marzo 02, 2013

Mensaje del Gobernador de La Pampa, Oscar Mario Jorge, en la apertura del período de sesiones ordinarias (2009)

MENSAJE
DEL
GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE LA PAMPA
Oscar Mario Jorge
EN LA APERTURA DEL PERIODO DE SESIONES ORDINARIAS
EL 1° DE MARZO DE 2009

Señor Presidente de la Cámara de Diputados, señor Ministro del Superior Tribunal de Justicia, señor Vicepresidente 1º de la Cámara de Diputados, señor Vicepresidente del Senado de la Nación, señores ministros y secretarios del Poder Ejecutivo provincial, señora Asesora Letrada de Gobierno, señor Fiscal de Estado, señores intendentes municipales y presidentes de Comisiones de Fomento, señor II Comandante de la X Brigada Mecanizada, autoridades provinciales, legislativas, municipales, judiciales y de fuerzas de seguridad, señores representantes de entidades intermedias, señores diputados, pueblo de La Pampa:
En marzo del 2008 nos encontramos en este recinto, compartiendo el inicio de una nueva gestión, con las continuidades y los nuevos proyectos que siempre traen las renovaciones.
Hoy volvemos a encontrarnos en este acto, de envergadura constitucional, en un contexto general que se ha tornado muy diferente al de hace 12 meses.
En nuestra Provincia, en el país y en el mundo, estamos enfrentando situaciones que alteran el normal desenvolvimiento de nuestras actividades.
Y cuando digo nuestras, es porque estoy haciendo referencia a un escenario social y económico que nos incluye a todos.
Una crisis que afecta, con igual dureza, a la administración pública como al ámbito privado, desde la empresa más dinámica hasta el que busca insertarse laboralmente.
Y esto no es pasado. Es una realidad presente, sobre la que tenemos que actuar.
A este cuadro general, quiero hacer referencia, especialmente, en este mensaje.
Queremos hacer saber al pueblo de La Pampa, las medidas que su gobierno está adoptando para conducirse en una situación extraordinaria.
En La Pampa –en los inicios del 2008–, vivimos acontecimientos que convulsionaron a la tranquila ciudad capital, y condujeron –al Poder Ejecutivo y a esta Cámara–, a tomar una decisión muy dolorosa para los que respetamos las instituciones y el sistema democrático.
Me refiero a la intervención del municipio de Santa Rosa, y la designación de un comisionado para que condujera ordenadamente la transición hacia el normal funcionamiento de sus poderes, hoy recuperado.
Cuando parecía que entrábamos en el cauce de la normalidad, en el país se produjo otro hecho crítico que nos afectaba muy de cerca.
Me refiero a la reacción y los reclamos ante la modificación en los índices de retención a las exportaciones del sector agropecuario, que llevaron a un largo paro y movilización por más de tres meses.
Este conflicto nacional nos alcanzó a todos los pampeanos, porque llegó a interrumpir la cadena normal del comercio y abastecimiento de la población.
Nuestra economía se nutre principalmente del campo y los pueblos del interior son los centros nucleadores del quehacer rural.
Mal podríamos haber permanecido indiferentes en esa situación.
Nos preocupó, nos ocupó y elevamos las propuestas que – entendimos-, eran atinentes para los pequeños y medianos productores del espacio territorial pampeano.
Todavía eran tiempos de relativa bonanza para la producción agropecuaria exportable, con precios internacionales altos, y con perspectivas de ascenso.
Sin embargo aquí, entre nosotros, el clima venía ocasionándonos trastornos preocupantes.
La persistente sequía agravaba la situación del campo, obligándonos a adoptar medidas extraordinarias de emergencia agropecuaria, con postergación del impuesto inmobiliario rural, créditos subsidiados y asistencia a los productores con subsidios directos y con alimentos para el ganado.
Lejos de solucionarse, esta situación sigue ahondándose. Los especialistas califican esta adversidad climática, como la más profunda por su magnitud y duración.
Paralelamente –en los últimos meses del año–, los argentinos empezábamos a tener noticias de una crisis externa a la que –originariamente- se denominó “de las hipotecas tóxicas”.
Se trataba de un cimbronazo financiero violento, localizado en Estados Unidos.
No obstante, muy pronto se propagó y se instaló en la economía global.
En los países que aparecían como los más dinámicos y estables, hoy se perfilan medidas de salvataje para atenuar la recesión.
Lamentablemente, los medios de comunicación nos hacen saber a diario de los miles y miles de despidos que se producen sin fronteras.
Aquellos precios internacionales que nos sorprendían con su carrera alcista se han derrumbado, lo que afecta a nuestros principales productos como el petróleo, granos y carne.
Un dato elocuente es la caída de las exportaciones del país que –en el mes de enero–, representó un 36 por ciento, respecto a igual mes del año anterior.
La contracción de la actividad económica ha resentido también los principales recursos nacionales, los coparticipables y también los de origen provincial.
La gestión de nuestras finanzas públicas de cara al 2009, se ha de realizar en un entorno de escasez de recursos y de atención de necesidades crecientes.
Estamos frente a una crisis global que en el corto plazo, tiende a acentuarse; lo que nos llevará a vivir tiempos difíciles.
Señoras y señores, ante esta situación, el Gobierno de La Pampa vuelca significativos esfuerzos para atenuar el sufrimiento de nuestra gente.
Contamos para ello –por fortuna–, con fondos anticíclicos de orden provincial.
De esos fondos se han aplicado ya 347.000.000 de pesos, destinados a la construcción de viviendas y financiamiento adicional para el Plan de Obras Públicas, en el corriente Ejercicio.
Y contamos con el apoyo brindado por el Gobierno nacional, que nos ha concedido aportes extraordinarios, en una larga y fructífera audiencia con la señora Presidenta de la Nación.
Nuestro Plan se basa –fundamentalmente–, en adelantar la concreción de obras de infraestructura, previstas para el futuro.
Con este paquete de obras adelantadas en el tiempo, buscamos alcanzar el objetivo inmediato de contención social, con la creación de fuentes de trabajo genuinas.
Queremos generar la concreción de una infraestructura que posicione favorablemente a nuestra economía, cuando –luego de esta crisis global–, se inicie el proceso de reactivación.
En definitiva, adelantamos el futuro con obras para lograr el fortalecimiento y diversificación de la economía pampeana, y para contribuir al bienestar de nuestra gente.
Por los alcances de ese ambicioso Plan de Obras Públicas, haré una rápida enumeración de las más significativas.
Infraestructura caminera: Se invertirán, aproximadamente, 90.000.000 de pesos, destacándose: tramos de la ruta provincial N° 13 “de la Cría”; en la zona sur: rutas provinciales N° 34 y N° 106; la ruta provincial N° 1, desde la ruta provincial N° 102 hasta ruta N° 18,- y repavimentación de la ruta provincial N° 20, entre otras.
A ello debemos sumarle la pavimentación y repavimentación a realizar dentro de diversos ejidos municipales.
Significará una inversión de 60.000.000 de pesos, y está en trámite de concreción con el Gobierno nacional.
Vivienda: Las 6469 soluciones habitacionales del Plan Plurianual 2009-2011 con una inversión del orden de los 660.000.000 de pesos, vendrán a cubrir más del 70 por ciento del total demandado, conforme a los registros del IPAV. En este Ejercicio se ejecutarán 2469.
Además, están muy avanzados los trámites para la obtención de un crédito del Gobierno nacional, del orden de los 185.000.000 de pesos, para la construcción de 1.800 viviendas más. Con estos fondos, el Gobierno provincial, instrumentará una operatoria crediticia para aquellas personas que sean propietarias de un terreno y aspiren a ejecutar la construcción de su vivienda.
Esta financiación se destinará a cubrir la demanda de los pampeanos, cuyo rango de ingresos no les permite acceder a la operatoria normal del IPAV, pero tampoco les alcanza para tomar créditos hipotecarios en los bancos.
Gas: Se extenderá la red gasífera hacia el oeste, con un presupuesto estimado de 100.000.000 de pesos, en beneficio para las localidades de Conhelo, Rucanelo, Luan Toro, Loventué, Carro Quemado, Telén y Victorica. A esta obra se suma el desarrollo tecnológico, a través del tendido accesorio de la Red de Fibra Óptica.
Acueductos: Cabe mencionar aquí, la continuidad de las obras del acueducto del río Colorado en su segunda etapa de Santa Rosa a General Pico que abastecerá a las localidades de Winifreda, Eduardo Castex, Monte Nievas, Metileo y General Pico.
También en esta obra, se suma el tendido accesorio de la Red de Fibra Óptica. Además, se trabaja en el Proyecto ejecutivo para un nuevo acueducto Puelén-Chacharramendi. Por su magnitud, garantizará el abastecimiento con agua potable a La Reforma, Limay Mahuida y Chacharramendi. Paralelamente, ampliará su cobertura a los establecimientos rurales de una vasta zona de influencia, lo que permitirá aumentar su receptividad ganadera. Ambos acueductos importan una inversión de más de 500.000.000 de pesos.
Obras eléctricas: Diversas cooperativas eléctricas recibirán transferencias para solventar la ejecución de tendidos de redes en sus respectivas localidades. Las mismas alcanzarán a las localidades de Trenel, Chacharramendi, La Reforma, Santa Rosa, Árbol Solo y zona de influencia, Gobernador Duval, General Pico, Bernardo Larroudé, Ceballos, Intendente Alvear, Ojeda, Ingeniero Luiggi y Villa Mirasol, entre otras.
De destacable mención entre las obras eléctricas es la puesta en marcha de la Nueva Estación Transformadora de la localidad de Mauricio Mayer. Incluye la derivación de líneas de 33kV, lo que vincula la nueva estación con las localidades de Winifreda y Eduardo Castex, y en un futuro, con Colonia Barón y las Líneas de 33kV que alimentan actualmente a la localidad y otros pueblos cercanos. La inversión en estas obras alcanza a los 22.000.000 de pesos.
Sistema de desagües pluviales norte de la ciudad de Santa Rosa: Se presentó el Proyecto a la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación, para concretar su financiamiento. Esta obra, con una inversión del orden de los 62.000.000 de pesos, está destinada a sanear una gran cuenca de influencia.
Canal de derivación y regulación del río Curacó: Esta obra que se realizará en la zona del Tapón de Alonso, permitirá la derivación regulada de caudales del río Curacó antes de su ingreso a la laguna La Amarga, evitando así su altísima salinización. Con ella, La Pampa avanza en el compromiso asumido en el CO.I.R.CO. de no perturbar la calidad del agua del río Colorado, y se recupera a lo largo de 125 kilómetros el río Curacó para uso productivo ganadero.
Áreas bajo riego en la margen pampeana del río Colorado: Se autorizó el llamado a licitación para la construcción de la Red de Riego, Drenaje y Vial de la Sección II Zona Norte de 25 de Mayo. Permitirá el desarrollo bajo riego de 4.100 hectáreas, con posibilidad de ampliación a 7.000 hectáreas, lo que demanda una inversión del orden de los 5.000.000 de pesos. Al mismo tiempo, para las Secciones III y IV, se realizó el anteproyecto de abastecimiento de agua para riego y evaluación productiva, que permitirá incorporar unas 35.000 hectáreas a la superficie bajo riego ya existente.
En el Área de Casa de Piedra se construye actualmente la obra de infraestructura que permitirá el abastecimiento de agua, tanto a la Villa como del área de riego, cuya superficie es de 1.100 hectáreas. Demandará una inversión adicional de 50.000.000 de pesos que se complementará con otra área productiva de aproximadamente 11.000 hectáreas.
Señoras y señores: Por otra parte, hemos acudido con acciones complementarias que contribuyen a atenuar las dificultades.
Con esta orientación se han instrumentado –a través del Banco de La Pampa– 23 líneas de créditos, por un cupo mayor a los 188.000.000 de pesos, que cubre un amplísimo espectro de las actividades rurales. Se otorgan a tasas subsidiadas por el Gobierno provincial del 0, 6, 12 y 15 por ciento anual, ello representa un ahorro de 26.000.000 de pesos anuales para los productores, y tomamos como referencia las tasas bancarias normales de mercado.
Desde abril del 2008, el Gobierno provincial declaró la Emergencia y Desastre agropecuarios para las áreas ganaderas, y también desde julio para el área agrícola. Ambas medidas se extenderán en principio hasta el 31 de marzo próximo y generarán los beneficios impositivos previstos en la legislación vigente.
Asimismo, se han realizado aportes no reintegrables, tales como: Un monto aproximado a los 10.000.000 de pesos destinados a los pequeños productores con hasta 70 vacas, mediante asistencia con alimento balanceado, sales minerales y fardos de pasto.
El Gobierno nacional aportó 9.000.000 millones de pesos que se distribuyeron entre 1.800 productores ganaderos y 1.000.000 de pesos en 300 productores afectados por la sequía en la siembra de trigo.
Por el Plan “Más Terneros” se hicieron aportes en subsidios por una suma cercana a los 6.000.000 de pesos.
El Gobierno provincial ha tomado la decisión de ampliar la ayuda actual con un aporte de 10.000.000 de pesos, destinado a productores dedicados a la cría bovina, ovina o caprina, más afectados por la sequía.
Asimismo se ha convenido con el Ministerio del Interior, el envío de maíz, para asistir a 3.100 productores ganaderos. Esta ayuda se distribuirá a través de los municipios.
También se ha decidido realizar un relevamiento voluntario de productores de la zona de cría del oeste pampeano, para contar con una base de información exhaustiva que permitirá elaborar adecuadas políticas públicas dirigidas al sector en ese espacio. Para su realización, se ha invitado a las sociedades rurales de la zona. Como experiencia piloto, ya se ha iniciado este relevamiento en el Departamento Curacó, mediante convenio con la Asociación Rural de General Acha.
Las dificultades no se reducen sólo al campo, las actividades urbanas también se han visto resentidas, por lo cual subsidiamos –con aportes nacionales– a distintas empresas industriales, de comercio y servicios. Esta ayuda –destinada a evitar el desempleo– alcanza a 1.853 trabajadores, con un monto de 600 pesos mensuales por persona.
Señoras y señores: Debemos ser muy cuidadosos en el manejo del Presupuesto y de las reservas, porque ellas deben ser destinadas a crear posibilidades económicas, con generación de trabajo genuino en el ámbito privado, con sentido social.
Y hay que hacerlo con equilibrio porque la crisis está aquí y no se sabe –a ciencia cierta– cuánto va a durar y cuánto va a profundizar su impacto.
Para algunos sectores era difícil comprender –hace apenas unos pocos meses– las razones de nuestra prudencia en el empleo de los fondos anti-cíclicos, hoy parece casi innecesario aclararlo.
A propósito de esos fondos, me pregunto ¿qué hubiera pasado si nos hubiéramos dejado seducir por los cantos de sirena que nos indicaban cómo gastarlos? ¿Cómo podríamos ahora, responderle al pueblo de La Pampa?
No sólo queremos extremar el control de gastos, también se hace necesario replantear las conductas del quehacer administrativo.
Como lo explicité al asumir esta gestión, tenemos que lograr una administración ágil, que evite demoras entre las decisiones políticas y su concreción, y nos permita brindar a la gente la atención oportuna que merece y a la que tiene derecho.
Los logros que podamos alcanzar, dependen –en mucho–, de la gente que realiza cotidianamente esa actividad.
Este es un llamamiento a los empleados estatales, para que redoblen sus esfuerzos tendientes a lograr el mejor funcionamiento de la administración.
Eso pretende la ciudadanía de nosotros, porque somos servidores públicos, con las obligaciones que ello conlleva.
Señores diputados: En atención a la trascendencia de las circunstancias por las que atravesamos, hemos privilegiado, en este mensaje, la enumeración de acciones tendientes a atemperar los efectos de las mismas y estar preparados para cuando las condiciones se tornen más favorables.
Respecto de las acciones y obras realizadas en el 2008, y las que seguirán su cauce normal en el 2009 en las distintas áreas del Poder Ejecutivo, constan en un detallado anexo de más de 200 páginas, que entregamos a los señores diputados, y al cual me remito.
Por otro lado, la ciudadanía ya conoce lo realizado, porque lo hemos hecho público, como corresponde en el ejercicio de un gobierno democrático.
Señores diputados, pueblo de La Pampa: Sin dudas, nos queda mucho por hacer.
Pero los resultados obtenidos en este lapso están dentro de los parámetros propuestos.
Ellos son el fruto de una sumatoria de esfuerzos constantes que nos permiten avanzar en forma ordenada.
Estamos dispuestos a redoblar nuestro compromiso para consolidar lo que está hecho.
Tuvimos y tenemos las mejores intenciones y –sobre todo–, la gran ilusión como pampeanos–, de ser partícipes de un cambio perdurable para el bien de nuestra Provincia.
Lo he dicho en varias ocasiones: no lo podemos hacer solos.
Por ello, convoco, como lo hice al asumir esta responsabilidad, a la colaboración entre los poderes que conforman el Gobierno provincial, porque somos garantes –por distintas vías–. de la vigencia plena de las instituciones.
Convoco a las entidades empresariales y las fuerzas del trabajo y convoco a la ciudadanía pampeana.
El saldo positivo, señoras y señores estoy convencido, tiene que ver con el protagonismo activo, y con el debate reflexivo de los temas centrales del presente y del futuro de nuestra Provincia.
En esta concepción –y para realizar un seguimiento de la situación imperante–, hemos constituido una comisión, con intendentes que representan a las 10 micro-regiones provinciales, y pertenecen a diferentes expresiones políticas.
Este es un año electoral. Ya se visualizan alianzas y posicionamientos que se producen de cara a las urnas.
Nosotros –mientras tanto-, si bien tenemos convicciones políticas y trabajamos por ellas, debemos priorizar nuestra gestión de gobierno.
En esta gestión prescindimos de cualquier bandería que no esté identificada con los intereses de la Provincia que nos merecemos.
Esa Provincia, con una nueva matriz económica diversificada, donde convivan con igualdad de posibilidades todos los sectores, permitiendo incorporar valor a nuestros productos y generar fuentes de trabajo genuinas.
Hoy, la crisis nos apremia, pero al mismo tiempo, nos obliga a recrear los valores de solidaridad y el esfuerzo conjunto y creativo, para transitar nuevas instancias de superación.
Hay momentos en que es necesario un punto de inflexión, un momento de apelar a la responsabilidad general.
Este es uno de esos momentos, porque toda la comunidad está afectada.
La crisis, esta crisis que hoy vivimos, nos alcanza a todos. Y nadie se salvará solo.
Es hora del paréntesis a los intereses sectoriales, es hora del sinceramiento.
Llamo a la reflexión a toda la dirigencia de todos los niveles, para que actuemos en beneficio del conjunto.
Debemos hacerlo con solidaridad hacia los que se ven más afectados: los industriales, los comerciantes, los productores y sobre todo, los que han perdido, o están en riesgo de perder su trabajo.
Tenemos que buscar el consenso, la colaboración y la responsabilidad para que la esperanza y los proyectos de futuro no sean exclusividad de unos pocos. Seguramente de esta grave crisis mundial, surgirá un nuevo modelo socio-económico, cuyo diseño es difícil de pronosticar.
Lo que sí podemos atrevernos a decir es que ese nuevo modelo no podrá ser sustentable si no incluye la redistribución del ingreso, con justicia social. Hoy somos todos protagonistas. Todos tenemos el desafío de aportar para encontrar las soluciones. No esperemos que los cambios nos lleguen desde afuera. Einstein lo dijo hace ya tiempo con mucha claridad: “La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia… Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla”. 
Muchas gracias. 
OSCAR MARIO JORGE

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