DISCURSO EN LAS CORTES DE CÁDIZ SOBRE LA IGUALDAD ANTE LA LEY Y LA PRESERVACIÓN DE LA LIBERTAD INDIVIDUALJosé Mejía Lequerica [1]
[18 de Febrero de 1811]
Sesión de 18 de febrero de 1811.
Congratúlome, señor, con V.M., al ver que los representantes del respetable pueblo español se llenan de entusiasmo y peroran con tanta elocuencia cuando se habla de los desordenes que el despotismo ha introducido en la administración de justicia. No he oído en esta memorable discusión una sola palabra que no lleve el memorable carácter de la verdad, ni un solo dictamen que no adelante algún paso en el camino de la reforma de los más desastrosos males que tanto ha sufren con demasiada paciencia los españoles. He aquí una prueba experimental de que, mientras no nos salgamos de la esfera de nuestras atribuciones (quiero decir, mientras las discusiones del congreso no rueden sino sobre objetos generales, grandes, necesarios y verdaderamente legislativos), no habrá diputado que no se exprese con energía y acierto, ni decisión que desdiga de la majestad nacional. Queriendo, pues, concurrir por mi parte con algo a promover su decoro y a restablecer su dignidad primitiva, diré dos palabras en el asunto de que se trate, porque no parezca que rehúso contribuir con mi pequeña prorrata (permítaseme la expresión) a este convite magnifico que presentan las cortes a toda la monarquía.


