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mayo 15, 2011

Mensaje del Presidente de la República Argentina, Agustín P. Justo, ante la Asamblea Legislativa (1933) -1° Parte-

MENSAJE
DEL
EXCMO. SR. PRESIDENTE DE LA NACIÓN
Agustín P. Justo
AL ABRIR LAS SESIONES DEL CONGRESO NACIONAL
EN DE MAYO DE 1933
En la Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina

[1° Parte]
SEÑORES SENADORES, SEÑORES DIPUTADOS:
Vengo ante vosotros, a dar cumplimiento a la prescripción constitucional de declarar abierto el período legislativo del Honorable Congreso, a exponeros la obra realizada con vuestro concurso en el período anterior, así como a expresaros los lineamientos generales : que han de guiar en el futuro los actos del Poder Ejecutivo.
No llenaría mi cometido en la forma debida si no expresara a Vuestra Honorabilidad que reconozco lealmente haber contado durante el año transcurrido con el concurso del Poder Legislativo, prestado de tal manera que afianza nuestra convicción en la bondad del sistema de gobierno que nos rige.

Mensaje del Presidente de la República Argentina, Agustín P. Justo, ante la Asamblea Legislativa (1932)

MENSAJE
DEL
EXCMO. SR. PRESIDENTE DE LA NACIÓN
Agustín P. Justo
AL ABRIR LAS SESIONES DEL CONGRESO NACIONAL
EN DE MAYO DE 1932
En la Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina

SEÑORES SENADORES, SEÑORES DIPUTADOS:
Vengo nuevamente ante vosotros en cumplimiento de una prescripción constitucional, a declarar abierto el presente período legislativo del Honorable Congreso de la Nación, Al hacerlo, alimento la íntima convicción de que vuestras futuras deliberaciones podrán ser fecundas para los más altos intereses del país y que habréis de contribuir a dar acertadas soluciones a los graves problemas que nos circundan.
Ha transcurrido muy breve tiempo desde el momento en que presté ante vosotros el solemne juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución Nacional. No estaría por consiguiente en condiciones de exponeros el desarrollo de una actividad considerable, pero puedo afirmar que mi gobierno no ha desperdiciado un solo instante ni omitido ningún sacrificio para afrontar el estudio de importantes cuestiones que nos afectan y que deben resolverse con premura.

La época de Justo

enero 03, 2011

Mensaje del Presidente Provisional de la República, José Félix Uriburu, al pueblo argentino en el 1° aniversario de la revolución (1931)

MENSAJE
DEL
PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA
José Félix Uriburu
AL PUEBLO ARGENTINO EN EL 1° ANIVERSARIO DE LA REVOLUCION
EL 6 DE SEPTIEMBRE DE 1931
En la Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina

CONCIUDADANOS:
La revolución del 6 de Septiembre de 1930, cuyo primer aniversario celebramos hoy, pertenece a la historia.
Ella la juzgará no sólo en sus causas y propósitos, sino también en los efectos que en este momento se están elaborando y que imprimirán un rumbo y un ritmo a la evolución de nuestro pueblo.
¡Quiera Dios que ese ritmo y ese rumbo sean los mismos que hemos anhelado con fervor patriótico al iniciarla y que procuramos asegurar en ésta su etapa final!
El año transcurrido ha sido uno de los más críticos de la vida argentina.
Empuñamos la dirección del gobierno en medio del caos y al borde de la ruina. Todo se había derrumbado y corrompido: las autoridades y las instituciones, el crédito y las finanzas del Estado, las universidades y las dependencias administrativas,

"Manifiesto de la Revolución del 6 de Septiembre de 1930" José Felix Uriburu (1930)

EL MANIFIESTO REVOLUCIONARIO DEL 6 DE SEPTIEMBRE
José Félix Uriburu [1]
[Agosto de 1930]

Respondiendo al clamor del pueblo y con el patriótico apoyo del Ejército y de la Armada, hemos asumido el gobierno de la Nación.
Exponentes de orden y educados en el respeto de las leyes y de las instituciones, hemos asistido atónitos al proceso de desquiciamiento que ha sufrido el país en los últimos años.
Hemos aguardado serenamente con la esperanza de una reacción salvadora, pero ante la angustiosa realidad que presenta al país al borde del caos y de la ruina, asumimos ante él la responsabilidad de evitar su derrumbe definitivo.
La inercia y la corrupción administrativa, la ausencia de justicia, la anarquía universitaria, la improvisación y el despilfarro en materia económica y financiera, el favoritismo deprimente como sistema burocrático, la politiquería como tarea primordial de gobierno, la acción destructora y denigrante en el Ejército y en la Armada, el descrédito internacional, logrado por la jactancia en el desprecio por las leyes y por las actitudes y las expresiones reveladoras de una incultura agresiva, la exaltación de lo subalterno, el abuso, el atropello, el fraude, el latrocinio y el crimen, son apenas un pálido reflejo de lo que ha tenido que soportar el país.
Al apelar a la fuerza para libertar a la Nación de este régimen ominoso, lo hacemos inspirados en un alto y generoso ideal. Los hechos, por otra parte, demostrarán que no nos guía otro propósito que el bien de la Nación.

El Golpe de 1930

España, Alemania e Italia en la década de 1930

Fascismo y comunismo

La crisis de 1929 en EEUU y América Latina