DISCURSO EN EL CENTENARIO DE LA BATALLA DE AYACUCHO
«La hora de la
espada»
Leopoldo Lugones
[9 de Diciembre de 1924]
Señoras,
Excelentísimo Señor Presidente de la República , Señores:
Tras
el huracán de bronce en que acaban de prorrumpir los clarines de la epopeya,
precedidos todavía por la noble trompa de plata con que anticipó la aclamación
el más alto espíritu de Colombia, el Poeta ha dispuesto, dueño y señor de su
noche de gloria, que yo cierre, por decirlo así, la marcha, batiendo en el
viejo tambor de Maipo, a sincero golpe de corazón, mi ronca retreta.
