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marzo 22, 2012

Acta de París de 1797. Francisco de Miranda, José del Pozo y Sucre y Manuel José de Salas -1/17-

ACTA DE PARIS
Francisco de Miranda, José del Pozo y Sucre y Manuel José de Salas *
[22 de Diciembre de 1797]

[1/17]
Nosotros, Don José del Pozo y Sucre y Don Manuel José de Salas, delegados de la Junta de Diputados de los pueblos y Provincias de la América meridional, reunida en la ciudad de Madrid, España, el 8 de octubre de 1797, para convenir en los medios más conducentes a realizar la independencia de las Colonias hispano-Americanas:

abril 27, 2010

Video: Francisco de Miranda (4/4)

Video: Francisco de Miranda (3/4)

Video: Francisco de Miranda (2/4)

Video: Francisco de Miranda (1/4)

Memorial de Francisco de Miranda desde la prisión (1813)

MEMORIAL DESDE LA PRISIÓN DIRIGIDO A LA AUDIENCIA DE CARACAS
Francisco de Miranda [1]
[8 de Marzo de 1813]

D. Francisco Miranda, natural de la ciudad de Caracas, con el debido respeto, a V. A. representa: Que después que por el largo espacio de cerca de ocho meses he guardado el silencio más profundo, sepultado en una oscura y estrecha prisión y oprimido con grillos: después que he visto correr la propia suerte a un número considerable de personas de todas clases y condiciones: después que ante mis propios ojos se han representado las escenas más trágicas y funestas: después que con un inalterable sufrimiento he sofocado los sentimientos de mi espíritu, y , finalmente, después que ya estoy convencido de que por un efecto lamentable de la más notoria infracción los pueblos de Venezuela gimen bajo el duro yugo de las más pesadas cadenas; parece es tiempo ya de que por el honor de la nación española, por la salud de estas provincias y por el crédito y responsabilidad que en ellas tengo empeñadas, tome la pluma en el único y preciso momento que se me ha permitido para reclamar ante la superior judicatura del país estos sagrados e incontestables derechos. Llenaría muchas páginas si fuese a ejecutarlo con la especificación de cuantos sucesos han ocurrido en esta ominosa época; así, sólo me contentaré con exponerlos breve y sucintamente, revestidos con los colores de la verdad y con la precisión que el asunto exige.

Capitulación de Francisco de Miranda (1812)

CAPITULACION DE MIRANDA
Francisco de Miranda
[17 al 25 de Julio de 1812]

Habiéndose prestado el señor Comandante General de las tropas de la Regencia Española a una conferencia con dos comisionados que deben remitirse del ejército de la Confederación de Venezuela, y habiendo enviado ya el pasaporte que debe servirles de salvoconducto para su tránsito hasta la ciudad de Valencia, marchan efectivamente los nombrados para esta comisión que son los ciudadanos José de Sata y Bussy, teniente coronel de artillería, secretario de Guerra de la Confederación y mayor general del ejército, y Manuel Aldao, teniente coronel de ingeniería, acompañados de sus respectivos edecanes. Estos sujetos van autorizados para tratar y estipular con el señor don Domingo de Monteverde medidas de conciliación entre ambos partidos, reservando su aprobación y ratificación al Generalísimo de los Ejércitos de Venezuela que por su parte los ha nombrado.
Cuartel General, 17 de julio de 1812.
FRANCISCO DE MIRANDA

Nota de Francisco de Miranda para Richard Wellesley Jr sobre las clases sociales en la rebelión del 19 de abril (1810)

EL ASUNTO DE LAS CLASES SOCIALES EN LA REBELIÓN DEL 19 DE ABRIL
Notas sobre Caracas para Richard Wellesley Jr.
Francisco de Miranda [1]
[Julio 1810]

Londres, julio de 1810
La población de Sur América se compone de españoles nativos, a quienes ha sido siempre la política de la Madre Patria confiar todo el poder civil y militar; de los criollos, de los negros, que representan una muy pequeña proporción con los blancos y de los indios aborígenes; hay una quinta clase que son los llamados cuarterones, producto de un mulato o de un blanco, éstos están representados en la nueva convención de gobierno.
La rebelión que estalló en la ciudad de Caracas el 19 de abril de 1810, fue una insurrección de las cuatro últimas contra la primera casta y por esta causa asume una importancia que de otro modo no tendría, habiendo ocurrido en una provincia inferior de pequeña población (dos millones) y sin ninguna conexión con las otras colonias, pero la misma causa se propagará probablemente sobre el con Johan Moritz Rugenda. Desembarque de Miranda en La Guaira, diciembre de 1810 junto del continente de América, y a menos que se interponga la mediación de Inglaterra, será impracticable la reconciliación y aún la conexión con el Estado padre.
Los criollos que poseen por su número y riquezas una influencia predominante sobre las otras clases, están aprovechando con placer la oportunidad de emanciparse del orgullo y de la codicia de los gobernadores españoles de obtener el poder del cual estaban celosamente excluidos con todo el riesgo y perjuicio de la agricultura y del comercio.

Carta de Francisco de Miranda al Cabildo de Buenos Aires (1808

AL ILUSTRE CABILDO Y AYUNTAMIENTO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Francisco de Miranda [1]
[6 de Octubre de 1808]

Londres, Octubre, 6 de 1808.
Grafton Street N.º 27.
Fitzroy Square.
Señores:
Los acontecimientos ocurridos en España desde el 20 de julio último, aunque de algún modo insuperados, vienen por fin a producir los mismos resultados que teníamos previstos en el aviso dirigido a Vss. con la propia fecha así como en los subsecuentes remitidos a las ciudades de México, Buenos Aires, Habana, etc. Las copias adjuntas impondrán cabalmente del contenido y servirán acaso a Vss. para conducir con acierto los bravos e importantísimos negocios que ahora tienen entre manos.
He considerado atentamente la Relación Oficial que el Capitán Beaver, de la fragata inglesa Acastaenvió al Almirante Cochrane, y que éste ha últimamente remitido al Almirantazgo; sobre lo ocurrido en la Ciudad de Caracas y Puerto de La Guaira a su arribo allí; poco después que la corbeta francesa la Serpente había también anclado con despachos del nuevo Rey de España y de las Indias José Bonaparte. Y aunque este oficial parece no permaneció más de 23 horas en tierra sin ningún conocimiento del idioma castellano (bien que dice tenía consigo intérprete) ni menciona tampoco el nombre de las personas de consecuencia con quienes asegura comunicó durante el tiempo que estuvo en Caracas; merece una atención y crédito su informe, así por los hechos oculares que refiere como por las observaciones juiciosas que les acompaña. Mucho temo, si su detalle es correcto, que la diversidad de opiniones entre los Gobernadores europeos y el pueblo americano, produzcan un conflicto fatal a los primeros y no muy ventajoso para los segundos, si el Pueblo (y no los hombres capaces y virtuosos) se apoderan del Gobierno revolucionario; y lo que recientemente sucede en muchas partes de la afligida España . Lo cierto es, que la fuerza de un estado reside esencialmente en el Pueblo colectivamente, y que sin él uno no puede formarse vigorosa resistencia en ninguna parte; mas si la obediencia y la subordinación al Supremo Gobierno, y a sus Magistrados falta en éste, en lugar de conservar y defender el Estado, lo destruirá infaliblemente por la anarquía: como lo acabamos palpablemente de ver en Francia y en tiempos anteriores, en Italia, Grecia, etc.

"Requerimiento y proclamación de retiro de tropas a la Ciudad de Coro" Francisco de Miranda (1806)

Requerimiento y proclamación de retiro de tropas a la Ciudad de Coro
Francisco de Miranda
[3 y 7 de Agosto de 1806]

Al Cabildo y Ayuntamiento de la Ciudad de Coro
Ilustrísimos Señores
Este requerimiento se dirige a V.S.S. a fin de que precaviendo en tiempo las consecuencias fatales de una resistencia inútil en las autoridades civiles y militares de esa Ciudad, podamos de acuerdo y como miembros del Pueblo Hispano-Americano concertar aquellas medidas indispensables para preservar la paz, la Unión y la felicidad de nuestros compatriotas y amigos.
No dudo que la prudencia y el patriotismo de V.S.S. se presten a un acomodo mutuamente útil y honroso para ambas partes: De esta manera toda efusión de sangre y todo desorden, que son las consecuencias inevitables de la guerra, serán perfectamente remediados.
El Señor Conde de Rouvray, Comandante de los puestos avanzados del Ejército, está encargado de conferir a V.S.S. sobre este importante asunto; y de tomar posesión de esa Ciudad, precaviendo todo desorden o disputa con las autoridades civiles o eclesiásticas, que deben permanecer en ella conforme a la proclamación adjunta.
En el Cuartel General de la Vela de Coro, a 3 de agosto de 1806.
FRANCISCO DE MIRANDA


"Proclama de Coro" Francisco de Miranda (1806)

PROCLAMA DE CORO
Francisco de Miranda
[2 de Agosto de 1806]

PROCLAMACIÓN A LOS PUEBLOS HABITANTES DEL CONTINENTE AMÉRICO-COLOMBIANO

Valerosos compatriotas y amigos:
Obedeciendo a vuestro llamamiento, y a las repetidas instancias y clamores de la Patria, en cuyo servicio hemos gustosamente consagrado la mejor parte de la vida; somos desembarcados en esta Provincia de Caracas, la coyuntura y el tiempo nos parecen sumamente favorables para la consecución de vuestros designios; y cuantas personas componen este Ejército son amigos o compatriotas vuestros; todos resueltos a dar la vida si fuese necesario, por vuestra libertad e independencia, bajo los auspicios y protección de la marina británica.
Con estos auxilios podemos seguramente decir, que llegó el día, por fin, en que, recobrando nuestra América su soberana Independencia, podrán sus hijos libremente manifestar al Universo sus ánimos generosos. El opresivo insensato gobierno, que obscurecía estas bellas cualidades, denigrando con calumnias nuestra modestia y carácter, consiguió también mantener su abominable sistema de administración por tres siglos consecutivos; mas nunca pudo desarraigar de nuestros corazones aquellas virtudes morales y civiles que una religión santa y un código regular inculcó en nuestras costumbres formando un honesto índole nacional.
Valgámonos, pues, de estas mismas estimables prendas, para que, expelidos los pocos odiados agentes del gobierno de Madrid, podamos tranquilamente establecer el orden civil necesario a la consecución de tan honrosa empresa.-

"Proclama al paso por Trinidad" Francisco de Miranda (1806)

PROCLAMA AL PASO POR TRINIDAD
Francisco de Miranda [1]
[Julio de 1806]

Julio de 1806
Amigos y compatriotas:
Se presenta la gloriosa oportunidad de librar de la opresión y del dominio arbitrario a un pueblo merecedor de mejor destino, y que debería disfrutar de los beneficios que ha donado la generosa Providencia a esa privilegiada región del mundo; pero que está encadenado por un despotismo demasiado cruel para que la naturaleza humana pueda seguir soportándolo y gimiendo bajo sus presentes tribulaciones, saluda con los brazos extendidos la noble causa de la libertad y la independencia y os insta a compartir con él la sublime acción de socorrer a vuestros hermanos en desgracia.
Apresuraos, entonces, a seguir la bandera de quien tiene la dicha de llamarse compatriota vuestro y está decidido a redimir a su país y a dar hasta la última gota de sangre para promover su felicidad; meta esta que no se ha perdido de vista en ningún momento de su vida.
Se hará una liberal distribución de tierras al término de doce meses, de acuerdo con los grados respectivos, y los soldados rasos desde el momento de su alistamiento tendrán derecho a provisiones y ropa, con paga de un cuarto de dólar por día, no sujeta a deducción alguna.

Testamento de Francisco de Miranda (1805)

TESTAMENTO
Francisco de Miranda
[1 de Agosto de 1805]

Londres 1 de agosto de 1805
Hallándome a punto de embarcarme para la América, con intento de llevar a debido efecto los Planes Políticos en que tengo empleada gran parte de mi Vida; y considerando los graves riesgos y peligros que para ello será indispensable superar; hago esta declaración a fin que por ella se cumpla en caso de fallecimiento, esta mi voluntad.
Los bienes y derechos de Familia que tenga en la Ciudad de Caracas Provincia de Venezuela, mi Patria, los dejo a beneficio de mis amadas hermanas y sobrinos, a quienes afectuosísimamente deseo toda prosperidad.
Tengo en la Ciudad de Paris, en Francia, una preciosa Colección de Pinturas, Bronces, Gouaches y Estampas (según los Catálogos del Legajo ~) que paran en poder de Mr Cleriseaux d' Auteville y de su yerno Mr. Le Grand, Arquitecto de la misma Ciudad de Paris; y del Abogado Mr. Chauvaux la Garde, mi defensor y amigo. Así mismo me debe la nación Francesa por mis sueldos y gratificaciones en tres Campañas que serví la República a mi costa, comandando sus Ejércitos (según cuentas de la Tesorería, Certificaciones de ministros de la guerra, Servan, Pile, &) unos diez milluises por la parte que menos hasta el año 1801 -en el mes de marzo que el infame Bonaparte me honró, como el Directorio, con una especie de ostracismo, y yo voluntariamente renuncié la Francia como nación envilecida y subyugada por los hombres más perversos de la Revolución Francesa.
Dejo así mismo en la Ciudad de Londres en Inglaterra, mis Papeles, Correspondencias-Oficiales con Ministros y Generales de Francia en tiempo que comandé los Ejércitos de dicha República. Y también varios Mss. que contienen mis viajes e investigaciones en América, Europa, Asia y África con objeto de buscar la mejor forma y Plan de Gobierno, para el establecimiento de una sabia y juiciosa Libertad Civil en las Colonias Hispano-Americanas; que son a mi juicio los países más bien situados, y los Pueblos más aptos para ello, de cuantos yo tengo conocidos. Quedan estos cerrados y sellados en 30 cajas de cartón (más 1 portafolio de cuero que está en poder de Mr. Clericaux en Paris).

abril 26, 2010

"Proclama" Francisco de Miranda (1801)

PROCLAMA
Francisco de Miranda
[1801]

Compatriotas:
Tres siglos ha que los españoles se apoderaron por fuerza de este continente. Los horrores que cometieron en su conquista son conocidos de todo el mundo, mas la tiranía que han ejercido después, y que continúan ejerciendo hasta hoy no es conocida ni sentida sino de nosotros. Nuestros derechos como nativos de América, o como descendientes de los conquistadores, como indios o como españoles han sido violados de mil maneras. No es menester para conocerlo que nos acordemos de las violencias ejecutadas por los visitadores en 1781, de las capitulaciones de Zipaquirá tan solemnemente juradas y tan descarada como escandalosamente violadas por el gobierno español: de la ferocidad con que nuestros compatriotas de Santa Fe y Caracas han sido expatriados y conducidos en cadenas a España en 1796 y 1797. Estas violencias son tan comunes que no hay uno de nosotros que no las experimente todos los días. Olvidados para todo lo que nos puede ser útil, la España sólo se acuerda de nosotros para imponernos un enjambre de tiranos que nos insulten y despojen de nuestros bienes, para ahogar nuestra industria, para prohibir nuestro comercio, para embarazar nuestra instrucción y para perseguir todos los talentos del país. Es un crimen para ella el nacer en América. A los ojos de su gobierno, todo americano es sospechoso, incapaz de obtener ningún empleo, hecho sólo para sufrir.
Con una tierra fertilísima, con metales de toda especie, con todas las producciones del mundo, somos miserables, porque el monstruo de la tiranía nos impide el aprovechar estas riquezas. El gobierno español no quiere que seamos ricos, ni que comuniquemos con las demás naciones porque no conozcamos el peso de su tiranía. Esta no puede ejercerse sino sobre gentes ignorantes y miserables.

"Proclamación a los Pueblos del Continente Colombiano Alias Hispanoamérica" Francisco de Miranda (1801)

PROCLAMACIÓN A LOS PUEBLOS DEL CONTINENTE COLOMBIANO ALIAS HISPANOAMÉRICA
Francisco de Miranda [1]
[1801]

Amados y valerosos compatriotas:
Estando encargado por vosotros ha muchos años de solicitar los medios de establecer vuestra independencia, tenemos hoy la dulce satisfacción de anunciaros, que ha llegado ya el momento de vuestra emancipación y libertad. Esperamos que nuestros esfuerzos colmarán vuestros magníficos deseos.
Penetrados al fin estos generosos amigos de la justicia de nuestra causa, y cediendo a vuestras instancias, nos prestan sus socorros y ayuda para que establezcamos sobre bases sólidas y sabiamente balanceadas un gobierno justo e independiente.
Llegó el tiempo ya de echar a los bárbaros que nos oprimen, y de romper el cetro de un Gobierno ultramarino. Acordaos de que sois los descendientes de aquellos ilustres indios, que no queriendo sobrevivir a la esclavitud de su patria, prefirieron una muerte gloriosa a una vida deshonrosa. Estos ilustres guerreros, presintiendo la desgracia de su posteridad, quisieron más bien morir bajo los muros de México, de Cuzco o de Bogotá que arrastrar las cadenas de la opresión. Muriendo víctimas de la libertad pública.
Vosotros vais a establecer, sobre la ruina de un gobierno opresor, la independencia de vuestra patria. Mas en una empresa de tanta importancia, en una empresa que va a cambiar el estado de vuestra situación, es de vuestra obligación hacer conocer al universo entero, los motivos que os determinan, y probar de una manera irrefragable, que no es el odio, o la ingratitud, sino la voz de la justicia, y el sentimiento de vuestra propia conservación que os impelen a este esfuerzo memorable.
Lejos de rehusar la más amplia discusión sobre este asunto estáis interesados en solicitarla. Efectivamente, ¿cuál es el título sobre que su Majestad Católica funda exclusivamente su derecho de posesión a estos dominios?

"Planes de Gobierno" Francisco de Miranda (1801)

PLANES DE GOBIERNO [1]
Francisco de Miranda [2]
[2 de Mayo de 1801]

A. BOSQUEJO DE GOBIERNO PROVISORIO

TODA AUTORIDAD emanada del gobierno español queda abolida ipso facto.

COMICIOS
Los comicios estarán formados por todos los habitantes nativos o ya afincados en el país, cualquiera sea la casta a que pertenezcan, siempre que hayan cumplido los 21 años, que hayan jurado lealtad a la nueva reforma del gobierno y a la independencia americana, que rengan una renta anual de 36 piastras, que hayan nacido de padre y madre libres, que no ejerzan servidumbre doméstica ni hayan sufrido pena infamante.

CABILDOS
Las antiguas autoridades serán sustituidas por los Cabildos y Ayuntamientos de las diferentes ciudades. Estos aumentarán su número con un tercio de sus miembros elegidos entre los indios y las gentes de color de la provincia, y todos deberán ser confirmados por los comicios municipales. Los miembros no podrán ser menores de 25 años de edad, y deberán ser propietarios de no menos de diez arpentes de tierra.
Los indios y las gentes de color serán dispensados, por el momento, de cumplir esta última condición.
Los Cabildos elegirán, entre sus miembros y el resto de los ciudadanos del distrito, a dos, que serán nombrados alcaldes, y que (como en el pasado) estarán encargados de administrar justicia, así como de la policía del distrito, durante la guerra. Se cuidará de que esta elección recaiga sobre ciudadanos de reconocida probidad, que tengan más de 30 años y una renta anual de 300 piastras.


Carta a Bernardo O'Higgins de Francisco de Miranda (1799)

Palabras de advertencia al entrar en el mundo de la política
Un breviario para el joven Bernardo O’Higgins
Francisco de Miranda
[1799]

Londres, 1799
Mi joven amigo:
El ardiente interés que tomo en vuestra felicidad, me induce a ofreceros unas palabras de advertencia al entrar en ese gran mundo en cuyas olas yo he sido arrastrado por tantos años. Conocéis la historia de mi vida, y podéis juzgar si mis consejos merecen o no ser oídos.
Al manifestaros una confianza hasta aquí limitada, os he dado pruebas de que aprecio altamente vuestro honor y vuestra discreción, y al trasmitiros estas reflexiones os demuestro la convicción que abrigo de vuestro buen sentido, porque nada puede ser más insano, y más peligroso, que hacer advertencias a un necio.
Al dejar la Inglaterra, no olvidéis que por un solo instante que fuera de este país, no hay en la tierra si no otra nación en la que se pueda hablar de política, fuera del corazón probado de un amigo y que esa nación es la de los Estados Unidos.

"Memoria en Londres" Francisco de Miranda (1798)

MEMORIA
Francisco de Miranda
[1798]

Londres, agosto, 1798
La emancipación de la América española, solicitada desde hace más de 18 años por la casi totalidad de los habitantes del país, es una empresa política que nunca podría llevarse a cabo con mayor posibilidad de éxito, como en las circunstancias actuales. En el momento en que casi todos los puertos españoles y franceses se encuentran bloqueados y cuando la América septentrional, abiertamente declarada contra Francia y por consiguiente contra España, su aliada, está del todo determinada de acuerdo con la Gran Bretaña, a ocasionar cuantos daños sea posible a las dos potencias enemigas, ¿qué medio más fácil y al mismo tiempo más poderoso para alcanzar esta meta deseada, que la de separar de España una vasta extensión territorial, cuya población pasa de 15 millones de almas y cuyo producto y riqueza constituyen una masa de recursos que, en contrapartida, debe beneficiar a Francia, en cuyos intereses España se ha arrojado ciegamente?
En el supuesto de que el gobierno británico y los Estados Unidos de América estén firmemente decididos a cooperar de común acuerdo en la ejecución de esta importante empresa, vamos a señalar los pasos que convendrían seguir en las operaciones militares para llevarlas a feliz término. La perspectiva de éxito, al adoptar los medios que nos proponemos desarrollar a continuación, está fundamentada:

"Instrucción para la Comisión de D. P.J. Cargo" Francisco de Miranda (1798)

INSTRUCCIÓN PARA EL ACUERDO Y MEJOR DIRECCIÓN DE LA COMISIÓN AL CARGO DE DON P. J. CARGO
Francisco de Miranda
[6 de Abril de 1798]

A su arribo de Vm. a New York entregará la carta que lleva para Mr. Hamilton, a quien solamente podrá hablar con confianza en el asunto; y luego, sin pérdida de tiempo, se pondrá en marcha para Filadelfia. Aquí entregará V. las cartas que lleva de Mr. Turnbull para los negociantes los señores Thomas Willing y Compañía, que deben asistirle con lo que necesite; y , sin pérdida de tiempo, entregar también la carta de Mr. King al Ministerio de Negocios Extranjeros, de quien solicitará inmediatamente una audiencia, a fin de entregar al Presidente en propia mano los despachos de que está encargado; o si algún motivo lo impidiese en el momento, hará pasar estos Despachos por mano del Ministro al Presidente, solicitando el ser presentado a éste privadamente, lo más pronto que fuese posible.
En la Conferencia con el Presidente, procurará V. insistir principalmente en una pronta respuesta (o al menos saber su opinión) sobre el consabido asunto, tanto para instruir a nuestros compatriotas en la América, como para escribirme aquí inmediatamente; bien entendido que todas las cartas a mí dirigidas serán escritas por duplicado; una copia vendrá aquí bajo cubierta de Mr. Turnbull y Forbes y la otra quedará en Filadelfia en poder de los señores negociantes para quien V. lleva la recomendación de Mr. Turnbull; o del Ministro de Negocios Extranjeros, Mr. Pickering, según V. juzgue más conveniente; para que en caso que yo haya partido para la América encuentre siempre sus cartas de V. en Filadelfia.

"Para Gensone, en París a 19 de octubre de 1792,..." Francisco de Miranda (1792)

PARA GENSONE, EN PARÍS A 10 DE OCTUBRE DE 1792, EL CUAL DEBÍA HACER EL MANIFIESTO PARA NUESTRA INDEPENDENCIA
Francisco de Miranda

Compatriotas:
Llamado por vosotros en 1781 al socorro de la Patria, extremadamente agitada con las vejaciones y opresión excesiva que en aquellos tiempos ejercía sobre sus infelices habitantes el Ministro D. José de Gálvez, por medio de sus agentes y visitadores cuyos excesos había provocado, justamente, una insurrección general en el Reino de Santa Fe de Bogotá, en el Perú y aún en la Provincia de Caracas, no pude en aquellas circunstancias acudir a su socorro, tanto por hallarme liado con un grado superior en el Ejército de Su Majestad Católica entonces en guerra con la Inglaterra, como por concebir que en todos aquellos movimientos de insurrección no había combinación ni designio general: lo que me fue patentemente luego que recibí las Capitulaciones de Sipaquirá (8 de Junio de 1781) testimonio de la sencillez e inexperiencia de los americanos, por una parte, de la astucia y perfidia de los agentes españoles por la otra; y así creí que el mejor partido era sufrir aún por algún tiempo, y aguardar con paciencia la independencia de las Colonias Anglo-Americanas, que sería en lo venidero el preliminar infalible de la nuestra.