junio 21, 2012

Discurso de Nestor Kirchner en Merlo, Buenos Aires (2006)

DISCURSO EN MERLO, PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Néstor Kirchner
[10 de Agosto de 2006]

Querido amigo señor Intendente, señora del Intendente, amiga y compañera nuestra; Mónica; querido amigo señor Gobernador; amigos intendentes; ministros; pueblo de Merlo; gente que está adentro y amigos y amigas que también están afuera a quienes les agradezco profundamente este acompañamiento de corazón y los abrazo fuertemente. Creo que el Intendente esto lo hizo para que empecemos hablando de un anuncio, para que la próxima vez podamos estar casi todos adentro.
Claro, uno ve gente acá adentro y gente afuera y se siente… José López, reunite con el señor Intendente y preparará la licitación para el Polideportivo de Merlo que se lo merece.  Y si dije para que estemos casi todos adentro va a tener que ser grande, así que es importante que Merlo tenga el polideportivo que merece realmente para que podamos encontrarnos ahí.
Cada vez que venimos a inaugurar centros integradores, escuelas, jardines de infantes, obras que se pueden tocar y palpar construidas con el esfuerzo argentino, con el esfuerzo de todos los ciudadanos de esta patria en cada lugar de la patria, nos pone muy bien, porque estamos en la Argentina de las realizaciones, con trabajo, amor, sacrificio cotidiano, dispuestos a saber que se pueden decir muchísimas cosas, pero si las cosas que hay que hacer con la sociedad y la gente no se hacen…, esta sociedad y esta Argentina mucho tiempo tuvo que soportar discursos vacíos y sin contenido.
Nosotros estamos tratando que en la recuperación argentina todos tengan una parte activa, concreta, dinámica y eso lo estamos haciendo también viniendo nuevamente a Merlo a decirles: queridos merlenses, estamos cumpliendo con la palabra empeñada, los podemos mirar a los ojos, los podemos mirar de frente, los podemos tocar, porque lo que hemos dicho lo estamos haciendo.
También desde Merlo quiero decirles a todos los argentinos que en 3 años y algunos meses, con un país devastado, con un país que explotó aquel 20 de diciembre, con un país quebrado en su fe y en su autoestima, con un país subordinado a intereses que no tenían nada que ver con la Argentina, con un país arrodillado ante el Fondo Monetario Internacional, con un país arrodillado ante los acreedores internacionales, con un país donde la pobreza superaba el 60 por ciento, con un país donde la desocupación llegaba al 27 por ciento, con un país en el que la indigencia superaba casi el 20 por ciento, con un país en el que se habían cerrado las industrias, con un país que había bajado prácticamente los brazos, quebrado, luchando su gente como podía para sobrevivir, que era lo que quedaba en pie tratando de sacar fuerzas de donde no tenía, los argentinos más allá de cualquier cuestión ideológica nos abrazamos a la bandera, nos tomamos de la mano, empezamos a caminar por las avenidas de la patria y empezamos a poner este país de pie.
Veía el otro día casi en forma graciosa cuando había algunos ciudadanos argentinos manifestándose con la Constitución en la mano, y veía los rostros, el rostro de un periodista que andaba con una Constitución en la mano y que se llama Bernardo Neustadt, que avaló todos los procesos militares de las desapariciones de argentinos.  Lo digo porque creen que los argentinos no tenemos memoria y este Presidente no tiene miedo, hablo con nombre y apellido como corresponde.  Esto para que tengamos memoria, porque mientras todos estábamos prohibidos en la Argentina existía un programa llamado “Tiempo Nuevo” que levantaba ese proceso militar vergonzante que sufrió la patria y que llenó de dolor y de sangre a todos los argentinos. Me alegra ahora que se dé cuenta que existe la Constitución, espero que nunca más se olvide y que se abrace definitivamente a ella que es lo importante.
Había otros, pero quería significarlo nada más que en este señor, que me alegra que ahora se abrace a la Constitución porque si se abraza a la Constitución él creo que ya serán muy pocos los que no se están abrazando a la Constitución, y esto es muy importante para todos los argentinos. La construcción de la libertad, la construcción del respeto a los derechos individuales, la construcción de la diversidad, la construcción de poder hablar donde hablan unos que piensan como uno y otros que no piensan como uno; donde debatimos, discutimos con la fuerza y la pasión de las ideas; una Argentina plural, diversa, absolutamente democrática y con autoridades elegidas por el voto del pueblo, esto es lo importante y fundamental para concebir el nuevo país que tenemos que hacer.
Pero a esas libertades hay que llenarlas de contenido, de trabajo, de realizaciones, donde el pueblo pueda volver a creer en su dirigencia, donde el pueblo pueda recuperar su autoestima, donde la gente se dé cuenta que definitivamente se está administrando del lado de los que más necesitan, de los que menos tienen, donde definitivamente se construya el campo del pueblo con nuestros trabajadores, nuestros empresarios nacionales, nuestros industriales, nuestros productores, en la diversidad, construyendo un proyecto nacional que definitivamente nos dé la posibilidad de encontrar el marco de viabilidad, integración, negociación y de intercambio internacional que necesita nuestra patria.
Por eso en silencio, en aquel diciembre de hace un año cuando le pagamos al Fondo Monetario Internacional, lloraba en silencio en algún rincón por allí de alegría y emoción, porque decía que estábamos terminando con las ataduras. No la pagó un gobierno, la pagó el esfuerzo del pueblo argentino.
Miren cómo es administrar distinto, miren cómo es tratar de administrar cristalinamente, con todos los errores que se puedan cometer porque nadie es perfecto, porque somos seres humanos y seguramente cada dos o tres cosas que hacemos nos equivocamos y tratamos de corregir los errores permanentemente, pero queridos argentinos, de acá desde Merlo les digo que prácticamente en menos de un año habremos recuperado todas las reservas con las que pagamos al Fondo Monetario Internacional.
Ahora yo me pregunto: si en un año pudimos recuperar las reservas que le pagamos al Fondo Monetario Internacional, ¿qué se hacía antes en la Argentina con los recursos de los argentinos, que cada día debíamos más, más, más y no le podíamos pagar a nadie? Algo raro realmente pasaba, porque en un año estamos recuperando esos recursos.
Hace pocas horas pagamos 2.360 millones de la primera etapa del gobierno del doctor Duhalde, cuando sacaron los bonos para el tema del “corralito”; pagamos y pudieron cobrar todos los acreedores en tiempo y forma con recursos argentinos, cumplimos nuestras obligaciones como corresponde. 
Renegociamos una deuda que nos permitió ahorrar 67.000 millones de dólares, como nunca la Argentina lo había hecho antes; siempre que se renegociaba la deuda se debía 4 veces más. Ahora logramos ahorrar 67.000 millones de dólares, es decir, un hecho que en la historia argentina nunca se había dado. Bajamos el endeudamiento del Producto Bruto Interno del 170 por ciento al 62 y del 62 al 57 por ciento. Estas cosas fuimos logrando con los argentinos, el mejoramiento del ingreso por cápita, el mejoramiento global de la inclusión social, el aumento del sueldo mínimo de 150 a 800 pesos en 3 años, cuando estuvo paralizado durante 14 años; el mejoramiento de las jubilaciones en la Argentina cuando estuvieron paralizadas 14 años, y damos la bienvenida al fallo aclaratorio de la Corte que reconoció el esfuerzo del Gobierno en los decretos que tuvimos que dictar, en los esfuerzos que tuvimos que llevar adelante y también marcó con toda claridad esos 14 - 15 años que prácticamente estuvieron paralizados los haberes de nuestros hermanos pasivos, de nuestros jubilados. Con mucho esfuerzo. Nosotros los argentinos, porque también tenemos que entender que los que ejercemos la responsabilidad de gobernar lo hacemos transitoriamente, esto hay que entenderlo con toda claridad. El paso por la iniciativa política es algo absolutamente transitorio y cuando tenemos la posibilidad de hacerlo debemos tratar de honrar a los millones de argentinos, y yo les puedo asegurar que es lo que estoy tratando de hacer cotidianamente.
Voy a seguir colocando la otra mejilla, abriendo los brazos, abrazándome con amor y conduciendo con amor al pueblo argentino, pero también les quiero decir a todos de corazón que no hago un culto de la hipocresía en las ideas que uno lleva adelante, también voy a seguir abrazándome con más fortaleza a las convicciones que tengo de una patria integrada, con equidad, con justicia, sin impunidad, por una Argentina distinta donde los argentinos nos podamos mirar a un espejo en el que nos sintamos honrados.
Por eso en algunas cosas que nos pasan la impunidad del pasado tiene mucho que ver y también, queridos argentinos, en algunas cosas que nos pasan tenemos la culpa los propios argentinos, porque seguimos a veces escuchando, viendo a muchos, o haciendo muchas de las cosas que nos trajeron tantos dolores de cabeza. Por eso les pido a los argentinos que tengan muy buena memoria, tengamos buena memoria, tengamos con claridad por qué llegamos donde llegamos. Porque hoy a veces se escucha hablar a algunos dirigentes que fueron los grandes beneficiados de la década del ’90, ya sea como dirigentes o como empresarios, que mientras el pueblo argentino retrocedía y mientras la desocupación, la indigencia y la pobreza ganaban las calles de la Argentina, se fundían los industriales argentinos, estaba el grupo, el círculo y el entorno del poder de aquel tiempo que vivía cada vez mejor a espaldas del pueblo argentino. Y hoy nos quieren decir cómo tenemos que gobernar a la Argentina, hoy nos quieren decir qué es lo que tenemos que hacer, como si nosotros no los conociéramos, como si no supiéramos quiénes son.  También para consolidar el cambio en la Argentina hay que tener memoria porque es muy importante avanzar fuerte hacia el futuro, pero para consolidar el futuro la memoria es central y fundamental.
Por eso hoy vengo a Merlo, me vengo a abrazar a todo el pueblo de Merlo, a todas las ideas de Merlo, a toda la diversidad de pensamientos que puedan existir y a decir que nosotros con el Intendente y con el Gobernador, cuando hacemos las obras que hacemos no les venimos a poner la bandera de un color, venimos a poner la bandera argentina porque esa obra es para todos los argentinos y todos los hermanos latinoamericanos que viven aquí, en esta localidad de Merlo.
También debo reconocer lo que hace la provincia de Buenos Aires por la patria, esta provincia de Buenos Aires que explotó aquel 20 de diciembre. Hoy quienes la representan en sus distintos estamentos, desde el Gobernador a sus intendentes y los distintos representantes de toda la institucionalidad de la provincia de Buenos Aires, pueden ver que es la provincia que más ha crecido en la Argentina con el 11 por ciento durante el 2005. Un hecho tremendamente importante como la recuperación industrial, la recuperación del trabajo, de la inversión que estamos haciendo en forma conjunta.
El Estado Nacional ha invertido 1.875 por ciento más que en el 2002 en la provincia de Buenos Aires y lo ha hecho tratando de saldar deudas históricas que la nación tiene con la provincia.  Es muy importante que el corazón de la provincia de Buenos Aires tenga buenos latidos porque nosotros, los hombres y las mujeres del interior que vivimos en lugares mucho más periféricos, sabemos que cuando el corazón de la provincia de Buenos Aires se mueve fuerte y la provincia de Buenos Aires empieza a crecer, crece toda la Argentina, porque es el corazón mismo de la patria, porque es la que impulsa, la que empuja por la propia magnitud que tiene. Por eso los argentinos sabemos que cuando esta provincia empieza a caminar se consolida el nuevo caminar de todo el país.
Queridos hermanos y hermanas de Merlo, muchas gracias a todos los que veo por la pantalla afuera, gracias realmente por tanto cariño y tanto afecto. A todos ustedes que están aquí, que nos acompañan cotidianamente, les pido que me den fuerza, que me ayuden, que me empujen hacia delante, les pido que me acompañen, que me ayuden a hacer un país distinto, que me tomen de la mano y nos tomemos de la mano. Y en base a esas banderas argentinas, por arriba de cualquier visión política, construyamos el país que todos nos merecemos. Esta es la tarea que tenemos por delante, la tarea de la grandeza, de la equidad, de la dignidad, de la justicia, de la pasión por un país distinto. Ese es el país que querían nuestros abuelos y pioneros, y es el país que debemos dejar a nuestros hijos.
Muchísimas gracias Merlo, muchas gracias por todo.
NESTOR KIRCHNER

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