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febrero 27, 2010

"La Cortina de Hierro" Winston Churchill (1946)

CONFERENCIA EN WESTMINSTER COLLAGE DE FULTON, MISSOURI
La cortina de hierro [1]
Winston S. Churchill
[5 de Marzo de 1946]

[Selección]
Estoy contento de haber venido al Westminister College esta tarde, y también de que me hagan el honor de concederme el doctorado (…)
Hoy los Estados Unidos se encuentran en el pináculo de la torre del poder. Es un momento solemne para la Democracia americana. Porque esa primacía de poder está acompañada de una impresionante responsabilidad de futuro. Si miran a su alrededor, no sólo deberán tener el sentimiento del deber cumplido, sino que habrán de sentir el temor de no alcanzar todo lo que se han propuesto… es necesario que el espíritu constante, el propósito inmutable y la gran sencillez en las decisiones guíen y gobiernen en la paz como e la guerra, la conducta de los pueblos que hablan en inglés. En esta obligación debemos demostrar que somos iguales, y creo que lo vamos a hacer.
Tengo una propuesta práctica y concreta que hacer. Se pueden nombrar tribunales y jueces, pero no pueden funcionar sin sheriff ni policías. La Organización de la Naciones Unidas debe empezar inmediatamente a proveerse de un ejército internacional… propongo que se invite a todas las potencias y a todos los Estados a que deleguen un número determinado de sus escuadrones aéreos para e servicio de la Organización mundial… se podría empezar a escala modesta, para que creciera a medida que lo hiciera la confianza. Querría haber visto que se hacía cuando terminó la Primera Guerra Mundial, y confío de todo corazón que se pueda hacer inmediatamente.

octubre 18, 2009

"¡Levantemos Europa!" Winston Churchill en la Universidad de Zurich (1946)

DISCURSO EN LA UNIVERSIDAD DE ZURICH [1]
Levantemos Europa
Winston S. Churchill
[19 de Septiembre de 1946]

Deseo hablarles hoy sobre la tragedia de Europa. Este noble continente, que abarca las regiones más privilegiadas y cultivadas de la tierra, que disfruta de un clima templado y uniforme, es la cuna de todas las razas originarias del mundo. Es la cuna de la fe y la ética cristianas. Es el origen de casi todas las culturas, artes, filosofía y ciencias, tanto de los tiempos modernos como de los antiguos. Si Europa se uniera, compartiendo su herencia común, la felicidad, prosperidad y la gloria que disfruta rían sus tres o cuatrocientos millones de habitantes no tendría límites. Y sin embargo, es desde Europa de donde han surgido y se han desarrollado esta serie de horribles guerras nacionales, originadas por las naciones teutonas, que hemos conocido duran te este siglo XX, e incluso durante nuestra existencia, que ha arruinado la paz y destruido las perspectivas de toda la humanidad.
¿Y cuál es la situación a la que ha sido reducida Europa? Es cierto que algunos pequeños Estados se han recuperado rápidamente, pero en grandes áreas, una masa trémula de atormentados, hambrientos, desposeídos y aturdidos seres humanos se encuentran ante las ruinas de sus ciudades y de sus casas y escudriñan los oscuros horizontes, temiendo un nuevo peligro, tiranía y terror. Entre los vencedores hay una gran confusión de voces agitadas; entre los vencidos, el sombrío silencio de la desesperación. Eso es lo que han conseguido los europeos, agrupados en tantos antiguos Estados y naciones, eso es todo lo que ha obtenido el poder germano, destrozándose unos a otros en pedazos, y propagando estragos por todas partes. A no ser porque la gran República del otro lado del océano Atlántico se ha dado cuenta finalmente de que el caos o la esclavitud de Europa, acabarían comprometiendo su propio destino, y nos ha tendido las manos para socorro y guía, los malos tiempos hubieran vuelto con toda su crueldad. Y todavía puede volver.
A pesar de todo, aún hay un remedio que si se adoptara de una manera general y espontánea, podría cambiar todo el panorama como por ensalmo, y en pocos años podría convertir a Europa, o a la mayor parte de ella, en algo tan libre y feliz como es Suiza hoy en día. ¿Cuál es ese eficaz remedio? Es volver a crear la familia europea, o al menos todo lo que se pueda de ella, y dotarla de una estructura bajo la cual pueda vivir en paz, seguridad y libertad. Tenemos que construir una especia de Estados Unidos de Europa, y sólo de esta manera cientos de millones de trabajadores serán capaces de recuperar las sencillas alegrías y esperanzas que hacen que la vida merezca la pena. El proceso es sencillo. Todo lo que se necesita es el propósito de cientos de millones de hombres y mujeres, de hacer el bien en lugar de hacer el mal y obtener como recompensa bendiciones en lugar de maldiciones.

"Discurso de la victoria" Winston Churchill (1945)

DISCURSO DE LA VICTORIA, PRONUNCIADO POR RADIO
Segunda Guerra Mundial
"Son los vencedores los que deben hurgarse el corazón en las horas de esplendor y ser dignos por su nobleza de las inmensas fuerzas que manejan"
Winston S, Churchill
[13 de Mayo de 1945]

El jueves último se cumplieron cinco años desde que Su Majestad el Rey me encomendó formar un gobierno nacional de todos los partidos que llevara adelante los asuntos del Estado. Cinco años es un período largo en la vida humana, sobre todo, cuando no hay exenciones por buena conducta. Sin embargo, este gobierno nacional fue apoyado por el Parlamento, por toda la nación británica en el país y por todos los combatientes en el exterior, y tuvo la indefectible cooperación de los Dominios a gran distancia del otro lado de los océanos y de nuestro Imperio en cada rincón del globo. Después de ocurridos varios episodios Se hizo evidente la semana última que hasta ahora las cosas habían salido muy bien y que el Commonwealth y el Imperio britá­nico están más unidos y son más poderosos que en cualquier otro momento de su larga y azarosa historia. Por, cierto estamos - y esto bien puede admitirlo, supongo, toda mente justiciera - en situación mucho mejor para afron­tar los problemas y peligros del futuro de lo que estábamos hace cinco años.
Durante un tiempo el primer enemigo, el poderoso 'enemigo, Alemania, arrolló casi toda Europa. A Francia, que soportó esfuerzo tan espantoso en la última guerra, la derribó por tierra y ella necesitó tiempo para reco­brarse. Los países bajos, que pelearon lo más que pudieron, quedaron subyu­gados. Noruega fue abrumada. La Italia de Mussolini nos apuñaló por la espalda cuando estábamos, según él creía, en las últimas boqueadas. Fuera de los nuestros - los nuestros digo, el Commonwealth y el Imperio británico- no nos acompaña absolutamente nadie.

"Esta victoria es vuestra" Winston Churchill (1945)

ESTA VICTORIA ES VUESTRA
Winston Churchill
[8 de Mayo de 1945]

Ministerio de Sanidad, Londres, 8 de mayo de 1945
Dios os bendiga a todos ¡Ésta es vuestra victoria! Es la victoria de la causa por la libertad en todas partes. En toda nuestra extensa historia nunca hemos presenciado un día más grande que éste. Todos, hombres y mujeres, han dado lo mejor de sí. Todos lo han intentado. Ni los largos años, ni los peligros, tampoco los feroces ataques del enemigo, han debilitado de manera alguna la independiente resolución de la nación de Gran Bretaña. Dios os bendiga a todos.
Mis queridos amigos, ésta es vuestra hora. No es ésta la victoria de un partido o de una clase. Es la victoria de la nación de Gran Bretaña en su conjunto. Nosotros fuimos los primeros, en esta antigua isla, en desenvainar la espada en contra de la tiranía. Después nos dejaron solos peleando contra la potencia militar más tremenda que se haya visto nunca. Estuvimos completamente solos durante un año.
Resistimos solos. ¿Alguno queda rendirse? (la muchedumbre grita: ¡No!). ¿Nos sentíamos desanimados?, etc. Pero hay otro enemigo que ocupa largas extensiones del Imperio británico, un enemigo manchado por la crueldad y la ambición: los japoneses. Me alegro de que todos podamos tomarnos una noche libre. Mañana nuestros grandes aliados rusos estarán celebrando la victoria y después de ello debemos comenzar la tarea de reconstrucción de nuestros hogares, haciendo lo posible para convertir este país en una tierra en donde todos tengan una oportunidad, en la cual todos tengan un deber, y hemos de centrarnos en cumplir con nuestro deber para nuestros compatriotas y para nuestros aguerridos aliados de Estados Unidos, quienes fueron atacados de manera tan abyecta y traicionera por Japón. Iremos de la mano con ellos. Aunque sea una lucha ardua no seremos nosotros los que desfallezcan.

"Sangre, sudor y lágrimas" Winston Churchill (1940)

DISCURSO ANTE EL PARLAMENTO
"Sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor" [1]
-El discurso que ganó una guerra-
Winston S. Churchill
[3 de mayo de 1940]

El viernes por la noche recibí de Su Majestad la misión de formar un nuevo gobierno. Era la evidente voluntad del Parlamento y de la nación el que fuera concebido sobre unas bases lo más amplias posibles y que incluyera a todos los partidos. Ya he completado la parte más importante de esta tarea. Se ha formado un gabinete de guerra de cinco miembros que representa, con la oposición Laborista y los Liberales, la unión de la nación. Fue necesario hacerlo en un día debido a la extrema urgencia y rigor de los eventos. Otras posiciones claves fueron cubiertas ayer. Esta noche le presento al rey una lista más amplia. Espero poder completar mañana el nombramiento de los principales ministros.
Normalmente, el nombramiento de ministros lleva más tiempo.
Confío en que cuando el Parlamento se reúna de nuevo concluya esta parte de mi tarea y que el gobierno se halle, en todos sus aspectos, completo.
Consideré útil para el bien público el sugerirle al Presidente que el Parlamento se debería reunir hoy. Al final de los procedimientos de la jornada, se propondrá el cese del parlamento hasta 21 de mayo, hecha la previsión de reuniones previas si fueran necesarias, en cuyo caso se notificará a los miembros del Parlamento lo más pronto posible. Ahora, invito al Parlamento a que, con una resolución, archive la aprobación de los pasos que se han tomado y declare su confianza en el gobierno.