octubre 21, 2009

Discurso de Ricardo Balbin sobre una moción de privilegio (1946)

DISCURSOS PARLAMENTARIOS
CUESTIÓN DE PRIVILEGIO
Ricardo Balbin
Diario de Sesiones HCD. 3 de julio de 1946
Tomo I - págs. 391 a 392

Sr. Balbin. - Pido la palabra.
Es al sólo efecto de aclarar la situación del bloque que preside frente a la cuestión planteada, a cuyo fondo no habré de penetrar porque soy respetuoso del dictamen que va a dar la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Es evidente, que desde el principio, la cuestión tiene mal planteo, un plan­teo que ha observado la Honorable Cámara en silencio, y que no deseo que que­de como precedente.
Ha sido mal planteada la cuestión de privilegio por el se­ñor diputado al hacer leer por Secretaría los argumentos que se hacen respecto a su gestión, máxime cuando se contaba con la tolerancia de toda la Cámara para esperar pacientemente la oportunidad de que el señor diputado lo pudiera hacer de viva voz. Pero eso no importa, señor presidente. Hay una cosa más grave que ha pasado por alto, y son sus términos, que ya no hacen a la cuestión de privile­gio del señor diputado, sino que hacen al respeto de la Presidencia de la Cámara y del cuerpo mismo. Es un tanto insolente la nota donde se fundamenta la cues­tión de privilegio, y ahora, reclamo yo; velando un poco en nombre de todos, por el respeto que merece la Cámara, por el respeto que merecemos cada uno de los diputados, para que nunca, jamás, ninguno de nosotros, ni en forma escri­ta, ni haciendo uso de la palabra, faltemos al respeto y a la consideración que se merece este cuerpo, por nosotros y por lo que se vaya a leer de esta Cámara en el futuro argentino.
No hemos buscado el debate de la cuestión, no la trajimos, no la hubiéra­mos traído; no estaba dentro del reglamento. Se ha hecho una imputación fuera del recinto, y ni mi partido ni ninguno de los señores diputados podrá dentro del Parlamento plantear la cuestión al diploma que como bien dijo el señor diputa­do por la Capital, está aprobado. La imputación se había hecho por un tercero que es hombre de mi partido, imputación a un ciudadano de mi país que es dipu­tado nacional. Este tuvo múltiples recursos, en el terreno personal, en el terre­no judicial, para hacer la defensa de su conducta, de su vida y de sus procedi­mientos.
Nosotros no podíamos traer esa cuestión a este recinto porque lo respeta­mos demasiado.
Pero ha ocurrido una cosa curiosa, señor presidente: que a la simple expre­sión de un diputado de este sector; que ha dicho que está bien que se haga como se pide, que se dé curso a la cuestión de privilegio, y porque anota un procedi­miento que ha creído bueno o mejor, dando las razones de por qué se produce del otro lado, no ya la discusión del planteamiento de la cuestión misma, sino la defensa del señor diputado que se considera alcanzado por una imputación que todavía no está aclarada.
En consecuencia, que no quede en el recinto ni la sospecha de que este sec­tor ha hecho de este asunto, su asunto; es demasiado pequeño para ser el asunto de la Unión Civica Radical.
Nosotros hemos adherido a todo lo que sea una investigación. Vamos a adhe­rir, y lo tenemos repetido en este recinto, a todas las investigaciones. Queremos que de hoy en más el país camine con actos de decencia, de absoluta decencia.
Entonces, señor presidente, vamos a votar la cuestión planteada por el se­ñor diputado, yo no entro a juzgar su vida ni sus actos, soy respetuoso, repito, de lo que diga la Comisión de Asuntos Constitucionales, en cuyos miembros de­posito mi absoluta confianza -y sépase que la mayoría de dicha comisión perte­nece a los diputados del bloque peronista- pero hacemos fe en la comisión, porque pensamos que todos estamos aquí para cumplir honradamente con nues­tro deber.
Por estas razones rechazo, en nombre de mi bloque, todo lo que pueda ser una palabra que importe la sospecha, en el sentido de pretender que hemos ve­nido a plantear una cuestión pequeña de carácter político. Hay muchos asuntos de carácter político fundamentales en el país que estamos impacientes por tra­tar, no con ánimo de saber quién tuvo la razón hasta ayer, sino con el deseo pa­triótico de afianzar las instituciones dentro de la República.
En tal sentido, esta vez mi bloque, con carácter de excepción, va a hacer moción de cerrar el debate, para que este asunto pase por el camino reglamenta­rio de la Comisión de Asuntos Constitucionales, y esperaremos pacientemente su dictamen y daremos nuestro voto total y absolutamente consciente, después que ella nos ilustre, como nos decía el señor diputado Bustos Fierro, sobre la cuestión planteada.
Nada más. (¡Muy bien! ¡Muy bien!)

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