DISCURSOS PARLAMENTARIOS
LA TAREA DE LOS DIPUTADOS RADICALES
Ricardo Balbin
Diario de Sesiones HCD - 8 y 9 de Mayo de 1947
Tomo I - pág. 253 a 254
SR. PRESIDENTE (DÍAZ DE VIVAR). - Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.
Sr. Balbín. - Señor presidente: de más está decir que por la naturaleza del asunto de que se trata, no íbamos a entrar en debate; pero el señor diputado Guillot ha sido excesivamente injusto. Expresó que han cumplido los diputados de la revolución. Yo no sé a quién se les llama diputados de la revolución; pero sí puedo decir una cosa: que la Cámara ha contado indiscutiblemente con un sector de la oposición, que tiene conciencia de su deber.
SR. GUILLOT. - ¿Me permite, señor diputado, una interrupción?
Lealmente debe reconocer el señor diputado que, en las palabras que acabo de pronunciar, en dos oportunidades he dicho expresamente que sin la oposición no hubiera sido posible mantener el quórum. Además, he reconocido caballerescamente que con la colaboración directa y efectiva de los hombres de esa bancada, se ha podido legislar para el país. Luego, no sé dónde está la injusticia.
SR. BALBÍN. - Exactamente, señor diputado; pero siempre trascienden, para el público que hace el análisis de las circunstancias, las expresiones de los señores diputados; y no es exacto ni es posible aceptar que la discrepancia en una cuestión pueda siempre traducirse, por boca de los señores diputados de la mayoría, como que nosotros hacemos permanentemente política.
Si la Cámara ha trabajado intensamente, si el país está satisfecho de su labor, si todos hemos cumplido con nuestro deber, yo invito que para conocimiento de la opinión pública la Presidencia publique, por intermedio de Secretaría, el balance de las sesiones, y entonces el país, sin discursos, sabrá la verdad de lo acontecido en este recinto.
Hemos sido opositores tenaces; somos opositores tenaces, y anuncio que vamos a ser más tenaces, porque ya están en claro y fijadas posiciones sobre muchos de los problemas políticos que afligen al país.
Hemos legislado desde nuestras bancas, hemos mejorado muchas leyes, hemos andado por los caminos de la verdad jurídica en muchas sanciones legislativas que venían mal redactadas. Hemos fulminado leyes y hubiera bastado que nosotros apeláramos al recurso parlamentario de no hacer número para que a esta Cámara le hubiera costado mucho trabajar.
Nosotros nunca hicimos mérito de esa circunstancia; nosotros jamás hicimos balance de merecimientos, porque para nosotros valían todos los que se quedaban y no valían los que no venían, sin hacer distinción de sectores políticos (¡Muy bien! ¡Muy bien!). Jamás pronunciamos una palabra para determinar quién había hecho más o quién había hecho menos.
La labor está concentrada en el Diario de Sesiones, que no recibe todo el país pero que yo invito al sector de la mayoría a que autorice a la mesa directiva de la Honorable Cámara para que realice una publicación indicando con qué quórum sesionó el cuerpo durante todo el período de sesiones ordinarias, de prórroga y extraordinarias. ¡Quiénes estuvieron presentes permanentemente en este recinto y a qué diputados de la Nación debe el país la extraordinaria legislación de que hoy dispone! Observaríamos entonces, sin discursos, quién hizo más por el país: nosotros, en nombre de la República, o ustedes en nombre del general Perón.
Jamás, en la sanción de una ley, en la consideración de un asunto de trascendental importancia para el país, el sector de la mayoría dejó de mencionar, por su nombre propio, al presidente de la República, Parecía que estábamos legislando para un hombre.
En este balance reclamo el derecho de decir que nuestra labor fue hecha para el país; exclusivamente para el país,
No sé si entraremos o no en receso; ello es cuestión secundaria. Lo único que no vamos a tolerar, ni ahora, ni nunca, es que frente a nuestra preocupación, a nuestro deseo de trabajar, a nuestra dedicación, se nos diga --cuando no le conviene al sector de la mayoría- que estamos haciendo política. Les voy a decir una cosa, para aliviarnos en la tarea de las repeticiones: ¡Siempre hacemos política; pero de la buena! (¡Muy bien! ¡Muy bien! Aplausos)

No hay comentarios:
Publicar un comentario