junio 30, 2013

Discurso de la Presidenta, Cristina Fernández, en el Microestado del Club Argentinos, durante la presentación de los candidatos del FpV (2013)

DISCURSO EN EL MICROESTADIO DEL CLUB ARGENTINOS JUNIORS DURANTE LA PRESENTACIÓN DE LOS CANDIDATOS DEL FPV PARA LAS ELECCIONES P.A.S.O, 
Cristina Fernández
[29 de Junio de 2013]

Muchísimas gracias, muy buenos días a todos y a todas, los que están aquí y a los 40 millones de argentinos.
Hoy estamos aquí, en la Paternal. ¡Vamos La Paternal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires! Pero también y para que nadie lo olvide, aquí, junto a nosotros están las 23 provincias argentinas para recordarnos que no somos solamente los que aparecen en televisión. Somos un país, una Nación con 40 millones de argentinos, con 40 millones de sueños.
Por eso, este nuestro país, esta República Argentina, la Nación Argentina es gobernada desde el año 2003 por un proyecto nacional y popular. No hay posibilidades y la historia, la historia reciente y la no tan reciente, nos demuestre que es sólo desde una idea rectora de nación, desde un ideal de país que tenga en su historia, en su pueblo y en su geografía profunda los basamentos de su accionar político, es el único que puede garantizar la inclusión social, la movilidad social ascendente, la educación, la salud, la vivienda, el salario, el trabajo, la jubilación para los argentinos. No es casualidad y es increíble que se le haya escapado a tanto politólogo y a tanto analista político suelto que anda por ahí.
Miren, miren el mapa y van a ver que desde el año 2003 a la fecha, hay una sola fuerza política que nunca cambió de nombre; hay una sola fuerza política que tiene el mismo nombre de siempre, porque tiene las ideas, las políticas, las acciones que permiten gobernar un país. No nos disfrazamos de nada nunca, no porque no nos gusten los disfraces, a mí me encantan pero para el Carnaval,  por eso lo rescatamos de la dictadura y volvimos a darles el Carnaval a los argentinos. Pero en la política no nos gustan los disfraces, en la política nos gusta dar la cara, decir lo que pensamos y, fundamentalmente, ejecutar los programas políticos que permitieron reconstruir este país y que hoy aquí, como lo hicimos el 25 de mayo hace pocos días, podamos decir con orgullo, cada hombre y cada mujer que se identifique con este proyecto, que hemos construido la década ganada frente a tanto infortunio, frente a tanta tragedia, frente a tanto dolor. Haber devuelto la alegría al pueblo, la alegría de pertenecer, de militar, haber incorporado nuevamente a miles y miles de jóvenes que volvieron a creer, que volvieron a creer que era posible transformar la realidad, mejorarla, que era posible ayudar al prójimo, que la solidaridad era un valor importante. ¡Tantas cosas!
Hoy leía en un diario o en varios, no en uno sólo, o escuchaba en la televisión: “Hoy Cristina presenta a sus candidatos” Yo quiero decirles algo: los hombres y mujeres que hoy están aquí de las distintas provincias argentinas y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no son los candidatos de Cristina, sino del proyecto nacional y popular que transforma el país y del cual tengo el orgullo de conducir como Presidenta de la República Argentina, tengo el gran orgullo de formar parte de esta y de la anterior.
Que nadie se confunda, son los hombres y mujeres que en las distintas jurisdicciones, que en las distintas provincias, en las distintas localidades a lo largo y a lo ancho de esta Argentina profunda, representan a este modelo de crecimiento, que no es modelo económico, porque como lo dije muchas veces, es un proyecto político, económico, con objetivos sociales, culturales y de identidad nacional. Son los hombres y mujeres que tienen que bancar…Y quiero decirles que van a tener que bancarse como ya algunos se están bancando el ataque despiadado, porque los van a elegir. Yo ya estoy acostumbrada, tengo el cuero así de grueso, así… A veces me duele un poco el alma, no por mí, sino por el que por ahí son tan mediocres y tan mezquinos que atacan hasta a los que ni siquiera están para poder defenderse y que dieron la vida por su país. Pero no importa, no importa. La memoria del pueblo es mucho más importante que cualquier titular periodístico, la memoria del pueblo es eterna.
Y les decía a los compañeros y compañeras, amigos y amigas, porque también hay de otros partidos políticos, hay hombres y mujeres gobernadores, diputados que nos acompañan que no pertenecen a nuestro partido político histórico pero que son nuestros aliados y que han permitido, precisamente, en momentos difíciles y en otros no tan difíciles, ayudar a la gobernabilidad del sistema, que de esto se trata: gobernar la Argentina, gobernar la Argentina, no ponerle palos en la rueda.
Por eso también nos acompañan hoy los gobernadores, también sobre ellos, sobre sus familiares, porque no paran ante nada ni ante nadie, van a caer como aves de rapiña para denostarlos y para bajarles la moral y para criticarlos. Hay que tener toda la fuerza, la fuerza que nos enseñó a tener Eva Perón, cuando fue la mujer más atacada de toda la historia, y sin embargo, apenas con 42 kilos de peso, seguía poniéndole el hombro a la patria y a los trabajadores. Aprendamos de ella, no contestemos los agravios; a cada agravio, una acción de gobierno; a cada descalificación, una obra; a cada insulto, un argentino con su trabajo; a cada maldición, un jubilado que cobra su jubilación con la movilidad todos los años dos veces.
Esas son las respuestas ante el agravio y la descalificación, las políticas, las que hemos llevado a cabo durante estos 10 años y todavía falta mucho más, porque si hemos ganado una década, sabemos que tenemos que ganar otra década más, para poder recuperar los casi 50 años de atraso, de miseria, de malas políticas, de endeudamiento.
Tenemos que garantizarle a cada jubilado que no van a poder volver hacer lo que algunos quieren hacer que es volver a tomar los fondos de los trabajadores para hacer lo que antes hacían con las AFJP, proyecto que fue solo aprobamos con el apoyo de nuestro movimiento y nuestros aliados y que nos permitió darles movilidad dos años a los jubilados. Y también la Asignación Universal por Hijo, esa que algunos critican, esa que algunos la ven como un estorbo pero yo quiero decirles cuál es el verdadero motivo de que a algunos no les guste la Asignación Universal por Hijo: es porque ya no pueden contratar por 2 pesos y explotar a la gente como muchas veces lo hacían. Ese es el verdadero problema: para conseguir un trabajador tienen por lo menos que pagarle un salario.
Ni qué hablar de los que nos hablan del endeudamiento, ni qué hablar de lo que fue criticado él cuando decidió desendeudarse del Fondo Monetario Internacional o reestructurar la deuda soberana más importante. Nunca, ninguna de las medidas, ni una sola de las medidas que ha modificado la vida del pueblo desde lo económico cuando han afectado intereses económicos, ha sido acompañada. Siempre nos han criticado, desde el uso de las reservas, cuando nos dijeron que no, que las reservas eran intocables. Teníamos que pagar la deuda con el hambre del pueblo sin tocar las reservas y allí estuvimos con la decisión política.
Pero si hasta cuando pasó lo de la Fragata Libertad, hasta decidieron iniciar una colecta, creo, si mal no recuerdo, para pagar a los fondos buitres. Y miren, miren la recuperamos y hoy la República de Ghana les hace pagar 8 millones de dólares a los fondos buitres. Miren si les hubiéramos hecho caso.
¿Y por qué pasa todo esto? Porque gobernar significa elegir. Sí, el ciudadano elige cada 2 años, diputados, senadores y cada 4, gobernadores, intendentes, presidente. Pero quienes tienen la responsabilidad de gobernar un país, eligen todos los días, eligen si van a favorecer a los más vulnerables o a los más poderosos; eligen si van a cuidar el bolsillo de los trabajadores o van a decir que la inflación es culpa de los salarios o de lo que piden los trabajadores o de vaya a saber qué cosa y no de los empresarios que remarcan los precios en toda su cadena de valor.
Por eso, hay que hablar claro y decir las cosas como son, llamarlas por su nombre. Por eso iniciamos la campaña de mirar para cuidar y por eso la vamos a intensificar también.
Uno elige también cuando le dice al sistema financiero “no, señores, no podemos tener tasas tan altas porque perjudicamos la actividad económica”. Y tenemos que volver a crecer como lo estamos haciendo.
Me siento orgullosa, como Presidenta de los argentinos, de en un mundo que se derrumba y se cae y de una Argentina en la que tuvimos dificultades de crecimiento el año pasado, decirles que estamos volviendo a crecer: el índice de actividad económica abril contra abril, creció un 7 por ciento; la construcción, un 7.7 por ciento. Volvemos a crecer.
Pero no es gratuito, son las políticas públicas, son las decisiones que hemos tomado cuando decidimos que los bancos debían prestar una parte de sus depósitos para la actividad productiva. Cuando decidimos que también se tenían que fijar listas de precios. Claro que para esas cosas muchas veces y muchas veces hay que discutir o pelear un poco. Y esta causa que han instalado que todo hay que consensuarlo…De acá lo diviso al secretario general de la CGT, al secretario general de la CTA, yo pregunto: cuando van a discutir salarios, ¿se logra por consenso o se logra porque hay discusión y cada uno pelea el mango como tiene que pelearlo y como es lógico? El patrón para pagar menos y el laburante para ganar más. Y es una buena pelea, es una pelea como práctica, es una pelea que hace al debate, es la pelea de los intereses. Lo importante es saber de qué lado estás cuando se dan esas peleas. Y nosotros vamos a estar siempre del lado de los trabajadores, de los maestros, de los estudiantes, de la educación, de la salud.
Y yo les pregunto: esto que nos han querido instalar de la vida es rosa, una magnífica canción que cantaba esa francesa Édith Piaf. ¡Ojalá la vida fuera rosa! La vida es rosa en la canción. La pantera es rosa también, tenés razón, esta merece estar en algún palco para algún discurso, la pantera es rosa, sí señora.
Y decime, yo te pregunto a vos que no estás acá pero que me estás mirando: cuando vas a arreglar el alquiler de tu casa, ¿no discutís con el dueño de la casa para que te cobre menos y pelean hasta que se ponen de acuerdo?  Cuando vas a comprar una casa, ¿no peleás por el precio a ver si te cobran menos? Y así en todos los órdenes de la vida. Porque lo importante es saber qué es lo que elegís y de qué lado estás. ¿De qué lado elegís estar cuando se dan los debates en la puja por la distribución del ingreso, cuando se da la puja ente un sistema industrial y productivo por uno solamente especulativo o financiero? ¿De qué lado estás cuando tenés que discutir con los fondos buitres que se quieren robar el ahorro del pueblo argentino? ¿De qué lado estás? ¿De qué lado estás cuando millones de pibes reciben una netbook?
El otro día emocionada, acá en otra parte de la ciudad, en Parque Patricios, ¡vamos!, si se ve que hay mucho porteño che hoy, qué bueno, de todos lados, vamos que los argentinos somos todos, ¡vamos!
El otro día, cuando en medio de la Patagonia, en tu provincia Veretilneck, ¿dónde estás que no te veo? Del otro lado estás, me parece, ahí está Pichetto, ahí esta Veretilneck y ahí está Pichetto, ¿es casualidad que esté uno acá y el otro allá? Está bien, están todos juntos, lo aseguro.
El otro día, desde Parque Patricios, cuando inaugurábamos en plena estepa patagónica, tal vez nadie lo conozca, Maquinchao, un pueblo como los tantos perdido en la Patagonia, como en mi provincia de Santa Cruz, una ruta, la 23, y nos decía Alberto la decisión que él había tomado oportunamente allá por el año 2004, 2005 de pavimentar esa ruta de ripio, que es la frontera sur de la Patagonia Norte, es lo que divide la Patagonia Norte de la Patagonia Sur, cruza toda la provincia, no hay ni un alma, guanacos y algún que otro, pero, ¿sabés qué? Es la conectividad del país y la soberanía nacional en una región tan importante como es la Patagonia de todos los argentinos. No da votos, pero sí da soberanía, sí da identidad, pertenencia, justicia y equidad en un país más justo en la distribución de sus bienes y de sus servicios.
Y les decía que, junto a ellos, allá en al Altiplano, con Eduardo Fellner, la primera vez que un gobernador llegaba allá arriba, 4.200 metros de altura, 370 habitantes, Loma Blanca, pueblo originario, conectados por televisión digital, por Internet, con 73 changos que tienen sus netbooks y que nos van a venir a visitar a Tecnópolis ahora en julio, cuando otra vez le mostremos a los argentinos el país que queremos, industrializado.
¡Tantas cosas que les debemos todavía a los argentinos! Esos changos que nunca conocieron Buenos Aires, esos changos que tienen que recorrer 135 kilómetros para llegar a Abra Pampa y encontrar un pedacito de civilización.
Ahora, me rectifico, tienen más civilización que nosotros, me rectifico, tienen más civilización que nosotros, mucha más.
Una vez –y si se me permite una digresión sobre los pueblos originarios- dando una disertación, nada más ni nada menos que en la New School University, de George Stiglitz, en pleno Nueva York, nos acompañaba el canciller boliviano, Choquehuanca, originario si los hay, si quieren a alguien originario, ahí los tienen todos juntos en Bolivia, y gobernando, no siendo solamente motivo en algún programa de televisión o en algún ejercicio snob de alguien, gobernando y gobernando bien.
Choquehuanca hizo una distinción que me impactó y que nos impactó a todos los que estábamos en esa selecta audiencia: “¿No se trata de vivir mejor –dijo-, se trata de vivir bien”. Y parece un juego de palabras, pero si uno lo piensa un poquito en esta sociedad donde te quieren imponer modelos, clichés del verano, tenemos que aprender todos de esas culturas también. Vivir mejor y vivir mejor, significa también solidaridad con el otro. Ser humilde, sí señor, no creerse el mejor porque no somos tampoco los mejores ni perfectos.
Quiero decirlo claramente: los hombres y mujeres que hoy estamos aquí, empezando por quien habla, empezando en primer lugar por quien habla, no somos perfectos, nos somos los mejores, tenemos errores y equivocaciones. Pero yo les puedo asegurar y ustedes lo saben, que los 365 días del año, nos rompemos el alma para seguir gobernando este país para poder seguir cumpliendo con las cosas que faltan, elegimos todos los días.
Por eso también necesitamos que la Argentina, en un mundo complejo, en una región que también se ha vuelto compleja, unamos nuestras fuerzas. Ya no es posible darnos el lujo de tener desuniones que no se pueden explicar, que nadie puede explicar, salvo con frases de ocasión. Y cómo me gustaría que alguien me explicara, además, cómo podríamos hacer mejor las cosas, pero con cifras, con proyectos, con desarrollos, con fundamentos, con argumentos. Porque cada una de nuestras decisiones, cada una de nuestras políticas han sido discutidas, debatidas y argumentadas y han beneficiado –y lo digo con toda certeza- a la inmensa mayoría de los argentinos, casi a todos, les diría. Aún a aquellos que ganan mucho dinero, mucho más del que ganaban antes de que viniera este Gobierno y que, sin embargo, bueno, se quejan y tienen todo el derecho a quejarse, pero me gustaría escuchar también si hay una alternativa a tener una política como la que tenemos, basada en la industria, en el consumo, en la distribución del ingreso, en asegurar que los argentinos tengan acceso a los bienes, a la salud, a la educación, a las universidades, nuestras universidades.
Todavía recuerdo, siendo legisladora y seguramente algunos de mis excolegas, que alguna vez pueden llegar también a estar acá, ¿por qué no?, algunos de mis excolegas, recuerden cuando nos quisieron convencer que si reducíamos el presupuesto de las universidades salvábamos el país o si les reducíamos el sueldo, como lo hicieron a los jubilados y a los empleados públicos, salvábamos la economía del país.
Son las mismas caras, son las mismas palabras, son los mismos discursos y lo que es mucho peor, son los mismos intereses que hundieron el país y que tuvimos que venir a levantar nosotros, sin un mango y con muy pocos votos. Pero con una voluntad y, si se me permite también el orgullo, con un coraje. Porque hay que tener coraje, les puedo asegurar, no basta con una sonrisita, me sale linda cuando la hago, salgo linda cuando hago la sonrisita, yo sé que salgo más linda que cuando me fotografían en algún gesto, porque están esperando que haga alguna cosa…
Miren, vamos a hacer algunos cosas así para que mañana en algún diario saquen la foto más fea, me pongan cara de bruja, me pongan cara de mala. Vamos a darle la oportunidad. Después de todo, tienen que ganarse el trabajo también los compañeros reporteros gráficos. Una ayuda para ellos porque sino, los retan en el diario cuando van y no me sacaron una foto fea, que también vienen y me lo cuentan, porque hay compañeros en todas partes, hay compañeros en todas partes.  
Y también, porque hoy tenemos una sociedad más democrática, porque creemos que este tercer centenario, es siglo XXI, que ha encontrado un Poder Ejecutivo que responde a los programas, que la gente sabe que quien está sentada en la Casa Rosada, con errores y con aciertos, con errores y con horrores, decide allí, sin dejarse presionar por nadie, que también nuestro Poder Legislativo se ha visto remozado y renovado a partir de que pudimos hacer una reforma política que estamos poniendo por segunda vez en curso, también vamos a profundizar en la democratización de la Justicia por el voto popular, porque creemos en el voto popular, porque creemos en la gente, porque creemos que una democracia es elegir también allí, elegir a quienes gobiernan ese Poder, no a los jueces.
Por eso queremos también esa democratización de la Justicia y el voto popular. Duele a los oídos pero, fundamentalmente, hiere la inteligencia y la dignidad de los 40 millones de argentinos que nos impidan votar para elegir a los órganos políticos de la Constitución, que pueda haber un gueto que se crea sacralizado y al que no le puede llegar absolutamente nada, ni la mirada del pueblo ni el voto popular ni la opinión de un legislador.
¡Por Dios! Ni siquiera…Sí ya sé los impuestos, pero se enojan cuando se habla de los impuestos, qué sé yo y son ellos los que deciden además, ¡Dios mío!, ya les dije yo, “2015, Cristina jueza”, de por ahí abajo no más, le voy a conseguir más cosas por ahí, porque hay muchos que le consiguen un montón a unos poquitos. Imagínense, lo que podríamos conseguir con jueces que decidieran votar por afuera de las corporaciones y en ejercicio de lo que dice nuestra Constitución, de lo que dice nuestra historia y también nuestras convicciones.
Por eso, el mapa de la República Argentina; por eso, aclarar lo que parece obvio: este es un proyecto nacional porque somos un país de La Quiaca hasta Tierra del Fuego, que necesita políticas homogéneas, homogéneas en la diversidad que cada región necesita, pero homogéneas en la sola dirección de que este país sea más justo, más equitativo, más federal, que alguien que nació en Jujuy, no se sienta condenado frente a otro que nació o que tuvo la suerte de nacer acá donde estamos hoy.
Yo sueño y lo estamos logrando en alguna medida, hoy, por lo pronto, ya tenemos una universidad en cada provincia. Acá, en el Conurbano bonaerense millones de argentinos ya no tienen que irse a otro lugar y pueden estudiar y trabajar al mismo tiempo: 9 universidades nacionales, casi una por cada año hemos creado.
Por eso les digo finalmente, que somos esto, somos esto para todos y para todas, y esa también es una conquista, como la del matrimonio igualitario, que tuvimos que ir solitos también con el matrimonio igualitario, acompañados por ahí por otras fuerzas.
Grandes conquistas, ustedes no saben –y acá les hablo como ciudadana o como exlegisladora- la tranquilidad que da sentarse en una banca y no tener que levantar la mano para jorobarle o joderle la vida a alguien. Porque eso era lo que pasaba cuando a mí me tocó, allá por la década de los 90 ser legisladora.
Y entonces, les digo a todos, que es muy importante que un país tenga los instrumentos y las herramientas institucionales para gobernar.
Me acuerdo de aquel año 2010, sin Presupuesto, por primera vez el Bicentenario y sin Presupuesto, nada a cambio, solamente palos en la rueda y un mundo que hoy necesita más que nunca, imperiosamente, la unidad de los argentinos.
Y ahora, que estamos revirtiendo la curva y estamos empezando a crecer nuevamente y vamos a seguir creciendo, yo les pido a todos los argentinos que me ayuden, que me ayuden a seguir gobernando, que me ayuden a gobernar la patria, no lo hago para mí, yo ya tengo todo lo que podría haber logrado: primera mujer presidenta, reelecta por la inmensa mayoría de todos ustedes; esposa de un compañero inolvidable, madre de dos hijos, dentro de poquito abuela. Díganme, ¿qué me va a faltar? Nada.
Solo les pido ayuda para seguir gobernando la patria, para ustedes, para sus hijos, para los científicos, los empresarios, los comerciantes, los trabajadores, los que se fueron, los que están viniendo, para todos y para todas.
Gracias, Argentina, gracias a todos, los quiero mucho, los amo y que Dios y la Virgen los protejan a todos.
CRISTINA FERNANDEZ

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