abril 15, 2014

Mensaje del Gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, en la apertura del período de sesiones ordinarias (2007)

MENSAJE
DEL
GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE JUJUY 
Eduardo Fellner 
EN LA APERTURA DEL 146° PERIODO DE SESIONES ORDINARIAS
EL 9° DE ABRIL DE 2007

Señor Vicegobernador de la Provincia, señoras, señores diputados, señoras y señores, invitados especiales, Pueblo de Jujuy.
Es la de hoy una jornada difícil para los argentinos. Una vez más nos sentimos acongojados por la muerte de un compatriota en el marco de una protesta gremial; una vez más nos sumamos al repudio generalizado contra la violencia. En algún momento del día llegué a titubear respecto de la conveniencia de realizar este mensaje, sin embargo soy un convencido de que los errores o los defectos de la democracia se curan con más democracia; se deben corregir con esa democracia todos los desvíos que nos permiten vivir en paz y en libertad y este mensaje ante esta representación plural de este Cuerpo orgánico, que es la Legislatura de Jujuy, es y debe ser uno de los actos centrales de nuestra democracia.
Es por eso que vengo hoy nuevamente ante ustedes a brindar el informe sobre la administración de la provincia y a dejar inaugurado un nuevo Período de Sesiones Ordinarias.
Es éste el último mensaje de la gestión que depositó en mis manos el Pueblo de Jujuy en las elecciones generales del año 2003. Cierro también con él un período de gobierno de nueve años al frente del Poder Ejecutivo.
En esta circunstancia y en este contexto no puedo entonces dejar de recordar aquel convulsionado y difícil mes de diciembre de 1998 cuando esta Legislatura me dio mandato para hacerme cargo del gobierno provincial, en el intento de recuperar una institucionalidad seriamente amenazada, una paz social comprometida y fundamentalmente la gobernabilidad de una Provincia casi al borde de su autodestrucción, como consecuencia de una inestabilidad política patentizada en la sucesión de ocho gobernadores en tan sólo un lapso de once años.
No era solamente entonces el desafío de revertir una administración paralizada y quebrada en el sentido más elemental del servicio público, de una educación que promovía a sus alumnos por decreto o de revertir un sistema de salud que únicamente podía dar respuestas parciales ante las emergencias. Tampoco era sólo el desafío de devolver a las fuerzas de seguridad la autoridad y moral perdidas, que socavaban la confianza ciudadana, ni de restituir alguna línea en la caótica situación financiera pública, que no sólo estaba quebrada en su capacidad de pago, sino que impactaba sobre la economía privada.
El reto era mucho más grande que aquel. Jujuy necesitaba de un encuentro social de una instancia de diálogo sincero donde cada uno expresara lo suyo por más distante que fuera; de la recuperación de los valores propios del individuo como persona y de la familia como base de una sociedad organizada. Los jujeños habíamos perdido la autoestima como eje fundamental de una sociedad que lucha por su progreso y superación.
Y Jujuy, como tantas otras veces en la historia, pudo. Debimos llegar muy abajo, casi “a tocar fondo”, pero sacamos fuerzas y recuperamos la esperanza, dejamos de lado los intereses particulares, a veces hasta mezquinos, y nos pusimos de pie en la tarea de reconstruir. Nadie, o casi nadie, se hizo el desentendido, todos pusieron lo suyo, la dirigencia política fundamentalmente representada en esta Legislatura y trasladada a los organismos municipales, las organizaciones sociales, las instituciones y el simple ciudadano que una vez más nos dio a los políticos la oportunidad de corregir nuestros propios errores.
Coincidía ese inicio de mi gestión a fines del año 1998 con el último año del gobierno de Carlos Menem, que cerraba dificultosamente un ciclo de políticas agotadas en su misma esencia. En el imperio del “sálvese quien pueda” de aquella época, no hubiera sido posible “salvar” a Jujuy sin el acompañamiento de la gran mayoría del arco político y social de la Provincia; entre todos fuimos recuperando la estabilidad e institucionalidad. Eliminamos corruptelas instaladas en el sistema, canalizamos quejas y reclamos en métodos racionales, pedimos paciencia y fuimos correspondidos. De a poco pudimos entonces ir devolviéndole al Estado su rol en una sociedad organizada.
Pese a todas las dificultades y compromisos por cumplir para con nuestra gente, supimos los jujeños enfrentar el año electoral de 1999 con prudente racionalidad. Aquellas elecciones generales dejaron al país con un mapa político inédito y no menos complicado. El nuevo Presidente Fernando de la Rúa necesitó, sobre todo en los primeros meses de su gobierno, de políticas de consenso con las provincias gobernadas en su gran mayoría por hombres del Justicialismo. A fuerza de ser sincero, debo reconocer que nuevamente me sentí acompañado por propios y opositores en la búsqueda de espacios que nos permitieran algún mínimo protagonismo en el concierto nacional para buscar las soluciones que Jujuy tanto necesitaba.
Supimos aprovecharlos rápidamente. En los primeros meses del año 2000 conseguimos financiamiento para poner al día nuestras deudas corrientes con trabajadores estatales y proveedores, se fueron normalizando los servicios esenciales de Seguridad, Salud y Educación.
Por aquel tiempo también fue posible, aunque algunos ya lo olvidaron, el rescate e incineración de los “bonos jujeños” (TIPROFI), que se habían convertido en un perverso mecanismo financiero que carcomía nuestra economía y sobre todo el bolsillo de nuestros ciudadanos; el famoso “bono” valía sólo un 40% frente al peso. Por primera vez, en casi dos años de gestión, pudo el Gobierno Provincial poner en marcha una obra pública cuyo proyecto era de los Jujeños y no de programas “enlatados” de las políticas nacionales. Se trataba ni más ni menos que del Corredor Integral por el Paso de Jama. Era esto no sólo iniciar una obra que ha cambiado y seguramente cambiará en mucho más el destino de desarrollo de los jujeños, sino que sirvió para ir recuperando la confianza en nosotros mismos.
Sin embargo, todos recordamos cómo rápidamente aquel gobierno nacional se fue deteriorando por la continuidad de erróneas políticas económicas y un sinnúmero de equivocaciones y circunstancias que terminaron en los fatídicos hechos del mes de diciembre del 2001 y en la inusitada sucesión presidencial de De la Rúa a Duhalde, pasando por Puerta, Camaño y Rodríguez Saa.
Debimos soportar y pasar en esos tiempos situaciones tan o más difíciles que las primeras. No podemos olvidar aquellas políticas de contención del gasto público, de ajuste permanente a los Estados Provinciales, del “déficit cero”, impuestos extorsivos a la actividad privada, congelamiento de depósitos privados, los descuentos a mansalva de la coparticipación federal para pagar a las entidades de créditos fomentados por el mismo Gobierno, las balanzas comerciales negativas por la apertura indiscriminada a los productos importados y el tozudo mantenimiento de una convertibilidad mentirosa. Todo eso se lo debimos a la soberbia de aquel Ministro de Economía que fue Domingo Cavallo. Recurrimos a todo lo posible: demandas a la Nación ante la Corte Suprema de Justicia, sustituimos moneda circulante por Patacones y LECOPS después, ticket canasta y las más diversas herramientas financieras. Sin embargo, la gente nuevamente aguantó. Pudimos atravesar aquella tempestad política, económica y social porque se había logrado sentar ya las bases de un entendimiento distinto, superados los desencuentros e intolerancias, porque se habían dejado de lado fanatismos y beligerancias que tantas veces convulsionaron a nuestro pueblo. Fue nuevamente crucial el entendimiento y la actitud de esta Legislatura y la participación de instituciones como la Iglesia, partidos políticos y entidades intermedias, en esfuerzos tales como el Pacto de la Bandera y tantos otros. (Aplausos).
Vivimos hoy en un Jujuy distinto y todo esto que acabo de mencionar pareciera tiempo lejano. Alguno hasta se preguntará el por qué de su mención. Son datos, señores diputados, de una realidad que vivimos, de una realidad que nos dolió y aún nos duele por el tiempo que perdimos. Tal vez no valga la pena detenernos a analizar en detalle lo que pasó, pero creo sinceramente que sí vale la pena recordarlo, más aún en un año electoral como el que empezamos a caminar, porque no podemos volver a cometer los mismos errores, ni repetir la cadena de desencuentros entre jujeños, manteniendo siempre alta la vocación de diálogo.
Nuestra Provincia tiene aún muchas dificultades y muchas metas a superar, su estructura social, económica e institucional es aún demasiado endeble. Muchas veces por intereses sectoriales desmedidos y a veces hasta sospechosamente intencionados, vemos cómo se pone en riesgo lo logrado. Por eso, señores diputados, porque no podemos volver para atrás en lo mucho o poco que hemos construido, es que en éste, mi último discurso ante ustedes y desde una sincera humildad, he querido hacer estas reflexiones.
Con mucha convicción y no menos esfuerzo durante el año 2006 mantuvimos control, equilibrio y previsibilidad en el manejo de los fondos públicos y todo nuestro accionar en la materia estuvo sujeto a la normativa de la Ley de Responsabilidad Fiscal y su mecanismo de control del gasto público, en función del crecimiento económico. Como alguna vez lo dije, esa sujeción a normas claras que puede mostrar un tratamiento prolijo y serio de las finanzas provinciales, no sólo permite ir recuperando la confianza de la gente en su Gobierno y las instituciones, sino que además es clave para la asistencia financiera directa del Gobierno Nacional para el pago de la deuda pública y para la reinserción de la Provincia en los mecanismos financieros programados por organismos nacionales e internacionales de crédito para la inversión.
Después de muchos años hemos podido recuperar capacidad de crédito y obtener así financiamiento con destino a programas de mejoramiento estructural, planificación y obras públicas que luego detallaré. Indudablemente estas circunstancias ayudan también a generar confianza en la actividad privada, que ha concretado importantes inversiones en rubros de producción como azúcar, papel, tabaco y minería y del sector servicios, particularmente vinculados al turismo.
El crecimiento de la actividad económica en el país y el mejoramiento de la recaudación generó -y es cierto- un incremento de la coparticipación nacional cercano al 26% respecto a los ingresos por el mismo concepto correspondientes al año 2005. Como es ya una constante, teniendo como eje central una mejor redistribución de los ingresos, esa mayor disponibilidad de fondos se utilizó en recomposiciones y aumentos salariales a distintos sectores de la Administración Pública, tanto Provincial como Municipal, representando un 27% de incremento del gasto en personal en el año 2006 respecto al año 2005.
Somos consientes que una de las grandes deudas pendientes en nuestro país, y por supuesto en nuestra Provincia, es la de mejorar la distribución de la riqueza. Sabemos también y justificamos el trabajo de las distintas organizaciones gremiales en las reivindicaciones salariales y laborales; creemos en el funcionamiento de las paritarias en proceso de convocatoria y en la racionalidad de las peticiones. Sin embargo, bueno es ratificar algo que siempre hemos sostenido: estamos dispuestos permanentemente al diálogo y a explorar las posibilidades de mejoramiento de nuestros trabajadores estatales, pero siempre con el límite de lo posible. Ningún reclamo por más fuerte que sea, ninguna supuesta urgencia política o electoral nos llevará a comprometer la estabilidad y la previsibilidad financiera que tanto costó al Pueblo de Jujuy. (Aplausos). No podemos volver a las viejas prácticas de entregar el Gobierno con la “caja vacía”, con sueldos adeudados o sin previsión financiera para afrontar los compromisos más inmediatos del Estado.
A los ya mencionados ingresos por coparticipación federal, agrego que en el año 2006 se incrementó la recaudación provincial en una cifra cercana a los 144 mi - llones de pesos, implicando esto un 26% más que en el 2005. Las cifras recaudadas, si bien importantes en su evolución, no significan conformismo alguno; aún existen muchas distorsiones por corregir, particularmente en lo que se refiere a combatir el comercio informal, tratando de incorporar esas actividades a la economía formal.
En este sentido el Poder Ejecutivo remitirá, en el corto plazo, para su estudio y tratamiento en esta Legislatura, sendos proyectos de leyes relacionados con la actualización del Código Tributario y Ley Impositiva, en las que se preverá la regulación de las facultades de clausura y decomiso, y de modificación a las leyes de Fomento al Empleo; de Créditos Fiscales; de Promoción a la Inversión; de adhesiones al Registro de Sociedades Comerciales y a la Nueva Ley Nacional de Catastro y la de Transparencia del Mercado Cárnico.
Sin duda deberá analizarse la mejor forma de mejorar los recursos de origen nacional, atendiendo a la buena perfomance que tienen en la actualidad, entendiendo la necesidad de lograr también una mejor distribución de los mismos entre las distintas jurisdicciones provinciales.
La situación financiera para el corriente año se avizora como más comprometida que la del año pasado, y ello se debe a la acumulación de vencimientos de la deuda pública, lo que incluye en gran medida la reprogramación de deudas contraídas antes del año 1999.
Los vencimientos aludidos representan un 14,7 % del total de recursos previstos en el Proyecto de Ley de Presupuesto de Gastos y Cálculo de Recursos, remitido a consideración de esta Legislatura.
Como es de conocimiento público durante el presente ejercicio se han dispuesto recomposiciones y aumentos salariales para distintos sectores de la administración pública, con un impacto significativo, estimándose que a lo largo del año representará el 16 % de la nómina salarial, conforme a pautas y previsiones emanadas del Gobierno Nacional.
En el ámbito de la hacienda pública no puedo dejar de mencionar la importancia que desde el punto de vista social tiene el Programa de Asistencia Previsional, implementado en forma conjunta entre el Gobierno Provincial y la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS). Gracias a este Programa se atendió a más de 7.800 personas mayores, con otorgamiento a la fecha de más de 3.800 beneficios previsionales y muy próximos a ser concedidos otros 2.000 beneficios, y una importante cantidad de pedidos que a la fecha se encuentran en trámite. (Aplausos). Sin duda podrá apreciarse que el programa generó beneficios directos a personas que se encontraban excluidas totalmente del sistema previsional y que hoy son titulares de una jubilación. Por lo demás esto significa para los jujeños un ingreso anual aproximado de 32 millones de pesos en el circuito económico provincial.
Muy importantes fueron durante el pasado año las transferencias corrientes del Gobierno Nacional que ingresaron a la Provincia, a las que se deben sumar los ingresos de capital, fundamentalmente relacionados con programas de viviendas e inversión en obras públicas. Independientemente del efecto propio de todas y cada una de las obras públicas ejecutadas o en ejecución en distintos lugares del territorio provincial, lo cierto es que el ingreso de todos estos fondos en el circuito económico jujeño, produjeron un sensible mejoramiento y un efecto directo sobre el consumo de bienes y servicios.
Nunca antes en la historia de Jujuy se realizó una inversión en obra pública en infraestructura como la del año 2006. Ese récord de inversión superó los 400 millones de pesos, correspondiendo la mayor ejecución a la construcción de viviendas, seguido por las obras viales y de saneamiento. Si consideramos los últimos tres ejercicios, la cifra de inversión en obras ejecutadas y en ejecución asciende a más de 800 millones de pesos. Y si a esta cifra agregamos lo comprometido para este ejercicio y el próximo por parte del Estado Nacional, estaremos alcanzando un monto de inversión en el quinquenio superior a los 2.000 millones de pesos. (Aplausos).
Mas allá que las cifras de inversión sean representativas, lo cierto es que en estos últimos años hemos logrado construir más de 11.000 viviendas, encontrándose en ejecución o próximas a iniciarse 6.000 viviendas más en todo el territorio provincial, llegando incluso a las comunas más pequeñas y humildes de nuestra geografía, que jamás habían podido acceder a un programa oficial provincial o nacional. Esta ejecución generó, tal cual fue el propósito de los Programas de Emergencia Habitacional, Solidaridad, Federal 1 y Federal 2, de Emergencias Hídricas y de Emergencia Social, una reactivación de las empresas constructoras locales, que prácticamente estaban paralizadas desde el año 2001, miles de puestos de empleo genuino, conformación de cooperativas, movilidad económica directa y desarrollo humano, al facilitar el acceso de miles y miles de familias a un techo digno.
En el marco del Programa Mejor Vivir estamos logrando ejecutar baños, cocinas, habitaciones y monoambientes en 2800 hogares de distintas localidades, cuyos propietarios no estaban en condiciones de realizar esas mejoras o ampliaciones. El complemento final se realizó también por medio del Plan de Mejoramiento Barrial (PRO.ME.BA) que pudimos implementar con recursos nacionales en 14 barrios de la Capital y del Interior, seleccionados por su gran concentración urbana, insuficientes servicios y otros indicadores sociales, dando solución de esta manera a 4.800 familias jujeñas más.
Así como en el año 2006 el trabajo y esfuerzo conjunto en la gestión ante organismos nacionales, el apoyo técnico de los estamentos provinciales y el compromiso de empresas constructoras, cooperativas y municipios permitió superar los cupos originariamente adjudicados, en el 2007 habrá que redoblar esa apuesta.
Hace pocos días el Presidente Kirchner lanzó un nuevo plan de viviendas con financiamiento internacional para la construcción de 250.000 en todo el País en un período de 3 años. De ese nuevo plan Jujuy logró un cupo próximo al doble de su porcentaje de coparticipación, llegando a un 5% del total, es decir de 12.500 viviendas, a un presupuesto inicial de alrededor de 70.000 pesos por unidad. En la primera etapa de ese plan, es decir la correspondiente a este año 2007, tenemos que licitar e iniciar la construcción de 3.808 nuevas unidades habitacionales, con la posibilidad de acceder a un mayor cupo en función de la capacidad de ejecución que tengamos. Yo sé que podemos hacerlo, confío plenamente en la capacidad de nuestra gente y de nuestras empresas y tendremos la posibilidad no sólo de un mejor presente sino también de un futuro sustentable en este tema de la construcción de viviendas.
La construcción de nuevas viviendas, la política de erradicación y relocalización de asentamientos, materia en la que esta Legislatura ha tenido un rol trascendente, particularmente a través de su comisión específica, y las obras complementarias que ha sido necesario encarar, como centros comunitarios y centros de salud, escuelas, guarderías y destacamentos policiales, fue generando en estos últimos años, como es lógico, una constante demanda de los servicios sanitarios básicos.
Nuestra empresa Agua de los Andes ha debido en estos últimos años afrontar no sólo estos nuevos requerimientos de más y mejor servicio, sino también la problemática de la obsolescencia en sus instalaciones, plantas de tratamiento y conexiones, que durante mucho tiempo no pudieron recibir adecuado mantenimiento y modernización por falta de inversión. Si bien esto ha sido y es casi una constante en todo el País, lo cierto es que debemos los jujeños tomar plena conciencia de esta realidad y asumir la necesidad de priorizar estas inversiones. Como alguna vez lo sostuve, se trata de proyectos y obras que “no se ven pero que se sienten”; y si alguna duda cabe de su importancia baste con recordar lo sucedido con la rotura del acueducto Alto Reyes – San Salvador de Jujuy el año pasado.
Con financiamiento de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación, a través del Instituto de Viviendas y Urbanismo, de programas nacionales, de convenios especiales con el ENOHSA y la Subsecretaría de Recursos Hídricos y con el aporte de rentas generales y de la propia empresa Agua de los Andes, se in - crementó fuertemente en toda la Provincia el número de usuarios, tanto de agua potable como del servicio de cloacas, ampliando y modernizando las fuentes de captación, plantas potabilizadoras, plantas de tratamiento y redes. Los detalles de esas obras quedan en el informe por separado a disposición de los Señores Diputados.
Existen hoy en ejecución o a punto de iniciarse importantes obras sanitarias, tanto en la Ciudad Capital como en el interior, y otras cuyo financiamiento hemos encarado ante organismos nacionales. Entre ellos se destaca el proyecto de “Captación, Transporte, Distribución y Ampliación de la Planta Potabilizadora del Sistema Alto Reyes” con una inversión de 70 millones de pesos, que tiene como finalidad mejorar la prestación del servicio de agua potable para los próximos treinta años en la ciudad de San Salvador de Jujuy. (Aplausos).
Hace pocos días con el ENOHSA hemos suscripto un convenio para implementar el programa denominado “Agua más Trabajo”, cuyo objeto es la construcción de redes para abastecer de agua potable a barrios de las localidades urbanas en toda la Provincia, buscando la cobertura total de este servicio en las mismas.
Decía de lo importante que fue también la inversión que en el año 2006 pudimos realizar en materia de infraestructura vial. Las obras realizadas o en ejecución en distintos puntos de la Provincia, tanto por Vialidad de la Nación como por Vialidad de la Provincia, tienen un sentido de complementación y responden a una programación que tiene como eje dotar a Jujuy de una red vial acorde a las necesidades del desarrollo provincial, integrada a los países limítrofes y a las Provincias de la Región NOA – NEA, brindando una mejor transitabilidad y una mayor seguridad a los usuarios.
Es ese el sentido que tienen los trabajos de repavimentación, mejoramiento, ampliación de banquinas, señalización y demás obras que se ejecutaron y ejecutan con el sistema C.RE.MA. sobre las Rutas Nacionales N° 66, 1V 66 y 9 hacia el norte, involucrando el trayecto Yala - La Quiaca, y San Salvador de Jujuy - El Carmen, límite con Salta por La Cornisa, y también parte de la Ruta Nacional N° 34. Similar consideración corresponde al nuevo puente sobre el río San Lorenzo en Libertador General San Martín, accesos y empalmes a diversas localidades como Humahuaca, El Carmen, Yuto y Valle Grande. Lógicamente por la envergadura del proyecto y el monto de la inversión se destaca el denominado Acceso Sur a nuestra ciudad Capital, hoy en plena ejecución.
Con el decidido acompañamiento de esta Legislatura el año pasado hemos podido dar inicio a la construcción de un nuevo puente sobre el Río Grande, que unirá la zona norte de nuestra capital, a la altura del Regimiento 20, con el barrio Los Perales y cuya finalización se prevé para este mismo año. Teniendo en cuenta informes técnicos y la opinión de la Comisión de Seguimiento Legislativo creada por Ley N° 5476, el proyecto original de este puente ha sido ampliado con la propuesta de ejecutar dos distribuidores de tránsito, uno de ellos para el acceso directo a Barrio San Martín y el otro que permitirá materializar en el futuro la avenida ribereña sobre la margen izquierda del Río Grande. Estas modificaciones han generado un proyecto de ley, ya remitido a esta Legislatura, a efectos de poder gestionar la ampliación de un crédito concedido por el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional. El proyecto de ley contiene también una autorización al Poder Ejecutivo para gestionar fondos destinados a la ejecución de obras de pavimentación de avenidas y calles troncales y de acceso al Barrio Alto Comedero, como en la ciudad de Palpalá, inquietud esta planteada por legisladores del bloque de la Unión Cívica Radical en la mencionada comisión.
Sostenía que todas las obras proyectadas en materia vial, tanto por la Nación como por la Provincia, respondían a una estrategia de complementación y mejoramiento integral de todo el sistema vial en territorio jujeño, que interaccione con la región y con los países vecinos.
En virtud de esta concepción es que hemos materializado el traslado del trazado y transferencia al Estado Nacional de la Ruta Nacional N° 40, a la que se le realizarán mejoras, pavimentación y las obras de arte necesarias una vez que se concluyan los proyectos encarados mediante el convenio suscripto con la Dirección Nacional de Vialidad. Consecuentemente con esto se han iniciado también, ante Cancillería, las gestiones para la apertura oficial del Paso Fronterizo Ciénega de Paicone en Argentina y Río Mojón en la hermana República de Bolivia.
Hace muy pocos días, en un acto que contó con la presencia del Presidente de la Nación y las más altas autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se concretó la firma de convenios por los que el Banco realiza a la Argentina un préstamo por la suma de 3.000 millones de dólares, con destino al Programa para el Desarrollo Integrador del Norte Grande. En este programa, las Provincias y la Nación venimos trabajando en forma conjunta desde fines del año 2004, Jujuy tiene presentados y aprobados proyectos para el Componente Vial, destinados a la construcción de las multitrochas en la Ruta Nacional N° 34, desde el límite con Salta en Pampa Blanca hasta San Pedro de Jujuy, y desde allí hasta el Río San Lorenzo en Libertador Gral. San Martín; sobre la Ruta Nacional 66 1V, entre Perico y Los Lapachos y sobre Ruta Nacional N° 66, entre Perico y El Cuarteadero. Todas las obras principales sobre estas rutas nacionales tienen previsto el diseño y mejoramiento de accesos, cruces y derivaciones en cada una de las localidades que involucran y tienen un presupuesto inicial cercano a los 300 millones de pesos.
Si bien los desembolsos del BID para el programa ya están comprometidos y disponibles en etapas, queda al Gobierno de Jujuy el desafío de acelerar los trámites técnicos y administrativos necesarios para lograr que las obras en nuestro territorio sean priorizadas en las primeras licitaciones que se convoquen, tanto por Vialidad de la Nación como por la Unidad Ejecutora constituida.
En el mismo programa del BID ha sido declarado “admisible” el proyecto para la construcción de un cuarto puente sobre el Río Grande en nuestra ciudad capital, que va a unir el Barrio Bajo la Viña con Barrio San Pedrito, sector sur de la ciudad a la altura de la calle Oscar Orías. (Aplausos). La obra, con un presupuesto estimado en 50 millones de pesos, contempla también el mejoramiento de la vieja Ruta Provincial N° 57 (hoy Avenida Ricardo Balbín) y distribuidores en ambas márgenes del río. Creo sinceramente que si concretamos estas acciones y tenemos en cuenta los distribuidores en los puentes Los Perales y La Viña, cada vez aparece más cercana la posibilidad de alcanzar aquel sueño de avanzar sobre las avenidas costaneras de nuestra ciudad capital.
En vinculación con el mismo programa del Banco Interamericano de Desarrollo para el Norte Grande, el Estado Nacional por intermedio del Ministerio de Planificación Federal, Infraestructura y Servicios, se está ejecutando ya el denominado “componente energético” y se ha licitado la construcción de la Línea de Alta Tensión NOA - NEA de 500 kw, cuya primera etapa comprende la línea desde la estación transformadora El Bracho en Tucumán hasta San Juancito en Jujuy, que incluye además la construcción de una estación transformadora de 500 kw a 132 kw en ese mismo lugar. La disponibilidad de esta línea de alta tensión es para Jujuy de trascendental importancia para atender la mayor demanda, ofertar potencialidad para la actividad industrial, reducir costo general y utilizar a pleno todo el sistema de distribución de energía eléctrica en la Provincia, que en los últimos años ha adquirido niveles más que aceptables de cobertura y calidad; incluyo en esto la puesta en marcha efectiva de la Central hidroeléctrica Las Maderas y la finalización de la línea de 132 kw desde allí a la Central Térmica de Güemes, hoy en pleno funcionamiento.
Esta obra permitirá que Jujuy tenga la posibilidad de generar energía a partir del uso del gas, y vender la misma en el mercado eléctrico mayorista, con la consiguiente ventaja económica que significa para los jujeños una disminución del costo en el transporte de energía.
He venido sosteniendo ante esta Legislatura que Jujuy debía avocarse seria y decididamente a planificar y ejecutar acciones integrales para el mejor manejo y aprovechamiento de sus recursos hídricos, teniendo en cuenta que el papel del agua juega en cualquier política de desarrollo productivo o económico, debe pasar por una utilización mas racional o eficiente, que permita la ampliación de la frontera agrícola, que hoy impide el crecimiento de muchas actividades.
Pero decía también que en éste, como en tantos otros temas, la falta de continuidad política, los problemas de coyunturas y las “emergencias” habían traído como consecuencia que la Provincia no generara planes integrales y sustentables realmente transformadores o que contuvieran la complementación de las grandes obras hídricas que otrora se lograron construir y a las que no se les realizó un adecuado mantenimiento, sino lo que es mas grave aún sólo fueron parcialmente utilizadas. Pues bien, aquellos diagnósticos, estudios y propuestas integrales que pretendíamos para una mejor y más racional utilización de los recursos hídricos está hoy en manos del Estado Provincial y de algunas dependencias del Estado Nacional; en muchos casos han tenido la participación los sectores privados comprometidos con el tema y seguramente corresponderá al próximo Gobierno transformar estas propuestas o iniciativas en verdaderas políticas de Estado, que comprometan una participación activa de los distintos sectores de la comunidad jujeña.
Se encuentra ya en manos de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación la documentación técnica de solicitud de financiamiento para la concreción de la obra “ Optimización y Aprovechamiento Integral de los Ríos Grande y Perico”.
En los próximos días el Gobierno va a declarar de “interés provincial” una iniciativa privada presentada por un grupo de firmas que contiene un programa mucho más amplio y ambicioso en lo que respecta a nuestros recursos hídricos. Esa propuesta contiene obras como el Dique Derivador y Embalse de Palo Blanco, Saneamiento Manantiales, Nuevos Canales Secundarios y Terciarios Revestidos y Micro-centrales Hidroeléctricas. Al tratarse de un plan previsto en varias etapas concatenadas, esto no impedirá que la Provincia vaya ejecutando por su propia cuenta o con otros financiamientos obras que estén incluidas en el mismo.
De hecho, el mismo préstamo del BID para el Norte Grande al que antes hice referencia, contempla ya, como admitidos para su financiamiento dentro de la “componente hídrica”, el proyecto de reparación del Dique Los Molinos y la construcción del denominado “canal intervalles”. Estimamos que antes de finalizar el corriente año, las obras estarán licitadas o en proceso de licitación por la Unidad Ejecutora del programa a nivel nacional.
Referente al tema hídrico debo informar que en el transcurso del año 2006 y en los tres primeros meses de este año se realizaron encauzamientos de ríos y arroyos y se construyeron aproximadamente 6 Km de defensa con piedra embolsada en todo el territorio provincial, a través de empresas, cooperativas de trabajo y convenios con municipios.
En virtud de encontrarse habilitado ya el gasoducto Purmamarca–Tilcara, hemos construido las redes de gas domiciliarias en estas dos localidades y en Maimará, lo que contribuye de manera excepcional a mejorar los servicios turísticos que se prestan en las mismas y disminuye en forma significativa el costo de este fluido para los beneficiarios del servicio.
La gran mayoría de las obras públicas de envergadura, ejecutadas, en ejecución o en gestión, y también las proyectadas han sido siempre direccionadas hacia el desarrollo humano o hacia el desarrollo estratégico productivo y económico. En este aspecto creo sincera y humildemente haber medianamente cumplido; no está sin embargo ni remotamente agotada la capacidad de Jujuy y esta se encuentra en una situación histórica de avanzar en la consolidación de una infraestructura tal que le permita maximizar sus potencialidades y entrar en un plano de competitividad con el resto de las provincias argentinas, corrigiendo en gran parte históricas asimetrías que la postergaron junto a toda una región. (Aplausos).
Desde el inicio mismo de la gestión supe que si bien mi primer compromiso tenía que ver con la recuperación de la institucionalidad, la paz social y el funcionamiento del Estado, ello iba acompañado también de la necesidad de volver a integrar a Jujuy a la región y en el concierto nacional, restablecer su presencia como una Provincia seria, ordenada y creíble, capaz de generar políticas y acciones para su propio desarrollo y progreso. Supe que de esta forma, confiando en el espíritu de superación y emprendedor de la gran mayoría de los sectores privados y apostando a un acompañamiento activo por parte del Estado, seríamos capaces de volver a crecer.
La economía de Jujuy ha mejorado y puede seguir mejorando si se mantienen las políticas generales del Gobierno Nacional que fijan las reglas de juego establecidas y si somos capaces de redoblar nuestros esfuerzos locales en el acompañamiento a ese crecimiento, con mayor inversión, con estabilidad fiscal, corrigiendo prudente y racionalmente las distorsiones y dejando de lado falsos populismos y peleas estériles.
Nuestras tradicionales actividades productivas han vuelto a crecer.
Parece ya lejano aquel tiempo en que desde el oficialismo y la oposición realizábamos acciones conjuntas para proteger la industria azucarera con barreras arancelarias, para evitar la caída de esa actividad que no podía colocar los excedentes de su producción en mercados externos por precios deprimidos y no competitivos, tratando de corregir una crisis regional que afectaba tanto a cañeros como a la industria. Jujuy ha incrementado la superficie cultivada con caña de azúcar y ha invertido en el campo y la industria, estableciendo un nuevo récord de producción de azúcar en 523.000 toneladas en la última zafra, lo que importa un crecimiento del 20% con respecto al año 2000. La producción de papel por su parte llegó a las 110.000 toneladas, marcando con respecto a ese mismo año un crecimiento del 70%.
El aumento de producción, que fue acompañado también por un fuerte crecimiento de la inversión, ha hecho que algunas empresas como Ledesma S.A. haya igualmente incrementado su dotación de personal en 850 nuevos puestos de trabajo.
Vinculado al tema del azúcar no puedo dejar de mencionar también en esta instancia la situación del Ingenio La Esperanza.
Si bien es cierto que el mismo se encuentra en un proceso judicial, las fuerzas políticas de Jujuy hemos coincidido que la continuidad de la empresa y el mantenimiento de los puestos de trabajo son dos premisas innegociables en el futuro de la misma.
A partir de un entendimiento de todos los sectores involucrados es que seguramente encontraremos el camino que permita el desarrollo de todas las capacidades productivas que posee ese establecimiento. (Aplausos).
Similar consideración a la del azúcar corresponde respecto a la producción tabacalera. Más allá de que nuevamente se incrementaron en la última campaña las hectáreas plantadas y que se terminarán produciendo alrededor de 44 millones de kgs. en esta cosecha, más allá de una nueva y significativa inversión por parte de la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy, que coloca a su planta de proceso en la más moderna del país; creo que lo realmente importante es que la actividad va tomando conciencia de los cambios que se producen en el mundo en torno al consumo del tabaco y la necesidad de apertura de nuevos mercados y nuevas relaciones con mercados no tradicionales. Aún con las disidencias propias de quienes quieren y hacen cosas, no puedo dejar de destacar el aporte de todos los legisladores nacionales y provinciales como de los funcionarios involucrados para defender a ésta, nuestra producción local de tabaco, frente a tantos y disímiles embates que día a día debemos soportar.
La actividad minera en la Provincia ha tenido en los últimos años una incentivación importante que la vuelve a colocar en un lugar preponderante de nuestra realidad económica.
Después de la reconversión de los sistemas de explotación y producción acompañados por fuertes inversiones, tanto en la propia mina como en las plantas de proceso, la producción metalífera de la Minera El Aguilar ha crecido en cantidad y calidad, llevando a Jujuy a los primeros lugares del país en producción de concentrados de plata, plomo y zinc. No han sido menores tampoco, y debo reconocerlo, los esfuerzos realizados por la empresa en materia de generación de nuevos puestos de trabajo, respeto al medio ambiente e inclusión social.
Por su parte, la tan ansiada reactivación de Mina Pirquitas es hoy una realidad. Ciento ochenta trabajadores de nuestra Puna desempeñan tareas en el establecimiento y día a día se avanza hacia la etapa de construcción de la mina a cielo abierto, que absorberá 1000 puestos de trabajo en su ejecución y que se concluirá y pondrá en operaciones durante el año próximo. El plan de inversiones aprobado por la autoridad minera cercano a los 145 millones de dólares se viene cumpliendo con normalidad y se prevé que en el proceso de explotación trabajen en la mina más de 400 personas en forma permanente. Desde las áreas competentes del Gobierno Provincial y con la colaboración de las autoridades mineras nacionales, seguimos y acompañamos muy de cerca este proyecto conscientes de su importancia económica y social directa y de su efecto multiplicador en toda la zona.
Estos dos grandes proyectos, más la aceleración que han tenido en los últimos años las explotaciones de boratos, que nos han colocado en el primer lugar en el concierto nacional y la difusión de las potencialidades mineras de Jujuy, en una tarea encarada con gran responsabilidad, han provocado el interés de muchas empresas nacionales e internacionales que gestionan pedimentos de exploración ante las autoridades locales. Nuestra política en la materia ha sido y sigue siendo clara: estamos abiertos a la inversión, garantizamos seguridad jurídica y estabilidad fiscal, pero a su vez exigimos el respeto al medio ambiente e inclusión que contemple y valore los grupos sociales arraigados en la zona.
Ha sido también la minería, ... (Aplausos)... unida al azúcar, al tabaco, al papel y en menor medida al citrus y a algunos cultivos no tradicionales, como palta e higos, lo que ha posicionado a Jujuy como una de las provincias que ha logrado durante el año 2006 un mayor crecimiento en sus exportaciones. Según publicaciones nacionales, en particular del diario “Clarín” del mes de marzo pasado, la Provincia ha incrementado sus exportaciones en un 38% durante el año, superando la media nacional que se sitúa en el 15,4%.
Cuando hablamos de exportaciones no podemos dejar de mencionar lo acertado que fue la creación de la Zona Aduanera Primaria en Palpalá, que posibilita una mayor facilidad al comercio exportador y también las obras del Complejo Fronterizo en el Paso de Jama, donde ya se concluyeron las viviendas para el personal y se culminará la construcción del edificio administrativo este año. Hoy por ese Paso transitan más de 40.000 vehículos por año y ha tomado una envergadura de tal dimensión que Aduana Nacional ha dispuesto la instalación en dicho Paso del primer escaner móvil del interior del país, lo que agiliza y mejora los controles vehiculares.
Claramente en esta materia vamos por un muy buen camino aún cuando seguramente resta mucho por hacer.
No hemos cedido tampoco durante el año anterior en la tarea de implementar políticas y acciones tendientes a apuntalar, acompañar, organizar y facilitar el desarrollo, crecimiento o el nacimiento de otras actividades productivas y de servicios que generen riqueza y contribuyan a generar trabajo genuino y una más justa distribución de riqueza. Las herramientas con las que cuenta el gobierno para esta misión son realmente muchas y variadas, y en esto vaya mi reconocimiento a esta Legislatura por la sanción de leyes que dieron el marco legal adecuado.
Los mecanismos financieros que derivan del PRODERNOA, PROSAP y con créditos a microemprendedores instrumentados por el Consejo de la Microempresa, sin olvidarnos del Consejo Federal de Inversiones (CFI), han permitido el despegue o la consolidación de muchísimos emprendimientos de las más variadas especialidades y envergaduras. Con el objeto de dar una simple idea de lo que estamos hablando traigo como ejemplo la producción de dulces artesanales jujeños, que hoy se comercializan en góndolas de Buenos Aires y otras importantes ciudades, hasta servicios de logística que se brindan a productoras extranjeras de cine y televisión tanto en nuestra Provincia como en Salta. Me permito insistir: el gobierno tiene en sus manos las herramientas y a su alcance los mecanismos financieros, es necesario una mejor coordinación, concientización al emprendedor y mayor control; en esta tarea estamos dispuesto a redoblar esfuerzos.
Hoy contamos con un Plan de Desarrollo Provincial Sustentable que se implementó con un horizonte y un plazo cierto, con carácter participativo y surgido a partir de demandas concretas de la población, con posibilidades de adecuación y actualización continuas, buscando con esto que el accionar del gobierno satisfaga las expectativas de todos.
Menciono también en vinculación a este tema la importancia que de a poco va adquiriendo la actividad ganadera en la Provincia y el futuro de la misma en un proceso de sustitución de importaciones de otras zonas del país. A la inversión privada vinculada al aumento del stock ganadero y a la instalación y puesta en marcha de un frigorífico Tipo A en la Provincia, se suma la construcción de un Centro de Reproducción y Genética Animal en El Remate en Palpalá y la disposición por parte del Estado de un fondo de financiamiento específico para incrementar la cantidad de ganado.
Por último y haciendo referencia a que con la adhesión que dispuso esta Legislatura a la Ley Nacional Ovina, la Provincia pudo acceder a financiamientos y subsidios que benefician a más de 300 productores de la Quebrada y Puna, lo que va permitiendo un claro mejoramiento de esta actividad ganadera en materia de calidad y cantidad; por ese mismo medio se logró construir 340 kms. de alambrados para cerramiento de establecimientos. Visto estos resultados entiendo que debemos también adherir a la Ley Nacional Caprina y mantener acciones que venimos desplegando con éxito en torno al desarrollo de estas explotaciones ganaderas.
Con la activa participación del Estado, la producción de camélidos ha tomado gran preponderancia, para lo cual se organizaron ferias nacionales e internacionales, pocisionando a nuestros productores jujeños como referentes de esta actividad a nivel nacional. Indudablemente esta tarea ha repercutido en una sensible mejora de la calidad y cantidad de fibra y carne disponible para su comercialización, con la consecuente mejora en el precio y su incidencia en el ingreso de los productores.
Las acciones descriptas, sumando a esto los controles que se realizan para evitar el contrabando de la papa andina, están dando el marco necesario para una sensible mejora en la calidad de vida de nuestra gente de quebrada y puna.
En el convencimiento de que es posible compatibilizar la producción con el cuidado del ambiente, previendo la necesidad de dejar para el futuro un lugar digno de ser vivido, en el transcurso del año 2006 hemos reglamentado los diferentes capítulos de la Ley General de Medio Ambiente, fundamentalmente en lo que respecta a la Evaluación del Impacto Ambiental, Residuos Peligrosos y Residuos Patogénicos, como así también se ha habilitado un Registro Provincial de Poseedores de PCB’s.
Hemos dispuesto la creación y puesta en funcionamiento del Consejo Provincial de Medio Ambiente y del Comité Interministerial, que ha logrado comprometer e interactuar a cada una de las áreas de Gobierno y de Instituciones Intermedias, con el fin de lograr el control del Orden Público Ambiental. Como motivación para el cumplimiento de los objetivos propuestos, hemos iniciado la segunda etapa del Programa de Producción Limpia y Competitividad Empresarial, con lo cual se da continuidad a los beneficios para las empresas que adhieran a los criterios de Producción Sustentable y a los sistemas de tratamientos de efluentes.
En materia de gestión de residuos sólidos, se ha incorporado el Plan Provincial a la estrategia Nacional, lo que implica la obtención de fondos del Banco Mundial para la segunda etapa del Centro de Tratamiento Integral de Residuos de El Pongo.
Nuestra Provincia necesita explorar y explotar -si las hubiera- áreas hidrocarburíferas. Para esto contamos con la Ley Nacional N° 26197, recientemente sancionada, que admite el Pacto Federal celebrado por las Provincias Productoras de Hidrocarburos, a través del cual las mismas recuperan la capacidad de explotar estos recursos. Hemos encomendado a través del CFI los trabajos de consultoría que permitan el llamado a licitación pública en el corto plazo de las áreas disponibles en la Provincia.
Pero como hoy, el mundo entero habla del cambio de la matriz energética, es necesario prepararnos para ser parte de la producción de biocombustibles, y tenemos las tierras y tenemos las posibilidades agrícolas para así hacerlo.
Como viene sucediendo en los últimos años, el 2006 muestra nuevamente al turismo como una de las actividades económicas con mayor dinamismo, crecimiento y potencialidad, capaz de generar riqueza y fuentes laborales constituyéndose en una alternativa clara para nuestro progreso.
Las estadísticas y datos relevados durante el año anterior marcan un nuevo incremento de la afluencia de visitantes en nuestra Provincia particularmente extranjeros, con mayor pernocte y mayor gasto por turista. El informe hotelero da cuenta que durante el año ingresaron y pernoctaron en Jujuy más de 370.000 turistas, de los cuales 78.500 fueron extranjeros; a ello debe agregarse una inusitada afluencia de lo que se denomina “excursionistas”, es decir visitantes que no se alojan en hoteles u hospedajes registrados o lo hacen en carpas, casas rodantes y otros medios.
Igualmente durante el año anterior fue importantísima la habilitación de nuevos establecimientos, algunos de ellos de primer nivel, ampliándose la oferta hotelera y la disponibilidad de camas. También notorio fue el incremento de locales de gastronomía, la comercialización de artesanías y de empresas de viajes y agencias de turismo receptivo.
Pareciera también que gracias a los esfuerzos de concientización, difusión y puesta en valor de la actividad, asistimos a un vuelco más que positivo de conducta de la sociedad en su conjunto a favor del turismo.
Indudablemente la gente ha comenzado a valorar el turismo como un fenómeno que ayuda al crecimiento y a la mejor calidad de vida y ello se traduce en una mejor atención y mayor cordialidad hacia el visitante, y en el repudio a toda actitud que lo dificulte.
A todo esto, desde la Secretaría de Turismo hemos agregado cada vez más una impetuosa campaña de difusión y promoción recurriendo a radio, televisión, folletería, presencia en eventos importantes nacionales e internacionales que van dando, de acuerdo a los sondeos de opinión objetivos, el resultado esperado. Menciono también la importancia que en la difusión y la promoción de la Provincia ha adquirido año a año la Fiesta Nacional de los Estudiantes, ya instalada como un evento destacado en el calendario nacional. (Aplausos).
Se ha trabajado y vamos a trabajar aún más en acciones de fiscalización a establecimientos vinculados al turismo, control de tarifas y condiciones, capacitación, información y servicios.
En el corriente año y con ayuda del Programa Federal de Turismo Sustentable se encarará la “restauración del alumbrado colonial en Humahuaca, la puesta en valor de la fachada del Pueblo de Yavi y un programa de señalización turística en toda Provincia”.
Creo sí, que a todas estas acciones que surgen tanto de la actividad privada como desde el propio sector público, debe agregarse y muy rápidamente un trabajo de planificación integral. Durante el 2006 fue completado el Plan de Desarrollo Turístico Sustentable (2006 - 2016) que se constituye en una herramienta estratégica hacia el presente y hacia el futuro; aún cuando el mismo ha sido debatido y presentado ante los efectores turísticos, dejo a disposición de los señores legisladores un ejemplar del mismo.
De todas formas, la inusitada presencia de turistas y visitantes que se registró en los primeros meses de este año, particularmente en ciertas localidades de nuestra Quebrada y la saturación que se produjo en determinados tipos de servicios, abrió un debate de autoridades, efectores y vecinos. Esa situación deja a las claras la necesidad de una mayor integración de la comunidad organizada, en especial de cada una de las involucradas en la concepción de reglas o normativas que ayuden a una mejor recepción, atención y control, no sólo de quienes nos visitan sino de quienes prestan determinados servicios.
Destaco también el trabajo que en el año ha realizado la Secretaría y organizaciones de la comunidad en la organización de diversos eventos culturales usando principalmente como centros culturales tanto al remodelado Teatro Mitre como al Centro Cultural “Culturarte” instalado en la parte baja del ya totalmente habilitado Monoblock R en las calles San Martín y Sarmiento.
Siempre tuve la convicción de que la educación debe ser el eje de las políticas de Estado y que es la principal herramienta para la transformación social para lograr igualdad de oportunidades, progreso y bienestar general; gran parte de los problemas de las sociedades se corrigen primero desde la educación. Sin embargo, con la simple convicción no alcanza, hicieron falta políticas y acciones concretas para ir devolviendo a nuestro sistema educativo el rol que nunca debió perder.
Creo claramente que con el “derecho a la escolarización” tampoco alcanza, si esta no es de calidad en todo su sentido y con todo lo que ello implica. Desde aquel diciembre de 1998, desde aquella Mesa de la Concertación del año 2000, desde las complicaciones del 2001 hasta hoy, hemos transitado un largo y difícil camino, hemos tenido aciertos y también errores, pero siento que entre todos hemos logrado rescatar los valores fundamentales de nuestra educación, vamos por el rumbo correcto, facilitando el acceso al sistema, la retención, el reingreso y la promoción de niños, jóvenes y adultos; vamos rejerarquizando la tarea y rol del docente en la comunidad educativa; vamos recuperando la cultura del esfuerzo y resignificando el conocimiento como la posibilidad de transformación individual, familiar y social.
Por primera vez en muchísimos años los jujeños nos podemos sentir partícipes de las políticas educativas implementadas desde la Nación para todos los Argentinos. La sanción de la Ley de Educación Técnica Profesional, esbozada en el ámbito del Consejo Federal por iniciativa de los Ministros de Educación de las Provincias, ha permitido recuperar la formación especializada de nuestros jóvenes en vinculación directa con las realidades locales y las posibilidades ciertas de trabajo. Esa participación llegó incluso hasta esta propia Legislatura que decidió la adhesión provincial. (Aplausos).
En igual sentido, a través del Consejo Federal de Educación, los gremios docentes con representación nacional en la CTERA, de los propios Gobernadores y de nuestros legisladores nacionales, hemos sido copartícipes de la puesta en vigencia de Ley de Financiamiento Educativo, que es una expresión clara de la Nación y de las Provincias de la priorización de la educación como herramienta básica para el crecimiento y la transformación social.
Igualmente la recientemente sancionada Nueva Ley Nacional de Educación, que está ampliamente legitimada por la opinión y participación del conjunto de la ciudadanía jujeña nos encontrará trabajando a la luz de una nueva norma, ya que estamos seguros que buena parte del destino del País y de nuestros hijos depende del compromiso y la imaginación con que encaremos este verdadero programa de trabajo que ella representa. Como nos decía Eva Perón: “el País que olvida a sus niños renuncia a su porvenir”. (Aplausos).
Si bien los grandes temas de la educación parecieran concentrarse en las trascendentales leyes generales que acabo de mencionar, no hemos descuidado durante el año 2006, desde la Secretaría de Educación la toma de decisiones y la implementación de acciones tendientes al mejor ordenamiento del sistema y al avance en la oferta del servicio educativo. En este sentido, se han sancionado normas para todos los niveles, vinculados con estructuras y diseños curriculares, régimen de evaluación, aprobación y acreditación de carreras, jerarquización a través de concursos de antecedentes y oposición, coberturas de cargos, capacitación y participación activa en viajes de estudios y articulación con organismos técnicos nacionales. En este sentido, la experiencia realizada generó la producción de documentos y textos de estudio por parte de los docentes y alumnos participantes, distribuyéndose 4.000 ejemplares para todos los establecimientos.
En el año 2006 se otorgaron más de 20.000 becas a alumnos que fueron beneficiados, posibilitando también, con la participación de distintas ONG, el otorgamiento de beneficios para aquellos que nunca ingresaron al sistema educativo o que abandonaron el mismo; lográndose así la incorporación de más de 2.200 jóvenes.
Se logró dotar en el transcurso del año 2006 de equipamiento tecnológico, digital y de esparcimiento a 70 centros de actividades juveniles.
Se invirtieron también, 8 millones de pesos en equipamiento de escuelas técnicas, agrotécnicas y Centros de Formación Profesional, acompañados con la correspondiente capacitación.
En lo que respecta a la construcción y reparación de Escuelas, muchos fueron los avances que registramos los Jujeños en esta materia pendiente. En estos últimos tres años, con recursos provinciales se construyeron establecimientos que constituían una deuda histórica para Jujuy. Hoy son una realidad: las Escuelas N° 237 El Labrador de Monterrico; La N° 440 de La Quiaca; La N° 452 Legado Belgraniano de San Salvador de Jujuy; el Colegio de Comercio N° 1 de San Pedro y el Colegio Polivalente de Artes. (Aplausos).
Además de lo mencionado, en el marco del Programa Nacional 700 Escuelas, de un total de 47 obras establecidas por el mismo, se encuentran en pleno uso de las instalaciones al día de hoy 15 establecimientos escolares y núcleos de nivel inicial. Están en diferentes etapas de construcción 32 nuevos edificios, en distintas localidades de la Provincia, que van desde La Quiaca hasta El Talar, beneficiando así a nuestra población con diferentes ofertas educativas, tanto a nivel inicial como Escuelas Técnicas, de Alternancia y de Educación Especial.
Asimismo en estos primeros tres meses del año hemos obtenido la aprobación técnica para la construcción del edificio escolar de la Escuela 111 de esta ciudad y de un nuevo edificio con características especiales destinado al uso de Formación Docente.
Durante el año 2006, se destinó la suma de $ 1.200.000 para la construcción de salas informáticas en 18 establecimientos educativos de nivel primario, beneficiando con ello a más de 13.000 alumnos para el acceso a esta nueva tecnología.
Como conclusión de las acciones realizadas se puede resumir que en los últimos tres años de gestión se invirtieron 72 millones de pesos, tanto para el acondicionamiento de establecimientos educativos como para la construcción de nuevos edificios escolares en toda la provincia. Inversión esta que supera sin duda alguna los montos destinados a infraestructura escolar, si tenemos en cuenta que en el año 2002 el monto invertido ascendió a la suma de $ 900.000.
 Con la misma convicción que la educación debe ser el eje de las políticas de estado, se creó el Ministerio de Educación para que por medio de éste se viabilice la participación y el consenso necesario en nuestra provincia para lograr la unidad de un sistema educativo nacional.
Durante años, y no sin razón, muchas voces se levantaron desde esta Legislatura reclamando acciones, correcciones e incluso hasta definiciones de un “plan de salud” para que el sistema diera mas y mejores respuestas a los requerimientos de la población. Aquellos reclamos, reitero, razonables en la mayoría de los casos, coincidieron casi siempre con períodos de profundas crisis políticas, sociales y fundamentalmente económicas. (Aplausos).
Más allá de los circunstanciales cargos políticos, más allá de los abanderamientos partidarios o de la adhesión a una determinada gestión de Gobierno, lo cierto es que Jujuy tiene en su sistema de salud hombres y mujeres con experiencia, vocación de servicio y una capacidad reconocida en ámbitos nacionales e internacionales. Injusto sería achacar a ellos, responsabilidad alguna por los tiempos en que el sistema no pudo dar respuestas adecuadas; ellos siempre tuvieron ideas y planes, ellos siempre supieron lo que había que hacer y lo que había que corregir; sin embargo muchas veces no se pudo, la falta de recursos y la imposibilidad de acceso al crédito, la inexistencia de políticas nacionales coordinadas con financiamiento genuino y la eterna “emergencia” impidieron tomar las decisiones sugeridas. Quiero con esto efectuar un reconocimiento pleno a todos los técnicos y profesionales, a los hombres y mujeres que prestan funciones en las áreas de enfermería, auxiliares, administrativos y de servicios de nuestro sistema de salud porque jamás bajaron los brazos, ni siquiera en los momentos más traumáticos priorizando la salud de nuestra gente por sobre todas las cosas. (Aplausos).
Fue el equilibrio económico y la previsibilidad financiera que en los últimos años logró Jujuy, unido a una clara política que emana del Plan Federal de Salud, diseñado y conformado en el ámbito del COFESA (Consejo Federal de Salud), lo que permitió que de un tiempo a esta parte revirtiéramos claramente el rol de la salud pú - blica y la pusiéramos en el eje de las políticas de este Gobierno.
Aún cuando seguramente resta muchísimo por hacer y sabido es que la demanda en salud jamás puede ser satisfecha en su plenitud; lo cierto es que la Provincia puede mostrar estadísticas e índices que claramente indican un importante mejoramiento.
La estrategia central de la atención primaria que ha venido siendo reforzada en personal, mas y mejor equipamiento y nuevos puestos de salud en distintos puntos del territorio, da cuenta que hoy con una cobertura cercana a los 400.000 habitantes, casi el 60 % de la población total provincial se encuentra bajo el sistema. La continuidad del Plan Remediar y su correcta ejecución en Jujuy permite que la población, a través de la red hospitalaria y de centros de salud, pueda acceder en forma gratuita a medicamentos para la atención de más de un 80 % de las enfermedades frecuentes.
La coordinación de programas, planes y acciones entre los Ministerios de Salud, Desarrollo Social y Educación ha permitido disminuir también el flagelo de la desnutrición infantil. El sistema tiene bajo control a más de 55.000 chicos y también a madres embarazadas, cada vez son menos y más focalizados los casos de desnutrición que generan las graves consecuencias que todos conocemos.
La salud materno infantil es sin duda el desafío más grande que enfrentamos, ya que la madre y el niño representan casi el 60% de la población objetivo de las políticas sanitarias. El porvenir de un pueblo depende de su infancia y para la infancia el futuro es hoy y debe controlarse desde la gestación misma. De 2.700 mujeres en edad fértil bajo programa de salud sexual y reproductiva en el año 2002 hoy se en - cuentran incluidas 20.000 con lo que se trata de generar equidad en la atención evitando las barreras económicas. La estrategia da como resultado un descenso en el número de abortos aún cuando las cifras siguen siendo lamentablemente altas. En la mortalidad infantil se registra un descenso del 27 % en el período 2000-2006.
Durante el año 2006 fueron también importantes los equipamientos y refacciones realizadas en hospitales. Así se destaca el Centro Perinatológico del Hospital de Abra Pampa, sectores de Admisión y Estadísticas en el Hospital Arturo Zabala y ampliación de la Guardia en el Hospital Pablo Soria entre otros. Reconocemos que existen aún muchas deficiencias y también requerimientos, si no se pudo dar respuestas a todos fue por la necesidad de priorizar las más urgentes; de todas formas se encuentran planificadas e iremos dando soluciones a lo largo de este ejercicio. Advierto sin embargo, que habrá que realizar mayores esfuerzos presupuestarios aún, fundamentalmente apuntando a los hospitales de cabecera que sabido es, han debido soportar mucha desinversión en mantenimiento y modernización.
Con financiamiento del Ministerio de Salud de la Nación y complementado con fondos propios, estamos cumpliendo un viejo compromiso y cubriendo la necesidad de la construcción de un nuevo hospital en la localidad de Susques. El cuadro de avance de la obra muestra que la misma tiene un avance del 45 % y que en el mes de octubre podría ya estar terminado y en condiciones de ponerse en funcionamiento.
Por su parte y tal cual lo habíamos anunciado el año anterior, con un crédito del Reino de España que ha tomado a su cargo el Gobierno Nacional, se ha comenzado ya con la etapa de construcción del Nuevo Hospital de Niños Dr. Héctor Quintana, con un presupuesto oficial de más de 60 millones de pesos. Hace muy pocos días una publicación periodística de la empresa que tiene a su cargo la obra, informó que habiéndose efectuado ya las demoliciones, excavaciones e instalación de obradores, se comienza ahora con el movimiento de suelos y construcción de estructuras; destaco que la contratista principal ha efectuado subcontrataciones con empresas locales en los últimos días. (Aplausos).
No puedo obviar en este mensaje algunas consideraciones sobre el Instituto de Seguros de Jujuy. Nuestra obra social ha experimentado una profunda transformación que dejó atrás años y años de descrédito, de fuertes endeudamientos, de conflictos permanentes con prestadores y afiliados, de cortes o suspensiones de servicios, de pagos de “plus o diferenciales” por parte de los usuarios, paros y quites de colaboración de su personal y otras tantas calamidades.
Hoy el Instituto de Seguros ha aumentado su tasa de uso de servicios en un 26% con respecto al año 2004, con una accesibilidad cada vez mayor por parte de quienes durante mucho tiempo contribuían al sistema pero no alcanzaban, por una razón u otra, a lograr cobertura para su atención. La atención de los afiliados se ha acelerado y dignificado y sin duda alguna ha mejorado en mucho la relación con la mayoría de los prestadores y efectores. No existen hoy deudas de significación y la obra social ha podido cerrar los ejercicios 2005 y 2006 con equilibrio presupuestario.
No llega a opacar la evolución experimentada por el Instituto de Seguros la fallida implementación de la tarjeta magnética para los afiliados, tentada a principios del corriente año. El Poder Ejecutivo ha compartido y comparte la conveniencia y hasta la necesidad de la utilización de medios informáticos y demás tecnología disponible para mejorar la prestación de los servicios a los afiliados y para el control de la cantidad y calidad de las prestaciones; sin embargo la instrumentación de esos medios conjuntamente con un sistema de financiación de coseguros se contradice con las políticas públicas fijadas al instrumentarse desde el año 2005 el denominado Fondo Solidario de Coseguro. Fue ese el motivo por el que mediante decreto se dejara sin efecto la operatoria instrumentada por la obra social. Más allá de las repercusiones y especulaciones, interesadas o no que se tejieron en torno al tema, el Poder Ejecutivo esperará las decisiones que puedan tomarse desde los organismos de control o en el ámbito judicial.
Si hay algo que he aprendido en estos años de gestión es que “la caída es rápida y el levantarse lleva tiempo”. Las crisis económicas, políticas y sociales que afectaron al país y a nuestra provincia a fines de los 90 y en los primeros años del 2000, generaron un enorme daño en la estructura productiva y social con altísimo impacto sobre índices de desempleo, subempleo, pobreza y marginación. Y no se trata, señores legisladores simplemente de números, ustedes y yo sabemos que tras cada número hay personas de “carne y hueso”, hay hombres, mujeres y niños, hay familias enteras que sufren, esperan y buscan la oportunidad que les permita revertir su presente y tener un futuro que los dignifique.
Desde el área de Desarrollo Social, hemos trabajado y trabajamos en la emergencia y la coyuntura, pero fundamentalmente y aprovechando el crecimiento y las nuevas reglas de juego de la economía en general, nos hemos esforzado más por diseñar y ejecutar aquellas políticas que tienden al desarrollo y a la superación personal y familiar con sustentabilidad.
En este sentido mantenemos la emergencia y se ejecutan el Plan de Seguridad Alimentaria que forma parte del Plan Federal, mediante distribución de bolsones y el Programa Focalizado, dirigido a situaciones personales o familiares de alta vulnerabilidad. Se asistió en acciones coordinadas con el Ministerio de Educación y de Salud a comedores infantiles, comedores que atienden a adultos mayores o personas con alto riesgo nutricional, y se reforzó el apoyo al Programa de Copas de Leche, asistiéndose en forma mensual a más de 25.000 niños, adultos mayores, embarazadas con riesgo nutricional y discapacitados, con una inversión total de más de 4.000.000 de pesos.
Estos programas comenzaron en el último año a ser controlados desde el Área Supervisión y Monitoreo, creada al efecto a fin de completar el relevamiento y las bases de datos existentes con la identificación de todas las personas que resultan asistidas; eso permitirá dar certeza al “mapa alimentario provincial”, permitiendo un control más claro y evaluación de resultados.
Por su parte mediante el instrumento que otorga Manos a la Obra, existen ya en la provincia 307 Proyectos Productivos aprobados, con una inversión de más de 4.000.000 de pesos, recibiendo los beneficiarios herramientas de trabajo, máquinas, insumos, bienes de capital y capacitación, propiciando con ello la articulación de las unidades productivas en la economía local y buscando la inclusión social del grupo familiar.
Creemos que este tipo de acciones son claves para la superación de la pobreza, en la generación de empleo genuino y en la revitalización social de la familia, por ello es que con muy similares características hemos comenzado a ejecutar un Plan Provincial de emprendimientos familiares con recursos propios del Ministerio de Desarrollo Social y en coordinación con el Consejo de la Microempresa, que dicho sea de paso ha ordenado y relanzado sus operatorias de crédito y permitido la instalación y refuerzo de muchos pequeños emprendimientos privados.
Concretamos el traspaso de 6.268 beneficiarios de los Planes Jefes de Hogar al Programa Nacional Familia Para la Inclusión Social, previéndose para el 2007 el traspaso de 10.000 beneficiarios más, con una inversión total de más de 24.000.000 de pesos.
Se conformaron los consejos locales de la niñez, adolescencia y familia, en cumplimiento de las disposiciones de la Ley N° 5288 y se crearon también centros de atención familiar en diez municipios. Existen en la actualidad 85 hogares que albergan a 416 niños y adolescentes en toda la provincia. Asimismo se creó el Consejo del Adulto Mayor a partir de la sanción de la Ley 5530 de Protección y Bienestar y Protagonismo de los Derechos del Adulto Mayor, a fin de lograr la implementación de políticas públicas bio-psico-sociales adecuadas y en beneficio de los adultos mayores.
Con idéntica dedicación desde el Poder Ejecutivo se ha protegido a la cultura y a los derechos de nuestras comunidades aborígenes, garantizándoles el respeto a su identidad, otorgando la personería jurídica a sus comunidades y la posesión y propiedad de las tierras que ocupan. En este sentido hemos realizado la mensura de 1.346.654 has., entregando los correspondientes títulos de propiedad comunitaria a 24 comunidades aborígenes.
El alcance de estas acciones proyectadas no termina en la entrega de tierras. Estamos trabajando conjuntamente con el INAI en la instrumentación de más y mejores programas de apoyo a emprendimientos locales y la necesaria capacitación de los habitantes de nuestra Quebrada y Puna.
A través de la Secretaría de Deportes se han venido generando espacios de participación de niños y adolescentes, en tal sentido se organizaron ininterrumpidamente los Juegos Evita desde el año 2003, marcándose en el 2006 un récord de 51.000 chicos participando. En este año 2007, Jujuy se convirtió en la provincia anfitriona de los Juegos Transandinos con la participación de 890 niños de Chile, Perú, Bolivia y Argentina. Cabe destacar que en concordancia con la política inclusiva de la Secretaría, hoy 450 chicos con capacidades diferentes participan en planteles de diferentes actividades deportivas.
La seguridad es definitivamente un tema que se ha instalado en la sociedad y como alguna vez lo dije es bueno que así sea. La participación social comprometida en un tema en común es el mejor medio para la fijación de políticas y acciones en la irrenunciable tarea del Estado de resguardar la vida, los bienes y los derechos de la ciudadanía en su conjunto. Decirlo es fácil, hacerlo es mucho más difícil.
El Instituto de la Seguridad Pública en la formación de nuevos cuadros del personal de la Policía y del Servicio Penitenciario, que año tras año se incorporan a las fuerzas, viene dando a nuestro entender los resultados que esperábamos. Los nuevos hombres y mujeres, que demuestran vocación y aptitud, egresan con mayores conocimientos específicos en los temas de seguridad, pero también adquieren una formación cultural general basada en fuertes principios humanistas y cristianos. Esta realidad lleva también a que nuestras fuerzas se inserten de una manera mucho más completa en la sociedad de la que forman parte.
Con el fuerte reequipamiento dado a la Policía de la Provincia en los últimos tiempos, debemos ahora generar con mayor ahínco los mecanismos de participación social y compromiso de la comunidad organizada, básicamente en los temas de prevención y en la garantía del mantenimiento de la paz y la convivencia social.
En vinculación con el tema de seguridad quiero expresar que en el presente período legislativo es intención del Poder Ejecutivo impulsar la sanción de un nuevo Código Procesal Penal, tomando como base el importante trabajo realizado por la Comisión de Reforma constituida por decisión de esta Cámara.
Ciertamente hay muchos temas y muchas cuestiones que no he abordado, ello no significa que los evite o los eluda, sino que han tenido ya su información por medio de la prensa y son de conocimiento general; de todas formas si los señores diputados manifiestan interés por la información, la misma será brindada por los canales correspondientes. De igual manera manifiesto que hay organismos y dependencias de la Administración cuyas acciones y programas tampoco han sido considerados, no va en ello ningún desmedro, por el contrario reconozco, valoro y agradezco el trabajo de todos los funcionarios que me acompañan y me acompañaron a lo largo del tiempo aceptando el desafío de gobernar. Agradezco también a todos los trabajadores de la Administración Pública por su desempeño y ayuda.
En los próximos meses el Gobierno buscará no sólo concretar y finalizar obras, proyectos, programas y acciones ya planificadas para el corriente año, sino que seguirá gestionando, en todos los frentes lo que fuere necesario y conveniente a nuestro criterio para generar la posibilidad de continuidad al próximo Gobierno, el que una vez asumido habrá de resolver sobre cada iniciativa. En este sentido y sólo como ejemplo por la actualidad del tema, menciono que se esta diseñando un convenio con los Colegios de Arquitectos y de Ingenieros de Jujuy a los efectos de concursar nacionalmente proyectos para la construcción de una “Ciudad Judicial” y un “Centro Cívico-Administrativo” (sede gubernamental). Igualmente les digo que estamos dispuestos a acompañar la iniciativa de un legislador de esta Casa, de constituir una Comisión Provincial para la construcción de aquella “Ciudad Judicial”. Seguramente en este caso como en tantos otros que trabajamos, sólo podremos ir generando las ideas y propuestas para que la decisión la tome el próximo Gobierno. (Aplausos).
Sé, señores Legisladores que el trecho de camino que me queda hasta el 10 de diciembre no será fácil, tal vez resultará más duro que los primeros pasos que tuve que dar en el Gobierno; pero nuevamente estoy dispuesto, con ganas y con fuerza. (Aplausos). Sé que voy a necesitar de mucha ayuda y mucha comprensión, particularmente de esta Legislatura y en el convencimiento que será como en otras tantas veces, humildemente les pido ayuda a los señores legisladores. Les pido también ayuda a las instituciones y a la comunidad en su conjunto, no sólo por mí, sino fundamentalmente por Jujuy, para que no pongamos en riesgo lo poco o mucho que hemos construido, para que tengamos la posibilidad después de mucho tiempo de una sucesión institucional normal y ordenada, con un Gobierno que se va porque cumplió su mandato y con otro que llega porque la gente lo eligió, con estabilidad, con previsibilidad y despertando la esperanza de tiempos mejores.
Los jujeños hemos optado y demostrado que queremos vivir de una forma, los enemigos del sistema son cada vez menos, pero están ahí agazapados, esperando que quienes tenemos responsabilidades nos equivoquemos y les demos una oportunidad a ellos de volver para atrás. Hasta el último día seguiré apostando al diálogo y al entendimiento con todos los sectores y eso no es debilidad, sino el convencimiento pleno de que es la mejor manera de construir en la democracia. Si pudimos antes, vamos a poder ahora, para mantener viva la esperanza del Jujuy que soñamos y nos merecemos. (Aplausos).
Al Pueblo de Jujuy gracias por el privilegio de la oportunidad de Gobernarlo, a mi esposa, a mis hijos, a mi familia; gracias por acompañarme y por no permitirme caer en los momentos más difíciles.
Y a todos ustedes, que Dios en esta Pascua de Resurrección nos muestre el mejor camino hacia una vida nueva. 
Muchísimas gracias.
EDUARDO FELLNER

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada