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abril 03, 2010

Discurso de Vicente Rocafuerte en la Convención de Cuenca, al concluir sus sesiones

DISCURSO CON MOTIVO DE CONCLUIR LAS SESIONES DE LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE QUE SANCIONARA LA CONSTITUCION DE 1845, EN LA CIUDAD DE CUENCA, ECUADOR [1]
Vicente Rocafuerte [2]
[1846]

Honorables Representantes:
La Convención cierra hoy sus sesiones; si no ha dado las mejores leyes son a lo menos las mas adecuadas a las tristes circunstancias de un país, que no ha gozado hasta ahora de las ventajas de su nacionalidad. En Agosto de 1809 el Ecuador empezó a despertar de su letargo colonial y estuvo luchando contra el poder peninsular, ya con prospera o adversa fortuna, hasta que en 1820 los habitantes de Guayas proclamaron el triunfo de la emancipación. Después de tan memorable acontecimiento vivieron al auxilio de nuestra causa unos guerreros, que la victoria condujo desde el Apore y Puerto Cabello hasta las orillas del Guayas, pero desgraciadamente con el tiempo ellos se convirtieron de auxiliares de nuestra Independencia, en opresores de nuestra libertad. Cansados los pueblos del despotismo de estos usurpadores, lanzaron contra ellos un grito de indignación, y el “Seis de Marzo” del año pasado anunció el exterminio de la dominación extranjera. Sobre las trincheras de Elvira, el valor y el patriotismo estamparon con caracteres de sangre, los victoriosos títulos de nuestra nacionalidad, y sobre tan nobles trofeos se ha levantado el nuevo pabellón del honor y gloria que tremola a orillas del Guayas, y que ostenta su gallardía bajo el hermoso cielo de Pichincha y de Imbabura. En su regeneración los pueblos han querido nueva Constitución, nuevas leyes, nuevas instituciones patrias, y una nueva asamblea nacional, que siendo el órgano de la opinión pública, haga olvidar las calamidades del tiempo pasado, satisfaga las exigencias del presente, y abra las esperanzas del porvenir. Para calmar la incertidumbre de los ánimos y satisfacer el voto general, se ha reunido esta Convención. Ella es el vivo reflejo de las varias y heterogéneas opiniones que fermentan en el seno de una sociedad que ha pasado de la condición de colonia al estado de independencia, de la esclavitud a la libertad, del goticismo al liberalismo; y de este conflicto de ideas antiguas y modernas resulta que nuestra legislación esta envuelta en cierto claro-oscuro, que caracteriza bien esta época de transición en que nos hayamos. Los mismos defectos de la Constitución y leyes que se acaban de publicar, servirán de punto de partida, para mejor graduar, en lo sucesivo, los progresos que vaya haciendo el país en la carrera de la civilización. La Constitución que se ha jurado, no es ciertamente la más liberal que puede darse pero es quizás la mas adecuada a nuestras circunstancias y bajo este punto de vista está conforme con la máxima de Solon, que no dio a los Atenienses las mejores leyes, sino las que mas le convenían. Una “Constitución, dice Sismondo de Sismondi, no se contrae únicamente a algunas reglas que norman a los ciudadanos, y a ciertos principios que regulen el ejercicio del poder social; ella comprende todos los hábitos de una Nación, sus afecciones, sus recuerdos, las necesidades de su imaginación, y también de sus leyes, y así es, que jamás puede escribirse sino la parte más pequeña de ella”.

Renuncia de Vicente Rocafuerte como Diputado (1833)

RENUNCIA COMO DIPUTADO POR LA PROVINCIA DE PICHINCHA
"Incapaz de ser traidor a mis juramentos, y viendo la imposibilidad de llenar las esperanzas de mis comitentes, mi conciencia y mi patriotismo me imponen el deber de separarme de un Congreso que ha perdido toda su fuerza moral, con la intempestiva concesión de facultades extraordinarias, y que ha cooperado al triunfo de la tiranía militar, sobre la ruina de la Constitución y Leyes"
Vicente Rocafuerte [1]
[16 de Septiembre de 1833]

Señor:
Una fuerte calentura me impidió asistir a la sesión del Congreso del día 14 del corriente: ahora que estoy convaleciente, y que el estado de mi salud me lo permite, creo que es mi primer deber presentarme al Congreso como Diputado por la provincia de Pichincha, y protestar solemnemente contra los atentados últimamente cometidos por un malvado ministerio Sí, malvado repito, y paso a la prueba. ¿De quienes se compone el actual gabinete? De un vil García del Río, de uno de esos fenómenos de iniquidad que brotan las revoluciones, y que la opinión pública de los habitantes de Lima, designa como el ladrón del empréstito del Perú; del mayor enemigo de la independencia del Ecuador; pues fue el sanguinario ministro del usurpador Urdaneta, en fin, que por sus crímenes y bajezas salió expulsado de su país natal en el año de 1830.- De un godo hipócrita, de un esclavo de Fernando VII, que se ha convertido en verdugo de la libertad ecuatoriana. De un letrado públicamente tachado de venal, siempre vendido al Poder triunfante, y que aún está salpicado con la sangre que hizo derramar de los ínclitos patriotas. ¿Qué confianza puede inspirar, qué bienes puede proporcionar al Ecuador este exótico triunvirato de perversidad, de hipocresía y de vileza? ¿Quién puede ser tan estúpido, que crea las palabras y protestaciones de probidad política, de estos héroes del criminal imperio de la tiranía revolucionaria? Apoyados en la fuerza brutal de las armas, reforzados con la llegada del batallón "Vargas" que estaba en Otavalo, y en la inmoralidad de un Congreso corrompido, compuesto en su mayoría de clérigos aspirantes, de empleados serviles, y de monopolistas interesados en la continuación del agiotaje y los estancos, han desplegado las banderas del más insolente despotismo militar, y con insultantes amenazas, han derrocado la Constitución, y destruido todas las garantías sociales.

Disertación de Vicente Rocafuerte sobre los primeros principios del gobierno

DISERTACIÓN SOBRE LOS PRIMEROS PRINCIPIOS DEL GOBIERNO
(Tomado del Ensayo Político: “El Sistema Colombiano, popular, electivo y representativo, es el que más le conviene a la América Independiente”, publicado en Nueva York)
Vicente Rocafuerte
[1]
[1823]

No hay para el hombre asunto más interesante que el del gobierno: su seguridad, sea rico o pobre, y su prosperidad, están íntimamente unidas a él; por tanto es de su interés, y aún de su deber, el procurarse algunos conocimientos de sus principios y de su aplicación.
Todas las ciencias y las artes, aunque imperfectamente conocidas al principio, se han ido estudiando, adelantando, y llevándose a lo que llamamos perfección, por un trabajo progresivo de las generaciones que se han sucedido; pero la ciencia del gobierno se ha quedado atrás. Nada se ha adelantado en el conocimiento de sus principios, y muy poco se ha perfeccionado su práctica hasta la época de la revolución americana. En todas las partes de Europa continúan las mismas formas y sistemas que se establecieron en los tiempos remotos de la ignorancia, y su antigüedad tiene fuerza de principio: está rigurosamente prohibido el investigar su origen, o por que derecho existen. Si se preguntase la razón, la respuesta sería fácil: los gobiernos, están establecidos sobre principios falsos, y emplean después todo su poder en ocultarlo.
No obstante el misterio en que ha estado envuelta la ciencia de gobierno con el objeto de esclavizar, robar, y engañar al género humano, es de todas las cosas la menos misteriosa, y la más fácil de ser entendida. La más corta capacidad hallará el hilo de este laberinto, si comienza sus investigaciones desde un punto cierto. Todas las ciencias y las artes tienen un punto o alfabeto en que comienza el estudio de ellas, y con cuyo auxilio se facilitan sus progresos. El mismo método debe observarse con respecto a la ciencia del gobierno.
En lugar, pues, de embarazar al principio el problema con las numerosas subdivisiones en que están clasificadas las diferentes formas de gobierno, cuales son las aristocracia, oligarquía monarquía, etc., el mejor método será comenzar por divisiones que pueden llamarse primarias o por aquellas en las cuales se hallan comprendidas todas las varias subdivisiones que pueden llamarse primarias, o por aquellas en las cuales se hallan comprendidas todas las varias subdivisiones de que es susceptible.