Étienne (de) La Boétie
[1548]
“No es bueno el gobierno de muchos:
uno solo el caudillo supremo y soberano de todos sea” [1].
Eso dice Ulises en Homero hablando en público. Si se limitara a decir:
“No es bueno el gobierno de muchos:…”
hubiera felizmente expresado su concepto; pero al conceder que el dominio de muchos dado que el de uno solo no era bueno, era duro e irracional desde el instante que se revestía del título de soberano parece contradictorio el añadir:
“que uno solo el caudillo supremo y soberano de todos sea”.
Sin embargo, puede excusarse este lenguaje en Ulises si se atiende a la necesidad que tuvo de usarlo creo, para apaciguar las disensiones del ejército: sus discursos eran más bien efecto de las circunstancias que de la convicción; pues hablando con imparcialidad, siempre es una fatalidad tener que estar sujeto a un dueño, cuya bondad no ofrece más garantías que su capricho: y el depender de muchos es tener que sobrellevar otras tantas desgracias. Aunque no quiero por ahora, discutir la tan agitada cuestión de si las otras formas de gobierno son mejores que la monarquía, desearía, con todo, saber, antes de dudar del rango que la monarquía debe tener entre los gobiernos, si realmente les corresponde algún rango, por que es difícil creer que haya nada de público en este gobierno en el todo es de uno.