marzo 02, 2013

Mensaje del Gobernador de La Pampa, Oscar Mario Jorge, en el acto de toma de posesión del cargo (2007)

MENSAJE
DEL
GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE NEUQUEN
Oscar Mario Jorge
EN EL ACTO DE TOMA DE POSESION DEL CARGO
EL 10 DE DICIEMBRE DE 2007

Querido Gobernador y amigo, Ingeniero Carlos Alberto Verna, señor Vicegobernador Contador Luis Alberto Campo, señor Vicepresidente de la Cámara de Diputados, señoras y señores diputados provinciales, señor Presidente a cargo del Superior Tribunal de Justicia, señor Intendente de la ciudad de Santa Rosa, señor ex Gobernador Doctor Néstor Rufino Ahuad, señor Comandante de la X Brigada Mecanizada, señor Obispo Diocesano de la Provincia de La Pampa, señores ministros y secretarios del Poder Ejecutivo provincial, señores intendentes de la Provincia de La Pampa, señor Presidente del Tribunal Oral Federal, señor Rector de la Universidad Nacional de La Pampa, señores representantes de la Policía Provincial, señores representantes del Servicio Penitenciario de la Policía Federal, demás autoridades provinciales y municipales, señoras y señores: Estamos aquí, cumpliendo la séptima renovación de autoridades provinciales en forma continuada, desde aquel histórico 11 de diciembre de 1983, en que los argentinos retornamos al cauce de la democracia.
Hace 24 años que la decisión de quien va a gobernar en este país federal surge sin interrupciones de la voluntad popular y una vez más en La Pampa, la mayoría optó por un modelo Justicialista de gestión. El concepto “justicialismo” no hace simplemente alusión a un partido político, es mucho más que eso: es un estilo de vida para una sociedad abarcativa y contenedora en la que se atienden las expectativas y necesidades de todos.
El justicialismo es por esencia, plural, porque persigue objetivos de equidad social, de igualdad de oportunidades sin exclusión, porque aspira al bienestar general como concreción última y plena de sus acciones.
Los argentinos sabemos muy bien qué significa tener posibilidades de ascenso social, de ocupar un lugar digno en la comunidad en que vivimos y aquí entre nosotros, entre los pampeanos, esa concepción de crecimiento con dignidad nos involucra a todos.
Cada pampeano, unos más, otros menos, tenemos una historia de padres, de abuelos y hasta de bisabuelos para los más jóvenes que han construido desde abajo, desde muy abajo, un lugar del que nos sentimos reconocidos y orgullosos: nuestro lugar en La Pampa. Es posible que yo no pueda expresar en toda su dimensión la inmensa alegría que siento al asumir la responsabilidad de ocupar el máximo cargo Ejecutivo provincial, elegido por el pueblo de La Pampa, por mis comprovincianos. Por eso, ante todo, quiero expresar a los pampeanos mi más profundo reconocimiento y al mismo tiempo asegurarles que, junto a mis colaboradores, trabajaremos con el mayor esfuerzo para cumplir lo que el Partido Justicialista elaboró con responsabilidad como plataforma política.
¿Qué quiero expresar con ello? Simplemente que hoy no diré nada nuevo respecto de las políticas de Gobierno, un equipo de profesionales, de técnicos, de prácticos, un grupo de hombres y mujeres responsables y entusiastas buscó en las fuentes qué se hacía bien para continuarlo y qué era necesario revisar para alcanzar los logros propuestos. Somos coherentes, aquellas estrategias de partidos se convertirán desde hoy en políticas del Gobierno de La Pampa y las pondremos a disposición de este Cuerpo y del pueblo pampeano en cada apertura de sesiones, durante los próximos 4 años.
De tal modo que no abundaré en detalles, ya que es posible que haya alguna omisión por la brevedad de mi presentación, ello no significa olvido. Pusimos a consideración de la comunidad pampeana un proyecto integral de trabajo y cumpliremos lo que hemos prometido. En la elaboración de ese compromiso previo se conjugaron las propuestas partidarias con las diferentes instituciones sectoriales, pero también se tuvieron en cuenta las ideas y expectativas expresadas por muchos pampeanos que trabajan, que estudian, que viven el día a día en algún lugar de La Pampa.
No se concibe un auténtico crecimiento sin la participación de todos, el aislamiento impide ver la realidad global, impide ver las diferentes voces, acordes o disonantes, que aportan al diagnóstico. Creemos los justicialistas que en la construcción de La Pampa no hay veredas de enfrente, hay veredas con perspectivas diferentes que confluyen a una misma calle, a esa calle la transitamos todos y todos coincidimos en cómo la queremos ver.
Hace 4 años el Ingeniero Verna en su asunción explicitaba su estilo de trabajo, basado en el diálogo, para gestionar un Estado al servicio de los pampeanos. Aquella idea fuerza se plasmó en sus acciones y la retomamos en nuestra convocatoria hacia el 2007, porque estamos convencidos que es la mejor manera de actuar.
Seguramente hay un momento de soledad para las grandes decisiones, para eso el pueblo nos designa en campos diferentes, ha depositado en algunos las mayores responsabilidades y nosotros hemos consentido en ello. Lo importante es que esas decisiones tengan detrás una historia evaluativa que le de sustento.
Si nos atenemos a alguna definición tradicional podríamos decir que el partido Justicialista ganó las elecciones con la mayoría y por eso le toca gobernar. Efectivamente, vamos a seguir gobernando la Provincia de La Pampa, nos corresponde tomar las decisiones que lleven a cumplir nuestros objetivos de los cuales somos responsables ineludibles, pero buscaremos el consenso. Sabemos muy bien de la necesidad de la convocatoria al trabajo, a la participación en la elaboración de proyectos y a la realización de acciones para todos los pampeanos.
Estamos apelando a la colaboración, claro que sí, en nuestra Provincia, pequeña en número de habitantes, todos tenemos todavía mucho por hacer y estamos en el camino.
No vengo a partir de cero, no vengo de la nada, vengo a suceder la gestión de un Gobernador que fue en gran medida la que logró que el pueblo vuelva a elegirnos.
Vamos a continuar y profundizar políticas de la gestión que hoy concluye. No vengo a gobernar solo, soy el portador de la voz de los anhelos del trabajo en equipo de un partido, soy la cara visible de los muchos que me acompañaron y me acompañan en este desafío enorme que es gobernar la Provincia de La Pampa, a todos esos compañeros mi mayor reconocimiento. 
Señoras y señores, permítanme aunque sea en forma tangencial, volver sobre algunas de las estrategias que hemos fijado para dar continuidad a una gestión exitosa, dando cuenta que los proyectos cuando tienen envergadura, no pertenecen a una persona o a una gestión determinada.
Se necesita de la continuidad, con las correcciones que la marcha indique, pero con un horizonte en el que, más allá de algunas divergencias, podamos consensuar acuerdos, porque no es difícil saber qué quieren los ciudadanos, qué quiere el común de la gente. Queremos un sistema integral de salud abarcativo de la creciente población pampeana, un sistema de salud eficiente requiere de dos pilares básicos: prevención y atención sanitaria hasta las mayores complejidades. Ante una enfermedad o el temor a ella necesitamos contención humana y capacidad profesional, necesitamos tener confianza porque se trata nada más ni nada menos que de nuestras vidas.
El Estado debe y quiere estar presente, con la participación responsable de todos aquellos a los que nos cabe alguna incidencia en el sector, podemos alcanzar los objetivos propuestos.
Queremos una educación de excelencia, conocemos muy bien qué ha pasado en los últimos años con la educación en nuestro país, de allí que a nivel nacional se haya tenido la valentía de revisar las reformas del ’90, que no dieron los resultados esperados.
Se llamó a la participación de la comunidad educativa para evaluar los contenidos de un nuevo Proyecto de Ley de Educación, y aquí estamos, deseando encauzar problemas y atender carencias: por ejemplo la educación técnica, que fue un distintivo de calidad para muchos trabajadores argentinos y de la que participábamos en La Pampa. La misma debe volver y cumplir la función formadora de técnicos, en oficios y profesiones por los diferentes sectores productivos y de servicio que requieren cada vez más de conocimientos, que estén acorde con los avances tecnológicos. No será difícil, lo haremos entre todos, porque es un derecho de nuestros jóvenes que debemos atender.
La educación es un camino concreto para luchar contra la pobreza y la exclusión social.
Queremos una casa propia, el hogar contenedor de las familias, por eso seguiremos construyendo viviendas para satisfacer las necesidades de los que menos tienen.
Queremos seguridad, es un tema álgido en nuestros tiempos, las complejidades sociales traen situaciones que no quisiéramos que nos alcancen, pero llegan y hay que reconocerlas para actuar. Vamos a hacerlo con una profunda vocación, vamos a actuar en el esclarecimiento de los delitos, pero también en la prevención, porque la ciudadanía tiene derecho a vivir sin miedos en una sociedad inclusiva.
Queremos trabajar y producir, para ello tenemos que revisar y replantear nuestras posibilidades económicas en sus diferentes sectores y en su integración.
Pertenece al imaginario social que la Pampa vive gracias al campo, efectivamente, la actividad agroganadera ha sido y es la base de nuestra economía, pero los pampeanos, empezando por los productores rurales, también sufrimos por ello.
La incertidumbre es una constante para esa fuente de riqueza tan nuestra, hay determinantes internos, propios de la actividad y su vinculación estrecha con la naturaleza, como el clima. Un año con lluvias en cantidad y épocas propicias, se traduce en buenas cosechas y pasturas suficientes, cuando estas condiciones están ausentes, es necesario sumar voluntades para llegar a un equilibrio racional entre el recurso natural y la producción, esto está dentro de nuestras posibilidades, pero hay determinantes externos a nuestras decisiones en el ámbito provincial, como las regulaciones o los precios internacionales.
Afortunadamente en la actualidad, los mercados para las materias alimentarias se están ampliando lo suficiente como para independizarnos de las grandes potencias occidentales, tradicionales fijadoras de precios y con fuertes subsidios a sus propias producciones.
Hoy el mercado chino principalmente, o el de la India, significan una nueva opción que no debemos desperdiciar, es necesario que agotemos las posibilidades de diversificarnos, primero en el sector primario y luego potenciar toda la cadena de valor.
Es tiempo de incorporar valor a la producción primaria, si la población crece se necesitan fuentes de trabajo y el sector industrial es el que ofrece las mayores posibilidades. Estamos en condiciones de hacerlo, tenemos superficie suficiente y tenemos los recursos humanos disponibles y con vocación para adecuarse a los cambios, tenemos las bases para crear una nueva estructura productiva diversificada que respete la sustentabilidad y la conservación de los recursos y el medio ambiente.
No queremos crecer hoy comprometiendo el futuro, de allí que todas las estrategias diseñadas y a diseñar estarán encuadradas en ese marco de conservación y de equilibrio territorial. Ello se facilitará con acciones realizadas dentro de una planificación que sea transversal a todas las estructuras públicas y privadas.
En las públicas, el compromiso y la responsabilidad es nuestra, de los gobernantes elegidos; en cuanto a las segundas, confiamos en la capacidad de adaptación de los pampeanos. Para competir con ventajas en el mercado debemos crecer en escala de producción, en productividad y en calidad.
Es importante resaltar que los pequeños y medianos emprendimientos que caracterizan a las actividades pampeanas, serán incentivados con el financiamiento adecuado para que puedan consolidarse en la búsqueda de alternativas superadoras.
Al Banco de La Pampa le corresponderá aquí un espacio de protagonismo muy valioso. Igualmente serán atendidas las propuestas que quieran sumarse a los desafíos de una nueva estructura productiva en la Provincia. Al respecto hay una larga deuda con la margen pampeana del río Colorado, allí está pendiente una de las realizaciones más significativas posibles con una acción sostenida y gradual, por lo cual el proyecto nos trasciende en una gestión de 4 años. Poner el acento en la puesta en producción de 85.000 hectáreas bajo riego, es una convocatoria a los distintos sectores públicos y privados para garantizar su continuidad. De la participación del sector privado depende mucho que se concrete y sea valioso, nos espera un trabajo conjunto con acciones concretas y con financiamiento adecuado, es un mandato de nuestra Constitución. Si bien el Colorado ofrece posibilidades ciertas, no es el único río pampeano, nuestros pobladores del oeste tienen derecho al arraigo, a que las aguas del Atuel vuelvan a permitirles producir y mucho más: los pampeanos tenemos derecho a reclamar para que el desierto no nos arrebate un pedazo de nuestro territorio, seguiremos trabajando en la consolidación de una política hídrica propia y buscaremos el entendimiento con las provincias vecinas.
Queremos vivir en una Provincia en que el crecimiento y el ascenso social sean el fruto del esfuerzo, del trabajo y de la solidaridad. No es posible presentar una situación floreciente de la que gozan unos pocos, esto no pertenece a la idiosincrasia de nuestro pueblo, es inherente al sistema democrático de Gobierno dignificar las condiciones de vida de la gente, de toda la gente.
Señoras y señores, estoy de nuevo en casa, una casa en la cual tuve sueños, perseguí objetivos, alcancé algunos de ellos y conocí también en su momento el dolor de la partida.
La Administración Pública Provincial fue un espacio en el que yo me realicé como persona y como trabajador pampeano, hoy vuelvo con otras responsabilidades pero con las mismas convicciones que tuve y compartí en aquellos años. Los que me conocieron, los que estuvieron cerca saben de mi vocación de trabajo, no sé si es una virtud, pero es mi actitud frente a la vida y mi familia, afortunadamente me acompaña, no sin renunciamientos.
Apelo calurosamente a la colaboración de todos en la administración del Poder Ejecutivo, desde la función que nos toque, desde la más simple a la más compleja, para que estemos al servicio del pueblo. Sé que somos muchos los que amamos la Administración Pública y deseamos su excelencia. Es con la suma de las pequeñas acciones de cada día con las que queremos alcanzar las metas, es con el protagonismo de cada uno, porque no hay pequeños aportes, hay simplemente aportes.
Como lo expresáramos en nuestra plataforma: “Lo que los técnicos formulen, lo que el pueblo quiera y lo que me sea posible realizar”. Permítanme por último hacer una breve referencia al Gobierno de La Pampa como un todo, porque respetamos la división republicana de funciones, queremos tres poderes que se complementen y trabajen en
armonía, desde el Ejecutivo comprometemos nuestro mayor esfuerzo para hacer efectivo el ejercicio pleno de las instituciones públicas. Nosotros ratificamos hoy y aquí nuestro compromiso en pos de las mejores acciones, ante las autoridades presentes, ante los representantes de los partidos políticos, ante los representantes de las diferentes manifestaciones económicas y sociales, ante el pueblo de La Pampa: vamos a trabajar sin descanso, porque será la mejor forma de retribuirles esta confianza que hoy depositan en nosotros y a los que dudan y es legítimo que así sea, también los convocamos para que lo que alcancemos no sea el triunfo de unos pocos, sino al bienestar de muchos. 
Nada más y muchas gracias. 
OSCAR MARIO JORGE

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