Fray Melchor de Talamantes [1]
[23 de Julio de 1808]
Exponerse brevemente los graves motivos de su urgente celebración, el modo de convocarlo, individuos que deben componerlo, y asuntos de sus deliberaciones.
Dedicado
Al Excelentísimo de la M. N. M. L. I. e IMP.
Ciudad del México, Capital del Reyno
Por: Yrsa
Verdadero Patriota
Introducción
Desde los primeros días que se divulgó en México de un modo auténtico la triste noticia de la abdicación hecha por la Real Familia de sus derechos a la Corona de España e Indias en el pérfido usurpador Bonaparte, comenzaron a bullir en mi imaginación mil ideas conducentes a la Salud de la Patria y seguridad del Reino. No de aquellas ideas que nacen únicamente del sentimiento, e inspiradas del intenso dolor que causa la vista de los insultos inferidos a la Nación; ideas que se advierten en los niños y mujeres, y en hombres destituidos de luces y conocimientos: sino de aquellos que dicta para estos lances la sana política, que tienen su fundamento en los principios elementales del derecho público, aprobadas por todos los autores antiguos y modernos, regnícolos y extranjeros, que trata del grande y difícil arte de la Legislación y Gobierno, y que desde mucho tiempo atrás he tenido el cuidado de leer y meditar.Entre ellas, la primera que se presentaba a mí espíritu era la de un Congreso nacional, que inflamase los corazones por el bien de la Patria, que reuniese los ánimos, descubriese las disposiciones y resolución del Reino todo, organizase a este, le diese la consistencia, firmeza y prosperidad que le faltaban, calmase la inquietud de toda clase de pretendientes y litigantes, terminando los negocios que han quedado interrumpidos por la opresión de la Península Metrópoli, llenase de consuelo a los habitantes por los infinitos recursos de todo genero que podía proporcionarles, y revistiese al Reino de Nueva—España de aquel carácter de dignidad, grandeza y elevación, que debía hacerlo respetable entre las naciones cultas e independientes de America y Europa.
