INSTRUCCIONES RESERVADAS A SAN MARTIN PARA LA RECONQUISTA DE CHILE
Juan Martín de Pueyrredón
[24 de Diciembre de 1816]
(Fragmentos)
GUERRA
1° La consolidación de la independencia de la América de los reyes de España, sus sucesores y metrópoli, la gloria a que aspiran en esta grande empresa las Provincias Unidas del Sud, son los únicos móviles a que debe atribuirse el impulso de la campaña. Esta idea la manifestara el General ampliamente en sus proclamas, la difundirá por medio de sus confidentes en todos los pueblos, y la propagará de todos modos. El ejército irá impresionado de los mismos principios. Se velará no se divulgue en él ninguna especie que indique saqueo, opresión, ni la menor idea de conquista, o que se intenta conservar la posesión del país auxiliado.
2° Para seguridad de los pertrechos de guerra, víveres y demás artículos que se depositen en los almacenes de reserva, y para establecer un camino o línea permanente de comunicaciones con la provincia de Mendoza, después de haber cruzado los Andes, construirá una fortificación de campaña en el pueblo, caserío o sitio más aparente, que franquee un paso sostenido a los ulteriores auxilios que deben remitírsele.
3°' La decisión o retracción de los naturales de Chile a proteger el ejército auxiliador, contribuirá a un cálculo arreglado sobre el bueno o mal éxito de la campaña. En el primer caso, las operaciones del ejército deben ser rápidas; en el segundo, el Gral. detendrá su curso, si se considerase débil en competencia con el enemigo. Se acantonará en un lugar fuerte, y dirigirá inmediatamente partes circunstanciales a este Gobierno.
4° La mayor parte del ejército del enemigo se compone de americanos; por consiguiente, al General tocará todo arbitrio para introducir en ella el descontento y la división con la que proceda de España y Lima, reduciéndola si es posible a tres partidos. El contagio de la deserción será propagado por agentes secretos, y habrá libertad en los premios a los primeros desertores. Al principio de campaña, los soldados patricios al servicio del enemigo, serán tratados con benignidad, pero con extremada cautela.
[…]