lo que nos hace falta a todos los argentinos.
Quiero felicitar a Hugo por la inauguración de estas obras tan importantes que no son solamente para 3 de Febrero, son para todos los argentinos. Me sentí orgulloso de ver el gimnasio, el velódromo, de ver todo ese esfuerzo al servicio de los hermanos y hermanas de la Argentina piensen como piensen.
Estamos revalorizando los valores del ser nacional, revaloricémoslos fuertemente, queridos hermanos y hermanas, porque esta patria se hizo con el coraje de San Martín, de Mariano Moreno, de Hipólito Yrigoyen, de Juan Domingo Perón y de la llama inmortal de la justicia, la equidad y la dignidad, esa gran Eva Perón que es el alma pura de nuestros sentimientos y de nuestros esfuerzos.
Abrimos nuestros brazos a todos nuestros hombres y mujeres de la patria y del mundo, pero nos sentimos orgullosos de lo que somos, nos sentimos orgullosos de donde venimos.
Hemos dado todo y hemos puesto todo por esta patria y creemos que la Argentina tiene una oportunidad única. Por eso en la Argentina se debaten hoy dos ideas y dos proyectos, se debate el proyecto que tiene como columna vertebral al Movimiento Nacional Justicialista con todos los sectores que quieren construir una patria de igualdad, de inclusión social y equidad, y el de aquellos que quieren volver a traer las ideas del ’90 aquí, a esta patria, para reverdecer la injusticia y la concentración económica. Eso es lo que se va a discutir el 28 de octubre, el 28 de octubre no es una elección más, o profundizamos este cambio que recién comienza o volvemos para atrás. Por eso sé que las urnas se van a llenar de memoria, se van a llenar de justicia, de igualdad, de posibilidades de un nuevo país.
Tengamos en claro que estas obras que se vienen haciendo de una punta a la otra de la Argentina no tienen nombre ni partido, son para todos los argentinos, lo hacemos con toda la grandeza y con toda nuestra fuerza. Y ya veremos cuando llegue el momento, así como apoyamos con toda nuestra fuerza para que Daniel Scioli tenga la iniciativa política en la provincia, de la mano de todo el esfuerzo que estamos construyendo nosotros. Allá, el 28 de octubre, con toda nuestra fuerza, vamos a determinar en tiempo y forma, porque nos daremos los tiempos nosotros y las formas también, si quien conduce el país es un pingüino o una pingüina, no importa, lo importante es la fuerza, la decisión del cambio y vamos a hacer lo que más necesite la Argentina para profundizar ese cambio.
Yo me encuentro feliz de estar hoy aquí en 3 de Febrero, me encuentro feliz de estar inaugurando viviendas, me encuentro feliz de estar inaugurando los gimnasios, el velódromo, me encuentro feliz de poder seguir anunciando obras, me encuentro feliz de que los argentinos vean que estamos haciendo. Claro que acertamos, claro que nos equivocamos, nadie es perfecto, pero les puedo asegurar, como ustedes me ven, que desde que me levanto hasta que me acuesto pongo todo lo que tengo por una Argentina mejor. Claro que me equivoco, pero si me equivoco corrijo, nadie es perfecto.
También decirles, querido 3 de Febrero, muchísimas gracias por tanto afecto y por tanto cariño, creamos en nuestras fuerzas, profundicemos la transformación educativa. Sigamos ganándole a la indigencia, a la pobreza y a la desocupación, sigamos construyendo y reconstruyendo la industria nacional que creció al 8,3 el año pasado y que sigue construyendo, sigamos impulsando el crecimiento de la economía que en el primer trimestre ya creció un 8 por ciento y que muestra la potencialidad que le estamos dando al país.
Sigamos abriendo las puertas, sigamos abriendo fábricas, sigamos abriendo talleres, sigamos abriendo esperanzas, sigamos abriendo universidades, sigamos abriendo escuelas, sigamos potenciando la educación, sigamos potenciando el cambio, siempre abrazados a la bandera de la patria con fuerza y con ganas, siempre con alegría.
Estas viviendas que entregamos hoy me llenan de alegría, querido Intendente, querido Gobernador. ¿Saben por qué? Porque nosotros vimos los que sufrieron nuestros hermanos durante toda la década anterior, con la explosión que hubo en el 2001, cuando nuestros pibes, los de muchos hermanos nuestros, tenían que ir a los comedores para poder sobrevivir. Estaba bien, era la salida, la coyuntura, pero quienes se llevan la llave de la casa saben que esta Navidad van a estar comiendo en la cocina los viejos, las viejas, los chicos, todos juntos, como corresponde a la dignidad de la familia.
Seguiremos poniendo toda nuestra fuerza en seguir apoyando a nuestros jubilados, más de un millón de jubilados en el plan de inclusión jubilatoria, que en la década del 90 habían quedado afuera y están hoy con posibilidades, con su sueldo, con su reconocimiento. Los hemos vuelto a traer al sistema que los había dejado afuera.
Más de diez aumentos dimos de la jubilación mínima, y vamos a seguir trabajando para seguir aumentando todas las jubilaciones porque nuestros jubilados deben tener el reconocimiento de la patria toda, que se acuerda de aquellos que trabajaron toda una vida cuando llega el momento del descanso. 
Vamos a seguir preparando a nuestros pibes y capacitándolos para cuando la inversión tecnológica y la industria que está llegando a nuestro país los tenga a ellos como centro y como acción del crecimiento. En todos lados elogian los recursos humanos argentinos, en todos lados hablan de la capacidad de los argentinos. Claro, todavía estamos en el infierno, pero el 10 de diciembre del 2007 espero decirle al pueblo argentino que dejamos atrás el infierno y entramos en la etapa de la construcción de la Argentina estratégica, esa Argentina que hace 50 años la soñaron grandes dirigentes, que la soñó un gran general también, que la pensó y la luchó una gran Eva Perón y que hoy nosotros podemos, a 55 años de distancia, decirles que hemos retomado la bandera, actualizada a los tiempos que nos toca vivir, para que la dignidad, la justicia y la igualdad vuelvan a reinar en nuestra patria.
Muchísimas gracias, a vuestras órdenes, un servidor.
NESTOR KIRCHNER

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