abril 09, 2013

Mensaje del Gobernador de Entre Ríos, Sergio D. Urribarri, ante la Asamblea legislativa (2012)

MENSAJE
DEL
GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS
Sergio Daniel Urribarri
EN LA APERTURA DEL 133° PERIODO DE SESIONES ORDINARIAS
EL 15 DE FEBRERO DE 2012

Este quinto mensaje que tengo el honor de dar ante esta Legislatura y ante el pueblo de Entre Ríos es, sin lugar dudas,  para mí el más importante en estos años.
Porque se hace necesario no sólo continuar yendo tras los altos objetivos de hacer de Entre Ríos una provincia más significativa para la Argentina, para el mundo,  pero también para sus propios ciudadanos, sino que también se hace necesario encontrar entre todos los entrerrianos nuevos desafíos que recreen la fe, la esperanza, que motiven y que esa motivación sea capaz de movilizar a los ciudadanos junto a su gobierno y a sus instituciones libres.
Hemos crecido en Entre Ríos de una manera inédita, impresionante. Nuestra economía creció al promedio de 9 o 10 por ciento anual, siempre por sobre la media del país que a su vez es uno de los países en el mundo que más expande su economía. Es decir, que haber crecido por encima de la media nacional es todo un logro de los entrerrianos.
Eso y no otra cosa es el incremento de la producción y las exportaciones. El incremento de las radicaciones empresarias. Tenemos un record en los últimos cuarenta meses: un promedio de nacimiento de cinco PyMES por mes. Nos llena de orgullo, pero también de compromiso hacia el futuro.
Es el incremento de la facturación de los comercios, de la creación de nuevos puestos de trabajo. La venta de coches, el boom de la construcción y del turismo. Batimos record este año con cientos de miles de argentinos y extranjeros que llegaron a nuestra provincia para visitar nuestras atracciones turísticas. Soy conciente que ésto no alcanza a todos, pero sí a muchísimos entrerrianos.
Es un dato relevante que nuestra economía estatal nos lleva a tener un presupuesto provincial de más de 4600 millones de dólares que comparados con el presupuesto 2008, de 2100 millones de dólares, o de 2004, de 796 millones de dólares. Lo expreso en moneda dura para que se note el crecimiento real. Comparado este presupuesto es claramente superior, revela justamente este crecimiento.
Todo eso se traduce en consumos, en incorporación de bienes durables en los hogares, en turismo,  en tranquilidad, en una rueda que funciona que satisface el consumo, el acceso a cierto confort y parte del ahorro de las familias.
Eso es algo incuestionable e incontrastable.
Al mismo tiempo el reporte que tienen ustedes en sus manos revela la potencia de una gestión que ha tenido en la obra pública, en la infraestructura escolar, en los caminos y en la infraestructura social un enorme crecimiento. No hay pueblo en esta provincia donde no se haya realizado, durante mi gestión, una obra esperada por años.
Y esas cosas concretas también son incuestionables.
Pero no sólo de pan vive el hombre.
Mi segundo mandato se propone elevar aún más la inversión pública en infraestructura pero vamos también por los grandes intangibles que hacen grande una provincia: La educación pública de calidad para todos (y la mejor para los más vulnerables); la salud pública de calidad; la cultura popular de nivel; la cultura ambiental; la cultura del agua; el deporte popular; la lucha contra las adicciones; el pararse firmemente frente a la proliferación del  narcotráfico; erradicar definitivamente la inmundicia de la trata de personas de estas tierras; el ataque frontal a esa lacra que significa la violencia familiar y de género; el trabajo conjunto con la memoria, la verdad y la justicia porque es inaceptable pensar un futuro mejor sin memoria y con olvido. Una política adecuada para nuestros adultos mayores que serán cada vez más con el paso del tiempo;   en otro ámbito,  la existencia de herramientas de política económica propias que dinamicen la economía y promuevan un soporte estable para la inversión de nuestros empresarios. Esos tipos que tienen sus zapatos puestos en sus empresas que como lo he dicho decenas de veces las empresas entrerrianas son familias que invierten compulsivamente, muchas veces a riesgo de perder sus empresas como ocurrió en los años ’90 que resistieron el embate y la andanada de compra de multinacionales que venían con puñado de dólares a comprar las empresas entrerrianas y que resistieron. Algunas perecieron, otras aguantaron de pie. Hoy esos empresarios nos  ayudan a que esta provincia sea más importante y más grande.
En fin, cosas sobre las que puede avanzarse sólo después de haber hecho todo lo que hicimos; de haber generado la confianza que generamos; el presupuesto que generamos; la idea de Entre Ríos que generamos, y que cuando digo “generamos” no hablo de mí o de mi gobierno en plural, hablo de todos los entrerrianos porque si hay un valor que destaco -que lo logramos entre todos, dirigentes políticos , pero también la sociedad en general- es admitir la diversidad, convivir en la diversidad y crecer en la diversidad en Entre Ríos.
Ir por esos intangibles es ahora posible porque para hacerlo primero había que creer. Creer que uno los merece. Creer que pueden ser alcanzados. Creer que vale la pena el esfuerzo. Que vale la pena intentar siempre, aunque el éxito no siempre sea seguro. Y que todo eso, quizás hasta sólo intentarlo, nos hace ser mejores ciudadanos, personas, padres e hijos.
Por eso pido la cooperación de ustedes señores legisladores, de ustedes señores jueces en lo que les competa a cada uno para ir tras estas metas, que transformadas en programas concretos persiguen el sueño de la Entre Ríos que merecemos ser.
Sin embargo, ese merecimiento no significa que “eso” que merecemos no será dado por gracia divina. No es cuestión de esperar sentados. El futuro no es lo que va a pasar o suceder, sino lo que nosotros hagamos de aquí en más. Y hay que trabajar por él. Hay que hacer sacrificios, establecer prioridades, tener paciencia, reconocer errores y corregirlos, porque aún cuando estamos bien, soy muy consciente de que no estamos en una situación holgada que nos permita dar satisfacción a todo y a todos al mismo tiempo.
Por eso no tengo dudas que el signo de este nuestro segundo y último mandato,  al igual que la Argentina, es que deberemos estar dispuestos a hacer sacrificios para mantener el bienestar logrado y quizás otros más para poder lograr las metas que nos proponemos como sociedad.
No hay magia para esto. Hay trabajo y perseverancia.
Tenemos en marcha un hermoso programa de generación de escuelas de jornada completa. Mejoraremos la calidad en las 42 que están funcionando actualmente. El 15 de marzo, porque se comenzará unos 15 días después las clases en las escuelas de jornada completa, entrarán otras 11 en funcionamiento con una nueva currícula especialmente orientada a la motivación y al acompañamiento de nuestros niños en situación más vulnerable. Nos va la vida en completar al término de este mandato las 144 escuelas nuevas dentro de esta modalidad que representa el 30 por ciento del total de la matrícula escolar entrerriana. Escuelas donde el deporte, las artes y el trabajo sobre el medio ambiente sean argumentos fuertes para retener y hacer crecer a nuestros niños en la escuela pública.
Aprovecho para agradecer que, ante esta iniciativa, aparecieran cientos y cientos de personas anónimas que son docentes jubilados, músicos, gente de teatro, animadores y militantes sociales lo que denota que hay muchísimas ganas de involucrarse en esta tarea. Lo veo y me hace inmensamente feliz. Entonces, pienso que ordenadamente y sin que la escuela pierda su centralidad en la educación, hay que abrir esta participación con programas adecuados.  Y en eso estamos abocados hoy.
Creemos que la escuela es un lugar para ser feliz. Y rogamos a todos los adultos, cualquiera fuera su rol, que nos ayuden a construir eso haciendo lo que deban hacer, pero con ese objetivo. No es algo fácil, lo sé, pero es algo posible. Y entre todos, con inteligencia y con buena fe, estará más cercano el objetivo de hacer felices a nuestros niños entrerrianos.
Estamos enfocados preferentemente en aquellos a los que este crecimiento nacional y provincial aún no le ha llegado en su totalidad.
Ustedes verán prontamente nuestro esfuerzo a través de Ministerio de Desarrollo Social para contener y desarrollar aquellas comunidades, aquellos sectores más vulnerables que han permanecido al borde del crecimiento o fuera de él, que es lo más grave, en razón de dolorosas situaciones o causas estructurales que son enormemente difíciles de resolver toda vez que trata de graves problemas sociales, educativos, económicos, de formación humana, de marginalidad. Todos problemas que combinados acumulan desde décadas y se replican y acrecientan a una gran velocidad.
En un trabajo conjunto, todos los ministerios con incumbencia están encarando una coordinación de sus esfuerzos para enfocar las mejores  energías del gobierno en la materia social y educativa.
No quiero ser reiterativo de mi discurso de asunción, sólo les recuerdo mi compromiso inquebrantable de plantarnos como sociedad e inteligentemente frente al narcotráfico. Y la inteligencia no está centrada solamente en una política de seguridad sino,  y principalmente, en una política de motivación y promoción social e individual con intervención estatal. Y esto es central hacerlo ahora, luego quizás ya sea tarde. Pido especial colaboración a esta Legislatura para atacar este tema y lo hago extensivo a la batalla que hay que dar para prevenir y curar todas las adicciones, entre ellas, la que abre la puerta a males mayores y que es el consumo de alcohol en exceso en nuestros jóvenes.
Igualmente quiero anunciar que vamos a hacer un esfuerzo para mejorar la distribución del servicio médico en la salud pública. Tenemos una muy buena red y un buen soporte donde comenzar, pero debemos mejorar porque hay muchos profesionales concentrados en determinados lugares y muy pocos, y a veces ninguno, en lugares más apartados. El ministro de Salud está abocado a esto y va a usar herramientas innovadoras para mejorar ese aspecto.
También quiero señalar y reiterar nuestro esfuerzo por ser la provincia del agua. Y a pesar de que somos una provincia con jurisdicción sobre el
10 por ciento de las reservas de agua dulce de la humanidad, lo que es una enormidad, nos resultó complicado generar masa crítica de expertos y entendidos en la materia, pero estamos en esto. Vamos a trabajar hasta liderar en nuestro país en materia de agua.
Señores legisladores, no ignoro las dificultades coyunturales que atravesamos. Pero estoy abocado enteramente a su superación.
Por eso, estamos tratando de ganar el terreno y tiempo que hemos perdido en materia tributaria provincial.  Estamos reestructurando nuestra deuda provincial para darle más aire a las finanzas provinciales. Y tratando de reconvertir el financiamiento de algunos programas para liberar más recursos y así aplicarlos a las obligaciones corrientes del Estado.
Es decir, tenemos que hacer mucho más, de lo muchísimo que hicimos, pero al mismo tiempo satisfacer todos los costos estatales en tiempo y forma. Y eso lo saben todos, no es una tarea fácil.
Un gobierno que está lanzado en muchos frentes como el nuestro insume cada vez más recursos de estructura y esos recursos de estructura a veces son complejos de financiar sin una política tributaria adecuada. Es decir, y hay que reconocerlo. La economía estatal no ha podido apropiar la parte del excedente del fuerte crecimiento de la economía provincial que legítimamente le habría correspondido. Y ahora, aunque vamos a recuperar posiciones, vamos de atrás. A esa carrera es a la que estamos asistiendo en Entre Ríos.
Impuestos provinciales bajos, diría muy bajos y recaudación modesta, en un contexto económico de crecimiento fuerte de la economía privada que demanda a su vez más gastos estatales. Estas dos cosas han sido una combinación negativa para las finanzas que vamos a tener que superar. Y en eso estamos.
En ese mismo sentido, y para que nadie entienda mal, pido que no nos dejemos obnubilar por el corto plazo. Entre Ríos tiene un enorme futuro que vamos a construir entre todos los entrerrianos. Pero hay algo que me enorgullece, por primera vez en muchos años, hemos alcanzado a tener ante nosotros una visión de mediano plazo. Salimos del cortoplacismo que nos fue hundiendo. Hay que perseverar en esos programas que trascienden los gobiernos y a los gobernadores. Hay que perseverar en la manera de construir política que nos ha traído hasta este presente transformado.
Hay que perseverar en el diálogo, en  la apertura y la participación de nuestros jóvenes. Hay que trabajar en cada rincón de la provincia como si fuera el propio frente de nuestra casa. Es la única manera de que demos señales. Y también hay otra manera, a la que no hay que tenerle miedo, que es la de trabajar con las organizaciones del pueblo. Ellos con el gobierno y el gobierno con ellos.
Mi gobierno, nuestro gobierno ha hecho mucho, muchísimo. Ustedes lo verán en la publicación que tienen en sus manos. Pero más lo ven en el territorio, al circular por nuestros pueblos y pueblitos, en las escuelas que se siguen levantando y seguimos inaugurando, en las rutas que hicimos y en las que estamos haciendo; en las plantas de saneamiento, en la llegada del gas a decenas de barrios de esta provincia y en la recuperación de nuestros ferrocarriles. Por supuesto que me gusta, lo disfruto y me enorgullece, pero no me quedo a contemplar lo hecho. Me entusiasmo y voy por más. Y, y junto a nosotros, van muchos entrerrianos buscando el futuro de Entre Ríos.
Hemos transcurrido cuatro años de grandes realizaciones no sólo, por el volumen, sino por la significación porque lo hemos hecho con todos los entrerrianos, en todos los pueblos y pueblitos de Entre Ríos.
Decenas de escuelas nuevas, cientos de edificios escolares ampliados, refaccionados e intervenidos significan que los entrerrianos a través de su gobierno valoramos la educación y eso, aunque todavía quede mucho por hacer, es algo que debe elevar nuestra autoestima y alentar nuestra esperanza de ofrecer un mundo mucho mejor a nuestros hijos.
Cientos de kilómetros de rutas rehabilitadas y de perfecta transitabilidad hasta en el equivalente al 70 por ciento de la red primaria de la provincia representa la idea de que somos una provincia en crecimiento donde las cargas y las personas fluyen de un lugar a otro sin problema.
Es mi orgullo que ahora prácticamente cada pueblo de esta provincia tenga su acceso asfaltado e iluminado. Así, la Entre Ríos profunda se ha vuelto más significativa, lo que me hincha el pecho.
Hemos plantado cientos de kilómetros de caños de cloacas y de agua. Esto explica en alguna medida que tengamos el orgullo de haber llegado al valor más bajo de la mortalidad infantil en la historia de Entre Ríos. Y vamos por mucho más.
Hemos plantado cientos de kilómetros de caños de gas para llevar el gas natural de 39 pueblos de la provincia para convertirnos, por lejos, en la provincia mejor servida en este servicio.
En miles de hogares del campo entrerriano los chicos disfrutan hoy del entretenimiento, de la conservación de los alimentos en frío y detalles de confort que pueden ser sencillos pero enormemente significativos en la vida moderna. Esto se logró gracias al esfuerzo que se ha realizado en materia de electrificación rural.
Y ayer después de tres reuniones, estamos en condiciones de anunciarles y contarles que hemos decidido crear la primera aldea productiva habitada por 100 matrimonios de jóvenes, hijos de productores agropecuarios, en un emprendimiento de cría e industrialización en el sector porcino de Entre Ríos.
Es extraordinariamente motivador el impulso productivo que ha tomado la provincia, más aún cuando somos conscientes de lo lejos que estamos aún del techo. El cinco de marzo nos vamos con cerca de 20 empresarios entrerrianos a Angola, un lugar difícil, pero un mercado emergente como son los que hemos ido a conquistar con nuestros empresarios entrerrianos. Recuerdo en marzo de 2008 una reunión muy tensa en la que discutimos muy fuerte con representantes de la industria entrerriana en Concordia. Llevaba apenas 90 días de gestión y pautamos tres o cuatro cosas que vayan si las cumplimos. Ingresos brutos cero para dar más trabajo decente. Hoy tenemos, aún con las modificaciones que hicimos, nuestra industria sin gravar.
Pautamos también salir al mundo para ganar nuevos mercados que permitan que los productos entrerrianos se puedan vender a precio conveniente en el exterior. Una muestra de ello es que en los primeros días de este año logramos de organismo nacionales el dato de que Entre Ríos fue la provincia que más creció en exportaciones con un 40.7 del año 2010 al 2011.
Financiamiento, otra de las pautas que habíamos acordado. Hemos logrado financiamiento con nuestro agente financiero que es el banco Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), con nuestro propio programa que es el Fondo de Inversiones de Entre Ríos (FINVER) y el Banco Nación. Un ejemplo de esto es el empresario entrerriano Tonutti que ayer nos enorgulleció a todos cuando fue nombrado por la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner)  que duplicará su producción láctea aquí muy cerca de Paraná. Logró un crédito de 15 millones de pesos en el plan Bicentenario del Banco Nación.
Lo del turismo verdaderamente lo que ha pasado en diciembre, enero y febrero es inédito y revelador porque cientos y cientos de miles de turistas nacionales y extranjeros visitaron nuestras playas, termas y nuestros lugares que son inigualables. Falta mucho todavía, una vez culminada la autovía 14, el avance de la ruta nacional 18 y otras tantas obras de infraestructura nos permitirán pelear en muy poco tiempo el segundo lugar en materia de visitas turísticas en el país.
Y no quiero abundar más, sólo digo que lo que está hecho, hecho está. No hay tiempo para quedarse a contemplar. Hay que seguir.
Hay que ir por la continuidad, hay que seguir, pero también corregir lo que se ha hecho mal. Y en eso, en mí no van a encontrar ningún obstáculo. Ir por nuevos desafíos. Principalmente por los desafíos humanos a los que hacía referencia, por esas cosas intangibles. Y para eso hay que forzar al extremo nuestra capacidad de entendimiento.
Cambiar ciertos paradigmas. Reunirnos más para discutir diferencias, hacerlo para dejar sentadas nuestras coincidencias y construir sobre ellas. Estoy seguro que nos sorprenderíamos a nosotros mismos sobre la cantidad de cosas valiosas sobre las que estamos de acuerdo.
Pero también porque hay un gobierno nacional que lidera y conduce la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que ha generado un contexto que es una gran ventana a un futuro mejor. Por primera vez en 60 años tenemos un gobierno nacional que practica el federalismo de los recursos, no el de los discursos. Estuvimos más de 60 años aislados, fuimos sistemáticamente soslayados desde que se estructuró y urbanizó la Argentina. Entre Ríos estuvo aislado por razones de egoísmos y centralismos porteños. Luego porque fuimos, y somos todavía de alguna manera, la última trinchera vacía de aquellas hipótesis de conflicto nacional: temían que los brasileños invadan si se unía Entre Ríos a la gran capital. Hasta Sylvestre Begnis y Uranga tuvieron problemas cuando se hizo el túnel subfluvial. Pero hoy no ocurre eso, todo lo contrario.  
En mayo de 2008, cuando nos presentamos con la mayoría de los intendentes, algunos pocos legisladores y el vicegobernador en aquel momento Eduardo Lauritto en el gobierno nacional a plantear la reparación histórica de Entre Ríos, muchos se nos rieron y nos faltaron el respeto creyendo que íbamos por una quimera o por una cosa imposible. Gracias a este proyecto nacional de federalismo de los recursos hoy tenemos una Entre Ríos con infraestructura no sólo social, sino para el crecimiento y la producción. Por eso no hay que desaprovechar este momento porque no abundan estas oportunidades. Y seguramente debamos afrontar algunas dificultades que, aunque sean serias, no nos desobligan para nada como sociedad de velar por ese futuro que no nos pertenece, sino que es el de nuestros hijos y de nuestros nietos.
Y en ese sentido, nos aproximamos ahora, en el marco de un mundo que se encuentra en una crisis sin precedentes. Nos duele en el alma lo que pasa en algunos países del norte, de la eurozona, que son los países de donde vinieron nuestros abuelos y bisabuelos soñando un país distinto. Por eso, viendo lo que ocurre en otros lugares, tenemos que hacer nuestros deberes y hacer ciertos sacrificios para mantener el bienestar logrado y poder seguir creciendo al ritmo que nos merecemos.
En este, mi segundo y último mandato, la continuidad por sí misma entonces ya no es para nada un valor. Es nuestra obligación renovar las expectativas, aumentar nuestra capacidad de convocar a todos los entrerrianos a su futuro, a desafiarlos a remover las causas del atraso,  a representarlos con dignidad e inteligencia, a privilegiar sus intereses que es el interés de todos los entrerrianos, a respetar su historia y sus sentimientos y al mismo tiempo mostrar que siempre, apuntando hacia adelante y hacia arriba, encontraremos nuestro destino. Ratifico de manera contundente lo que dije el día 12 de diciembre: Mi mayor aspiración es que mi gestión sea la mejor de los últimos años para instalar como marca que en Entre Ríos hay buenos gobiernos. A poner la varilla bien alta para que quienes vengan se tengan que preparar y quienes me sucedan lo puedan mejorar. Es la única manera de hacer la Entre Ríos que todos soñamos.
Por ello soy muy conscientes de que este camino no comienza ni termina en un gobierno, ni con ningún gobernador, sino que es una cuesta que hay que ir subiendo paso a paso. Y es ahí donde los gobiernos deben mostrar su valor para continuar, pero por sobre todas las cosas, para mejorarse el uno al otro.
Entrerrianos, no tenemos el derecho de retroceder, nuestro pasado y nuestro futuro nos empujan hacia adelante.
Mi gobierno ha hecho mucho, pero lo que más importa es que entre todos lo hemos hecho porque nos hemos dejado ayudar, aprendiendo todos los días. Por eso les pido que me ayuden a seguir ese rumbo. Porque es importante la obra pública, la acción y el acto público. Pero también es muy importante el abrazo, la mirada, la esperanza. Y no olvidemos algo, el futuro no es de los que saben esperar, el futuro es de los que saben prepararse. Preparémosno para el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos, para hacer la Argentina que soñaron nuestros abuelos y bisabuelos.
Muchas, pero muchas gracias.
SERGIO DANIEL URRIBARRI

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