mayo 30, 2013

Discurso de la Presidenta, Cristina Fernández, con motivo del lanzamiento de la Campaña "Mirar para Cuidar" (2013)

DISCURSO CON MOTIVO DEL LANZAMIENTO DE LA CAMPAÑA MIRAR PARA CUIDAR, DESDE LA SECRETARÌA DE COMERCIO.
Cristina Fernández
[29 de Mayo de 2013]

Gracias, muchas gracias, muy buenas tardes, muy buenos días, yo todavía no almorcé, seguramente ustedes tampoco, así que hacemos muy buenos días para todos y para todas: nos acompañan… este es el papelito que estaba buscando porque no lo encontraba, porque no me quiero olvidar de nadie, los peronistas somos así, recién vengo de inaugurar la Bienal de Arte de Venecia, en contacto con el vicepresidente que está en Venecia, Italia, en una muestra donde el centro de la muestra se llama. “Eva Argentina: una metáfora contemporánea”, sobre Eva Perón, desde nuestro querido Museo del Bicentenario y desde la Bienal de Venecia, nos venimos a las cosas concretas tan importantes como todo.
Porque acá no hay cosas más o menos importantes, todas forman parte de la vida cotidiana de la gente, desde la cultura a esta nueva cultura, que también queremos instalar, a partir de la campaña “Mirar para cuidar”, como dije. Mirar los precios, ¿para qué? Para cuidar el bolsillo.
Yo en ese momento convoqué a una organización de la sociedad, que luego creo que fue todavía explicitado durante el acto, que tuvo lugar en Plaza de Mayo, el 25, que es empoderar a ustedes – a la sociedad – de sus verdaderos derechos, de sus legitimas conquistas y también de sus obligaciones, porque junto a las conquistas y a los derechos están las obligaciones. Y no puede haber obligación más importante que cuidar esos derechos y esas conquistas no solamente para nosotros, para nuestros hijos, sino para todos los argentinos  y para los que vendrán más adelante. 
Por eso, en ese momento, que lo anuncié por primera vez, que fue precisamente durante el acto, en el cual comunicaba cuáles iban a ser las políticas respecto de la Asignación Universal por Hijo, asignaciones familiares, incrementos, etc., pusimos en el centro del debate, en el verdadero centro de gravedad la tan mentada inflación, en la Argentina, que los precios no los fijamos ni el gobierno, ni la Secretaría de Comercio, ni los trabajadores, ni los jubilados, ni los estudiantes; lo fijan los comerciantes, los empresarios y que por lo tanto, entonces, era necesario abordar una cuestión muy importante, que era poner sobre la mesa las cosas, esto no es nuevo ni de ahora.
Yo me acuerdo en la provincia de Santa Cruz, cuando Néstor era Gobernador, hablo año 1991, desde que él comenzó hasta que fue presidente, cada vez que el gobierno daba un premio, aumentaba los sueldos o mejoraba había, ese día, remarcación en los supermercados. No es un fenómeno ni de estos comerciantes, ni de estos supermercados, ni de estos empresarios, es una forma de apropiación de la rentabilidad en lugar de tener otras formas de tener tanta o más rentabilidad. Yo creo en el verdadero capitalismo, yo creo que el verdadero capitalismo genera más rentabilidad con más consumo, pero con más producción, más inversión, más empleo porque cuantos más empleados haya más sueldo va a haber en la calle y más plata va a tener la gente para comprar más cosas. Y, entonces, los comerciantes y los empresarios van a tener que producir más y para producir más, contratar más y es una rueda que debemos volver a poner en funcionamiento. El capitalismo en serio, ya que tanto hablan de capitalismo… el capitalismo en serio. 
Entonces, en ese momento, hablé de organizaciones y movimientos sociales, pero luego me comenzaron a llegar a la cuenta e-mails, de Twitter, que había jubilados. Claro, dije, como no se me ocurrió también los jubilados, los centros de jubilados que tienen una actividad formidable y además están jubilados, tienen más tiempo por allí que el resto de otros para trabajar y participar y son también los que les interesa. Por eso también creo que vamos a echar una miradita por ahí, si podemos también, a cómo están los precios de los medicamentos y cosas. ¿Qué es lo que quiero? Ahí empezaron, después, a querer asustar a la gente, pero muy tontamente, se la pasaron agitando el problema de los precios y la inflación y cuando decidimos hacer políticas contra eso parece ser que pasamos a convertirlos en el soviet. Tienen tan poca imaginación, están tan enfermos de odio que se envuelven con sus propias palabras y sus propios juegos. 
Entonces, yo también hablé, en ese momento – si mal no recuerdo – de iglesias, convoqué a iglesias. Hablé de iglesias y movimientos políticos juveniles porque habíamos tenido la experiencia de las inundaciones, en La Plata… bueno si no hubiera sido por la organización de la sociedad, de los jóvenes, del Ejército, de las Fuerzas Armadas, de las iglesias, que también colaboraron… y luego empezamos a pensar en las asociaciones de jubilados, en los sindicatos, en las asociaciones de consumidores, en las iglesias. Hoy le mandamos, también, a decir al presidente de Caritas, que quedó en contestarnos. Ya sabemos que dos asociaciones de iglesias protestantes evangélicas ya se comprometieron, también, a participar. Esperamos que la iglesia católica pueda participar porque todo forma parte también de ocuparse precisamente de los que tienen mayores necesidades. Entonces estamos convencidos de que esto no es una organización del gobierno. El gobierno quiere que la sociedad se organice, que esto es lo importante. ¿Saben por qué? Porque los gobiernos cambian, pero los que tienen que cuidar las cosas son ustedes, que van a permanecer siempre. 
Entonces hablamos, también, de intendentes, porque obviamente la organización institucional más pequeña, la más cercana a cada uno de los lugares es el municipio, no es un invento de ahora, tampoco de este gobierno, no es queremos que los intendentes manejen las cosas, esto viene de la época del Virreinato, o sea de toda la vida. El municipio la célula más pequeña, la más cercana y entonces, también, se nos ocurrió y creo están trabajando y organizándose, se habló de capacitación.  Nosotros ya habíamos empezado, Axel ya había empezado con la capacitación, desde hace mucho tiempo, pero ¿a ver? Y se empezó a decir cómo se van a capacitar y qué capacitación van a tener. Estamos capacitando a mucha gente, pero con una lista, el mirar la lista y mirar así mucha capacitación no se necesita. Lo que se necesita son tres cosas fundamentales: primero, solidaridad para hacer algo por el otro y por uno mismo, pero por el otro también; segundo, voluntad y tercero alguien que organice y controle para que todo vaya bien. 
Lo veo, también, a “Viti” Fayad, el Intendente de Mendoza, que no es de nuestro partido, es de otro partido político, pero nos acompaña porque los precios son igual para todos: para los peronistas, para los radicales, para los que son de otros partidos. Le agradezco la presencia como a tantos otros amigos, lo menciono al “Viti” por una cosa particular: primero, porque lo aprecio mucho; segundo porque nos peleábamos mucho, cuando éramos diputados. Él era diputado radical y yo, obviamente, diputada peronista, pero es muy buen intendente de Mendoza y también hay otros compañeros intendentes de mi partido, que no los voy a nombre, porque los veo todos los días y nos conocemos desde hace tiempo. Así que los que vienen de visita son los que hay que agasajar y decirles que gracias por incorporarse, porque esto es para todos.
Y bueno la idea es que también, desde las intendencias, precisamente sea el centro desde donde se organice la participación de los distintos sectores, que tengo entendido, en principio – no sé si lo habrán modificado o no-  pero iban a ir acompañado por un inspector municipal, que es el que está, obviamente, legal e institucionalmente habilitado para efectivizar este tipo de dispositivos y acompañado porque cuando vos ponés a uno solo siempre hay problemas, pero vieron que cuando una movilización es muy grande no pasa nunca nada, pero cuando son poquitos arman líos, cortan, rompen, bueno acá para lo mismo. Acá… qué pasó, qué le pasa Moreno, siempre haciendo lío. (Risas). Pero bueno lo importante es que la organización, pensada desde el municipio y con la cabeza acompañado por quienes participen, que sería inclusive mixturar, sería bueno que fueran jóvenes junto a un jubilado, junto a un miembro de iglesia como para que todos, juntos, ayudemos a hacer las cosas bien. Y cuando veamos que alguien las hace mal, decirle: “no lo hagas”, o tomar los recaudos que sean necesarios.
Yo estoy muy obsesionada con esto del empoderamiento de las políticas públicas, por parte de la sociedad, porque hoy cuando hablaba de la muestra de arte, que iba a tener otro nombre, la artista – que es muy buena – había ideado otro nombre y yo después charlándolo y mirándolo dijimos, pero en realidad Eva, porque era toda sobre Eva Perón, ella es una metáfora de la Argentina. Eva es la Eva que aparece pobre; casi desclasada; mujer; hija extramatrimonial; artista, en aquellas épocas casi un pecado, e incorpora al peronismo casi a millones de personas, a las mujeres, a los trabajadores con derechos, con conquistas que hoy nos parecen… quién discutiría, hoy, cobrar un aguinaldo; quién discutiría, hoy, tener vacaciones pagas; quién discutiría, hoy, tener licencia por enfermedad; quién discutiría, hoy, tener licencia por matrimonio, por maternidad. Esas cosas en la Argentina pre-peronista no existían y eso es lo que nunca le perdonaron a Perón y Evita.  Por eso fueron tan maltratados, ultrajados y la metáfora es que, cuando el peronismo es derrocado, bueno comienza todo un retroceso en los derechos que traen climas sociales e institucionales, dictaduras, en fin. Y también el cadáver de ella que desaparece. Yo lo simbolice en eso, en que era como que la Argentina desaparecía, como que lo ocultaban, como que la ultrajaban y después volvía a aparecer y volvía a ser ultrajada, y luego volvía a desaparecer, en el 76, ya junto a otros argentinos, que también desaparecían derechos, desaparecían cuerpos, desaparecían identidades. Entonces, mi idea es que Eva es esa metáfora de Argentina, esa Argentina que la hacen desaparecer cada tanto. En el 2001 casi nos hacen desaparecer, también, a todos por lo que pasó, creíamos que el mundo y la Argentina se nos escurría por las manos y estallaba en mil pedazos. Mi idea es que, entonces, esa Eva argentina, esa Argentina, ustedes nunca más vuelvan a desaparecer. Estar siempre presentes y colocando las cosas en su lugar. 
Por eso creo que esta campaña “Mirar para Cuidar” es precisamente lograr que todo el inmenso esfuerzo, que hace el Estado Nacional en sostener la demanda agregada, en sostener el consumo, que todo el inmenso esfuerzo que hacemos cuando los trabajadores acuerdan con sus patronales, luego de diez años… fíjense, en el peronismo- recién en el 53 – se inauguraron las convenciones colectivas de trabajo. Nosotros tenemos diez años de convenciones colectivas de trabajo y de salario mínimo, vital y móvil. Esto es lo que hay que cuidar y todos los tienen que cuidar: los trabajadores reclamando sus derechos, pero sabiendo que también necesitan que las empresas puedan seguir funcionando para generar trabajo. Porque por ahí uno escucha que no, que quiero esto, que quiero lo otro, y todos querríamos todo, pero cuando uno quiere todo, sobre todo cuando la relación de fuerzas - como históricamente es - siempre a favor de los más fuertes, cuando los más débiles piensan que van por todo, en definitiva, terminan yendo por ellos. Esta historia ya yo la vi, ya la conocí: la de tanto peor, tanto mejor; la de vamos que esto es poco, que queremos más. 
Yo lo que creo es que tenemos que ser muy consciente del momento que vive el mundo, de las responsabilidades que tenemos, de las cosas que hemos logrado, y de organizarnos para que estas cosas no dependan de la voluntad de un gobernante o de un gobierno, sino que realmente sean derechos definitivamente conquistados por el pueblo.
Por eso, esta campaña, que es una campaña en la cual, yo creo que también, tienen que participar los empresarios, porque cuando los empresarios –por ejemplo – supongan, me imagino yo, una cadena de supermercados importante diga: “No, pero acá el que me cobra tal cosa es el de arriba”, bueno ahí se podrá ir un poco más arriba. Cuando vayamos a algún lugar, donde venden materiales de construcción que de repente… gracias, una Diosa media vieja ya, pero no importa. Pero el tema es el siguiente, nosotros sabíamos cuando empezamos el Pro.cre.ar que iban a comenzar, después, el aumento de cemento, de la chapa, de la puerta, entonces, queremos ser serios también, pero también sabemos – y lo sabemos – que las grandes cadenas también, cuando uno tiene tanto poder de compra porque puede comprar una producción entera de latas de tomate, de leche, de manteca, inclusive algunas cadenas de híper que tienen sus propias líneas, entonces también con ese poder de compra uno termina condicionando al que le vende, porque obviamente termina manejando el precio a partir de esa inmensa capacidad de compra. Esto no es una cosa mala, no es que esté acusando de prácticas horribles a nadie, esto sucede en la economía acá y en todas partes.
Tenemos que aprender otra cosa: a desdramatizar las cosas, a no horrorizarnos porque los empresarios o los comerciantes quieren ganar mucha plata, a no horrorizarnos porque los trabajadores quieran mayor cantidad de sueldo, porque son los conflictos naturales y saludables que tiene una sociedad. Cuando nadie discute nada, para mí es como la paz de los cementerios. Y la paz de los cementerios nunca es saludable para nadie.  
Entonces, también, saber que esos titulares catastróficos, apocalípticos que dramatizan no lo hacen preocupados por los trabajadores, no, ni siquiera por los empresarios. Es más, algunos hasta compiten entre ellos o se cobran cuentas, porque vieron que algunos aparecen, otros, no todos los empresarios aparecen por ahí publicados en los medios, unos aparecen, otros no. En todos lados se cuecen habas. Entonces desdramatizar también, que no significa no tomar las cosas en serio, pero una cosa es la seriedad y otra cosa es la dramatización para escandalizar, para atemorizar, para asustar. Y lo peor que le puede pasar a una sociedad es tener miedo, porque cuando tiene miedo se paraliza, y cuando se paraliza no hace lo que tiene que hacer, o lo que es peor, buscan responsables o culpables. La historia de la humanidad nos muestra que cuando asustan a una sociedad, cuando la atemorizan terminan buscando culpables… miren si no la historia de los grandes dramas o tragedias que ha tenido la humanidad.
Por eso a mí me alegró tanto, ese 25 de mayo, con esa Plaza, llena de alegría, sin un incidente.  Lo comentábamos con Oscar, siempre tenemos puestos sanitarios y siempre allí hay gente que atender, obviamente, creo que esta fue la movilización más grande que tuvimos, después del Bicentenario, pero fue en la que menos gente atendimos en los puestos sanitarios. Ayudó mucho, también, la temperatura ideal para un acto político, ni mucho frío y fundamentalmente ni mucho calor. Porque cuando hace mucho calor tenemos, obviamente, desmayos. Bueno, uno de las que tienen problemas con el calor soy yo, la primera.
Pero, la verdad, que yo digo eso, recuperar la alegría, recuperar la capacidad de organización, de solidaridad, como trabajamos en La Plata, como fue la experiencia, esa explosión de solidaridad que hubo para con los inundados, en La Plata. Yo la viví también, el otro día, cuando fui nuevamente a la Ciudad para hacer una gran ayuda al Hospital Español, que había quedado devastado, un hospital muy importante. Entonces todas esas cosas: organización, unidad, solidaridad, empoderamiento, saber que en realidad cuando hablan de determinadas cosas de lo que están hablando es de la Asignación Universal por Hijo, los salarios, de que no se vuelvan a pactar más libremente las paritarias, como lo hacemos, que el salario mínimo, vital y móvil ya no se ajusta año a año. Pero hay grabaciones, no es que lo inventé yo, se pueden escuchar gente que critica, o decir que se embarazan para cobrar la Asignación Universal por Hijo, o que los que realmente tienen el problema de los precios son los salarios, los aumentos salariales. En fin, por eso digo yo que lo que es importante, en la Argentina, es no volver a ser zonzo y saber hacía dónde vamos, por qué vamos y también saber por quiénes van ellos: ellos van por todas estás conquistas sociales, de todos estos años: 
Es más, si buscan alguna grabación habrá algunos – y está grabado- que dijeron que volverían a las AFJP, otros dijeron que volverían a privatizar Aerolíneas Argentinas; otros dijeron que devolverían a YPF. Bueno, no lo digo, lo dicen los otros, entonces e realmente esto. Entonces cuando nosotros decimos: vamos por más y ellos vienen por todo. Este es el tema, y esto es lo que quieren ocultar y que ya no podemos ignorar más, salvo que uno sea de los zonzos, que hablaba Jauretche, o sea cómplice de los que realmente quieren derribar todo esto que han conquistado los argentinos.
Por esto esta reunión de secretario general de la CGT, junto a compañeros de toda la comisión directiva, y de otros sindicatos, como la CTA, intendentes, organizaciones de consumidores, iglesias, centros de jubilados, juventudes políticas de distintas partes del país, es la organización de la sociedad argentina, algo que nos debemos todos para precisamente vivir en un país mejor, del que nos tocó vivir a todos, y fundamentalmente del que le tocó recibir a Néstor. 
El otro día, yo decía siempre que a él le había tocado recibir, cuando fue intendente, gobernador, o cuando fue presidente el país en llamas, que fue también una situación diferente a la que vivió nuestro partido, allá en los años 45, cuando la situación económica era diferente y bueno, el propio Perón decía que había recibido el Banco Central, con los pasillos llenos de dinero. Yo le puedo asegurar que cuando Kirchner llegó, en los pasillos del Banco Central había lauchas o ratas nada más, de cuatro patas y de dos también. Sí, pero bueno, mañana les adelanto el titular: “Cristina dijo que Kirchner era mejor que Perón”. Pero bueno, no importa ya estamos acostumbrados, tenemos el cuero duro, lo tenemos duro no de ahora, sino de todas las que hemos tenido que pasar desde muy joven.
Así que nada, agradecerles a todos, agradecerles a los intendentes. ¿Cuántas ciudades pilotos son en las que lanzamos la campaña? En 50 ciudades, esto va a significar la organización de 50 municipios, de 50 ciudades que representan 19 millones de personas, prácticamente el 50 por ciento de la Argentina. De acá distingo a intendentes, mirá a Fernando Espinoza, me hace así de allá, bueno pero también lo veo a Lomas de Zamora, que creo que es la segunda y no te hagas tampoco el agrandado Fernando, que después viene Lomas, me parece. En el conurbano viene primero Matanza… muy bien la arregló, muy bien: el país, y yo creo que es eso, la Argentina. De eso se trata, de cuidar la Argentina, mirar por la Argentina que es cuidar y mirarnos a nosotros mismos, a los 40 millones de argentinos, que estamos de pie en un mundo complicado.
Por eso, gracias por estar acá, a trabajar, a organizarse como siempre. 
Muchas gracias. 
CRISTINA FERNANDEZ

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